miniaturadeimagen|Vista exterior de las minas.
Las minas de Rodalquilar son un complejo minero abandonado y en ruinas localizado en el pueblo de Rodalquilar, perteneciente al municipio de Níjar, en Almería, España. El descubrimiento del oro en Rodalquilar se produjo por casualidad en 1864. La última etapa corresponde a la empresa pública Adaro, dependiente del franquista Instituto Nacional de Industria. A partir de 1956 se procesaban unas 600 toneladas diarias de mineral procedentes de las canteras del Cerro del Cinto. Tras acumular pérdidas año tras año debido a que los costes eran superiores al valor de la producción, las minas cerraron en 1966. El oro de Rodalquilar, una apuesta personal del general Franco, fue un gran fracaso en el que se despilfarró una enorme cantidad de recursos públicos.
Historia La minería más conocida de Rodalquilar es la contemporánea, la que se inicia en el relacionada con el beneficio del oro, pero no es la única.
En primer lugar citamos la extracción y tratamiento del alumbre, un fijador de los colores para los tejidos, que tuvo gran importancia durante la Edad Media. Las minas de alumbre se denominaban “tollos”, y no eran otra cosa que trincheras a cielo abierto, muchos de ellos perfectamente identificables hoy en día. La búsqueda de alumbre comenzó hacia el año 1445, cuando las minas bizantinas fueron perdidas a manos de los turcos, para buscar otras fuentes que abastecieran a Europa. Este mineral fue descubierto en Rodalquilar en 1509, y poco después se concedió la explotación a Francisco de Vargas, un Consejero Real; aunque la producción se detuvo en 1520. En el Playazo se instaló una fábrica y un poblado minero a principios del , recién terminada la Reconquista.
Los ataques de los piratas berberiscos eran continuos, y en uno de ellos fue raptado todo el antiguo pueblo de Los Alumbres. Para su protección se construyó el soberbio castillo renacentista de la Torre de los Alumbres, junto al camino de El Playazo, que milagrosamente se mantiene en pie y que, curiosamente, aparece en el spaghetti-western La muerte tenía un precio, de Sergio Leone.
El desconocimiento de las características geológicas del lugar han ido derivando a lo largo de la historia en una serie de fracasos empresariales por la falta de planificación y previsión.
El descubrimiento del oro en Rodalquilar está ligado al agotamiento de los filones de plomo argentífero que se venían explotando en la zona desde principios del , teniendo su auge entre 1870-1875, destacando la mina “Santa Bárbara”.
En Rodalquilar se vivió una fiebre del oro que empezó en la década de 1880, donde participaron diferentes empresas y particulares de diferentes lugares del mundo. El inicio de la actividad minera provocó un aumento de la población, al comienzo de dicha actividad en 1933 Rodalquilar contaba con unos 1000 habitantes y pasó en 1960 a ser el segundo núcleo de la población en el término municipal de Níjar con 1345 habitantes. Sin embargo al cierre de las minas pasó a tener tan solo 79 habitantes en el año 1986. En la zona de Rodalquilar se distinguen principalmente dos fases mineras:
Primera fase: asociada a la extracción del plomo. Segunda fase: asociada al oro a partir de 1931.
En 1883 se descubre oro en la mina “Las Niñas”, situada en el barranco del Lobo, a menos de un kilómetro del pueblo de Rodalquilar. La primera sociedad minera dedicada a la extracción de oro fue inscrita por José Manzano Castro el 2 de diciembre de 1897 con el n.º1376 y correspondía a la mina Las Niñas (una de las más importantes en el , si no la que más). Se hicieron 100acciones nominativas perteneciendo el 70 % a la familia Manzano (posteriormente también las minas "Demasía de las Niñas" y "Potosí") propietaria de los terrenos. Más tarde se modificó la sociedad el 14 de junio de 1924 pasando a 500 acciones nominativas y liberadas. De esta explotación se extraía galena argentífera, que era enviada a fundiciones murcianas en barco. Era en estas citadas fundiciones donde se separaba el plomo de la plata, y donde se descubrió la existencia del oro en la mena. El problema para su extracción era que el oro estaba diseminado en la roca y requería de una tecnología para su extracción con la que no se contaba en Rodalquilar. Las mismas fundiciones suscribieron contratos para ser provistos de estas rocas, cuyo oro sería usado como fundente para la extracción del plomo; para posteriormente enviar los lingotes a distintos puntos de Europa, especialmente Amberes, para separar los dos metales.
En 1915 se descubre oro en la mina “María Josefa”. A pesar de todo esto, doctores en geología sostienen a día de hoy que, históricamente, la minería del alumbre ha sido mucho más importante en este lugar que la del oro. Las dos primeras empresas en intentar el beneficio del oro serán dos compañías privadas en manos de mineros locales: en 1925 lo hace “Minas Auríferas de Rodalquilar S.A.”, que construyó una instalación metalúrgica. Entre 1929-1930 la empresa “Minas de Abellán”, de manos del almeriense Antonio Abellán construyó una instalación metalúrgica para beneficio de oro construida por la empresa alemana Krupp Grusonwerk, en la concesión minera “California” que también fracasó.
En 1928 se crea en Madrid la compañía “Minas de Rodalquilar S.A”, presidida por Fernando María de Ybarra, el marqués de Arriluce de Ybarra, aunque la empresa estaba controlada por capital británico. En 1931 logra la obtención a pie de mina del oro de Rodalquilar mediante cianuración. Para ello construyeron el complejo conocido como Planta Dorr, con sus tanques agitadores y de lavado contracorriente y el edificio P.A.F. Mantuvo la explotación con éxito hasta que en 1936 las minas son incautadas por sindicalistas que intentarán su explotación durante la Guerra Civil.
