The Legend of Zelda: A Link Between Worlds, conocido en Japón como , es un videojuego de acción-aventura desarrollado por Nintendo EAD para la videoconsola portátil Nintendo 3DS. Es la decimoséptima entrega original de la serie de videojuegos The Legend of Zelda y salió a la venta el 22 de noviembre de 2013 en Norteamérica y Europa, el 23 de noviembre en Australia, y el 26 de diciembre en Japón.

El juego constituye una secuela de A Link to the Past y muchos de sus componentes argumentales, su sistema de juego, y sus componentes artísticos están basados en gran medida en este. En efecto, la historia toma lugar en el mundo de la entrega de SNES seis generaciones después de su final y gira en torno a Link, un joven aprendiz de herrero que se ve en la tarea de salvar a siete seres conocidos como los Siete Sabios con el fin de evitar la resurrección de Ganon. El sistema de juego de esta entrega introdujo nuevos elementos respecto a sus antecesores en la serie, tales como la capacidad del protagonista de transformarse en una pintura y viajar por las paredes y una mayor libertad en las decisiones del jugador.

La idea de un juego de The Legend of Zelda para la consola Nintendo 3DS surgió tras la finalización de Spirit Tracks en 2009. Pensado en un principio como una adaptación de A Link to the Past o de Majora's Mask, los productores Eiji Aonuma y Shigeru Miyamoto finalmente optaron por desarrollar «software completamente nuevo». La dirección corrió a cargo de Hiromasa Shikata y la fase de desarrollo abarcó un periodo de casi dos años que arrancó a finales de 2011 y culminó en octubre de 2013.

A Link Between Worlds recibió una puntuación de 91 de 100 en el sitio web Metacritic, el cual lo ubica como uno de los mejores videojuegos de 3DS. La prensa destacó en particular la dificultad y creatividad de los puzles presentados, al igual que el rápido flujo del juego y la sensación de libertad del jugador, mientras que ciertas publicaciones mostraron desafecto hacia el aspecto gráfico y su fuerte similitud con su predecesor de 1991. En general, los críticos acordaron que el juego introdujo innovaciones en la serie sin dejar atrás las tradiciones que la han caracterizado, hecho en la que difirieron sus opiniones. El juego también tuvo éxito en el terreno comercial, pues para los últimos días de 2013 se vendió un total de 2,18 millones de copias.

Argumento miniaturadeimagen|Cosplay de Ravio miniaturadeimagen|Princesas Hilda y Zelda Los acontecimientos narrados en A Link Between Worlds ocurren «seis generaciones» después de los eventos de The Legend of Zelda: A Link to the Past, esto es en el hilo argumental de «El héroe caído», en lo que respecta al canon oficial. Según la cronología, el juego sucede a Oracle of Seasons/Oracle of Ages y a Link's Awakening, después de que la familia real de Hyrule decidió dividir la Trifuerza en tres partes para evitar la propagación del mal en el reino. Un fragmento recayó en el rey de los demonios Ganon, ya derrocado, otra quedó en manos de la familia real, y la tercera permaneció en el «corazón de Link» y de sus descendientes.

El juego comienza con Link,El jugador puede elegir libremente el nombre que desee asignar al protagonista; por defecto, su nombre es «Link». un joven aprendiz de herrero que habita en Hyrule. Un día tiene una pesadilla en la que un objeto triangular es destruido frente a una malvada criatura de considerables proporciones. Después de despertarse, acude con el capitán del castillo real para entregarle una espada. En el camino se encuentra con Yuga, un hechicero cuyo propósito es localizar a los descendientes de los Siete Sabios, aquellos que tiempo atrás desterraron a Ganon, para usar sus poderes con fines perversos. Link se ve en la necesidad de detenerlo pero, para poder derrotarlo, debe equiparse antes con objetos y armas que le garanticen alguna ventaja frente a Yuga.

