El alfajor, tal como se lo conoce en Hispanoamérica, es un dulce originado a partir del alfajor español, un dulce tradicional de la gastronomía de al-Ándalus, aunque su elaboración guarda mayor semejanza con la del alajú. Fue introducido en América durante el Imperio español. Su nombre procede del árabe andalusí al-hasú, que significa «el relleno». Cabe destacar que el alfajor no forma parte de la tradición dulcera brasileña en el mismo sentido que forma parte de las tradiciones argentina y uruguaya; su producción brasileña es una incorporación relativamente reciente, con adaptaciones locales.
Su receta original consistía en una base de pasta de almendras, nueces y miel, una combinación popular en la península ibérica durante la dominación árabe en Iberia en el .
El característico formato redondo o de oblea de la mayoría de las variedades de este alfajor proviene de España, donde se encuentran antecedentes desde por lo menos el .
Esta variedad se compone de dos o más galletas unidas por un relleno dulce y generalmente bañadas en chocolate, glaseado o azúcar en polvo. El relleno puede ser de dulce de leche o miel, aunque también existen alfajores de frutas, mousse de chocolate y varios diferentes.
El alfajor, en distintas variedades, es un postre difundido en la mayoría de países hispanoamericanos.
Historia Debido a la popularidad del alfajor español, estos iban ya en los almacenes de las primeras naves de los españoles que se dirigían a América,Janet Long, (1996), «Conquista y comida: consecuencias del encuentro de dos mundos», México a mitad del . Las primeras referencias de su presencia en América mencionan a Venezuela donde les eran dados como ración a las tropas españolas. La popularidad de este dulce en el queda patente en obras literarias como las de Guzmán de Alfarache.Francisco Figueras Pacheco, (2005), La sabrosa historia del turrón y primacía de los de Jijona y Alicante, Ed. Renacimiento, Cap. VI
Su origen se emparenta con otros productos de la cocina árabe como el turrón de almíbar. El antecedente más cercano del alfajor sudamericano está en los andaluces alfajores de Valverde del Camino, provincia de Huelva, donde se fabrican artesanalmente las tortas de alfajor, que consisten en una masa de miel, almendras, pan molido, canela, clavo y matalahuva que rellena dos obleas. Estas obleas son popularmente llamadas hostias por fabricarse de la misma forma que las que se consagran en la misa católica. Suelen venderse envueltos en celofán y está documentada su elaboración desde el . A su fama han contribuido las alfajoreras, mujeres de Valverde que se desplazaban a las Ferias y Romerías de la región con sus puestos de dulces y turrón, con un circuito que empezaba en la Feria de Sevilla y terminaba en la fiesta de Todos los Santos en la Feria de Niebla. Los mejores «cantaores» de fandangos llevan en su repertorio una letrilla popular que dice:
Variantes Argentina
El alfajor lleva elaborándose y consumiéndose desde tiempos coloniales en territorios que a día de hoy son parte de la Argentina.(Página 20). Luna, Félix - "Breve historia de la sociedad argentina". - 2da Edición. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Editorial: El Ateneo, 2015.
thumb|Alfajoreria Merengo desde 1851 thumb|El alfajor santafesino tiene tres tapas de galleta horneada redonda rellenas con dulce de leche y bañadas en merengue. El primer alfajor propiamente argentino que se tiene noticias es el Alfajor santafesino. Este alfajor está unido a la historia de la ciudad de Santa Fe. La elaboración de los típicos alfajores santafesinos comenzó en 1851 en un local ubicado en la esquina S.O. de San Jerónimo y 3 de Febrero, a pocos metros del Cabildo (en cuyo solar actualmente se encuentra la Casa de Gobierno de Santa Fe).
