miniatura|200px|El estrecho de Bering separa América de Asia. La teoría más aceptada indica que por ahí entraron los primeros hombres que llegaron a América, seguramente por una especie de puente natural cuando el nivel de los océanos era más bajo. miniatura|300px|Mapa de América que muestra los sitios anteriores a la cultura de Clovis. El poblamiento de América es el proceso de dispersión migratoria de la especie humana en el continente americano. Los estudios científicos afirman que los seres humanos no son originarios de América y que fue poblada por humanos provenientes de otros lugares. La evidencia paleoantropológica actual y genética apoya la hipótesis según la cual los primeros pobladores de América procederían del extremo noreste de Asia.

Resumen Actualmente, los continentes de Asia y América están separados por el mar. Ambos se encuentran muy cerca en el norte. Entre el cabo Dezhniov, en la península de Chukotka en Siberia, y el cabo Príncipe de Gales, en Alaska, hay un paso marítimo que se conoce como el Estrecho de Bering y mide 82,7kilómetros (km) de longitud. Entre los dos extremos continentales, a mitad del estrecho se encuentra las Islas Diómedes: Diómedes Mayor y Diómedes Menor. En esta parte, entre los meses de noviembre y junio, se forma una capa de hielo que forma un "puente" entre Asia y América. Aunque este paso es peligroso, por las fuertes tormentas que allí se dan y la fragilidad del hielo en ciertas áreas, es posible atravesarlo navegando en verano.

Durante las glaciaciones, en las altas latitudes como la de Bering y en las montañas altas de nuestro planeta se formaron inmensos casquetes de hielo. Según los datos geológicos y oceanográficos, durante el último de estos períodos, conocido como la Edad de Hielo, que comenzó hace 110.000 años y finalizó hacia el 10.000 a.C., los niveles del mar descendieron hasta exponer la plataforma debajo de lo que ahora es el estrecho de Bering entre Alaska y Siberia, formándose más que un puente terrestre entre América y Asia: una ancha conexión Beringia, tan amplia como la distancia norte-sur a través de la Alaska actual, una región en la que vivían mamuts en la que los pastos esteparios de Siberia se fusionaban con los de América del Norte, sin interrupción alguna.O'Neill, Dan Last Giant of Beringia: The Mystery of the Bering Land Bridge. Cambridge MA: Westview Press. ISBN 978-0-465-05157-1 Se debate en qué momento los homo sapiens sapiens (la especie del ser humano moderno) comenzaron la migración desde Asia hacia América. Esta conexión entre Asia y América existió al menos dos veces: la primera vez fue hace unos 40 000 años y duró al menos 4 000 años; la segunda vez fue desde hace 25 000 años hasta hace 11 000 años.

Dos grandes hipótesis temporales dividen a la comunidad científica. Para la teoría del poblamiento tardío, los paleoamericanos entraron en el continente durante la última glaciación, cuando fue posible el paso hacia el Nuevo Mundo a través de Beringia (el istmo que actualmente está ocupado por el estrecho de Bering). Esto sucedió entre 15 000 y 14 000 años a. C. Por otro lado, la teoría del poblamiento temprano afirma que los humanos llegaron a América mucho antes, y está basada en el descubrimiento de restos cuya datación por carbono 14 da una antigüedad mayor que 14 000 años a. C., algunas investigaciones recientes llevan esta fecha a hace unos 33 000 años. A la investigación paleoantropológica se suma la información genética, que ha servido para reforzar algunas conjeturas sobre el origen de los americanos. Se estima que la mayor parte de los indígenas americanos son descendientes de un grupo proveniente del noreste o del oriente de Asia. Los pueblos de habla na-dené son descendientes de una segunda ola migratoria que se estableció en el norte de América, mientras que los esquimales llegaron al continente en un flujo migratorio más reciente.Williams, R. C.; et al (1985): «GM allotypes in Native Americans: evidence for three distinct migrations across the Bering land bridge», artículo en ingl´`es publicado en el sitio web NCBI.

