El Partido Demócrata Cristiano (PDC), conocido también como Democracia Cristiana (DC), es un partido político chileno, fundado el 28 de julio de 1957 mediante la unificación de diversos grupos socialcristianos; participaron en su creación la Falange Nacional, el Partido Nacional Cristiano y el Partido Conservador Social Cristiano, grupos escindidos del Partido Conservador y el Partido Agrario Laborista, y que junto a diversas agrupaciones e independientes, formaban la Federación Social Cristiana.

En la historia del en Chile, el PDC ha tenido una posición de centro democrático y reformista, formando generalmente alianzas políticas con la centroizquierda. Teniendo un lugar importante de influencia dentro de la historia política del país, sus principales medidas en la historia de Chile son la «Reforma agraria», la llamada «Chilenización del cobre», así como también su participación en la recuperación democrática en diferentes períodos. En la elección presidencial de 1958 condujo la candidatura de uno de sus fundadores, Eduardo Frei Montalva, el cual fue superado por el independiente Jorge Alessandri, resultando elegido en la próxima elección para el período 1964-1970, para luego establecerse como oposición al gobierno de la Unidad Popular (UP), presidido por el socialista Salvador Allende, entre 1970 y 1973.

Luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 dirigido por el general Augusto Pinochet, se constituyó como un actor político importante de la defensa de los derechos humanos, violentados durante la dictadura militar que rigió el país entre 1973 y 1990, y en la modernización del país durante la transición a la democracia, con su participación en los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia. En la década de 1990, dentro de dicha alianza, llegó nuevamente a la presidencia bajo los gobiernos de sus militantes Patricio Aylwin (1990-1994) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), participando también en las administraciones de Ricardo Lagos (2000-2006) y de Michelle Bachelet (2006-2010). En ese período fue el partido mayoritario —en términos de su adhesión electoral— de la Concertación. Desde 2010 hasta 2014, fue opositor al primer gobierno del líder de la Coalición por el Cambio Sebastián Piñera, para en 2013 formar parte de la Nueva Mayoría, que llevó nuevamente a la presidencia a la socialista Michelle Bachelet entre 2014 y 2018. Seguidamente, formó parte de la oposición al segundo gobierno de Piñera (2018-2022).

Fue el partido más votado del país entre las elecciones municipales de 1963 y en las elecciones parlamentarias de 2001. Hasta 2017 fue el partido con mayor representación en el Senado y el segundo en la Cámara de Diputados.

Historia Tres militantes del PDC han ejercido como Presidentes de la República: Eduardo Frei Montalva (que gobernó entre 1964 y 1970), Patricio Aylwin Azócar (entre 1990 y 1994, período inmediatamente posterior a la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (entre 1994 y 2000). Además, el partido participa en la Concertación de Partidos por la Democracia, pacto que logró la posterior elección de dos socialistas como Presidentes (después de Salvador Allende): Ricardo Lagos Escobar (2000), quien venció en una primaria abierta al precandidato democratacristiano Andrés Zaldívar; y Michelle Bachelet (2006), que se convirtió en candidata única de la Concertación tras el abandono de la abanderada del PDC, Soledad Alvear, semanas antes de que se realizaran las elecciones internas del pacto (mayo del 2005) debido al insuficiente apoyo que le auguraban las encuestas.

Orígenes thumb|200px|Falange Nacional, 1935 y 1957.|izquierda La historia del PDC se remonta a fines de la década de 1920, cuando comienzan a resquebrajarse las convenciones ideológicas que hasta ese momento había apoyado la juventud católica afiliada al Partido Conservador. Desde esos tiempos, grupos de jóvenes críticos se interesaron por influencias diferentes de las que animaban a sus líderes partidarios, que, en general, estaban imbuidos en las doctrinas decimonónicas del capitalismo liberal y de la defensa de la Iglesia católica frente a los avances de la secularización del Estado.

Por un lado, la nueva generación se dedicó al estudio de nuevos aspectos contenidos en la denominada doctrina social de la Iglesia, desde la publicación de la encíclica Rerum Novarum a fines del siglo anterior. Estos incipientes llamados pontificios a la conciencia social habían sido ignorados, hasta ese punto, por los grupos conservadores chilenos y por buena parte de la Iglesia Católica local.

Por otro, los jóvenes conservadores creían que esta doctrina social era la alternativa disponible para frenar el avance del comunismo, que conocían más de cerca que sus mayores debido a su participación en el ambiente universitario y a sus incursiones en las barriadas populares.

En el ámbito de la filosofía política, los grupos juveniles buscaron inspiración en la corriente denominada humanismo cristiano, que había surgido en Francia a partir de las publicaciones del autor Jacques Maritain. Este autor, básicamente, bogaba por la aplicación política del tomismo en el mundo moderno.

Los núcleos de juventud conservadora disidente estaban liderados por figuras como Bernardo Leighton, Eduardo Frei Montalva, Rafael Agustín Gumucio, José Ignacio Palma, Manuel Garretón y Radomiro Tomic.

Se organizaron en diversas agrupaciones que, en la mayoría de las ocasiones, funcionaron al interior del mismo Partido Conservador: 1928: Asociación Nacional de Estudiantes Católicos 1935: Movimiento Nacional de la Juventud Conservadora 1937: Falange Nacional

Al año siguiente de creada la Falange Nacional, en 1938 se produce el quiebre definitivo con los conservadores, a raíz de la campaña presidencial de ese año.

El período que siguió fue dedicado a la reagrupación de fuerzas y la fundación oficial del PDC, llevada a cabo en 1957 con el Partido Conservador Social Cristiano, grupo escindido del Partido Conservador. Posteriormente se sumaron al PDC grupos menores como el Partido Nacional Cristiano y los denominados agrario-laboristas.

