Coming Home es el quinto álbum de estudio del grupo estadounidense de rock New Found Glory. Fue producido por el mismo grupo junto a Thom Panunzio y lanzado el 19 de septiembre de 2006 a través de Geffen Records. Escrito y grabado en la Mansión Morning View en Malibú, California en 2005, Coming Home es un álbum conceptual unificado por temas como estar alejado del hogar y de los seres queridos. El álbum marca un distanciamiento de los trabajos anteriores del grupo, implementando un sonido con más capas y un tempo más balanceado que incluye un mayor uso de piano, teclados e instrumentos de cuerda, haciéndolo más comparable con el rock clásico que con su usual estilo de pop punk.

Coming Home fue un éxito para el grupo, recibiendo críticas positivas de muchos críticos musicales. El álbum fue resaltado en particular por su estilo más maduro, mientras que las canciones fueron consideradas como las más "suaves" de toda la carrera del grupo. Pese a solo lanzar un sencillo, It's Not Your Fault, el álbum tuvo un éxito comercial relativo, debutando en el puesto ocho en la lista de Billboard Rock Albumsy en el puesto diecinueve en el Billboard 200.

La versión japonesa, lanzada el 13 de septiembre de 2006, incluye tres bonus tracks. Otra bonus track está disponible en forma exclusiva para las personas que compraron el álbum en iTunes, mientras que los clientes de Best Buy recibieron un vale dentro de las cajas de sus CD para la descarga de una quinta pista extra titulada Over Me. El álbum fue el último del grupo en ser lanzado por una disquera importante; New Found Glory dejó Geffen al año siguiente antes de firmar contrato con la disquera independiente Bridge Nine y Epitaph Records.

Antecedentes Luego del lanzamiento y la larga gira de promoción del cuarto álbum Catalyst (2004), la cual incluía una presentación como teloneros en la gira American Idiot de Green Day, el grupo terminó muy cansado y trató de tomar un descanso extendido. Pudieron tomarse dos meses de vacaciones y reagruparse después de ello, algo que no habían podido hacer anteriormente en su carrera. El quinteto decidió darle un nuevo enfoque al proceso de escritura de Coming Home, en lugar de los típicos "jams en buses de gira y vestidores", y se mudaron juntos a una casa en Malibú, California llamada la Mansión Morning View para escribir y grabar demos de su material. Pese a esto, el compositor y guitarrista principal, Chad Gilbert, llevó consigo a la mansión un libro que contenía más de 40 ideas de sonidos que había escrito durante la gira anterior. El baterista Cyrus Bolooki explicó que, "La idea era que podíamos estar sentados, mirando TV, y de pronto decir 'Escuchen, tengo una idea. Hagámoslo'. Siempre habíamos querido hacer algo así, pero nunca estuvimos seguro de como hacerlo. Se que todos los muchachos están realmente emocionados de ir a la casa, pasar un rato juntos y hacer un poco de música". El grupo pasó cuatro meses en Malibúcon su viejo amigo e ingeniero de sonido Paul Milner, entre agosto y noviembre de 2005, eventualmente dejando la mansión con 14 demos terminados para mostrarle a su disquera.

Grabación

Los demos completados en Malibú captaron la atención de Thom Panunzio, quien además de su trabajo de producción musical (con artistas como Tom Petty, Bruce Springsteen, Ozzy Osbourne), era un ejecutivo de Geffen Records. El grupo se sintió halago por el interés de Panunzio, e inmediatamente aceptaron su colaboración. El quinteto había decidido no trabajara con Neal Avron, quien había producido los tres álbumes anteriores de la banda, ya que querían probar algo nuevo. El líder del grupo, Jordan Pundik, explicó, "queremos mucho a Neal. Neal es genial y es uno de nuestros amigos muy cercanos. Pero después de tres álbumes con él, después de escribir esos álbumes y de que varias otras bandas hayan aparecido y se hayan vuelto más o menos populares, queríamos probar algo diferente". Luego de escuchar el demo de "On My Mind", Panunzio estaba ansioso de trabajar en el proyecto. Pundik recuerda que, "una de las canciones que realmente lo llevaron a decir. 'OK, quiero hacer esto' fue esa canción 'On My Mind'. La canción que realmente le llegó. Thom ha trabajado en todo, desde Go-Go's hasta Bob Dylan, así que es bien balanceado en su música".

El grupo entró al estudio de grabación privado de Jackson Browne llamado Groovemasters en enero de 2006, luego de que Panunzio haya sugerido que sería un mejor lugar para grabar. New Found Glory quería alcanzar un "tipo de sonido de guitarra clásica limpio" al grabar, utilizando un Vox AC30 en casi todo el álbum. El amplificador, conocido por su sonido de alta fidelidad, fue utilizado con varias guitarras clásicas en el estudio, incluyendo una Fender Tele, una Les Paul, una Gibson 335-S y una Rickenbacker. Gilbert dijo entusiasmadamente que, "Sonaba grandísimo. Cuando escuchas nuestros álbumes anteriores y luego nuestro nuevo álbum, hay menos guitarras en nuestro nuevo álbum, pero suena mucho más grande". Jordan Pundik también dijo; "él [Panunzio] trajo esta vibr clásica, especialmente con los tonos que tiene. Aprendimos que no tenemos que duplicar 15 Mesa cabinets y hacer solo distorsión para que suene grande". Pundik también habló del deseo del grupo de retarse a sí mismos musicalmente; "Normalmente con cada álbum pensamos, 'Tenemos que ponerle la canción rápida de punk o a la gente no le va a gustar', pero esto no fue así para nada". Sí admitió que se escribieron unas treinta canciones, incluyendo unas de ritmo rápido, pero fueron exlcuidas porque "no encajaban". Steve Klein, el principal escritor y guitarrista rítmico del grupo también dijo cosas buenas de Panunzio por ayudar al grupo a incorporar nuevos elementos a su sonido. Describió las sesiones como su mejor experiencia de grabación, y añadió que "fue en esta vacía mansión que pudimos acomodar todo nuestro equipo, simplemente nos levantábamos y escribíamos canciones. Nunca nos relajamos y pudimos fijar nuestro propio ritmo. Todo el álbum tiene un sonido mucho más de rock clásico porque Thom ha trabajado en un montón de álbumes de rock clásico de artistas como Tom Petty y Bruce Springsteen y Ozzy, y la lista sigue. Fue como que trajo este elemento diferente a nuestro grupo. Elste disco está menos dirigido por guitarra y más por melodía, más que cualquiera de nuestros otros álbumes".

