thumb|Una calle en la colonia Olivar del Conde. miniaturadeimagen|Ruta 15, principal transporte público que atraviesa la colonia Olivar del Conde.

Olivar del Conde es una colonia situada en la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. Forma parte de una de las zonas urbanas del poniente de la capital de México.

De acuerdo con información gubernamental y reportes periodísticos, la colonia ha sido señalada entre aquellas con mayor índice de inseguridad dentro de la alcaldía y la Ciudad.

Toponimia El nombre Olivar del Conde proviene de un antiguo olivar otorgado a Juan Gutiérrez Altamirano, primo de Hernán Cortés, como reconocimiento por los servicios prestados a la Corona española.

El 31 de julio de 1528, Gutiérrez Altamirano recibió dos aranzadas de tierra, destinadas a árboles y viñas, ubicadas entre Tacubaya y Coyoacán. En 1616, la familia Velasco Altamirano obtuvo el título de condes de Santiago de Calimaya, lo que dio origen a la denominación histórica de la propiedad como Olivar del Conde.

Historia El territorio actualmente conocido como la colonia Olivar del Conde fue propiedad de Dolores Marín, quien lo heredó de Quintana tras enviudar.

Inicialmente, la loma comprendía desde los alrededores de la actual zona conocida como "Alta Tensión" hasta la calle 36 de la segunda sección.

Después de contraer matrimonio con su apoderado, el licenciado Manuel Quintana Bazán, Dolores Marín decidió poner a la venta dicho predio y nombró a representantes cuya labor principal era recoger las aportaciones de los primeros colonos. Posteriormente, se hizo evidente el fraude que cometieron estos representantes, pues se negaban a reconocer las aportaciones que muchos pobladores habían realizado desde su llegada.

La primera sección de la colonia que estaba urbanizada abarcaba desde una manzana antes de llegar a Alta Tensión hasta la glorieta de Olivar del Conde, conocida como plaza Las Rosas. Inicialmente, el único medio de transporte público llegaba hasta ese punto; más tarde, se construyeron nuevos caminos de terracería para ampliar la red de transporte hasta la segunda sección, la cual inicia en la glorieta de plaza Las Rosas y finaliza en la calle 36.

Con el tiempo, los colonos obtuvieron el apoyo de las autoridades para crear la ruta de transporte público Mixcoac - Olivar del Conde, la cual ofrecía una conexión directa entre la colonia y las zonas de trabajo de sus habitantes.

Se construyeron fuentes de abastecimiento y se ubicaron tomas de agua en las esquinas de distintas calles de la avenida Hidalgo. Allí, las personas acudían con sus recipientes para transportarlos a mano o, en algunos casos, con ayuda de «aguantadores», palos o tiras gruesas de madera que permitían cargar dos recipientes sobre los hombros, uno a cada extremo.

Un par de años después, se sembrarían cientos de árboles sobre la avenida Hidalgo y otras calles aledañas. Estos no sobrevivieron, como consecuencia de la irresponsabilidad ciudadana.

Edificios más significativos Entre las construcciones de la colonia Olivar del Conde se pueden destacar las siguientes:

La parroquia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, cuya construcción fue iniciada a partir del 16 de abril de 1953 con la colocación de la primera piedra. El 8 de septiembre de 1958 se fundó la comunidad Vicentiana con Antonio Prol Gómez como primer párroco, que decidió junto con el Arzobispo dedicar la parroquia a Nuestra Señora del Sagrado Corazón y Santa Cecilia. La iglesia abrió sus puertas al público en 1960 y está localizada en la calle 22, casi esquina con avenida Santa Lucía. La iglesia de Santa Cecilia, cuya construcción inició el 11 de noviembre de 1951. Está ubicada en la avenida Santa Lucía, entre las calles 21 y 20.

La Escuela Primaria Héroes de la Naval, localizada en la Primera Sección de Olivar del Conde. Es una de las escuelas públicas más viejas de la colonia.

