La Reserva nacional de flora y fauna de Tariquía es un área protegida de Bolivia, ubicada en las provincias de Arce, O'Connor, Gran Chaco y Cercado, en el departamento de Tarija. Así mismo, se encuentra en proximidad a la frontera con la República Argentina. El municipio principal es Padcaya (centro-oeste), y los municipios involucrados son Entre Ríos (noreste), Caraparí (este) y Tarija (noroeste). Ocupa la región fisiográfica de serranías y planicie chaqueña caracterizada por abruptas serranías paralelas y profundos valles, orientados al rumbo mayor de la Cordillera. La hidrografía está definida por las cuencas de los ríos Salinas, Tarija y Chiquiacá. El área corresponde mayormente a la subregión biogeográfica bosque húmedo montañoso de Yungas o Bosque Tucumano-Boliviano.

La reserva ofrece una notable belleza escénica conferida por el relieve montañoso y sus bosques mayormente bien conservados. Existen ruinas de las misiones jesuíticas y dominicas al interior. La población está conformada por chapacos y en parte chaqueños.

Toponimia En 1691, el padre jesuita José Francisco de Arce fundó la misión de San Ignacio de Tariquea, en la región del Pilcomayo Sur.Tariquea era desde antes el nombre de la región cercana, que luego llegaría a ser usada como nombre de la actual reserva nacional.

Clima thumb|Árbol lapacho que crece en el Gran Chaco y valles de Salta, Tarija y Tucumán, en especial en el bosque tucumano - boliviano|227x227px

El clima de la región es templado a cálido según la variación altitudinal. El régimen de pluviosidad varía de subhúmedo a perhúmedo en las zonas de mayor exposición a las lluvias orográficas y neblinas, en un rango aproximado de 900 a 3.000 mm anuales. El rango latitudinal oscila entre 3.400 y 900

Geomorfología y relieve En el área de la RNFFT se distinguen dos unidades fisiográficas principales. Aproximadamente el 20% del territorio corresponde a la Cordillera Oriental, mientras que el 80% restante forma parte de las serranías del Subandino.La Cordillera Oriental presenta un relieve fuertemente disectado, con orientación predominante norte a sur, que da lugar a valles estrechos y a un mosaico de paisajes conformado por montañas, serranías, colinas, planicies y valles.Esta unidad se restringe principalmente a la zona externa de amortiguación del excantón Orozas.

La unidad fisiográfica del Subandino abarca la mayor parte del territorio de la reserva y de sus zonas de amortiguación, y está compuesta por serranías, colinas, llanuras, planicies y piedemontes, también con orientación norte-sur.En comparación con la Cordillera Oriental, las serranías subandinas presentan menor altitud y un tipo tectónico distinto, caracterizándose por formas alargadas que se extienden paralelamente por cientos de kilómetros.El relieve de la reserva es predominantemente escarpado y muy escarpado, lo que cubre más de tres cuartas partes de su superficie, con escasa presencia de áreas relativamente planas, lo que confiere al territorio una alta fragilidad geomorfológica y un elevado riesgo de erosión.

Geología La RNFFT presenta dos tipos tectónicos bien definidos, correspondientes a las provincias fisiográficas de la Cordillera Real y del Subandino.Su estratigrafía abarca una secuencia geológica que se extiende desde el Terciario hasta el Cuaternario, siendo los sistemas del Terciario y del Cretácico los de mayor extensión superficial.

El Terciario está ampliamente desarrollado y corresponde al denominado Grupo Estratos del Gran Chaco, caracterizado por conglomerados que rellenan los sectores más profundos de los sinclinales, como el de Tariquía, donde alcanzan espesores cercanos a los 1000 m. Estos depósitos incluyen sedimentos finos y clastos rodados de hasta 60 a 70 cm de diámetro, y en algunos sectores contienen troncos de árboles carbonizados. Las rocas terciarias originan suelos de textura fina y fertilidad media a baja. Por su parte, el sistema Cretácico está compuesto por lavas basálticas, areniscas, conglomerados, limolitas y calizas, que dan lugar a suelos con tendencia arenosa y configuran paisajes característicos de serranías dentro del área protegida.

