Los judeocristianos, también llamados cristianos hebreos o cristianos judíos, es un término historiográfico que se aplica tanto a la comunidad judía de seguidores de Jesús de Nazaret que dio luz al cristianismo como a los cristianos posteriores que siguieron observando los ritos y creencias judías.
Con la propagación del cristianismo a los judíos de la diáspora y a los gentiles, los cristianos judíos se convirtieron en una hebra de la más amplia comunidad cristiana primitiva. Se caracterizaban por su adhesión a tradiciones ancestrales como la observancia del sábado, la observancia del calendario judío, la observancia de las leyes y costumbres judías, la circuncisión y la asistencia a la sinagoga.
El término «judeocristiano» fue acuñado en el por el exegeta alemán Ferdinand Christian Baur. Los historiadores lo usan generalmente para contrastar a los cristianos de origen judío con los cristianos gentiles, tanto en la época del Nuevo TestamentoGerhard Kittel, Geoffrey William Bromiley, Gerhard Friedrich (1972). Theological dictionary of the New Testament. p. 568. «When the Jewish Christians whom James sent from Jerusalem arrived at Antioch, Cephas withdrew from table-fellowship with the Gentile Christians».Cynthia White (2007). The emergence of Christianity. p. 36. «In these early days of the church in Jerusalem there was a growing antagonism between the Greek-speaking Hellenized Jewish Christians and the Aramaic-speaking Jewish Christians». como en los siglos posteriores.Michele Murray (2004). Playing a Jewish game: Gentile Christian Judaizing in the first and Second Centuries CE. Canadian Corporation for Studies in Religion. p. 97. «Justin is obviously frustrated by continued law observance by Gentile Christians; to impede the spread of the phenomenon, he declares that he does not approve of Jewish Christians who attempt to influence Gentile Christians ‹to be...›». El término es ambiguo porque la palabra judío puede designar un origen geográfico (Judea), una o varias comunidades étnicas o la observancia de las prácticas religiosas del judaísmo total o parcialmente.
Alister McGrath, exprofesor de teología histórica de la Universidad de Oxford, afirma que muchos de los «cristianos judíos» del siglo eran judíos practicantes que solo se diferenciaban de los otros judíos de su tiempo en su aceptación de Jesús como el Mesías.McGrath, Alister E. (2006). Christianity: An Introduction. Blackwell Publishing. ISBN 1-4051-0899-1. p. 174: «In effect, they [Jewish Christians] seemed to regard Christianity as an affirmation of every aspect of contemporary Judaism, with the addition of one extra belief — that Jesus was the Messiah. Unless males were circumcised, they could not be saved (Acts 15:1)». Al mismo tiempo, sin embargo, el apóstol Pablo predicaba contra la imposición a los gentiles de las prácticas judías, y en particular de la circuncisión (, ).
A medida que el cristianismo crecía en todo el mundo gentil, y que el Imperio Romano se volvía cada vez más hostil al judaísmo, la mayoría de la Iglesia cristiana se distanció de sus raíces judías y de Jerusalén.Keith Akers, The lost religion of Jesus: simple living and nonviolence in early Christianity, Lantern Books, 2000 p. 21Wylen, Stephen M., The Jews in the Time of Jesus: An Introduction, Paulist Press (1995), ISBN 0-8091-3610-4, Pp 190-192.; Dunn, James D.G., Jews and Christians: The Parting of the Ways, A.D. 70 to 135, Wm. B. Eerdmans Publishing (1999), ISBN 0-8028-4498-7, Pp 33–34.; Boatwright, Mary Taliaferro & Gargola, Daniel J & Talbert, Richard John Alexander, The Romans: From Village to Empire, Oxford University Press (2004), ISBN 0-19-511875-8, p. 426. El caso más radical fue el de Marción (c. 150), que propuso desechar la Biblia judía y todo lo derivado de ella. El cristianismo judío, por otra parte, entró en conflicto con el resto del judaísmo durante las guerras judeo-romanas (66-135). Primero, tras la destrucción del Templo de Jerusalén, los fariseos fundaron el judaísmo rabínco, que se convirtió en una nueva ortodoxia incompatible con el judeocristianismo. Después, durante la revuelta de Bar Kojba, los judeocristianos fueron perseguidos sangrientamente por los judíos rabínicos por negarse a unirse a la sublevación.