La Escuela Primaria Juan Antonio Mateos, ubicada en av. Hidalgo, entre las calles 28 y 29 de la colonia Olivar del Conde, 2a sección, delegación Álvaro Obregón.

La Escuela Primaria República del Congo (que los pobladores conocían como "la escuela chiquita"), ubicada en avenida Hidalgo, esquina calle 30, col. Olivar del Conde, 2ª. Sección, delegación Álvaro Obregón. El Kinder "Virginia Monasterio" que se ubicaba en la esquina de la avenida Hidalgo y la calle 30 (en la contra esquina de la escuela primaria República del Congo).

La Escuela Primaria Maestro Candor Guajardo (inaugurada en 1969) ubicada en av. Hidalgo y calle 36 s/n, al límite con el fraccionamiento Colinas del Sur, delegación Álvaro Obregón.

La Escuela Secundaria 111 Alejandro Von Humboldt ubicada en av. Santa Lucía y calle 27, Olivar del Conde 2a Sección, Olivar del Conde, limitando con la actual colonia fraccionamiento Colinas del Sur.

Mercado del Olivar del Conde. Inició su construcción en 1969 y fue inaugurado en 1970. Sociedad Mexicana de Puericultura.

Actividad comercial y cultural

Actividad comercial En los primeros años de la colonia Olivar del Conde, la población carecía de una actividad comercial formal, por lo que muchos residentes debían desplazarse a colonias cercanas para abastecerse de productos básicos. De acuerdo con diversas fuentes, una parte de la población acudía al mercado 6 de Enero, ubicado en la avenida Rosa Blanca, para adquirir los artículos necesarios para la vida cotidiana. Asimismo, algunos habitantes fungían como productores, ya que en ese periodo la zona contaba con suelos fértiles que permitían la siembra de ciertas plantas y la crianza de animales de granja.

Durante esos años, los pobladores adquirían leche de vaca en distintos establos establecidos dentro de la colonia. Entre ellos se encontraban uno ubicado en la avenida Hidalgo, esquina con la calle 26; otro sobre la avenida Santa Lucía, casi esquina con la calle 27, a una cuadra de la Secundaria 111; y un tercero en la calle 21 (Dolores del Río), a dos calles al norte del Mercado del Olivar.

Con el paso del tiempo, algunas de estas prácticas productivas continuaron de forma limitada. En la actualidad aún residen personas en la colonia que mantienen actividades de este tipo; sin embargo, Olivar del Conde puede considerarse una zona mayoritariamente urbanizada, con aproximadamente un 80 % de su superficie consolidada.

En cuanto a las panaderías, los habitantes de la Segunda Sección del Olivar del Conde adquirían pan recién horneado en la panadería Bety, ubicada sobre la avenida Hidalgo, entre las calles 26 y 27. Hacia 1972 se inauguró un establecimiento de mayor tamaño, la panadería El Olivar, situada en la esquina de la avenida Santa Lucía y la calle 22, a pocos metros de la iglesia del Sagrado Corazón.

Asimismo, existió un molino de maíz junto a la iglesia del Sagrado Corazón que surtía masa a diversas tortillerías de la zona. Posteriormente, el inmueble fue remodelado y convertido en un molino de mayor capacidad, ubicado en la esquina de la avenida Hidalgo y la calle 28. En el rubro de las mueblerías, una de las más conocidas fue la mueblería Hidalgo, localizada sobre la avenida Hidalgo, entre las calles 24 y 25.

La actividad comercial de Olivar del Conde desempeñó un papel central en la consolidación de la vida comunitaria de la colonia. Más allá del intercambio económico, estos establecimientos funcionaron como espacios de convivencia cotidiana, articulando relaciones vecinales y contribuyendo a la identidad barrial. El tránsito de una economía de subsistencia hacia un comercio local más diversificado acompañó el proceso de urbanización de la zona y reflejó las transformaciones sociales y espaciales de la colonia a lo largo del siglo XX.

