La Revolución Libertadora, conocida también como Revolución de 1955 o La Fusiladora, fue una dictadura cívico-militar instaurada en Argentina tras el Golpe de Estado de 1955 para derrocar el gobierno constitucional del general Juan Domingo Perón. El gobierno provisional estuvo a cargo del dictador Eduardo Lonardi desde el 23 de septiembre de 1955 hasta su relevo, el 13 de noviembre del mismo año. Lonardi fue reemplazado por Pedro Eugenio Aramburu, que gobernó hasta el 1 de mayo de 1958.

El gobierno provisional clausuró el Congreso Nacional; depuso a los miembros de la Corte Suprema; intervino en territorios nacionales, provincias, municipios, universidades y puso en comisión a todo el Poder Judicial.Los mitos de la historia argentina 5, Felipe Pigna, pág. 13, ISBN 9789504932116 - Tema: Historia ArgentinaPor decreto 415 del 6 de octubre de 1955 se dispuso el cese de todos los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Aunque gobernaron de facto, ambos presidentes se desempeñaron como autoridades supremas al concentrar, a nivel nacional y provincial, los poderes Ejecutivo y Legislativo, atribuyéndose el título de Presidente Provisional de la Nación. Se creó una Junta Consultiva Nacional integrada por representantes de los partidos políticos Unión Cívica Radical, Partido Socialista, Partido Demócrata Nacional, Partido Demócrata Progresista, Partido Demócrata Cristiano y Unión Federal, de reciente creación, a fin de que el poder Ejecutivo recibiera asesoría.

El general Eduardo Lonardi, autoproclamado “Jefe de la Revolución Libertadora”, asumió el poder el 23 de septiembre de 1955 e instauró un gobierno de ideología nacionalista católica, contraria a la supresión del justicialismo. Poco más de un mes después, el 13 de noviembre, el general Pedro Eugenio Aramburu llevó a cabo un golpe palaciego para removerlo de su cargo, iniciando así la resistencia peronista.

El derrocamiento efectuado por el general Aramburu consistió en la proclamación militar de la Constitución Nacional vigente y el restablecimiento del texto constitucional de 1853, con las reformas de 1860, 1866 y 1898. Asimismo, mediante el decreto-ley 4161/56, se prohibió el uso de las palabras «peronismo», «peronista», «justicialismo», «justicialista» y el nombre de Perón, así como la represión y censura de todo tipo de expresión pública de simpatía hacia el gobierno derrocado o el justicialismo, inaugurando de esta forma el proceso de «desperonización» de la ciudadanía, que se extendió por casi dos décadas.

Al poco tiempo, mediante elecciones constituyentes condicionadas, la dictadura organizó la Convención Constituyente que dio validez oficial a la anulación de la Constitución de 1949, agregando el artículo 14 bis a la Constitución de la Nación Argentina.

Durante su dictadura, el general Pedro Eugenio Aramburu ordenó personalmente el fusilamiento de 16 militares y 13 civiles, algunos de manera clandestina, con motivo del levantamiento encabezado por el general Juan José Valle,http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2010/06/16/opinion/OPIN-05.htmlRevolución fusiladora y proscripción del peronismo Homenaje a la Resistencia peronista razón por la que los peronistas suelen denominarlo la «Revolución Fusiladora». Dos años después, se organizaron elecciones presidenciales condicionadas, dando como resultado la implementación de un gobierno encabezado por Arturo Frondizi, a partir del 1 de mayo de 1958, el cual sería depuesto tras el Golpe de Estado de marzo de 1962.

Antecedentes

La dictadura autodenominada Revolución Libertadora fue uno de los seis gobiernos militares entre el período de 1930 y 1983 que tomaron el poder en Argentina, en lo que se conoce como el ciclo golpe-elección, que se extendió hasta la consolidación democrática de finales del siglo XX.

