El Liceo Mexicano Japonés, A.C. (社団法人日本メキシコ学院 Shadan Hōjin Nihon Mekishiko Gakuin o 日墨学院 Nichiboku Gakuin) es un colegio japonés internacional ubicado en la colonia Pedregal de San Ángel camino a santa Teresa, en la delegación Álvaro Obregón de la Ciudad de México. Imparte clases para alumnos japoneses y no japoneses de preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.
Es la primera institución educativa japonesa transnacional creada para las comunidades nikkei (japoneses nacidos fuera de Japón). María Dolores Mónica Palma Mora, autora de De tierras extrañas: un estudio sobre la inmigración en México, 1950-1990, afirma que el liceo «es una institución central en la vida» de los japoneses que habitan en la Ciudad de México.Palma Mora, María Dolores Mónica. De tierras extrañas: un estudio sobre las inmigración en México, 1950-1990. Secretaría de Gobernación de México (SEGOB), Instituto Nacional de Migración, Centro de Estudios Migratorios, 2006. ISBN 9680301710, 9789680301713. p. 318: “El Liceo Mexicano Japonés es una institución central en la vida del grupo, ya que en ella se forman sus hijos. Se fundó en septiembre de 1974, a raíz de la visita a México, por esa fecha, del primer ministro de Japón (Kakuei Tanaka). La escuela, sin embargo, no empezó a funcionar hasta el 2 de septiembre de 1977, y fue inaugurada por el secretario de Educación Pública de ese tiempo, Porfirio Muñoz Ledo. Se construyó con las aportaciones de miembros de la comunidad, de empresas japonesas establecidas en el país, y del gobierno de Japón (que aportó 300 mil yenes), El gobierno de México,[...]” (véase página de búsqueda) Chizuko Watanabe Hougen (千鶴子 ホーゲン・渡邊 Obituaries, The Oregonian February 4, 2005.グランマと私―アメリカで認知症老人と暮らす Amazon.com. Retrieved on July 18, 2014.), autora de la tesis de maestría The Japanese Immigrant Community in Mexico Its History and Present (en español: La comunidad de inmigrantes japoneses en México su historia y presente) en la Universidad Estatal de California de Los Ángeles, opina que los padres japoneses seleccionan esta escuela para «mantener su identidad étnica y su orgullo e implantar [en sus hijos] un patrimonio espiritual que ellos afirman es la base para el éxito»; además, la escuela sirve como punto de contacto con otros niños nikkei, lo que les permite establecer vínculos y estrechar relaciones.
A partir de 1983, el funcionamiento y los problemas que ha enfrentado la administración del liceo han sido objeto de estudio de japoneses y miembros de otras comunidades nikkei.
Historia La apertura del liceo requirió más de una década de preparativos. El liceo resultó de la fusión de una preparatoria y tres escuelas a tiempo parcial que eran operadas por miembros de la comunidad nikkei. El proceso de fusión se inició en 1974.
Dentro de la comunidad nikkei del Distrito Federal, la propuesta de construir la escuela generó muchas controversias; Watanabe opina que la importancia del liceo está establecida por el hecho de que su creación y manejo causó muchos conflictos entre los miembros de la comunidad nikkei. Debido a esto, doce policías protegieron la junta anual de la comunidad nikkei de 1967, contra disturbios y amenazas de violencia. Watanabe afirma que después de que terminó la construcción del liceo, «el antagonismo disminuyó y la unidad de la comunidad parece prevalecer hasta la actualidad».
La planeación de la escuela comenzó después de una visita a México de Kakuei Tanaka, primer ministro de Japón. El Gobierno de Japón donó 300 millones de yenes para la construcción en 1975; más adelante, Kakuei Tanaka colocó la primera piedra del edificio.Nathal, Janett. “Entre dos mundos”. Diario Reforma. 19 de noviembre de 2009. p. 24. Available at Informe Académico, Gale Group (EN), Document ID: GALE|A212211605 “Hace 35 años, durante la visita a México del ex Primer Ministro de Japón, Kakuei Tanaka, surgió la idea de crear una institución en la que japoneses y mexicanos pudieran aprender de ambas culturas y realizar un intercambio educativo; dos años después, se colocó la primera piedra del Liceo Mexicano Japonés en el País, y el 23 de septiembre de 1977 fue inaugurado de forma oficial[...]1975 Japón dona 300 millones de yenes para el fondo de construcción del colegio[...]1984 El ex Primer Ministro, Takeo Fukuda, visitó la escuela y, el mismo año, se inaugura la preparatoria”.
Carlos Kasuga Osaka fundó y presidió el liceo.Valls, Julio. “Carlos Kasuga, el líder detrás de Yakult”. Forbes México. 6 de julio 2013. Consultado el 25 de diciembre de 2013. “Es expresidente de diversas asociaciones e instancias, como la Asociación Mexicana Japonesa, del Comité de las Celebraciones del 90 Aniversario de la Migración Japonesa a México, de la Asociación Panamericana Nikkei, de la Federación Panamericana de la Leche, y presidió y fundó el Liceo Mexicano Japonés”. La escuela abrió sus puertas en 1977, después de ser inaugurada por el Presidente de México, Luis Echeverría Álvarez,Morrison, Manuel Rosen. Arquitectura / Architecture. BPR Publishers, 1 de enero de 2005. ISBN 9681867807, 9789681867805. p. 290. “1977 LICEO JAPONÉS, Ciudad de México. Comisionado por el gobierno japonés e inaugurado por el presidente mexicano Luis Echeverría Álvarez”. y por el Secretario de Educación Pública de México, Porfirio Muñoz Ledo. Los gobiernos de México y Japón acreditaron la escuela. Los nisei de la Ciudad de México eran los más interesados en la creación de la escuela, porque querían que sus hijos conservaran la herencia cultural japonesa. La preparatoria abrió en 1984 y Takeo Fukuda, ex primer ministro de Japón, visitó el liceo.
