right|thumb|Primera página del Alaska Mental Health Enabling Act.
La Ley de Salud Mental de Alaska (en inglés Alaska Mental Health Enabling Act), es una ley del Congreso de los Estados Unidos de 1956, número 84-830, creada para la mejora de la salud mental en el estado de Alaska en los Estados Unidos. Fue blanco de una gran controversia política"One of the most controversial pieces of legislation tackled by Congress in 1956" - Congressional Quarterly Almanac, 1957; citado por Felicetti, Daniel A., Mental health and retardation politics: the mind lobbies in Congress, p. 27. Praeger, 1975. ISBN 0-275-09930-X. luego de que sus detractores la denominaran la "Ley Siberia" y la denunciaran como parte de un complot comunista para hospitalizar y adoctrinar a los americanos. También difundían la idea de que formaba parte de una conspiración judía, católica o psiquiatra para crear campos de concentración en los Estados Unidos dirigidos por las Naciones Unidas.
En su forma original, era apoyada por el Partido Demócrata, pero luego de su rechazo por parte de la oposición, fue rescatada por el senador republicano conservador Barry Goldwater. Este logró aprobar una versión de la ley sin las disposiciones de compromiso que eran blanco de una dura oposición por los ultraderechistas, anticomunistas y grupos religiosos extremistas.Nickerson, Michelle M. "The Lunatic Fringe Strikes Back: Conservative Opposition to the Alaska Mental Health Bill of 1956", in The Politics of Healing: histories of alternative medicine in twentieth-century North America, ed. Robert D. Johnston, pp. 117-152. Routledge, 2004. ISBN 0-415-93338-2. Sin embargo, la polémica provocada sigue siendo uno de los principales recursos de la Iglesia de la Cienciología en su campaña contra la psiquiatría.
La ley logró su objetivo inicial de establecer un sistema de atención de la salud mental en Alaska, financiada por los ingresos de terrenos asignados a un trust de salud mental. Sin embargo, durante la década de 1970 y principios de la década de 1980, los políticos alasqueños despojaron sistemáticamente al trust de los terrenos, transfiriendo los terrenos más valiosos a particulares y agencias de estado. Sin embargo, esta liquidación de activos fue nombrada ilegal tras años de litigio, y un trust de salud mental reconstituido fue establecido a mediados de la década de 1980.
Antecedentes thumb|El diputado del Congreso Bob Bartlett de Alaska, el autor del Alaska Mental Health Bill.
Alaska carecía de instituciones para el tratamiento de la salud mental antes de la ley de 1956. En aquel tiempo, Alaska no era considerado como estado de los Estados Unidos, sino más bien un territorio de los Estados Unidos. El tratamiento de los enfermos mentales era regido por el estado de Oregón bajo un acuerdo del . El 6 de junio de 1900, el Congreso de los Estados Unidos promulgó una ley permitiendo que el gobierno del en aquel entonces Distrito de Alaska proveyera tratamientos de salud mental a los alasqueños. En 1904, un contrato fue firmado en el Hospital Mornigside, del cual Henry Waldo Coe era dueño y quien lo operaba desde Portland, Oregón, bajo el cual se estipulaba que los pacientes con enfermedades mentales de Alaska serían tratados en ese hospital.Boyvey, Roger. "Mental Health and the Ultra-Concerned", Social Service Review, 38:3 (1964:Sept.) p. 281-293. También fue establecido un régimen de compromiso bajo el cual un "aspirante" al tratamiento sería traído frente a un panel de seis personas, los cuales determinarían si el aspirante era cuerdo o no. Si determinaban que no lo era, el aspirante sería enviado a prisión hasta su liberación o traslado a Portland. En ningún momento se requeriría algún examen médico o psiquiátrico.Kominsky, Morris. The hoaxers: plain liars, fancy liars, and damned liars, p. 111-116. Branden Press, 1970. ISBN 0-8283-1288-5.
Durante la década de 1940, se determinó que este programa de atención era insatisfactorio. La Asociación Médica Estadounidense realizó unos estudios en 1948, seguida por el Departamento del Interior en 1950. Estos estudios mostraron las deficiencias del programa, entre los cuales se incluyen que los procedimientos del régimen de compromiso eran arcaicos, y que el largo viaje a Portland traía un efecto negativo a los pacientes y a sus familias. Además, una auditoría mostró que el Sanatorium Company, dueña del hospital, estaba rellenando sus gastos. Esto le permitió tener una ganancia de aproximadamente $69,000 al año (el equivalente a casi $588,000 al año con los precios del dólar en 2007).
Estos estudios recomendaban una reforma integral del sistema, creando un programa de salud mental dentro del mismo estado, propuesta ampliamente aceptada por el público y por los políticos locales. A principios de 1956, durante la segunda sesión del octogésimo cuarto Congreso, la representante Edith Green introdujo en la Cámara de Representantes el Proyecto de Ley de Salud Mental de Alaska (H.R. 6376), escrita por el delegado al congreso del territorio de Alaska (y quien luego se convertiría en senador) Bob Bartlett. El senador Richard L. Neuberger también introdujo un proyecto equivalente en el senado, S. 2518.
