thumb|280px|Sepulcro de Luis de Torres, arzobispo de Salerno. Catedral de Málaga Los Torres de Málaga o los de Torres de Málaga o casa de Torres de Málaga remontan sus orígenes atrás en el cuando Fernando de Córdoba, cabeza del linaje, se estableció en la ciudad de Málaga, Andalucía allá por el año 1493 d. C. Desde entonces hasta ahora, la familia se ha venido expandiendo hacia Italia, Portugal, y La Española y ha participado en organismos políticos, Administraciones regionales, la Iglesia, el comercio internacional, el coleccionismo de arte y la cultura en su sentido más amplio.
Por su influencia y mecenazgo, a la familia se la ha considerado como de relevante importancia principalmente en el desarrollo artístico y cultural del mediterráneo durante el renacimiento y los años venideros.
Entre los miembros destacados de la familia se encuentran:
Fernando de Córdoba Ludovico (Luis) de Torres I, arzobispo de Monreale Ludovico (Luis) de Torres II, arzobispo de Salerno y posteriormente cardenal Cosimo de Torres, cardenal
Historiadores Entre los historiadores más destacados de la historia de la Casa de Torres, cabe destacar a María Teresa López Beltrán, por su gran labor y contribución a los estudios de la Universidad de Málaga. También es importante destacar la labor de su compañero investigador Wenceslao Soto Artuñedo quién contribuyó enormemente a la investigación de la relación de los Torres con las instituciones eclesiásticas.
Los comienzos: la amplia descendencia del mercader Fernando de Córdoba. Desde Fernando de Córdoba las bases de la familia de Torres ya estaban establecidas . No hay que confundir el origen de esta familia con la de los de Torres de Jaén ( Linaje Torres de Navarra ). La familia Torres descendiente de Fernando de Córdoba ( apellido del judío que se convierte al cristianismo y se desconoce el motivo por el cual se lo puso ) empezó a extenderse por todos los ámbitos de la sociedad y por todos los rincones de la geografía contemporánea a lo largo de sus generaciones, dando lugar personajes importante en el mundo de la política, comercio, y sociedad malagueña. En cuanto a que todos sus hijos llevasen el apellido " de Torres " , figuran varias hipótesis siendo la más plausible la que hace a su esposa , Inés Fernández , también judeoconversa , como persona al servicio de Don García Torres de Navarra y de Doña Guiomar de Zayas , de la Casa del mismo nombre .
Descendencia: Fernando de Córdoba e Inés Fernández Alonso de Torres: Alonso fue mercader, como su padre. Posiblemente antes incluso de que su padre Fernando muriese, Alonso ya se hubiese establecido Lisboa, sobre la base de la información que aportó su sobrino Domingo de Torres desde La Española, era Caballero del hábito de Cristo y persona de quien el señor rey don Juan de Portugal hacía mucho caudal y ocupaba en cosas graves de su servicio. Si esto fuese cierto, una teoría sugeriría que Alonso fue una de las personas que influyeron en el ánimo de su hermano Diego a trasladarse también a la capital del reino luso.
Diego de Torres: En 1503 Diego se casó con Elvira Suárez, una joven de distinguida familia en la época. Elvira era hija de un influyente comerciante, también judeoconverso, llamado Pedro del Alcázar y de Beatriz Suárez; ambos conocidos vecinos de Sevilla. Como dato, en la carta dotal de Sevilla, 22 de febrero de 1503, se estableció que Elvira aportase al matrimonio una dote de 200.000 maravedís, recibiendo en concepto de arras nada más que 100.000.Juan Gil, Los conversos y la inquisición Sevillana, Tomo III, p.204 Se tiene constancia de que a la muerte de su padre y una vez repartida la gran herencia, Diego se decidió por abandonar Castilla para, al igual que su hermano Alonso, establecerse definitivamente en Portugal. A finales de 1526 Diego ya dejaba Málaga para establecer su residencia en el pueblo de Lisboa. Haciendo honor a la voluntad de su difunto padre y cabeza de linaje, Diego siguió cuidando y administrando como tutor de la herencia de sus hermanastros.Archivo Histórico Provincial de Málaga, leg. 42. 1-XIII-1526 De la multitud de negocios que emprendió Diego de Torres ya basado en Lisboa, es de destacar la compañía comercial que formó en el año 1528 para comerciar con el pastel de las Azores, producto en la época muy demandado en los centros textiles europeos; y de la que poseía dos tercios de la propiedad.Juan Gil, Los conversos y la inquisición Sevillana, Tomo I, p.101 Posteriormente en el año de 1531, Diego ya otorgaba a su hermano pequeño Francisco, que se desplazó a Lisboa para la ocasión, una escritura en lengua portuguesa apoderando tanto a Francisco como a su otro hermano Juan de Torres, residentes de Málaga, para que resolvieran la tutoría de sus hermanastros. Esta escritura fue traducida al castellano por Alonso de Benavente y Francisco de Santagadea, tío y primo, respectivamente de los Torres. Esta escritura la presentó Francisco de Torres al alcalde mayor de Málaga, en junio de ese mismo año. A partir de este momento quedó como tutora de los menores su madre Inés Márquez.Archivo Histórico Provincial de Málaga, leg. 42. 20-VI-1531; 25-VI-1531 Poco más después de esto se puede aportar de Diego de Torres salvo que a su muerte su viuda contrajo segundas nupcias con Juan de Gallegos, vecino también de Sevilla y posiblemente a imposición de sus padres.
