La Santa Iglesia Concatedral de Santa María (S. I. C. de Santa María), más conocida como la concatedral de Santa María de Cáceres, es el más importante templo cristiano de la ciudad española de Cáceres. El edificio fue construido en la época medieval como una de las cuatro iglesias parroquiales de la villa histórica. Desde 1957 pasó a ser la concatedral de la diócesis católica de Coria-Cáceres, compartiendo desde entonces la sede episcopal con la catedral de Coria.

La estructura actual del edificio data principalmente de los siglos y , y está construido siguiendo principalmente un estilo tardogótico. No obstante, conserva algunos elementos románicos, que procederían de un templo anterior que data de la época de la reconquista de la localidad en el , así como algunos añadidos renacentistas. Se ubica en la plaza de Santa María de la ciudad monumental de Cáceres, barrio histórico declarado en 1986 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y se considera uno de los edificios más emblemáticos de dicho barrio. El templo en sí posee el estatus de bien de interés cultural desde 1931.

Localización Es uno de los monumentos más representativos del interior de la ciudad monumental de Cáceres, la parte de la antigua villa de Cáceres que se ubica intramuros, una zona que desde 1986 está catalogada por la Unesco como Patrimonio de la HumanidadUnesco: Vieille ville de Caceres - Cartes y que desde 2008 es uno de los barrios que constituyen el distrito Centro-Casco Antiguo.Los Barrios - SIG de Cáceres Ayuntamiento de Cáceres El edificio preside el lateral oriental de la plaza de Santa María, espacio público que separa al templo de los palacios de Ovando, Episcopal, de Mayoralgo y de la Duquesa de Valencia. Por el norte limita con la calle Amargura, que separa a la concatedral del palacio de Carvajal, y de la esquina más septentrional del templo parte hacia el norte la calle Tiendas, que lleva a la torre de los Espaderos.

La concatedral forma parte de una manzana con una superficie de unos tres cuartos de hectárea que, pese a su gran tamaño en pleno centro de la ciudad, incluye únicamente otros dos edificios aparte del templo: el palacio de la Diputación Provincial y el palacio de los Golfines de Abajo. La concatedral comprende una parcela catastral con una superficie gráfica de 1456 m², de los cuales 1304 m² corresponden al propio edificio del templo y el resto a un patio interior. A cada lado del patio interior hay una parte edificada de la concatedral que resulta colindante con el citado palacio de la Diputación.

El templo de Santa María comparte una singularidad geográfico-arquitectónica con las otras tres parroquias históricas de Cáceres y con varios templos conventuales y ermitas de la misma ciudad. Estos templos siguen una orientación no canónica, de manera que en ellos no se reza mirando hacia el este sino hacia el norte o, como en el caso de Santa María, más bien hacia el noreste. De este modo, la cabecera de este templo apunta hacia el palacio de Carvajal, y lo que se aprecia desde la plaza de Santa María es el lado del evangelio mirando al noroeste y el imafronte mirando al suroeste. Se ignora la causa real de esta orientación no canónica, aunque la leyenda o tradición local lo relaciona con la Reconquista: supuestamente se marcaría así a las tierras musulmanas de Al-Ándalus como la oscuridad, normalmente representada por el atardecer al oeste, y a Castilla como la luz, normalmente representada por el amanecer al este.Dónde miran las iglesias de Cáceres Cáceres en sus Piedras, 15 de noviembre de 2017

Historia Origen medieval (siglos ) La iglesia de Santa María surgió en la época medieval como el principal de los cuatro templos parroquiales que en su origen tenía la villa de Cáceres, junto con San Mateo, Santiago y San Juan, que siguen siendo actualmente parroquias. En tiempos medievales, el alcance del sonido de la campana mayor de Santa María delimitaba las «tierras campaneras», es decir, el ejido público de la villa, que alcanzaba desde el río Guadiloba hasta el puerto de las Camellas, y desde la sierra de la Mosca hasta la Sierrilla. Junto con San Mateo, Santa María era la sede de una de las dos colaciones ubicadas intramuros. La plaza de Santa María era originalmente la plaza del mercado de Cáceres, y aquí se vendían diariamente todo tipo de productos. Asimismo, esta plaza era la sede de las reuniones del concejo, antes de que la institución trasladase sus plenos a una casa consistorial. De hecho, se consideró la plaza principal de Cáceres hasta el , cuando se urbanizó la actual plaza mayor.

Las noticias medievales referentes a la construcción de esta iglesia son escasas e incompletas. Su aspecto tardomedieval, propio del , choca con las evidencias documentales y arqueológicas sobre un origen notablemente anterior, que se remontaría a la misma reconquista de la villa en el . El consenso entre los historiadores, tal y como se recoge en el inventario monumental provincial encargado en 1989 por el Ministerio de Cultura, es que este edificio es en general un templo gótico, cuya estructura data de la época tardogótica de finales del y principios del , pero que al mismo tiempo muestra vestigios anteriores. En concreto, existen en esta concatedral elementos románicos que podrían datar del , así como elementos que ya son góticos pero que se remontarían al .

Uno de los primeros autores reconocidos que subrayó el origen románico del templo gótico fue Vicente Lampérez, quien en la primera década del señaló que «es de notar el sabor románico de los pilares esquinados de la cabecera, alterado en los dos últimos tramos». Lampérez también hizo referencia al «tejaroz», o cornisa con canecillos, «al modo tradicional románico» de la portada lateral. Dos décadas más tarde, José Ramón Mélida comentaría las opiniones de Lampérez en estos términos: «Estos arcaísmos son los únicos rasgos por donde puede inferirse que la fábrica actual es reconstrucción de otra anteriormente emprendida y posiblemente no acabada, en los primeros tiempos de la Reconquista de la ciudad, de 1171 a 1180 o después de 1229, fecha que acaso cuadra mejor con el detalle de dicha portada.»