Detalles del proyecto El propósito establecido del Proyecto de Ley de Salud Mental de Alaska era el "transferir del Gobierno federal las responsabilidades básicas de hospitalización, cuidado y tratamiento de los enfermos mentales alasqueños al territorio de Alaska". Apoyándose en esto, el proyecto aspiraba a:
Modernizar los procedimientos de tal hospitalización (incluyendo el compromiso), cuidado y tratamiento, y dar al Territorio la facultad de modificar o reemplazar tales procedimientos. Asistir en la provisión del Territorio de las instalaciones necesarias para un programa integral de salud mental en Alaska, incluyendo instalaciones para los pacientes hospitalizados y ambulatorios. Prever una concesión de tierras al Territorio para permitir que el programa tenga una base firme a largo plazo. Establecer un programa de diez años, que incluyan subvenciones al Territorio para que gradualmente permitan que el Territorio asuma a largo plazo todos los costos operativos del programa.Alaska Mental Health Bill, H.R. 6376, 16 de enero de 1958.
El proyecto proveyó una subvención en efectivo de $12.5 millones (aproximadamente $94 millones con precios de 2007) a ser desembolsadas por el gobierno de Alaska en un número determinado de fases, para permitir la construcción de instalaciones para el tratamiento de la salud mental en el territorio. Para cubrir los costos del programa, el proyecto de ley transfirió 4.000 km² de terrenos federales a la nueva trust de Salud Mental de Alaska como subvención (en aquel entonces, el gobierno era dueño del aproximadamente 99% de los territorios de Alaska). Entonces, el trust podría usar los activos de las tierras transferidas (incluyendo derechos mineros y forestales) para obtener ingresos continuos que permitan cubrir los costos del programa, basándose en el hecho que otros territorios de los Estados Unidos usaron el mismo procedimiento antes de convertirse en estados.
Además, el proyecto de ley otorgaría al Gobernador de Alaska la autoridad de crear acuerdos recíprocos de salud mental con los gobernadores de los demás estados. También permitía que los alasqueños catalogados como enfermos mentales en los Estados Unidos continentales serían tratados apropiadamente localmente hasta que puedan ser transferidos a centros en Alaska; y recíprocamente permitía que ciudadanos de los Estados Unidos continentales catalogados como enfermos mentales en Alaska recibirían atención allí, antes de ser trasladados a sus estados originarios.
En aquel entonces, la propuesta era vista completamente inocua cuando se la introdujo en la Cámara de Representantes el 16 de enero de 1956. Con apoyo de los dos partidos, fue aprobada en forma unánime dos días después. Luego pasaría al Senado lo que se consideraba como proyecto equivalente, la S. 2518, que en aquel entonces se pensaba que sería aprobada con las mismas facilidades con las cuales aprobaron los Representantes, tras las audiencias programadas para el 20 de febrero.
Controversia Origen thumb|Anuncio del Comité Keep America en contra de los "tres impíos": la fluoración del agua potable, la vacuna contra la poliomielitis y el Alaska Mental Health Enabling Act, y en contra de un gobierno mundial de tipo comunista.
En diciembre de 1955, un pequeño grupo de mujeres anticomunistas en el sur de California, el American Public Relations Forum (APRF), hizo un urgente llamado a levantarse en armas en su boletín mensual. Recalcaba el texto propuesto del proyecto de ley, nombrándolo como "aquel que supera a todos los demás". Los redactores comentaron: "No podemos evitar recordar que Siberia está muy cerca de Alaska, y ya que es obvio que nadie necesita tal subvención de terrenos, nos preguntábamos si podría ser una Siberia Americana". Ellos dijeron que el proyecto de ley "elimina todos los derechos del ciudadadano americano para pedir a un juez que lo proteja de ser enviado a un asilo por un familiar codicioso o 'amigo' o, como el proyecto menciona, 'un grupo interesado'."
La APRF ya se opuso previamente a legislaturas respecto a salud mental; en 1955, tuvo una gran participación en el estancamiento de tres proyectos de ley en la Asamblea Estatal de California. La APRF era parte de una red más grande de organizaciones ultraderechistas que se oponían a la psiquiatría y psicología, ya que eran pro-comunistas, antiamericanistas, anticristianas y projudías. El Comité Keep America, otro grupo de California "superpatriorta" resumió todo el sentimiento anti-mental de la ultraderecha en un panfleto lanzado en mayo de 1955. Clasificando a la "higiene mental" como parte de los "tres unpíos" del "Gobierno Comunista Mundial", declaró: " La higiene mental es un sutil y diabólico plan del enemigo para transformar un pueblo libre e inteligente en una horda de zombis servil".Marmor, Judd. "Psychodynamics of Group Opposition to Mental Health Programs", en Psychiatry in Transition. Butterworth, 1974.
La membresía en la APRF implicaba ser miembro de la Minute Women of the U.S.A., una organización nacional de amas de casas anticomunistas con aproximadamente 50.000 miembros. A mediados de enero de 1956, Leigh F. Burklenad de Van Nuys (California) (miembro del ya mencionado grupo) creó un anuncio protestando contra el proyecto. Este fue mimeografiado por el Capítulo del Estado de California del Minute Women y enviado por correo a toda la nación. El 24 de enero de 1956, el diario anti-estatista Santa Ana Register reimprimió la declaración de Burkeland bajó el título "Ahora — Siberia, U.S.A.".
Burkeland luego lanzaría una fuerte advertencia de lo que depararía el futuro si es que el proyecto de ley fuera aprobado por el Senado:
Avivando las llamas Luego de la publicación del Santa Ana Register, una red de activistas a nivel nacional comenzaron una importante campaña para detener el proyecto. Los activistas incluyeron, además de otros grupos y particulares, al reverendo Gerald L. K. Smith; Women for God and Country; la Liga For America; el Minute Women of the U.S.A.; el agitador de derecha Dan Smoot; el anticatólico y exgeneral de brigada del ejército de los Estados Unidos Herbert C. Holdrigde y la Iglesia de la Cienciología, fundada apenas dos años antes.