Monte Verde es un yacimiento arqueológico con evidencias de asentamientos humanos del Pleistoceno tardío, ubicado en el sector de Monte Verde en la comuna de Puerto Montt (Chile).
Consta de tres sitios: MV-I, MV-II y Chinchihuapi.; en los cuales hay restos de distintas edades siendo el más importante MV-II datado en . Se ha postulado que MV-I posiblemente incluso puede llegar hasta una antigüedad de AP.
Es el primer sitio con datación reconocida y aceptada (para la fecha de ) que cuestionó la teoría del poblamiento de América, que hasta ese momento fechaba la llegada del hombre al Nuevo Mundo hace no más de 13000 años. Sin embargo un estudio de 2026 ha propuesto, desde un punto de vista geomorfológico y estratigráfico, que el tenue valle donde se encuentra MV-II no podría ser más antiguo que , por lo que el sitio arqueológico que alberga obligadamente sería más joven. Esta propuesta fue posteriormente desafiada y actualmente no hay un consenso claro sobre la datación de MV-II.
Descripción
Hace 14 800 años, un pequeño grupo humano habitaba en las cercanías del río Maullín, a 27 km al oeste de la actual ciudad de Puerto Montt. Sus restos arqueológicos fueron excepcionalmente bien conservados por causas naturales fortuitas que permitieron la formación del sitio.
En 1997, una serie de estudios realizados por un grupo de científicos lo reconoció como uno de los sitios más antiguos de América habitado por seres humanos que se haya podido verificar hasta el presente.
El descubrimiento puso fin al consenso de Clovis que postulaba el poblamiento tardío del continente americano y dio sustento a ideas como la del poblamiento temprano.
Yacimiento
miniatura|250px|izquierda|Aspecto del Yacimiento
Este yacimiento se mantiene perfectamente bien conservado, incluyendo carne y cuero de gonfoterio, cuerdas, estacas, maderas, gran cantidad de restos de alimentos y plantas y hasta las pisadas de un pie pequeño.
Esta conservación se produjo por el ascenso del nivel del agua del pequeño estero Chinchihuapi, lo que transformó el lecho del estero y el piso del sitio en el fondo de un pantano. El depósito de sedimentos pobres en oxígeno y la buena turba cubrieron el campamento de Monte Verde permitiendo que se preservara perfectamente lo que habitualmente no se conserva en un sitio arqueológico. La evolución de este pantano en presencia de una gran cantidad de hierro proveniente de los volcanes andinos, originó sobre esta turba un segundo sello formado por óxido de hierro, duro como una roca, pero más importante, impermeable al agua de las lluvias sureñas.
Arqueología
Descubrimiento
En el año 1973 campesinos locales, específicamente pertenecientes a la familia Barría, cambiaron a pala y picota el curso del estero Chinchihuapi para facilitar el tránsito de sus yuntas de bueyes que tiraban carretas que transportaban largos troncos. Al año siguiente, la erosión causada por la modificación del estero dejó a la vista grandes huesos de gonfoterios —parientes de los mastodontes— que los habitantes locales no supieron reconocer, pero que los Barría guardaron por curiosidad. En 1976, por azar, un estudiante de la Universidad Austral de Chile, Luis Werner, de paso por el lugar recibió los huesos de la familia Barría, y este se los entregó al profesor belga Maurice van de Maele (1914-1986) y al chileno Carlos Troncoso, quienes visitaron Monte Verde e incrementaron la colección de huesos recogiendo los que estaban a la vista en los estratos del Chinchihuapi.
Investigación
Las investigaciones en el sitio Monte Verde han identificado dos componentes: Monte Verde I (MV-I)Mithen, S. After the Ice: A Global Human History 20,000-5000 BC. Orion Books, 2003. ISBN 0-7538-1392-0. y Monte Verde II (MV-II).Donald Ugent, Tom Dillehay, and Carlos Ramírez, Potato remains from a late pleistocene settlement in southcentral Chile, Economic Botany, 41(1), 17-27, January 1987
Monte Verde tenía instrumentos líticos, óseos, una rica colección de madera y muchísimos restos de plantas. Entre los restos de madera había vestigios de la arquitectura más temprana descubierta en América. Las condiciones de conservación del sitio permitieron recuperar una vivienda de gran tamaño con forma de carpa o toldo. Su estructura, formada por ramas de árboles y cubierta con cueros de animales, es muy parecida a las viviendas de los posteriores grupos tehuelches de la Patagonia y semejante a las chozas de los kawésqar de los canales patagónicos.
La exploración comenzó en 1977 cuando el grupo de investigadores liderado por el arqueólogo Tom Dillehay excavó un pozo de exploración con 4 de sus alumnos del Bachillerato de la Universidad Austral de Chile. Inmediatamente, Dillehay se dio cuenta de que estaba frente a un asentamiento completamente diferente a los sitios de la cultura Clovis; este sitio representaba un lugar de campamento de recolectores y cazadores semisedentario a sedentario. Posteriormente se pudo inferir que los habitantes de Monte Verde poseían conocimientos de la estacionalidad y de las fluctuaciones ambientales y que mantenían relaciones de intercambio con otros grupos humanos de zonas lejanas.
En 1979, gran parte de la cultura Monte Verde y su historia natural ya había sido comprendida y fue presentada en el XII Congreso Nacional de Arqueología en el Campus Teja de la Universidad Austral de Chile, en la isla Teja (Valdivia).