Después de que los paleoamericanos entrasen en el continente, el paso de Beringia fue cubierto nuevamente por el mar, de modo que quedaron aislados por tierra del resto de la humanidad. Salvo la ininterrumpida comunicación entre esquimales y paleoesquimales de Alaska y Siberia y el caso de unos breves asentamientos vikingos en América de finales del o comienzos del ,L’Anse aux Meadows National Historic Site; UNESCO Culture Sector. en la costa de Canadá y Groenlandia, no hay pruebas concluyentes que respalden un contacto transoceánico entre la América precolombina y el resto del mundo, aunque hay evidencias de contactos con los polinesios.Storey,Alice A.; Ramírez, José Miguel; Quiroz, Daniel; Burley, David V.; Addison, David J.; Walter, Richard; Anderson, Atholl J.; Hunt, Terry L.; Athens, J. Stephen; Huynen, Leon y Matisoo-Smith, Elizabeth A. (2007) «Radiocarbon and DNA evidence for a pre-Columbian introduction of Polynesian chickens to Chile». PNAS, 104(25): 10335-10339 Kauffmann Doig, Federico (2002) "La Expedición de Túpac Yupanqui"; Historia y Arte del Perú Antiguo 4: 669-675. Lima.

Tras el contacto colombino se plantearon variadas conjeturas para explicar el origen de los indígenas americanos, por ejemplo, recurriendo al mito de la Atlántida o de las tribus perdidas de Israel. El avance de la investigación científica permitió demostrar que no había relación material entre el origen de los amerindios y esas creencias, por lo que esas antiguas hipótesis quedaron descartadas.

Evolución de las hipótesis

Relatos indígenas

Desde antes de 1492 las culturas aborígenes de América construyeron tanto mitos de origen, como relatos de migracionesZuchi, Alberta (1991): «Cómo ellos la cuentan» , artículo publicado en el documento Memorias del simposio «Desarrollos recientes en la historia de los llanos del Orinoco, Colombia y Venezuela»; 47 Congreso Internacional de Americanistas; compiladora: María Eugenia Romero Moreno. y acontecimientos históricos, diferentes entre una y otra cultura. Las culturas mesoamericanas consideraban que la presencia humana en el continente americano era poco anterior al que suponían los europeos. La civilización maya tenía registros históricos escritos desde antes del comienzo de nuestra era, siendo los más antiguos conservados los de "San Bartolo", 300 a. C., y manejaban una referencia como "tiempo cero" a agosto de 3114 a. C. Otras culturas, como la zapoteca, tenía registros escritos que se remontan actualmente al año 500 a. C. Por mucho tiempo, la decadencia de civilizaciones puntuales y más aún la ruptura político-cultural que significó la entrada de los europeos discontinuó el conocimiento de esas fuentes mesoamericanas; la ciencia occidental ignoró la existencia o el significado de este tipo de registros hasta el .