El ciclo de dictaduras militares comenzó con el Golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930 el cual derrocó al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen, líder de la Unión Cívica Radical, quien había desarrollado la primera experiencia de gobierno democrático en Argentina a partir de las elecciones de 1916, las primeras en realizarse con la Ley Sáenz Peña de 1912 que establecía el sufragio secreto y obligatorio para todos los varones. En ese período fueron depuestos, por sucesivos golpes de Estado, todos los gobiernos radicales (1930, 1962, 1966) y peronistas (1955 y 1973), terminándose también con la alianza de gobierno conservador-radical «Concordancia», un sistema de elecciones fraudulentas impuesto durante la llamada Década infame (1930-1943). Los últimos alzamientos militares fueron las sublevaciones Carapintadas realizadas entre 1987 y 1990, durante los gobiernos democráticos del radical Raúl Alfonsín y el peronista Carlos Menem.

El peronismo surgió entre los años 1943 y 1945, a partir de un amplio movimiento de base sindical que se caracterizó por su fuerte contenido social y que es conocido como peronismo o justicialismo, debido al énfasis puesto en la justicia social. En simultáneo, surge el Antiperonismo.SCENNA, Miguel A. (1974), Braden y Perón, Buenos Aires:Korrigan El 12 de octubre, Perón fue detenido y llevado a la Isla Martín García. En ese momento, los líderes del movimiento opositor tuvieron el país y el gobierno a su disposición. «Perón era un cadáver político».Miguel A. Scenna (1974): Braden y Perón. Buenos Aires: Korrigan, pag. 81 Al conocerse la noticia, se produjo una amplia movilización obrera el 17 de octubre de 1945. Perón fue liberado y varios de sus partidarios ocuparon cargos en el nuevo gabinete.

Las elecciones de 1946 fueron ganadas por el peronismo, que llevaba como candidato a Juan Domingo Perón. Pocos días antes de éstas, la oposición estaba preparando un golpe de Estado que no llegó a producirse. La Sociedad Rural Argentina (SRA) cumplió un rol activo en la campaña electoral de 1947 contra Perón, contando con el respaldo del embajador estadounidense en Argentina, Spruille Braden, que actuó como jefe de la oposición. Durante la campaña se produjeron dos hechos que afectaron profundamente el resultado. Uno de ellos fue el descubrimiento de un importante cheque entregado por una organización patronal como contribución a la campaña de la Unión Democrática. Desde que Braden sale de Argentina, comenzó a promover la caída del gobierno constitucional provocando averías en las redes eléctricas, saboteando las vías férreas, provocando el descarrilamiento de trenes y creando campañas de prensa contra el gobierno argentino a lo largo de toda la década de 1950. Parte de estas técnicas serían perfeccionadas en Guatemala en el golpe de Estado que derrocó al presidente Jacobo Árbenz en 1954.Trask, Roger R. «Spruille Braden versus George Messersmith: World War II, the Cold War, and Argentine Policy, 1945-1947» en Journal of Interamerican Studies and World Affairs, Vol. 26, No. 1 (Feb., 1984), pp. 89

En 1954, el jefe de la guarnición de Campo de Mayo, el general Eduardo J. Ávalos, un integrante del GOU que era amigo íntimo de Perón, le invitó a reunirse con la oficialidad de Campo de Mayo, a lo que Perón accedió. El 8 de octubre se celebra la reunión en la Secretaría de Guerra, asistiendo diez oficiales de Campo de Mayo y una treintena de otras guarniciones —invitadas por Juan Domingo Perón— cercanas a la Capital Federal. En tanto, se sucedían en Campo de Mayo deliberaciones entre oficiales más jóvenes que continuaron al día siguiente.

El 15 de mayo de 1953 un grupo de militantes de la UCR colocó tres bombas: en el Banco Italiano, en el hotel Mayo y en la estación Plaza de Mayo del subterráneo A. Mientras tanto, el entonces presidente de la Nación brindaba un discurso en el balcón de la Casa Rosada, donde una multitud lo escuchaba atentamente. El atentado radical dejó un saldo de 6 muertos y más de 90 heridos.