Los resultados de distintos estudios fueron publicados en Estados Unidos por Dillehay en 1989 en su primer tomo respectos a los hallazgos de Monte Verde. Posteriormente, en enero de 1997, estando en la Universidad de Kentucky y en el momento en que se preparaba la publicación del segundo tomo se prepara la visita de un grupo de científicos para visitar el sitio en Chile donde pudieron observar en terreno las excavaciones, los perfiles y tomar muestras para las dataciones radiocarbónica. El día 12 de enero en la localidad de Pelluco, cerca de Puerto Montt, diez científicos visitantes tras haber visto las pruebas votaron a favor de Monte Verde. Este hecho sería el inicio del término del llamado paradigma Clovis.
La datación fue confirmada por un equipo internacional de científicos que visitó el sitio en 1997, siendo desde ese año reconocido por la mayor parte de la comunidad científica, como uno de los sitios más antiguos habitados por seres humanos en América que se haya podido verificar hasta el presente.
El año 2002 se publicaría un nuevo texto por la Editorial del Institución Smithsonian sobre el sitio Monte Verde que corregía errores publicados en el segundo tomo de 1997. Solo el año 2004 se publica en Chile un resumen de las investigaciones en idioma español.
Posteriormente, en 2007, Monte Verde sería relacionado con un nuevo yacimiento arqueológico conocido como Pilauco Bajo, postulándose que ambos sitios serían complementarios; en el que Monte Verde sería un sitio habitacional y Pilauco Bajo un lugar de caza o carroñeo.
miniatura|290px|Aspecto del Yacimiento desde otra perspectiva
El 9 de mayo de 2008, un equipo de Science informó que se identificaron nueve especies de algas marinas recuperadas de hogares y otras áreas en el antiguo asentamiento. Las muestras de algas fueron datadas entre 14.220 y 13.980 años AP, confirmando que MV-II se ocupó más de 1.000 años antes que cualquier otra forma fiable de fecha de los asentamientos humanos en el Cono Sur de América.
El 26 de noviembre de 2013, se retomaron las excavaciones por el arqueólogo Tom Dillehay (y financiado por la National Geographic) con el objetivo de encontrar restos y comprobar definitivamente la antigüedad postulada.Velásquez Cáceres, Sebastián (2013) Reanudan excavaciones en Monte Verde tras 26 años. El Austral de Osorno. Página 7 del 26 de noviembre de 2013.
Herramientas de piedra, restos de fauna y áreas quemadas evidencian actividades humanas transitorias, datadas por carbono-14 y luminiscencia, entre 18.500 y 14.500 años AP. La presencia de materiales líticos y especies de plantas procedentes de otras áreas, especialmente las de playas costeras y estuarios, dan cuenta de que los grupos humanos que recorrieron Monte Verde en esa época tuvieron contacto directo o mediante redes de trueque con los lugares costeros del Pacífico y posiblemente con los pasos a través de los Andes y hasta la estepas argentinas. El patrón de poblamiento hace 18 mil años fue probablemente el de grupos pequeños de personas adaptadas estacionalmente a climas fríos y ambientes boreales durante los meses más cálidos. Desde hace 17 mil años, cuando el ambiente cambió al de un bosque patagónico norteño ligeramente más cálido y aún más después del año 15.000 AP, cuando el estero de Chinchihuapi se formó, los grupos se establecieron por estancias más largas, como es evidenciado por recursos más variados, por los tipos de artefactos y por los depósitos culturales más extensos.Dillehay, Tom D.; Carlos Ocampo; José Saavedra; Andre Oliveira Sawakuchi; Rodrigo M. Vega; Mario Pino; Michael B. Collins; Linda Scott Cummings; Iván Arregui; Ximena S. Villagran; Gelvam A. Hartmann; Mauricio Mella; Andrea González & George Dix (2015) «New archaeological evidence for an early human presence at Monte Verde, Chile» PLoS ONE 10 (11): e0141923.
Repercusiones
Los descubrimientos de Monte Verde y otros yacimientos antropológicos de América, tales como Piedra Museo (Argentina), Pedra Furada (Brasil), Topper (EE.UU.) han replanteado completamente la teoría predominante sobre el poblamiento de América, teoría del poblamiento tardío, fundada sobre la cultura Clovis, que sostiene que el hombre solo ingresó al continente americano hace aproximadamente 13 500 años, y han dado fundamento a una nueva teoría del poblamiento temprano de América, que ubica la fecha de ingreso entre 23 000 y 50 000 años a.C., al mismo tiempo que modifica las teorías sobre las rutas de entrada y difusión por el continente.
Áreas de ocupación y componentes del sitio
El sitio Monte Verde está compuesto por cuatro zonas de excavación, las zonas A y D se encuentran localizadas en la ribera norte del estero Chinchihuapi, en una terraza ocupacional de 80 m de largo por 15-20 m de ancho y separadas entre sí por una distancia de 35 m. Por su parte, las zonas B y C se encuentran localizadas en la ribera sur. Las zonas de ocupación A, D y C se encuentran próximas, mientas que la zona B se encuentra a 250 metros de distancia hacia el oeste.
Las investigaciones en el sitio Monte Verde han establecido dos componentes o pisos de ocupación: Monte Verde I (MV-I) y Monte Verde II (MV-II). La zona habitacional del componente MV-II es de 3000 m² aproximadamente y donde se ha encontrado la mayor parte del material y en muy buen estado de conservación. El espesor de este piso es de 2 a 5 cm y de acuerdo a los estudios de radiocarbono se propone una ocupación para MV-II entre los 12.300 y 12.800 años. Respecto al componente cultural MV-I localizado en un promontorio alto de la ladera sur se han encontrado algunos restos datados entre los 32.840 y 33.900 años pero estos últimos no son concluyentes.
Construcciones en la zona D y A En Monte Verde se encontraron hasta ahora las estructuras arquitectónicas más antiguas de América localizadas en las zonas D y A del sitio.