La ética animal es un término usado en el mundo académico para describir el estudio de las relaciones entre humanos y no-humanos. El tema incluye derechos de los animales, bienestar animal, ley animal, especismo, cognición animal, conservación de la fauna, el estado moral de los animales no humanos, el concepto de personalidad no-humana, así como el concepto de sintiencia, el excepcionalismo humano, la historia del uso animal, y las teorías de la justicia.Beauchamp, Tom L. "Introduction," in Tom L. Beauchamp and R.G. Frey. The Oxford Handbook of Animal Ethics. Oxford University Press, 2011.Schaffner, Joan E. An Introduction to Animals and the Law. Palgrave MacMillan, 2011, p. xvii
En el ámbito de la ética animal, la posición que sostiene que los intereses humanos cuentan más que los intereses de los demás animales no humanos es conocida como antropocentrismo moral, que aplica las ideas del antropocentrismo en el campo de la filosofía moral. La defensa del antropocentrismo se presenta principalmente de cuatro maneras. La primera es meramente definicional: "los intereses de los animales humanos son prioriarios por tratarse de seres humanos"; no ofrece ninguna argumentación que justifique la defensa, sino que presupone la prioridad. La segunda apela a criterios que, a diferencia de los demás animales, los seres humanos supuestamente cumplirían, como por ejemplo la posesión de un alma inmortal o de un cierto estatuto ontológico. La tercera defensa se refiere a que aquello que diferencia a los seres humanos del resto de especies es la posesión de determinados atributos intrínsecos, comprobables empíricamente. Un ejemplo de ello serían las capacidades cognitivas complejas. Por último, la cuarta defensa recurre a la posesión por parte de los seres humanos de atributos extrínsecos, comprobables empíricamente también. Tener relaciones especiales como, por ejemplo, un vínculo emocional, sería ilustrativo de ello.
Sin embargo, desde la ética animal y la reflexión sobre la consideración moral de los animales no humanos, se han utilizado argumentos contra la defensa del antropocentrismo también, entre los que destacan los siguientes:
La defensa definicional y la defensa que apela a criterios que no se pueden comprobar empiricamente antropocentristas recurren en una petición de principio, esto es, presuponen la prioridad de los intereses humanos. El argumento de la superposición de especies, que indica que los criterios antropocentristas empíricamente comprobables - según los cuales los seres humanos poseen atributos intrínsecos o extrínsecos excepcionales a diferencia del resto de animales - no son cumplidos por todos y cada uno de los seres humanos y solamente por ellos. Así, existen seres humanos que no poseen capacidades cognitivas complejas o, del mismo modo, algún tipo de relación especial. Esto supone que si cumplir con tales condiciones es lo que fundamentaría la consideración moral, estaría justificado no dársela a aquellos seres humanos que no las cumplen. El argumento de la relevancia descansa en la idea de que, para tomar una decisión lo que se ha de tomar en consideración es únicamente aquello que resulte relevante con respecto al resultado que tendrá tal decisión. Así, en aquellas decisiones cuyo objeto es el modo en que una acción puede afectar positiva o negativamente a quienes se vean afectados por ella, lo que hemos de tener en cuenta es aquello que resulta relevante a la hora de ser afectado positiva o negativamente. Lo que ello implica es que, a la hora de saber si un ente es moralmente considerable, lo que necesitamos conocer es si este puede ser afectado positiva o negativiamente. Los atributos extínsecos o intrínsecos defendidos por el antropocentrismo resultan insfucientes, en tanto que, si bien son factores que pueden condicionar ciertos tipos de experiencias como el disfrute o el sufrimiento, no lo determinan. Si el criterio condiciona, pero no determina, no puede ser el criterio que justifique moralmente la exclusión.
Argumentos a favor de la consideración moral de los animales
Una de las cuestiones centrales de la ética animal es la de qué entidades deben ser tenidas en cuenta en nuestras decisiones. La posición según la cual solamente los seres humanos merecen consideración moral, o consideración moral plena, se conoce como antropocentrismo moral; quienes se oponen a ella la han caracterizado como una forma de especismo, esto es, como el trato o consideración peor de quienes no pertenecen a una cierta especie de acuerdo con un criterio injustificado. Frente a las defensas del antropocentrismo se han formulado distintos argumentos, entre los que destacan el argumento de la superposición de especies y el argumento de la relevancia.
Argumento de la superposición de especies
Algunas defensas del antropocentrismo apelan a atributos intrínsecos —como ciertas capacidades cognitivas, lingüísticas o morales complejas— o a relaciones especiales que se afirma que solo se dan entre seres humanos, y sostienen que poseer tales criterios es lo que hace que un individuo merezca plena consideración moral. Para que un criterio de este tipo justifique el antropocentrismo debe cumplir dos condiciones: ser moralmente relevante y ser satisfecho por todos y cada uno de los seres humanos, y por nadie más.
El argumento de la superposición de especies señala que ningún criterio de esa clase es cumplido por todos los seres humanos y solo por ellos. Capacidades como la cognición compleja no están presentes en muchos seres humanos —por ejemplo, los bebés o las personas con diversidad funcional intelectual significativa—, mientras que numerosos animales no humanos las poseen en mayor grado que algunos seres humanos; lo mismo sucede con las apelaciones a relaciones especiales de simpatía o de poder. Por ello, tales criterios no trazan una línea divisoria entre los seres humanos y los demás animales.
