Las Fuerzas Terrestres de Bulgaria (en búlgaro: Сухопътни войски на България) son la rama de guerra terrestre de las Fuerzas Armadas de Bulgaria. Están administradas por el ministerio de defensa búlgaro, anteriormente conocido como ministerio de la guerra durante el Reino de Bulgaria.
Historia Fundación El 22 de julio de 1878, doce batallones del cuerpo de voluntarios búlgaros, que habían participado en la guerra ruso-turca, formaron las fuerzas armadas búlgaras. Según la Constitución de Veliko Tárnovo, todos los hombres de entre 21 y 40 años podían alistarse en el Ejército búlgaro. En 1883, el ejército fue reorganizado en cuatro brigadas de infantería (en Sofía, Pleven, Ruse y Shumen) y una brigada de caballería. Cuando las fuerzas terrestres búlgaras fueron establecidas en 1878, estaban formadas por miembros de la milicia búlgara (en búlgaro: Българско опълчение) estas tropas fueron el núcleo fundador del Ejército búlgaro.Попов, В., Иванова, Ц., Велкова, Й. Българската земска войска 1878–1879 г., София, 1959, Държавно Военно Издателство, с. 60
Primeros años La unificación búlgara de 1885 con Rumelia Oriental convirtió a Bulgaria en el mayor estado balcánico en términos territoriales, lo que provocó de inmediato disensiones en Serbia y Grecia que exigieron compensaciones territoriales.
Guerra serbo-búlgara
Mientras la agitación en Grecia se calmaba, Serbia, con el apoyo del Imperio austrohúngaro, lanzó una campaña militar contra Bulgaria, la guerra serbo-búlgara. Los serbios, que esperaban un rápido fin de la guerra, sufrieron pérdidas y fueron repelidos por las tropas búlgaras. Debido a su política militarista, Bulgaria era llamada: "La Prusia de los Balcanes."
Liga Balcánica A principios del siglo XX, la inestabilidad en los Balcanes persistió a medida que avanzaba el colapso del Imperio otomano. Tras una rebelión antiotomana en Macedonia y una derrota otomana en la guerra ítalo-turca, Bulgaria, Grecia, Serbia y Montenegro resolvieron sus diferencias y formaron una coalición contra el Imperio Otomano, conocida como la Liga Balcánica.
Primera guerra balcánica
A finales de septiembre de 1912, tanto la Liga Balcánica como el Imperio otomano movilizaron sus ejércitos. Montenegro fue el primero en declarar la guerra, el 25 de septiembre. Los otros tres estados, tras presentar un ultimátum imposible ante la Sublime Puerta el 13 de octubre, declararon la guerra el 17 de octubre. Bulgaria era militarmente el más poderoso de los cuatro estados, con un ejército numeroso, bien entrenado y bien equipado. La fuerza en tiempos de paz de 60 000 hombres se amplió durante la guerra a 370 000. (más de la mitad del total de 700 000 soldados de la liga) con casi 600 000 hombres movilizados en total, de una población de 4 300 000 habitantes. El ejército de campaña contaba con 9 divisiones de infantería, una división de caballería y 1116 unidades de artillería. Las tropas búlgaras lograron una victoria decisiva en la Batalla de Kirk Kilisse, y capturaron Edirne tras un prolongado asedio. Un corresponsal de guerra británico de la época admiraba la determinación de las tropas búlgaras para derrotar a sus enemigos, y comparaba a los soldados búlgaros con los soldados japoneses y los gurkas nepalíes.
Segunda guerra balcánica
La segunda guerra balcánica comenzó poco después del final de la primera, por una disputa entre Bulgaria, Serbia y Grecia por Macedonia. Las tropas búlgaras aún estaban exhaustas por la primera guerra, y la mayoría de sus fuerzas estaban desplegadas a lo largo de la frontera otomana. Durante la guerra, Bulgaria luchó contra todos sus enemigos. Los países vecinos combatieron, incluida Rumania, que no había participado en la primera guerra. El ejército búlgaro, con unos 500 000 hombres, se enfrentó a un total de 1 250 000 soldados enemigos. Los problemas de abastecimiento y coordinación, sumados a la abrumadora superioridad numérica de los atacantes, pusieron fin a la guerra en menos de dos meses. El resultado de la segunda guerra balcánica desató un sentimiento revanchista entre los búlgaros.