Su dueño y creador del alfajor se llamaba Hermenegildo Zuviría a quien apodaban “Merengo” quien junto con sus empleadas las hermanas María Andrea y Sinforosa Piedrabuena elaboraban los alfajores. . Los ingredientes básicos de este alfajor eran: galletas de masa salada circulares horneadas, rellenas con dulce de leche y bañadas en merengue italiano, la receta tradicional se respeta hasta el día de hoy. Su popularidad surge con la realización de la Convención Constituyente en el año 1853. Fue en esa ocasión cuando los alfajores de Merengo fueron conocidos por todo el territorio nacional de la mano de los 23 constituyentes que, luego de vivir 6 meses en Santa Fe, eligieron este postre para llevarlo de recuerdo a sus hogares. El Coronel santafesino Néstor Fernández lo llevó a la batalla de Caseros y fue cuando el ejército lo probó y se popularizó tanto que el general Justo José de Urquiza se hacía llevar a su estancia San José de Entre Ríos un cargamento semanal de estos alfajores santafesinos.Alfajor argentino. El sobrenombre «Merengo» dio origen a una marca que se consigue hasta estos días en los comercios que venden alfajores de la ciudad de Santa Fe. En la actualidad es patrimonio de la ciudad de Santa Fe y en dicha ciudad y sus alrededores se lo manufactura de manera artesanal.
El alfajor Cordobés fue creado en 1869 por el chef francés Auguste Chammas.
Según el Código Alimentario Argentino:
Industriales thumb|Alfajores triples de chocolate y glaseado.Como golosina de producción masiva su elaboración se remonta a la década de 1950 en la costa atlántica argentina. Marcas como Havanna y Balcarce son las primeras, desarrollándose posteriormente otras que suman más de 30 distintas en kioscos y supermercados. En 2021, según datos de la Asociación de Distribuidores de Golosinas, Galletitas y Afines, se vendieron 6 millones de alfajores diarios, es decir, 2,19 mil millones de unidades en el año. Es tal la variedad que en las góndolas de los supermercados pueden encontrarse hasta 34 variedades diferentes de este producto. Dentro de esta clase de alfajores, se encuentran los «alfajores triples», los cuales poseen 3 tapas unidas entre sí con dulce de leche y están todos bañados en chocolate (blanco o negro).
Regionales thumb|Alfajor de maicena artesanal. Entre los alfajores regionales argentinos se destacan el cordobés, relleno de dulces de fruta (generalmente de membrillo), el ya mencionado santafesino, una variante llamada Rogel, es más grande (del tamaño de una torta chica) y el tucumano, que es conocido también como clarita, fabricado con unas galletitas crocantes como tapas y relleno de dulce hecho con miel de caña. También propios del país son los alfajores de maicena, cuyas tapas están hechas a base de almidón de maíz, lleva dulce de leche como relleno y coco rallado alrededor de la unión. Festividades Desde 1989, tiene sede en la ciudad cordobesa de La Falda, la «Fiesta Nacional del Alfajor». Con fecha en el mes de octubre, en esta festividad se organizan concursos y degustaciones de distintas variedades de alfajor, así como también espectáculos, juegos y shows musicales. Además, desde 2017, se celebra en todo el país, en los primeros días de mayo, la «Semana del alfajor».
El Campeonato Mundial del Alfajor se celebra desde el año 2022. La primera edición se llevó a cabo en la Ciudad de Buenos Aires en agosto de ese año, donde un jurado de expertos eligió al gran ganador mediante una estricta cata a ciegas entre cientos de muestras de Argentina y otros países del mundo.
Chile miniaturadeimagen|Hojarascas base para preparar alfajores chilenos El alfajor de hojarasca y de maicena con manjar, se consumen en la zona central de Chile desde tiempos coloniales durante todo el año; y desde ahí se exportó al Virreinato del Rio de la Plata y al del Perú.
En la zona sur de Chile, se consume principalmente otra variante de alfajor, generalmente para las celebraciones de las Fiestas Patrias de septiembre.