Dictadura franquista: el «oro de Rodalquilar» En su primer mensaje de fin de año tras el final de la guerra civil española el general Franco anunció que «se ha encontrado oro en cantidades enormes», «muy superiores a aquella que los rojos, en combinación con el extranjero, nos despojaron» (el llamado «oro de Moscú»). En realidad se refería a las minas de Rodalquilar a pesar de que en aquel momento era evidente la caída de la producción y de la riqueza del mineral tratado. Así que el Caudillo decretó la incautación de las minas y a partir de 1942 pasaron a depender del Instituto Nacional de Industria (INI), que creó la empresa Adaro para su explotación y compró la empresa Minas de Rodalquilar con todas sus instalaciones, que serían ampliadas en 1956 (la planta Denver). Como ha señalado Carlos Barciela, «Franco y su amigo Juan Antonio Suances, ministro de Industria y presidente del INI, estaban convencidos de que el oro de Rodalquilar, el oro español, sería la tabla de salvación de la economía».
Sin embargo, el «oro de Rodalquilar» no solo no «salvó» a la economía española sino que supuso un enorme despilfarro de los recursos públicos, pues las pérdidas se acumularon año tras año ya que la producción nunca fue suficiente para cubrir los costes de producción, incluida la amortización de la enorme inversión. Así que en 1966 Adaro cerró. El motivo del cierre definitivo de todo el complejo minero se debió a la bajísima rentabilidad de la extracción. A pesar de que todavía quedan cantidades de este metal precioso, su concentración en la roca es tan baja que no hacía rentable el trabajo en este lugar. Se calcula que, para la fecha de su cierre debía haber una concentración de unos 7 gramos de oro por tonelada de roca extraída para que una mina de oro fuera económicamente viable, pero tan sólo se estuvo extrayendo 5 gramos por tonelada.
Otro elemento que contribuyó al fracasp del «oro de Rodalquilar» fue que se fijó un precio de tasa bajo para el oro con lo que se beneficiaba al Estado que era el principal comprador pero se perjudicaba a la empresa Adaro. En conclusión, como ha señalado Carlos Barciela, el «fiasco de Rodalquilar» se debió a la «falta de rigor económico» que «se manifestó en dos vertientes. La primera era la idea de que no importaba cuánto costase el oro, porque, en definitiva, se extraía del subsuelo español. La segunda, la ignorancia de un concepto económico muy simple, pero fundamental y muy asentado en la ciencia económica desde hacía mucho tiempo: el coste de oportunidad... En nuestro caso, el coste de oportunidad de producir oro en Rodalquilar —más caro que el que se podía comprar en el mercado internacional— sería la cantidad de bienes y servicios que hubieran podido disfrutar los españoles, si los recursos se hubieran dedicado a mejorar escuelas o a incrementar la producción de alimentos. En definitiva, dedicando recursos a producir oro invendible internacionalmente, dejaban de producirse bienes necesarios para la población... El Régimen... prefería producir oro que eliminar el hambre».
Época democrática En 1989, las minas de oro se reabrieron de una manera casi fugaz, gracias a la sociedad St. Joe Transaction Inc. y Cia., Sociedad Regular Colectiva, española con capital británico, para cerrar definitivamente en el año 1990, a pesar de que la concesión era para un total de cuatro años. En la actualidad, debido a la escalada del precio del oro, podría volver a ser rentable la extracción en Rodalquilar. Sin embargo, la declaración de la zona en 1987 como parque natural hace imposible que vuelva la actividad minera a la zona. Se estiman unas reservas de unas tres toneladas de este metal precioso.
Metales y minerales extraídos Aluminio Amatista Andesita Caolín Oro Plata Plomo Zinc
Geología Toda la cuenca minera de Rodalquilar se asienta sobre una caldera de hundimiento, que fue el resultado del colapso de una cámara magmática y de la consiguiente expulsión de grandes volúmenes de materiales ígneos, del orden de algo más de un km³. Estos datos son el producto de la investigación del tamaño y la extensión del yacimiento.
El oro que se encuentra depositado en Rodalquilar tiene origen volcánico, y fue formado hace alrededor de 11 millones de años.
Métodos de prospección A lo largo del se utilizaron varias técnicas diferentes para sondear la posible existencia de oro en la roca. De menos a mayor coste económico eran:
El empleo de la experiencia propia de los mineros. Una mayor presencia de minerales de hierro en la roca llevaba consigo relacionada la presencia de oro. Si bien fue un método que rara vez fallaba, el inconveniente era la imposibilidad de conocer las proporciones exactas de metal que existía, siendo así imposible determinar si sería económicamente viable la explotación en el lugar. La toma de muestras para su análisis en laboratorio. No fue muy utilizado, y sólo en lugares que ofrecieran, a priori, ciertas garantías de viabilidad, como en las minas María Josefa, Las Niñas, Consulta y Ronda y el Resto. Mientras que esta forma de prospección daba datos cuantitativos, también se conoce que en ocasiones, los mineros tomaban las muestras que estimaban mejores para su envío, distorsionando al alza las lecturas de los análisis para iniciar los trabajos, que reportarían empleo al gremio. Por último, también se realizaron grandes socavones para cortar los filones y trabajar la roca extraída, pudiendo esto tener resultados positivos o negativos.
Métodos de extracción Hasta bien entrado el , la técnica mayoritaria de extracción de mineral eran los explosivos. Sin embargo, debido a las pocas posibilidades económicas de las explotadoras, la cantidad que se utilizaba no era muy grande. Además, debido a que por entonces los barrenos se colocaban en perforaciones realizadas a mano por mineros, llevó a que la extracción no fuera demasiado importante.