Hoy en día es posible ver que la colonia cuenta con un mercado amplio en franquicias tales como cafés, restaurantes, fuentes de refrescos, neverías, refaccionarias, talleres mecánicos, agencias de autos, supermercados, algunas fábricas pequeñas como A.M. Roma S.A. de CV, y Ríos Rocha S.A. de C.V., de los cuales se han vuelto conocidos por la zona. Al día de hoy se tiene un mercado de abastecimiento popular, mismo que fue estructurado alrededor de los años 70 por las necesidades de abastecimiento de la gente. El mercado se encuentra ubicado en Agustín Lara y avenida Santa Lucía segunda sección, Álvaro Obregón, Ciudad de México, y está asentado en una de las minas más grandes de esa demarcación.

Actividad cultural y entretenimiento En los años 60 y 70 llegaban distintas ferias con juegos mecánicos cuyo atractivo principal era la "rueda de la fortuna", las "tazas" y algunas con las "sillas voladoras", sin faltar el "carrusel de los caballitos", además del tiro al blanco con rifles de municiones.

Esas "ferias" se instalaban en lotes baldíos, principalmente en la esquina de la avenida Hidalgo y calle 25 y otra (en diferente fecha) en la esquina de la avenida Hidalgo y calle 28. Esta última llevaba los "Futbolitos", mesas tipo billar que se popularizaron a raíz del Mundial de Futbol México 70, con muñecos de plomo sostenidos por barras de acero que servían para moverlos y patear la pelota sólida.

Principalmente los domingos las familias y grupos de niños iban "al campo" a jugar y a chapotear en el arroyo que aún llevaba agua limpia. El Campo era un bosque abundante ubicado en una cañada en el que predominaban pinos, árboles de eucalipto, árboles de tejocote y otras especies. Abarcaba al norte, colindando con la Secundaria 111 y avenida Santa Lucía, al sur con Lomas de Plateros, y al oeste con la presa Mixcoac (localizada a la altura de la colonia Piloto).

Entre 1971 y 1972, el bosque "El Campo" fue talado con maquinaria pesada para urbanizar el fraccionamiento Colinas del Sur.

A inicios y mediados de los años 70, en la época navideña, sobresalía el "nacimiento" que ponía en su ventana —a la vista de todo el público— un vecino de la calle 25, esquina con avenida Hidalgo, y que rivalizaba en calidad y era tan atractivo como el nacimiento que se ponía en la iglesia del Sagrado Corazón. Ambos eran colocados en una maqueta muy detallada con figuras de los personajes bíblicos (el Niño Dios, María y José, los tres Reyes Magos, etc.), así como ovejas, patos y demás animales de granja, todos hechos a escala con gran detalle y calidad.

En la actualidad, como parte contracultural, la colonia cuenta con un centro de actividades comunitarias que se encuentra en la zona de la esquina de la calle 20, esquina avenida Hidalgo. Anteriormente prestaba sus instalaciones para formar la Subdelegación en donde actualmente se imparten diversas actividades por parte del Gobierno de la Ciudad de México, siendo así algunas de ellas como: karate, preparatoria abierta, licenciaturas, enfermería, puericultura, gastronomía, clases de secretariado y clases de baile (salón, y moderno).

Las prácticas culturales y de entretenimiento descritas contribuyeron de manera significativa a la conformación de la vida comunitaria de Olivar del Conde durante la segunda mitad del siglo XX. Las ferias itinerantes, los espacios naturales de recreación y las celebraciones de carácter religioso y vecinal funcionaron como mecanismos de cohesión social, especialmente en un contexto de urbanización progresiva. Estos espacios y actividades no solo ofrecían esparcimiento, sino que también fortalecían la identidad barrial y la apropiación del territorio por parte de sus habitantes.

También cuenta con algunos servicios de salud: optometrista, dentista, camas de relajación, entre otros.

Breve relación de hechos importantes En el tiempo