Polémica europea

Los europeos intentaron buscar explicaciones para el origen de los seres humanos con los que se estaban encontrando. Alejo Venegas opinó que provenían de navegantes cartagineses. Agustín de Zárate consideró que los indígenas podían haber llegado pasando por la Atlántida, antes de que se hundiera según los relatos de Platón.Zárate, Agustín de (1555) Historia del descubrimiento y conquista del Perú. Amberes, 1555. Sin embargo, la mayoría de las primeras explicaciones fueron religiosas, por ejemplo varios autores europeos pensaron que los pobladores de América provenían de las tribus perdidas de Israel.Mann, Charles C. (2006): 1491: una nueva historia de las Américas antes de Colón (págs. 195-199). Madrid: Taurus, 2006. ISBN 84-306-0611-4. El sacerdote Miguel Cabello Valboa, malagueño, consideró que los aborígenes americanos descendían del patriarca Ofir () e identificó América con el reino de ese nombre, rico en oro, mencionado en la Biblia ().Cabello Vaboa, Miguel (1586) Miscelánea Antártica: 92. La idea de situar Ofir en las Antillas fue sugerida por Cristóbal Colón,Fernández de Navarrete, Martín (1859): Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles (tomo II: pág. 311). Madrid, segunda edición, 1859. apareció como nota la margen en la edición de 1540 de Robert Estienne de la Biblia y fue expuesta, entre otros, por Pedro Mártir de Anglería en 1526.Anglería, Pedro Mártir de (1525): De orbe novo decades (tomo III: pág. 6D). La identificación de Ofir con el Perú fue sustentada por el teólogo español Benito Arias Montano en 1572Arias Montano, Benito (1572): Phaleg sive de gentium sedibus primis, orbisque terrae situ liber. Amberes, 1572. y por el erudito Johannes Goropius Becanus en 1580.Goropius Becanus, Johannes (1519-1572): Hispánica Ioannis Goropii Becani. Amberes, publicación póstuma, 1580. El naturalista y sacerdote jesuita José de Acosta fue el primero en abordar científicamente el poblamiento de América a partir de los descubrimientos geográficos que indicaban que la distancia entre Asia y América por el norte es pequeña y los dos continentes están separados apenas por un brazo de mar. Acosta descartó explícitamente la hipótesis sobre el paso por el continente perdido de la Atlántida y añadió además que las tierras desconocidas donde según el Apocalipsis de Esdras fueron llevadas las tribus cautivas de Israel, «no tienen mayor relación con América que la encantada y fabulosa Atlántida».Acosta, José de (1590): Historia natural y moral de las Indias. Sevilla, 1590. Acosta demostró que no solamente seres humanos transitaron entre los dos continentes, sino también varias especies animales.

Continuando con una visión científica, Fray Gregorio García hizo una detallada exposición de las diferentes hipótesis conocidas sobre el poblamiento de América, por tierra o por mar. Para él, los indígenas provenían de Asia, de China o Tartaria, dadas las semejanzas físicas entre los habitantes de unos y otro continente.García, Fray Gregorio (1607) Origen de los indios de el Nuevo Mundo e Indias Occidentales. Valencia, 1607.

En contraste, en 1650, James Ussher estableció ―basado en la Biblia― que las tribus perdidas abandonaron Israel en el año 721 a. C. y, sobre esa base, la cultura europea sostuvo que América había sido poblada alrededor del año 500 a. C. También tratando de apoyarse en la Biblia, el sacerdote sevillano Diego Andrés Rocha, que vivió desde niño en el Perú, expuso la teoría según la cual el continente americano fue poblado por descendientes de Túbal (hijo de Jafet, ), una parte de los cuales habría poblado España, otra parte la Atlántida y la otra a través de esa hipotética isla, antes de que se hundiera, habría llegado a América. Rocha complementó su teoría con la comparación entre la actitud de los conquistadores españoles y la de Moisés.Rocha, Diego Andrés : Tratado único y singular del origen de los indios occidentales del Pirú, México, Santa Fe y Chile. Reimpreso por Juan Ceyetano García, 1891. Traducción al español contemporáneo de José Alcina Franch, 1988. Lima: Espuela de Plata, 1988. ISBN 978-84-96133-84-6.

Charles Abbott

En 1876, Charles Abbott, un médico estadounidense, encontró unas herramientas de piedra en su granja de Delaware. Debido a las características toscas de los instrumentos, pensó que podrían pertenecer a los antepasados remotos de las culturas indígenas modernas. Por ese motivo, consultó con un geólogo de Harvard, quien estimó en 10 000 años de antigüedad la grava que se encontraba alrededor del hallazgo. Abbott sostuvo entonces que se trataba de un asentamiento humano del Pleistoceno, es decir, muchos miles de años más antiguo de lo que establecían las teorías bíblicas dominantes.