Según aclaró José Ramón Mélida, la advocación original del templo, que subsistía en la parroquia hasta el , era la de la Asunción de María. Sin embargo, generalmente pasaría a ser conocida como «Santa María la Mayor», nombre con el que se indicaba su primacía respecto a los otros tres templos de la villa y posiblemente la antigüedad de su fundación. Por su ubicación en la entonces plaza principal de la villa, es verosímil que se levantara como principal a raíz de la Reconquista; sin embargo, más allá de los elementos citados, no existen restos en la actual estructura que procedan del teórico edificio original.

Formación del edificio actual (siglos ) El edificio que ha llegado a la actualidad se construyó principalmente entre finales del y principios del , en estilo tardogótico. La fecha de finalización se desconoce por la falta de documentos, y los primeros trabajos de los que hay amplia constancia documental se desarrollaron a mediados del , cuando se añadieron algunos elementos accesorios, ya con un estilo más renacentista. El retablo mayor de esta iglesia es el elemento más destacado de esta época, y fue tallado entre 1547 y 1551 por Diego Guillén Ferrant y Roque Balduque, siguiendo un estilo ya plateresco. Desde el punto de vista arquitectónico, destaca la elevación de la torre renacentista diseñada por Pedro de Ibarra, cuya construcción finalizó en la década de 1550 bajo la dirección de Sancho Ortiz y Pedro de Marquina; este último maestro cantero dirigió además el desmonte y reconstrucción del coro alto para adaptar los pies del edificio al nuevo campanario.

La torre y el retablo mayor son los primeros elementos importantes de cuyo desarrollo consta toda la documentación contractual y contable. La obra de la torre, que se hizo siendo cura párroco Sancho Carrasco, tuvo un coste de 470 000 maravedís. Sin embargo, fue más valioso el retablo, cuyo coste una vez colocado quedó determinado en 635 650 maravedís. Puesto que estos retablo mayor, campanario y coro son elementos accesorios, es evidente que a mediados del debía estar completada la estructura principal de la iglesia. De esta época datan los primeros archivos parroquiales de Santa María: los más antiguos que se conservan son los de bautismo, que se remontan a 1545.Guía de los Archivos de la Iglesia en España

Al estar todas las estructuras principales completadas ya a mediados del , los trabajos que se desarrollaron en los dos siglos siguientes en este edificio fueron principalmente elementos accesorios, como bienes muebles o detalles escultóricos. Aunque durante todo este tiempo se fue añadiendo al edificio una colección variada de imaginería y platería, los cuatro retablos menores barrocos y el órgano tuvieron que esperar hasta el .El médico que cura los órganos El Periódico Extremadura, 30 de enero de 2020

En el , en el momento culminante de su desarrollo, la parroquia había adquirido una gran importancia cultural y económica en la villa. El templo parroquial en sí albergaba seis cofradías, dedicadas a San Jorge, el Santo Ángel de la Guarda, San Luis Rey de Francia, Nuestra Señora de la Caridad, el Santísimo Cristo de Santa María y el Dulce Nombre de Jesús. Además, pertenecían a esta parroquia las ermitas de Santa Ana, San Marcos y Nuestra Señora de la Paz, el santuario de la Montaña y la capilla del hospital de Sancti Spíritus;La paloma y el olivo El Periódico Extremadura, 2 de julio de 2006Hospitales El Periódico Extremadura, 3 de julio de 2013 cada uno de estos cinco edificios añadía una cofradía más a la parroquia, convirtiéndola en la parroquia cacereña con mayor número de cofradías, un total de once. Según el catastro de Ensenada, de mediados del , estas once cofradías habían acumulado a lo largo de la historia diversas fuentes de ingresos que las hacían parcialmente independientes de las aportaciones de los fieles, como fincas rústicas y urbanas que arrendaban, y censos sobre terrenos ajenos.

Cambios provocados por la desamortización () La desamortización llevó a que el fuera un período de declive para la parroquia de Santa María, que perdió la mayor parte de su patrimonio inmueble y casi todas sus cofradías. De entre los edificios anejos, el primero en ver la decadencia fue la ermita de Santa Ana: quedó abandonada en torno a 1805, cuando la cofradía hizo su último inventario para disolverse por falta de participación vecinal, quedando el terreno como una finca particular. En los años posteriores, como consecuencia de los daños provocados por la invasión napoleónica, la ermita de San Marquino pasó a ser un refugio ruinoso para vagabundos y hubo que tapiar el edificio. Posteriormente, el hospital de Sancti Spíritus acabó siendo desamortizado y su edificio pasó a ser el primer cuartel de la Guardia Civil en Cáceres. Sobrevivieron la ermita de la Paz, si bien su cofradía se reorganizó en 1882 como mayordomía nobiliaria, y el santuario de la Montaña, cuya cofradía es la única de esta parroquia y una de las pocas de Cáceres cuya existencia continuó sin incidencias, hasta el punto de que en 1859 la reina Isabel II le otorgó el título de «real cofradía».Vinculación con la Casa Real Real Cofradía de la Santísima Virgen de la Montaña

Por su parte, aunque cinco de las seis cofradías con sede en la propia iglesia parroquial desaparecieron con la desamortización, la del Santísimo Cristo de Santa María logró sobrevivir hasta 1879, convirtiendo el culto al «Cristo Negro» de esta parroquia en una de las principales devociones de Cáceres. Asimismo, la fiesta de San Jorge sobrevivió a su cofradía, gracias a que contaba con ceremonias folclóricas arraigadas en el vecindario, como encender hogueras con muebles viejos o hacer batallas callejeras de lanzamiento de brevas.