Una de las pistas, la canción acústica con toques de folk "Too Good to Be", no fue escrita sino hasta la última parte de la grabación, siendo finalizada en minutos en el estudio. Jordan Pundik bromeó al respecto diciendo, "lo chistoso es, esa es la canción que pensarías que escribimos sentados en una playa alrededor de una fogata". Mientras que todas las canciones fueron escritas principalmente en guitarra, Chad Gilbert también escribió melodías en piano, pese a su limitada habilidad con el instrumento. Gilbert explicó que, "Cuando escribimos las canciones un par de ellas comenzaron en piano, como las melodías. Así que, en pre-producción, yo hice la parte del piano. Pero no soy muy bueno, puedo escribir melodías, pero solo uso dos dedos, mis dedos índices". Posteriormente, Panunzio trajo a Benmont Tench (de Tom Petty and the Heartbreakers) para que toque los teclados, el piano y el órgano en el álbum. Paul Buckmaster condjuo la sección de cuerdas para "When I Die" y "Boulders", mientras que el grupo de rock indie Eisley, compuesta por tres hermanas que incluían la en ese entonces prometida de Gilbert, Sherri DuPree, hizo los coros femeninos en siete de las pistas del álbum. Una vez que el proceso de mixing y masterización del álbum había concluido, el grupo pidió a Autumn de Wilde, conocida por sus trabajos de retratos y fotografía comercial de músicos, que saque las fotos para la portada y el interior del folleto del álbum. Chad Gilbert luego declaró que estaba "muy orgulloso", diciendo que la música era la "más inspirada" que el grupo había escrito, mientras que Pundik añadió que Coming Home sería "el que resistiría el paso del tiempo".

Composición Música Los críticos musicales están de acuerdo en que Coming Home representa un sonido más maduro que los trabajos anteriores del grupo. El tono suave y el sonido más escalonado del álbum están atribuidos a la inclusión de otros instrumentos musicales como el teclado, el piano, y las cuerdas, además de su tradicional conjunto clásico de rock de guitarra, bajo y batería. En un principio, muchos fanáticos del grupo se sintieron decepcionados por la dirección del álbum. De hecho, el periodista musical Nick Mindicino luego refleccionó sobre como el grupo había "creado algo realmente ingenioso e inesperado: un álbum sombrío, honesto, pulido y alternativo". Entre los arreglos musicales más distintivos de Coming Home están que solo tres de las trece pistas del álbum ("Hold My Hand", "Taken Back by You", "Too Good to Be") tienen un tempo de más de 130 pulsaciones por minuto (bmp). A diferencia de sus obras anteriores, con canciones de pop punk rápidas como My Friends Over You y Truth of My Youth (ambas por encima de los 150 bpm), varias pistas como ser "Oxygen", "Make Your Move", "When I Die", "Connected", y "Boulders" contienen tempos "moderadamente lentos" de no más de 80 bpm.

Antes del lanzamiento del álbum, Chad Gilbert explicó que "Todas las canciones eran considerablemente diferente, sónicamente hablando" y dijo que el principal sencillo, It's Not Your Fault, tenía "guitarras grandes y llenas y una línea de piano en toda su duración. Es bastante hímnica, y la voz de Jordan nunca había sonado mejor". El guitarrista también observó que el sonido más limpio de la guitarra se debía al poco uso de efectos de distorsión en relación con álbumes anteriores, y describió a "On My Mind" como "esta canción de rock clásico con un estilo peculiar de New Found Glory". Brendan Manley de Alternative Press dijo que el álbum era una "declaración de sentimiento diferente a la discografía de NFG", mientras que The Palm Beach Post opinó que, "Coming Home es similar, en espíritu, a las canturreras de los 1990 de los brillantes Smoking Popes de Chicago. Las voces de Jordan Pundik se transforman en algo dulce, en lugar de un rugido. Envuelto en las tiernas confesiones de diario de la alegre y estilo de los años 1980 "Hold My Hand" y las súplicas fuertemente protectoras de "It's Not Your Fault". Jack Foley de Indie London escribió "las guitarras de Gilbert son nítidas, vivaces y frescas, mientras que las melodías vocales son lo suficientemente poderosas como para hacer que todos canten alunísono en algún momento. Escuchen la alegre "Too Good To Be" por ejemplo. Es vibrante en todo sentido, desbordando de unos riffs gloriosamente frescos y unas excelentes capas vocales, con ritmos casi de aplausos".