Primera campaña presidencial thumb|Eduardo Frei Montalva durante la campaña presidencial de 1964.|izquierda El PDC presentó a Eduardo Frei Montalva como candidato en las elecciones presidenciales de 1958, obteniendo 254 233 votos (20,7% de los votos válidamente emitidos), con lo que obtuvo el tercer lugar en la elección que ganó Jorge Alessandri (31,56%) y en la que resultó segundo el socialista Salvador Allende (28,85%).

De acuerdo con el Informe Church, en 1962 se inician las primeras ayudas financieras de la CIA al partido. Al año siguiente, las elecciones municipales de 1963 significaron un fuerte posicionamiento del PDC en el escenario político chileno. El PDC registró un aumento de su votación (22,8%) que si bien no era un incremento abultado respecto a la elección presidencial de 1958, alcanzaba para que la colectividad se ubicara como el partido más votado del país, desplazando de ese puesto al Partido Radical, que alcanzó un 21,5% de la votación.

Frei Montalva al poder (1964-1970) thumb|250px|Gabinete de Eduardo Frei Montalva. Con el triunfo de Frei en 1964, se pudo conformar un equipo ministerial conformado casi completamente por demócratacristianos.|izquierda En el año electoral de 1964 nuevamente Frei se presentó como candidato presidencial del PDC.

Después se revelaría, en 1975, a raíz de una investigación del Senado de los Estados Unidos, que en esa ocasión el PDC fue considerado por el gobierno estadounidense de John Fitzgerald Kennedy, como una alternativa para frenar al comunismo chileno. Debido a esto, la campaña presidencial de Frei recibió una fuerte inyección de dineros por parte de la CIA.Reporte de la Comisión Church en el sitio del Departamento de Estado de EE.UU. (en inglés)

Con la ayuda económica de Estados Unidos y un discurso que concitó amplio apoyo de la clase media, el PDC logró elegir como presidente a Eduardo Frei Montalva en la elección presidencial de 1964. Frei obtuvo un 56,09% de los votos denominados "válidamente emitidos", sumando en la práctica el apoyo de los votantes de derecha, merced del pobre desempeño del candidato de ese sector, Julio Durán Neumann (4,98%). Frei de paso lograba impedir la elección del socialista Salvador Allende, quien había subido su votación respecto a la elección anterior, alcanzando el 39,83%.

Frei Montalva encabezó la llamada «Revolución en libertad», programa que planteaba una reforma estructural del país a través de la creación de cooperativas y nuevas organizaciones sociales de promoción popular, como juntas de vecinos y centros de madres. Se trataba de crear organizaciones de base capaces de enfrentar sus propios problemas. Con ello se pretendía mejorar las condiciones de vida de los sectores marginales, cambios que no se realizarían desde el Estado sino desde la comunidad misma. Por ello el gobierno de Frei Montalva dio especial impulso al sindicalismo y a la educación.

Además realizó la «Chilenización del cobre», que sería sucedida por la posterior nacionalización del metal rojo, durante el gobierno del presidente Allende, e impulsó la segunda Reforma agraria, que buscaba mejorar lo hecho por el gobierno de Alessandri.

Divisiones internas: el MAPU y la Izquierda Cristiana El proyecto de «revolución en libertad» causó tensiones iniciales entre los partidarios de una aproximación reformista al capitalismo humanístico y aquellos que veían un camino hacía el «comunitarismo», o «socialismo comunitario», como alternativa al socialismo tradicional. La perspectiva comunitarista era particularmente popular entre los militantes más jóvenes, y su reconocimiento formal bajo el nombre de «vía no capitalista de desarrollo» en el Segundo Congreso Nacional causó la fragmentación interna del partido para 1967.

En la organización democratacristiana se formaron entonces tres facciones: los «rebeldes», que apoyaban medidas comunitaristas y anticapitalistas; los «terceristas», con ideas similares pero menos confrontacionales; y los «oficialistas», o «freístas», que respaldaban la línea y tiempos del gobierno. Los constantes enfrentamientos entre estos grupos llevaron a dos crisis importantes de secesión en 1969 y 1971.

El primero de estos quiebres sucedió por el rechazo formal y oficialista a la idea de «Unidad social y política del pueblo» del dirigente Radomiro Tomic, un proyecto de alianza con la izquierda marxista, lo que ocasionó la salida masiva de los sectores rebeldes, incluyendo la mitad de los militantes universitarios. Estos sectores se organizaron poco después en el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), que se alió rápidamente con la izquierda en la coalición Unidad Popular (UP).

La segunda crisis implicó a los terceristas, que se agruparon junto a exmiembros del MAPU, descontentos con el giro hacía el marxismo-leninismo del partido, para formar la Izquierda Cristiana (IC). Al igual que en 1969, se unieron poco después a los izquierdistas en la UP.

Frente a Allende (1970-1973) miniaturadeimagen|251x251px|Afiche de Radomiro Tomic. Durante el proceso de elección de Salvador Allende, el PDC asumió un rol protagónico. El partido llevó como candidato a Radomiro Tomic, quien perdió la elección de 1970, frente al socialista. Pero Allende no alcanzó la mayoría absoluta de los votos, por lo que debía ser ratificado por el Senado, que tradicionalmente se avenía a confirmar a la mayoría relativa. El PDC condicionó sus votos en el Senado a la firma de un Estatuto de Garantías Democráticas, ante el temor de que la "Unidad Popular" desconociera la propiedad privada e impusiera a todo trance políticas marxistas. Los partidos de la UP aceptaron y Allende fue ratificado.