Bar Kojba fue derrotado por los romanos, que decretaron la expulsión de Jerusalén de toda la población judía, incluidos los judeocristianos. Algunos de ellos buscaron refugio fuera de las fronteras del Imperio, entre otros lugares en Arabia,Küng, Hans (2008). Islam: Past, Present and Future. (One World Publications).donde contribuirían siglos más tarde al nacimiento del Islam.
El origen judío del cristianismo thumb|200px|Jacobo el Justo, primer obispo de Jerusalén.
Según el libro de los Hechos de los apóstoles, después de la crucifixión, resurrección y ascensión de Jesús, los discípulos junto «con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos» se congregaron en Jerusalén () y predicaban solo a otros judíos (). Según el evangelio de Mateo, el propio Jesús habría dicho a sus seguidores que observasen las enseñanzas de los escribas y fariseos (), y que había venido a cumplir la ley y los profetas, no a abolirlos (). Jacobo el Justo, identificado en las fuentes cristianas tempranas como “el llamado hermano del Señor”, asumió un rol central de liderazgo en la comunidad de creyentes de Jerusalén.Gálatas 1:19; Flavio Josefo, Antigüedades judías, XX, 9, 1Patrick William (1852-1911), James, the Lord's Brother, 1906 Jacobo inclusive llegó a ser llamado «obispo de obispos, que gobierna Jerusalén, la Santa Asamblea de los Hebreos y todas las asambleas en todas partes».Ernest Cushing Richardson and Bernhard Pick, eds. (1886), The Ante-Nicene Fathers: The twelve patriarchs, Excerpts and epistles, The Clementina, Apocrypha, Decretals, Memoirs of Edessa and Syriac documents, Remains of the first ages, C. Scribner's Sons, pp. 218-222Según McGrath, estos primeros creyentes "consideraban su movimiento como una afirmación de todos los aspectos del judaísmo contemporáneo, con la adición de una creencia adicional: que Jesús era el Mesías".
Los miembros de esta comunidad no se llamaban a sí mismos "cristianos". Según Tertuliano, que escribió en los siglos y , se los llamaba "nazarenos", palabra de etimología incierta que aparece en numerosos libros del Nuevo Testamento.
No obstante, las creencias de los nazarenos atrajeron no solo a otros judíos sino también a algunos gentiles. Más adelante, Pablo de Tarso predicaría que la Ley judía no se aplicaba a los cristianos gentiles (), aunque la posición exacta de Pablo de Tarso y el judaísmo todavía es objeto de debate ya que el autor de Hechos afirma que Pablo observaba los ritos judíos de purificación en el Templo de Jerusalén (Hch 21:17-29 y 24:17-18) y las festividades religiosas judías (; esto último también en ). Pablo escribió en Romanos 2:13 que los autores de la ley de Moisés o Torá se justificaban ante los ojos de Dios.
Según el capítulo 10 de Hechos, el centurión romano Cornelio habría sido el primer gentil convertido a la fe en Jesús;Catholic Encyclopedia: Cornelius: «The baptism of Cornelius is an important event in the history of the Early Church. The gates of the Church, within which thus far only those who were circumcised and observed the Law of Moses had been admitted, were now thrown open to the uncircumcised Gentiles without the obligation of submitting to the Jewish ceremonial laws». La principal división antes de ese tiempo fue entre judíos helenísticos o de habla griega () y judíos no helenísticos de habla aramea/hebrea (). La conversión y aceptación del gentil Cornelio se pueden describir en términos de la enseñanza judía, que muestra a los extranjeros pasando a formar parte de la comunidad. Hechos no utiliza el término «cristianos judíos» para señalar a aquellas comunidades dirigidas por Jacobo el Justo, Simón Pedro y Juan el Apóstol, los «pilares de la Iglesia» (); más bien fueron llamados seguidores de «El Camino» ().