Quienes emplean el argumento concluyen que estos criterios deben ser rechazados, pues aceptarlos privaría de plena consideración moral no solo a los animales no humanos, sino también a un gran número de seres humanos; y que, una vez rechazados, la plena consideración moral debe extenderse a todos los seres con intereses propios, incluidos los animales no humanos. Versiones de este razonamiento se encuentran ya en autores anteriores, como Porfirio, David Hume y Leonard Nelson.
El argumento se ha empleado también para cuestionar la idea de que solo los seres humanos merecen plena consideración por ser (únicamente ellos) personas. Se objeta que esta idea confunde distintos sentidos del término «persona» —el ordinario, el moral, el metafísico y el legal— y que no existe ningún criterio no definicional de personalidad que sea poseído por todos los seres humanos y solo por ellos.
Argumento de la relevancia
El argumento de la relevancia parte de la idea de que, para tomar una decisión, solo deben tenerse en cuenta los criterios que resultan pertinentes respecto de aquello sobre lo que versa la decisión. Cuando la decisión trata de a quién dar consideración moral —es decir, de a quién tener en cuenta cuando nuestros actos puedan resultarle positivos o negativos—, el criterio relevante sería que el individuo pueda ser dañado o beneficiado. Otras capacidades o relaciones pueden condicionar qué tipos de daño o beneficio puede experimentar un ser, pero no determinan si puede ser dañado o beneficiado en absoluto.
De acuerdo con esto, la capacidad de tener experiencias positivas o negativas —la sintiencia— sería un criterio suficiente (y, según algunas posiciones, también necesario) para poder ser receptor de daños y beneficios y, por tanto, para la consideración moral. Se llega así a la posición centrada en la sintiencia, según la cual la posesión de sintiencia es el criterio para la consideración moral, lo que implica que los animales no humanos, en tanto que seres sintientes, merecen plena consideración moral. Razonamientos semejantes han sido defendidos por autores anteriores.
Ética de los animales salvajes
La ética animal se ocupa también de los animales que no son usados como recursos por los seres humanos, en particular de los que viven en el mundo salvaje. Estos animales pueden ser dañados por los seres humanos de múltiples modos, por ejemplo al morir envenenados por productos que estos utilizan o al ser víctimas de matanzas masivas cuando se considera que son demasiado numerosos.
Más allá de los daños causados por los seres humanos, los animales salvajes se enfrentan a distintos factores naturales que pueden hacerles sufrir de manera notable y morir muy jóvenes, como enfermedades, condiciones climáticas hostiles, hambre y sed, conflictos y accidentes. Dado que el número de animales sintientes que viven en el mundo salvaje es enorme —podría contarse por trillones—, se ha sostenido que la cantidad de sufrimiento implicada es muy considerable. Entre las iniciativas de ayuda a los animales salvajes, ya existentes o propuestas, se encuentran el rescate de animales atrapados; la asistencia a animales heridos, enfermos o huérfanos; el socorro durante eventos climáticos dañinos; y los programas de vacunación de animales salvajes, si bien tales iniciativas son todavía muy reducidas.
Algunas posiciones éticas se han interpretado en el sentido de que la situación de los animales salvajes merece una atención especial. Las perspectivas que dan prioridad a quienes se encuentran en peor situación, como el igualitarismo y el prioritarismo, así como las éticas centradas en el sufrimiento, se han considerado compatibles con la conclusión de que la gran cantidad de sufrimiento que padecen los animales salvajes debería ser objeto de especial atención.
Referencias
Bibliografía
En español Dorado, Daniel; La consideración moral de los animales no humanos en los últimos cuarenta años: una bibliografía anotada (2010) Télos, 17, 2010, 47-63. Faria, Catia; Muerte entre las flores: el conflicto entre el ecologismo y la defensa de los animales no humanos, (2012) Viento Sur, 125, 68-76. Horta, Oscar; Tomándonos en serio la consideración moral de los animales: más allá del especismo y el ecologismo, (2012) en Rodríguez Carreño, Jimena (ed.), Animales no humanos entre animales humanos, Plaza y Valdés, Madrid, 2012, 191-226. Horta, Óscar; Un paso adelante en la defensa de los animales, (2017), Plaza y Valdés, Madrid, ISBN 9788417121044. Singer, Peter; Liberación animal (1999) Trotta, Madrid, ISBN 84-8164-262-2, ISBN 978-84-8164-262-9 Velasco, Angélica; La ética animal ¿Una cuestión feminista? (2017) Ediciones Cátedra Colección Feminismos ISBN 9788437636641
En inglés Frasch, Pamela D. et al. Animal Law in a Nutshell. West, 2010. (en inglés) Gruen, Lori. Ethics and Animals: An Introduction. Cambridge University Press, 2011. (en inglés) Rowlands, Mark. Animals Like Us. Verso, 2002. (en inglés) Sunstein, Cass R. and Nussbaum, Martha (eds). Animal Rights: Current Debates and New Directions. Oxford University Press, 2005. (en inglés) Wagman, Bruce A.; Waisman, Sonia S.; Frasch, Pamela D. Animal Law: Cases and Materials. Carolina Academic Press, 2009. (en inglés) Waldau, Paul. "Animal Rights: What Everyone Needs to Know". Oxford University Press, 2011. (en inglés)
Enlaces externos
Ética Animal
Categoría:Bienestar de los animales Etica