El gobierno enfrentó una fuerte oposición anti-peronista que incluyó conatos militares desde septiembre de 1951 y actos de violencia a partir de abril de 1953. Se señala el origen de estos actos al intento de golpe de Estado de 1951, al atentado en la Plaza de Mayo del 15 de abril de 1953 (que asesinó a seis manifestantes peronistas e hirió a otros noventa) y al bombardeo de la Plaza de Mayo de 1955, en el que 308 personas identificadas fueron asesinadas por sectores antiperonistas.

En 1946, sectores ligados a la Sociedad Rural Argentina, la sección local de la UCR en Corrientes y el Partido Liberal de Corrientes planearon un atentado contra su vida durante la campaña electoral que llevaría a Perón a la presidencia. El 3 de febrero de 1946, el diario El Laborista de Buenos Aires informaba que opositores políticos a Perón, ante la marcha por las calles de Goya, se posicionaron sobre los techos con armas. Desde un vehículo, en el que viajaban los liberales Bernabé Marambio Ballesteros, Gerardo Speroni, Juan Reynoldi y Ovidio Robar, dispararon con armas de fuego a la gente, que desde el puerto, enterada de la noticia, marchaba hacia el centro para repudiar el intento de asesinato.Aguirre Orlando: El génesis del peronismo en Corrientes. Pp.37, 38 -2008)

Intento de golpe de Estado de 1951

El primer alzamiento militar fue el intento de golpe de Estado de 1951 encabezado por el general Benjamín Andrés Menéndez junto con oficiales del Ejército (principalmente de la caballería), de la Aeronáutica y la Marina, que pretendían alzar Campo de Mayo y el Colegio Militar. El golpe contó con escasos efectivos del Regimiento de Tanques 8 (C8), la Escuela de Caballería y Equitación y el Destacamento de Exploración Mecanizado, con asiento en Campo de Mayo; siendo derrotados por el comandante en jefe del Ejército, el general Ángel Ovidio Solari. El jefe y el segundo jefe del Regimiento de Tanques 8, tenientes coroneles Raúl Carenzo y Julio Cáceres respectivamente, no estaban comprometidos, pero sí sus oficiales. Al ingresar al C8, se produjo el enfrentamiento donde perdió la vida el cabo Miguel Farina y cayeron heridos dos capitanes. El general Menéndez solamente pudo movilizar 200 soldados y tres tanques; según otra fuente, es probable que por sabotaje de los suboficiales jóvenes, pero antes de llegar a la salida, otros cinco tuvieron desperfectos y debieron ser abandonados.

El presidente Perón fue informado por los servicios de inteligencia de que el complot estaba encabezado por el general Benjamín Andrés Menéndez, retirado del servicio desde 1942, junto con Julio Alsogaray, Tomás Sánchez de Bustamante y Alejandro Agustín Lanusse. En un segundo plano participaban los oficiales Larcher, Guglialmelli, Álzaga y el capitán de navío Vicente Baroja Menéndez, quien los convocó a una reunión secreta para transmitirles a referentes de la oposición los pasos a seguir: asistieron Arturo Frondizi de la UCR, Américo Ghioldi, Horacio Thedy (en representación de los Demócratas Progresistas) y Reynaldo Pastor. Sin embargo, la intentona golpista fracasó pronto.Isidoro Ruiz Moreno, La revolución del 55. Cuarta edición. Editorial Claridad. Buenos Aires 2013. ISBN 978-950-620-336-8, página 55

El gobierno del general Perón, con el apoyo del Congreso, declaró el «estado de guerra interno», sin respaldo constitucional. La Constitución le otorgaba el estado de sitio y un más limitado estado de prevención y alarma, pero no un «estado de guerra interno». Tal instrumento continuó activo hasta el final del gobierno.

Atentado de 1953 En 1953, el capitán de fragata Jorge Alfredo Bassi embarcó en el rutinario viaje de instrucción de la Flota de Mar, durante el cual tuvo la idea de atacar la Casa Rosada de la misma manera en que los japoneses habían atacado Pearl Harbor. Mediante amigos comunes solicitó a Eduardo Lonardi su ayuda, pero este hizo caso omiso.