Según Bart D. Ehrman, en el siglo existieron varios cristianismos primitivos, desde los cuales se desarrollaron varias tradiciones y denominaciones cristianas, incluida la protoortodoxia. Según el teólogo James D. G. Dunn, se pueden discernir cuatro tipos de cristianismo primitivo: el judeocristianismo, el cristianismo helenístico, el cristianismo apocalíptico y el catolicismo temprano.Dunn, James D.G. (2006) , Unity and diversity in the New Testament, Scm Press
Con el paso del tiempo, las comunidades de judíos cristianos de Palestina recibieron diferentes nombres,Jackson-McCabe, Matt (2007). Jewish Christianity Reconsidered: Rethinking Ancient Groups and Texts. (Augsburg Publishers). por ejemplo "ebionitas" y "elcesaites". De los ebionitas afirmó Ireneo hacia 180 d. C. que "solo utilizan el evangelio de Mateo, rechazan al apóstol Pablo", al que consideraban apóstata, y "practican la circuncisión y perseveran en las costumbres legales y las prácticas judías".
Los términos «circuncidados» y «no circuncidados», que están escritos con frecuencia en el Nuevo Testamento, generalmente se interpretan en el sentido de judíos y griegos, que era predominante; sin embargo, es una simplificación excesiva de la situación de la Provincia de Judea del siglo , pues también había algunos judíos que no estaban circuncidados (generalmente judíos helenizados viviendo en la diáspora), y algunos griegos (llamados prosélitos o judaizantes) y otros como egipcios, etíopes y los árabes que lo estaban.
El Concilio de Jerusalén y otras cuestiones thumb|Maqueta del Segundo templo de Jerusalén, importantísimo tanto para los judíos como para los judeocristianos.
Se ha argumentado que esta secta cristiana judía (3000 +) estaba en peligro de desaparecer,Barrie Wilson, How Jesus Became Christian Random House of Canada, 2009 pp. 2-48. ya que estaban siendo perseguidos. Los Hechos de los Apóstoles ilustran casos de persecución de los primeros cristianos por el Sanedrín, el tribunal religioso judío en la época (); sin embargo, la fiabilidad histórica de los Hechos es disputada. Pedro y Juan fueron encarcelados por los «líderes judíos» («los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo y los saduceos») que estaban «resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos». Los saduceos, en particular, rechazaron la doctrina farisea de la resurrección de los muertos (). Esteban fue juzgado por el Sanedrín (Corte Suprema judía) por blasfemia contra Moisés y Dios () y fue apedreado hasta la muerte, bajo la mirada de Pablo de Tarso, antes de su conversión.
Un nuevo golpe a esta secta judía fue la muerte de su segundo jefe (su primer líder, el propio Jesús, había sido crucificado c. 30). Según Josefo, «el hermano de Jesús, quien fue llamado Cristo, cuyo nombre era Jacobo» encontró la muerte después de que falleciera el procurador Porcio Festo, antes de que Luceyo Albino entrara en funciones; de este modo, su muerte debió acaecer en el año 62. El sumo sacerdote Hanan ben Hanan (Anani Ananus en latín) se aprovechó de esta falta de supervisión imperial para reunir al Sanedrín (aunque la traducción correcta del griego synhedrion kriton es «un consejo de jueces») que condenó a Jacobo «por el cargo de violar la ley», y luego lo habría ejecutado por lapidación. Josefo informa que el acto de Hanan fue ampliamente visto como poco más que un asesinato judicial y ofendió a una serie de «los que eran considerados los más ecuánimes en la Ciudad, y estrictos en la observancia de la Ley», que fueron tan lejos como para organizar una reunión con Albino al entrar en la provincia con el fin de solicitar su decisión sobre el asunto.Flavio Josefo Antigüedades judías, (xx.9)