Primera Guerra Mundial
Durante la Primera Guerra Mundial, el Reino de Bulgaria desplegó más de un millón de soldados de una población total del Reino de Bulgaria de cuatro millones de habitantes.
En 1915, el Imperio alemán prometió restablecer las fronteras según el Tratado de San Stefano, y Bulgaria, que contaba con el mayor ejército de los Balcanes, declaró la guerra al Reino de Serbia en octubre del mismo año. En la Primera Guerra Mundial, Bulgaria demostró con contundencia su capacidad militar.
La Segunda batalla de Doiran, bajo el mando del general Vladimir Vazov, asestó un duro golpe al Ejército Británico, numéricamente superior, que sufrió 12 000 bajas frente a 2000 del bando contrario.
Un año después, durante la Tercera batalla de Doiran, el Reino Unido, apoyado por el Reino de Grecia, sufrió una humillante derrota, perdiendo 3155 hombres frente a apenas 500 del bando búlgaro. La reputación del Ejército francés también se vio gravemente perjudicada.
La Batalla de Chervenata Stena (en búlgaro: червената стена) se caracterizó por la derrota total de las fuerzas francesas, con 5700 muertos de un total de seis mil hombres.
Los 261 franceses que sobrevivieron fueron capturados por los soldados búlgaros. De una población de 4,5 millones, Bulgaria contaba con 1 200 000 hombres en su ejército. Incluso esta vasta expansión militar no pudo salvar a Bulgaria de la inminente derrota de su protectora, Alemania.
El avance aliado en la Batalla de Dobro Polje (en búlgaro: добро поле) y el posterior motín de los soldados en Vladaya, en la Provincia de Sofía, interrumpieron por completo el esfuerzo bélico en 1918. Bulgaria capituló poco después de estos acontecimientos.
Las bajas búlgaras ascendieron a 412 000, además de 253 000 refugiados provenientes de los territorios perdidos.
Década de 1920 Durante el período de entreguerras, al ejército búlgaro no se le permitió tener aviones de combate ni buques de guerra activos, y el ejército se redujo a unos 20 000 hombres en tiempos de paz.
A principios de la década de 1920, oficiales del ejército participaron en la represión durante el régimen de Aleksandar Tsankov como parte de grupos paramilitares conocidos como shpitskomandi.
En 1923, el ejército, junto con los shpitskomandi y la milicia de la Organización Interna Revolucionaria de Macedonia, reprimió violentamente el Levantamiento de septiembre, de tendencia izquierdista. Dos años después, las tropas búlgaras detuvieron una breve intento de invasión griega del suroeste de Bulgaria, conocido como el incidente de Pétrich.
Década de 1930 A mediados de la década de 1930, el ejército búlgaro, inició una expansión que violaba el Tratado de Neuilly-sur-Seine, siguiendo el modelo de rearme de la Alemania nazi. Durante este período, el gobierno búlgaro adquirió aviones de combate al Tercer Reich alemán y a Francia, y tanquetas al Reino de Italia.
Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas búlgaras no participaron en la invasión de Yugoslavia, ni en la Batalla de Grecia, pero ocuparon partes del norte de Grecia y de la Macedonia yugoslava tras su conquista por Alemania. El ejército fue el principal instrumento para imponer una política de reubicación y expulsión de la población griega local en las zonas ocupadas. A finales de 1941, más de 100 000 griegos habían sido expulsados de la zona de ocupación búlgara. Los crecientes ataques de los partisanos yugoslavos en los últimos años de la ocupación dieron lugar a varias ejecuciones y a la masacre de civiles en represalia. En septiembre de 1944, un golpe de Estado de izquierda, respaldado por el Ejército Rojo, derrocó al gobierno proalemán e instauró un gobierno del Frente de la Patria. Todas las tropas búlgaras en activo se incorporaron al Tercer Frente Ucraniano soviético y comenzaron a luchar contra sus antiguos aliados alemanes. El 1.er Ejército búlgaro participó en la campaña yugoslava. Durante la Ofensiva del lago Balaton (en alemán: Operation Frühlingserwachen) desplegó 101 000 hombres. A finales de marzo de 1945, el 1.er Ejército lideró la Ofensiva de Nagykanizsa–Körmend. Tras derrotar a las unidades alemanas, los búlgaros alcanzaron los Alpes austríacos y el 13 de mayo se encontraron con el 8.º Ejército británico cerca de Klagenfurt, en Carintia. La Ofensiva de Viena fue una de las últimas operaciones con participación búlgara en la Segunda Guerra Mundial.
Guerra Fría
En 1947, la Unión Soviética comenzó a reforzar las fuerzas armadas de su nuevo estado satélite. La única formación blindada del Ejército del Reino de Bulgaria era la Brigada Blindada, con base en Sofía y estaba equipada con material alemán. El Ejército popular búlgaro, contaba con unidades de ingenieros militares, unidades de logística militar, mantenimiento, defensa NBQR, unidades médicas y unidades de señales. En julio de 1987, el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IIES) estimó que las Fuerzas terrestres búlgaras, estaban organizadas en ocho divisiones de infantería motorizada, cinco brigadas de tanques, cuatro brigadas de misiles balísticos Scud, tres regimientos de artillería, tres regimientos de artillería antiaérea y una brigada de misiles SAM.
Desintegración del bloque socialista y reformas de democratización Para la segunda mitad de la década de 1980, la deuda externa de la República Popular de Bulgaria había superado el 100% de su PIB, combinado con la interrupción por parte del premier soviético, Mijaíl Gorbachov, de los envíos gratuitos de petróleo soviético, que Bulgaria podía refinar y exportar a compradores occidentales con una considerable ganancia económica, estos factores colocaron a la economía de la República popular búlgara en una situación muy difícil. Los intentos realizados en 1987 por el líder del país, Todor Zhivkov, de obtener nuevos préstamos de bancos comerciales de Alemania Occidental con la ayuda del entonces primer ministro de Baviera, Franz Josef Strauss, resultaron infructuosos. Es por ello que incluso antes de la Caída del Muro de Berlín y la rápida desintegración del bloque económico y militar socialista, el Ejército Popular Búlgaro había puesto en marcha planes para la reducción de sus fuerzas, debido a las restricciones presupuestarias, este fue el punto de partida de las reformas que siguieron en la década de 1990. El primer gran cambio en la estructura de las fuerzas armadas búlgaras fue consecuencia del fin de la Guerra Fría. Los planes de guerra del Ejército Popular Búlgaro se ajustaban plenamente a la concepción del ejército como una parte integral del Pacto de Varsovia. La guerra prevista se había concebido como un conflicto masivo entre la OTAN y el Pacto de Varsovia, en dicho conflicto, el ejército búlgaro lucharía con el apoyo de sus aliados, el Ejército Soviético y el Ejército Popular Rumano. Todo el norte de Bulgaria constituía la retaguardia del Frente Balcánico planificado, y las formaciones de combate se concentraban principalmente contra las fuerzas de la OTAN desplegadas en Turquía y en Grecia. Con la disolución del Pacto de Varsovia, la alianza entre Bulgaria y Rumania quedó anulada, esto sumado al estallido de las guerras yugoslavas, significó que el país eslavo tuvo que planificar su defensa en todas direcciones, mientras que la difícil situación económica impidió que este pudiera mantener el elevado presupuesto militar del período anterior.
Plan de reforma del Ejército búlgaro