Francisco de Torres: Francisco de Torres fue clérigo presbítero de la Iglesia de Málaga así como beneficiado de las cuatro iglesias de Antequera.Maria Teresa López Beltrán, El poder económico en Málaga: la familia Córdoba-Torres (1493-1538), en Actas del VI Coloquio Internacional de Historia Medieval de Andalucía Francisco residió siempre en Málaga, administrando el respetable patrimonio que había heredado e invirtiendo en ocasiones cantidades llamativas en el negocio de la renta. Su acomodada posición le permitió ser generoso con su familia, como ocurrió en febrero de 1535, cuando dotó a su sobrina Elena de la Cruz con 75.000 maravedís, amén de ropa y otros objetos, porque iba a ingresar de monja en el monasterio de Santa María de la Paz de Málaga, sin indicarse en el documento de quién era hija.Archivo Histórico Provincial de Málaga, leg. 68, 8-II-1535
Luis de Torres I: Luis de Torres, que también había heredado una considerable fortuna que también fue administrada por su hermano Diego de Torres pasó la mayor parte de vida en Italia. En relación con la administración de sus bienes, Luis pudo compaginar su vida eclesiástica con su estado acaudalado gracias a que su hermano Diego siguió administrando su fortuna en su nombre. Sin duda alguna mucho tuvo que ver el licenciado Gonzalo Fernández de Ávila, chantre y provisor de Málaga y sobrino del primer obispo de Málaga don Pedro de Toledo, que a raíz de la embestida inquisitorial que se vivía en el Reino de Granada tomó la decisión de emprender viaje a Roma iniciando un viaje del que ya nunca regresaría. El 2 de abril de 1507 Gonzalo se embarcaba en Málaga. Luis le seguiría. Ya en la corte de Roma tuvo la gran fortuna de que don César de Riario, patriarca de Alejandría y cuarto obispo malacitano (1519-1540), le nombrara su familiar. Don César murió en Roma en 1527 y dejó por su heredero universal al clérigo Luis de Torres, su familiar. Se ignora si Luis de Torres embarcó para Italia junto con el licenciado Gonzalo Fernández de Ávila o si lo hizo después. La primera noticia que se tiene de su estancia en la corte de Roma ya como familiar del susodicho data de 1520, cuando Luis de Torres tenía 25 años. Desde el comienzo en el año 1524 como escritor de breves apostólicas y de secretario de su santidad el papa Farnesio, Paulo III, recibiendo el tratamiento de noble señor, hasta que en diciembre de 1548 fue nombrado obispo de Salerno y, tres meses después, culminaba su carrera eclesiástica con su nombramiento de arzobispo de Salerno, por presentación de Carlos I de España; aunque gobernó la sede sin apenas residirla.Wenceslao Soto Artuñedo, "La familia de Torres y la Iglesia", Isla de Arriarán, XIX 2002 p.10. El 13 de agosto de 1553 en Roma, Luis de Torres I, arzobispo de Salerno fallecía a la edad de 58 años. Sus restos mortales fueron trasladados a Málaga a petición de su sobrino homónimo y llevados a la capilla funerario que bajo la advocación de Santa María de los Ángeles poseía la familia en la catedral nueva (ahora conocida como capilla de San Francisco), en cuya lápida sepulcral se reseña sumariamente su biografía. Como nota señalar que este sepulcro aún se puede visitar en la actualidad y forma parte de una de las principales atracciones turísticas de la catedral, junto con el sepulcro de su familiar y sobrino Luis de Torres II, arzobispo de Monreal.
Juan de Torres: Juan de Torres se inclinó sin embargo por una carrera político-administrativa, obteniendo una regiduría durante dos años antes del fallecimiento de su padre, el 28 de mayo de 1521, y detentando el título de comendador de la Orden de Santiago. Juan detentó el oficio hasta mayo de 1561 momento en el cual renunció a la regiduría en favor de Cristóbal de Córdoba alegando que por injustas causas se veía impedido para desempeñar sus funciones.Archivo Histórico Provincial de Málaga, leg. 264, 20-XI-1561Pilar Ybáñez Worboys, Las regidurías malagueñas en la primera mitad del Quinientos, Baética: Estudios de arte, geografía e historia, ISSN 0212-5099, Nº 21, 1999, págs. 383-400, p.399 Juan casó con Catalina de la Vega, hija de Francisco de Haya y de Isabel de la Vega, y nieta por línea paterna del mercader Juancho de Haya, vecino de Málaga desde su anexión a la corona de Castilla. De su unión con Catalina nacieron seis hijos que recibieron una excelente formación humanista con preceptores formados en Italia y contratados por el regidor, mencionando en particular a Juan de Vilches.Fernando Wulff Alonso, La tradición clásica en Málaga (siglos XVI-XXI), ISBN 978-84-778-5705-1, 2005, p. 255-278