Poco después conoce a Ravio, un comerciante que viste un traje de conejo. Este le pide hospedaje en su casa. Link accede y a cambio Ravio le proporciona distintos ítems, armas y equipo que podría utilizar en su enfrentamiento contra el malvado hechicero. Sin embargo, esto no es suficiente para evitar que Yuga consiga lanzar un maleficio en el castillo y que, además, convierta en pintura a Link. Con ayuda de un brazalete que le había dado Ravio, Link consigue escapar antes de que el villano pudiese atraparlo en un retrato e inmovilizarlo. Después de que Yuga se va, el joven herrero descubre que debe encontrar la Espada Maestra, una legendaria arma capaz de repeler el mal, para quitar el maleficio que impuso Yuga. Una vez que la localiza y rompe el hechizo, Link vuelve a enfrentarse al hechicero. Consciente de los nuevos poderes y de la nueva arma que posee su adversario, este último transforma en pintura a la Princesa Zelda. La atrapa en un retrato y luego huye a través de una grieta que lo transfiere a otro lugar. Link lo sigue y se transporta a una dimensión alternativa, Lorule, un reino con varias similitudes al suyo. En cuanto aparece en este lugar, divisa a Yuga, y descubre que consiguió atrapar también a los descendientes de los Siete Sabios. Incapaz de frustrar sus planes a tiempo, Link lo observa usar el poder de los Sabios para resucitar a Ganon y fusionarse con él. De esta forma, consigue el fragmento de la Trifuerza del Poder que residía en Ganon. En ese instante aparece Hilda, la princesa de Lorule, que inmoviliza al hechicero y a sus secuaces para permitir que Link escape. Le pide al joven que busque a los descendientes de los Siete Sabios, aún encerrados en sus retratos, en un total de siete templos. En cada uno, tiene que tocar el retrato correspondiente para liberar a cada personaje.

Cumplido tal objetivo, Link vuelve al castillo de Lorule para encontrarse con Hilda. La princesa aprovecha para contarle la historia del reino, explicándole que Lorule alguna vez contó con el poder de un objeto divino idéntico a la Trifuerza de Hyrule. Debido a sus poderes, varios se enfrentaron entre sí con tal de apoderarse de él para su conveniencia, ocasionando que el reino estuviese constantemente sumido en batallas y conflictos. Para remediar esta situación, los habitantes de Lorule decidieron destruir la Trifuerza. Al hacer esto, no obstante, la situación en Lorule empeoró y el reino cayó en la decadencia y el caos, y «está sucumbiendo al mal». Hilda le da a entender que el reino necesita la Trifuerza de Hyrule para restaurar su prosperidad como ocurriese antes con aquel objeto divino que habían destruido por error. Como la Trifuerza está dividida en tres fragmentos, cada uno con una cualidad distinta y que poseen diferentes personajes, pidió la ayuda de Yuga para revivir a Ganon, y atrapar a Zelda y a Link, los tres poseedores de los fragmentos divinos. Lo único que hace falta es quitarle el fragmento restante a Link. Pero antes de esto, Yuga aparece y traiciona a Hilda al encerrarla en un retrato, ya que su verdadero propósito es utilizar la Trifuerza de Hyrule para sus fines personales. El joven héroe y el hechicero se enfrentan por última ocasión.

Con ayuda de Zelda, Link derrota finalmente a Yuga y, acto seguido, Hilda es liberada del hechizo que la mantenía aprisionada en el retrato. A pesar de lo ocurrido, mantiene su insistencia en apoderarse de la Trifuerza de Hyrule para restaurar la paz en Lorule. No es sino hasta que aparece Ravio en el castillo, que ella cambia de opinión. Resulta que el comerciante en realidad había vivido antes en Lorule, pero decidió dejar el reino dada la obsesión de Hilda con la Trifuerza. Inclusive, se da a conocer que Ravio es la contraparte de Link en este reino, es decir el héroe de Lorule. Ravio convence a Hilda de que robar la Trifuerza no es lo correcto aunque su intención fuese positiva para el reino. Finalmente, esta desiste de sus planes y se disculpa con Link y Zelda. Resuelta la situación, los últimos dos se despiden de Ravio e Hilda y regresan a Hyrule. Una vez ahí, deciden utilizar el poder de la Trifuerza para restaurar el objeto divino de Lorule y así pueda el reino recobrar su prosperidad. En la escena final, se ve a Link devolviendo la Espada Maestra a su pedestal.