Con el tiempo el alumnado creció y llegó a 1000 estudiantes, incluyendo mexicanos, nikkeijin, hijos de diplomáticos y de hombres de negocios japoneses que residen en México.
Daniel M. Masterson, autor de The Japanese in Latin America (Los japoneses de América Latina), afirma que la escuela se convirtió en una de las más prestigiosas de México. El Mexico Journal aseguró que debido a que los hijos del Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, eran estudiantes del liceo, las personas en Japón pensaban que era la mejor escuela en México. Salinas de Gortari dijo que seleccionó el liceo porque la cultura japonesa «hace énfasis en el diseño y la disciplina». En ese momento el gobierno mexicano estaba incrementando los tratos comerciales con Japón,Miller, Marjorie. Japanese Cautious About Investing Heavily in Mexico. Los Angeles Times. 4 de septiembre de 1989. Consultado el 5 de abril de 2014. «El egresado de Harvard, Salinas, tiene dos hijos en el Liceo Mexicano Japonés, una escuela que dijo que eligió por el énfasis japonés en la disciplina y el diseño.» (cita traducida del original en inglés)Palma, Víctor Kerber. “SUSHI CON TORTILLA: LAS RELACIONES ENTRE MÉXICO Y JAPÓN, 1995-2000” (). Foro Internacional, El Colegio de México. Vol. 41, n.º 4 (166) (Oct. - Dec., 2001), pp. 861-877. Disponible en JSTOR, Disponible en Researchgate: página citada: p. 866 (El Presidente Ninja): “Pero el arribo de Carlos Salinas de Gortari al poder cambió la visión oficial. Sus programas de modernización se inspiraban en buen grado en el fenómeno del desarrollo asiático, teniendo a Japón como el eje de un nuevo esquema de cooperación a largo plazo en el orden mundial. La japonofilia del presidente Salinas se expresaba en muchos sentidos. Sus hijos fueron inscritos en el Liceo Mexicano Japonés;[...]La Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi) cobró entonces una importancia equivalente a la del MITI de Japón en detrimento de la Secretaría de Relaciones Exteriores como huésped de las misiones empresariales japonesas”. y la influencia de ese país se incrementó en México.Villegas, Francisco Gil. “Opciones de política exterior: México entre el Pacífico y el Atlántico” (Archivo) Foro Internacional, El Colegio de México. Vol. 29, n.º 2 (114) (oct.-dic., 1988), pp. 263-288. Disponible en JSTOR. Página citada: 277. “Aparentemente por estas razones, en abril de 1988 el canciller Sepúlveda volvió a referirse a esta región y afirmó que ‘la Cuenca del Pacífico desempeñará un papel fundamental en la conformación de la estructura económica y política del siglo XXI’. Algunos periodistas no han podido dejar de observar que ‘los hijos del candidato priísta a la presidencia de la República, Carlos Salinas de Gortari, hablan japonés; el hotel más nuevo de la ciudad de México es japonés y una de las telenovelas más populares se desarrolla en Japón, el segundo socio comercial de México’. En efecto, los tres hijos de Salinas asisten al Liceo Mexicano-Japonés; en noviembre del año pasado se inauguró el hotel Nikko de 38 pisos, uno de los más caros de México, con un costo de 110 millones de dólares,y actualmente Japón financia un oleoducto de 500 millones de dólares que llevará el crudo a lo largo de 250 kilómetros desde el Golfo de México hasta una terminal sobre la costa del Pacífico, para ser embarcado a Japón.” Las autoridades mexicanas tenían la intención de atraer la inversión japonesa.Guttman, William L. and Scott D. Laughlin. Latin America in the Pacific era. The Washington Quarterly, 1990 - Taylor & Francis. DOI: 10.1080/01636609009477643. p. 180. «Parece ser que está por desarrollarse un proceso intensivo de conquista. En México, el presidente Salinas no ha escondido su predilección por las cosas japonesas. Sus hijos, por ejemplo, asisten a la única escuela japonesa de México, el Liceo Mexicano-Japonés, y pasan sus veranos en Japón. Asimismo, Salinas hizo grandes esfuerzos para dar cabida a nuevas empresas japonesas interesadas en México. Una fuente informa de una oferta permanente sin precedentes hecha por Salinas a las empresas japonesas: cualquier empresa japonesa que reconozca a México como un nuevo centro para el comercio mundial recibirá un edificio histórico propiedad del gobierno en Ciudad de México para establecer sus oficinas. La conquista de la participación japonesa podría llegar a ser más fácil para América Latina.». (cita traducida del original en inglés)