La forma del alfajor es básica para todos los tipos de «dulces criollos» chilenos. Sin embargo, el término «alfajor» también suele ser usado para este tipo de dulces —básicamente, dos bizcochos o galletas unidas por manjar y generalmente bañadas en merengue o mermelada y opcionalmente espolvoreadas con azúcar flor—. En Chile se distinguen dos tipos principales de alfajores: El primer tipo de alfajor, de Maicena , se prepara en todo Chile, y principalmente en la zona central de Chile, donde es un dulce tradicional. Es conocido con otros nombres —como «dulces de maicena» o los típicos «chilenitos»—. Los chilenitos se preparan con maicena u otro tipo de harina y suelen ser más sencillos y más pequeños que los alfajores comunes. El segundo tipo de alfajor, considerado el verdadero alfajor tradicional del país, recibe el nombre de «alfajor chileno», siendo preparado principalmente en la zona sur de Chile. A diferencia de los alfajores de maicena tradicionales, destaca por ser preparado con dos hojarascas —especie de galleta de contextura firme y delgada—, que al ser previamente cocidas tienen una forma curva en dos de sus extremos, unidas tradicionalmente con manjar o, en menor medida, con crema pastelera (si se rellenan con chancaca, las hojarascas son un poco más gruesas y planas que aquellas que se rellenan con manjar). De manera opcional, pueden ser adornados en el borde del relleno con coco rallado, principalmente para el caso de los alfajores rellenos de manjar, o con nueces molidas. Opcionalmente, pueden ser preparados con dos o tres hojarascas, y bañados en merengue, en este caso se les conoce como "chilenito" o "chilenito con merengue". Opcionalmente, pueden ser espolvoreados con azúcar flor, en este caso también se les conoce como "chilenito".
Colombia
Es una golosina hecha con galletas de mantequilla rellenas de arequipe y en los bordes coco rallado o trocitos de maní.
Costa Rica
Los alfajores en Costa Rica son un dulce bastante popular comercializado en las panaderías del país. Su consumo es tradicional en el Valle Central, donde existen dos variantes: la primera es originaria de Cartago, al este del valle, y resulta de la mezcla entre la receta andaluza para los alfajores y los ingredientes tropicales que abundan en la nación, pues se hacen obleas con harina de maíz blanco tostado, bañadas en almíbar y cubiertas de azúcar molida y canela, rellenos de jalea de piña, muchas veces espolvoreados con coco rallado; mientras que al oeste de la Meseta Central son característicos los alfajores con forma de pequeñas galletas de trigo, bañadas en azúcar glas y rellenas de alguna mermelada o dulce de leche.
México alt=Alfajor mexico|miniaturadeimagen|El alfajor mexicano
En México, el alfajor es un dulce típico en las zonas rurales de todos los estados del país, elaborado con granos de maíz duros y tostados, molidos y mezclados con una melcocha hecha a base de piloncillo y anís para dar su sabor característico. Todo esto a fuego lento se hace una masa que se aplana y se deja endurecer a temperatura ambiente para al final, cortar tabletas en forma de rombos.
Sin embargo, también hay dos productos que lleva un proceso a base de obleas delgadas hasta transparentar, rellenos de miel o dulce de leche, en el estado de Michoacán dos obleas redondas se rellenan de dulce de leche y se envuelven en celofán, estas obleas pasaron a ser «Morelianas» por ser Morelia la ciudad capital del estado. En la Ciudad de México son famosas las obleas con alegres y variados colores vegetales, donde una oblea ya teñida se dobla por la mitad y se rellena de miel y se le ponen varias semillas de calabaza tostadas en la orilla del medio círculo, adheridas con la misma miel del relleno y con sus puntas dirigidas hacia afuera como espinas de erizo o rayitos de sol, estas semillas le han dado su nombre popular, «pepitorias».
Paraguay Es uno de los dulces más típicos de Paraguay, donde generalmente se elaboran con harina o fécula de mandioca, y dulce de leche como relleno.
Perú thumb|Alfajores peruanos en miniatura thumb|Alfajores peruanos thumb|Alfajor de Cajamarca