Modo de juego miniaturadeimagen|La Trifuerza.Al igual que los otros juegos de la serie The Legend of Zelda, en A Link Between Worlds el jugador asume el control de Link. Posee gráficos estereoscópicos así como una perspectiva aérea de los diferentes elementos —personajes, escenarios, objetos, etc— que lo componen. Varios de sus elementos son idénticos a los existentes en The Legend of Zelda: A Link to the Past, aunque con ciertas diferencias gráficas —debido a la capacidad gráfica de la portátil— además de contener mazmorras inéditas. En comparación a las entregas de la serie de Nintendo DS, cuyo sistema de mando se basa principalmente en la pantalla táctil, en A Link Between Worlds el movimiento del protagonista depende del botón deslizante de 3DS.

Para completar la historia del videojuego es necesario que el jugador atraviese todos los calabozos, los cuales implican una diversa cantidad de rompecabezas, enemigos qué derrotar y un jefe final. Para ello y para explorar el mundo es indispensable utilizar las piezas de equipo que se requieran. La salud del personaje está representada en forma de varios corazones, los cuales disminuyen en caso de ataques enemigos, caídas en lava o precipicios, entre otras razones. Tras perder todos los corazones, el juego reinicia hasta el último punto en el que el jugador guardó su partida.

La pantalla superior de la Nintendo 3DS muestra la acción del juego, mientras que la inferior muestra el mapa, las rupias obtenidas por el jugador, botones asignados a objetos, y un botón llamado «Equipo» y otro «Inventario». El botón «A» controla las acciones básicas como la transformación, el botón «B» se asigna a la espada, y los objetos se usan con los botones «X» e «Y», estos últimos a libre elección del jugador. Las capacidades 3D de la consola también están incorporadas al sistema de juego, pues ciertas mazmorras pueden visualizarse con mayor profundidad gracias a ellas. El juego cuenta con una «Barra de Vigor», la cual se desgasta al emplear algún objeto o al fundirse en la pared, por ende no se puede utilizar indefinidamente, sino que se regenera con el tiempo.

Concepto de la pared y el mundo paralelo

Mientras el juego progresa, el jugador adquiere la habilidad de convertirse en una pintura al pulsar el botón «A» siempre y cuando se encuentre frente a una pared. De esta manera, Link es capaz de trasladarse horizontalmente a lo largo de los muros, lo que ocasiona que la perspectiva arriba-abajo se altere. Mediante esta técnica el jugador logra moverse por distintas grietas de un lado a otro y obstáculos que no se pueden cruzar en condiciones normales. No obstante, la habilidad se halla restringida debido a que está sujeta a la barra de vigor. Una vez que haya expirado la energía que contiene la barra, el jugador salta automáticamente de la pared y regresa a su condición estándar.

De acuerdo al progreso de la historia, se puede ir y venir entre dos mundos, Hyrule y Lorule, gracias a los diferentes portales dimensionales que se encuentran en ciertos puntos estratégicos de cada uno de ellos. Las entradas y salidas se encuentran en forma de grietas que el jugador puede atravesar con la habilidad de adherirse a las paredes, para después llegar a una dimensión que lo dirige al mundo paralelo. Al igual que en A Link to the Past, en el que existen un mundo de luz y otro de oscuridad, en el videojuego de 3DS. Lorule es el equivalente «oscuro» de Hyrule puesto que el espacio es el mismo, si bien el carácter del primero contrasta con el segundo. El medio ambiente, los habitantes y los edificios son homólogos de los de Hyrule, y en general la atmósfera de Lorule está rodeada de opacidad.

Equipamiento e independencia