Hidrografía La RNFFT se integra al gran sistema hidrográfico del Río de la Plata y se ubica principalmente en la cuenca alta del río Bermejo. Los principales componentes hidrográficos del área son el río Grande de Tarija y el río Bermejo, junto con sus respectivos afluentes.El sistema del río Grande de Tarija se origina en las cuencas de captación de la Cordillera Oriental y recibe aportes significativos de las Sierras Subandinas, lo que incrementa su caudal y capacidad de transporte debido a las precipitaciones estacionales. Dentro de la reserva, sus afluentes principales incluyen los ríos Chiquiacá, Salinas, Nogal, Cambarí y Pampa Grande.

El río Bermejo, por su parte, recibe como principales afluentes a los ríos Orozas, Emborozú y Salado, además de cursos menores.Ambos ríos presentan un régimen hidrológico pluvial, con marcada variabilidad estacional, caracterizada por altos caudales durante la época lluviosa y caudales mínimos en la estación seca. En términos de superficie de drenaje, el 66,1% del territorio de la reserva pertenece a la cuenca del río Grande de Tarija, mientras que el 33,9% corresponde a la cuenca del río Bermejo.

Flora Se tienen registradas 808 especies de flora y se estima la existencia de 1500 especies de plantas superiores. Las familias mejor representadas son las Fabaceae, Myrtaceae, Lauraceae y Sapindaceae. Entre las arbustivas se destacan las compuestas, Solanáceas y Melastomatáceas; dentro las especies no arbóreas están las Bromeliaceae, Orchidaceae y Filicopsida.

La reserva es la única área protegida de Bolivia que protege muestras bien conservadas del bosque del Yungas Tucumano-Boliviano. Existen zonas de bosques nublados de ceja de monte, además de praderas neblinosas de altura que corresponderían a formaciones de afinidad parámica. También se presentan en las zonas menos húmedas transiciones al bosque seco de valles mesotérmicos y bosque seco del Chaco serrano. La vegetación presenta una estratificación altitudinal, en la que se distinguen: Selva pedemontana entre 400 y 900 , con una precipitación de 900 mm y una temperatura de 20 °C, siendo éste el sector más seco. La selva montana entre 900 y 1500 , cubre casi el 80% de la reserva, siendo el sector más húmedo con una precipitación entre 1500 a 3000 El bosque montano, por encima de los 1500 , en el que se encuentran bosques oligo-específicos de pino de monte (Podocarpus parlatorei) y aliso (Alnus acuminata). En estos bosques se pueden encontrar unas 112 especies arbóreas, siendo las más comunes el cebil (Anadenanthera colubrina), la tipa (Tipuana tipu), el barroso (Blepharocalyx salicifolius), el nogal (Juglans australis), el laurel (Cinnamomum porphyria), el cedro (Cedrela lilloi), los tajibos o lapachos (Tabebuia spp) y muchas especies de la familia de las mirtáceas.

Fauna miniaturadeimagen|Paraba militar miniaturadeimagen|Taitetú Se tienen registradas 406 especies de fauna en la reserva. La fauna del área se caracteriza por la presencia de especies que se encuentran amenazadas en Bolivia como el oso jukumari (Tremarctos ornatus), el puma (Felis concolor), la taruca (Hippocamelus antisiensis), el jaguar (Panthera onca), el quirquincho (Dasypodidae), el taitetú (Tayassu tajacu), el mono silbador (Sapajus apella), aves como el papagayo militar (Ara militaris bolivianus), el tucán (Tucán toco), el loro hablador (Amazona tucumana), la pava del monte (Penelope dabbenei), el tero-tero, el chajá y varias especies de aves pequeñas que son raras o se encuentran amenazadas. Se estima la existencia de unas 400 especies de aves, de las cuales 241 especies están registradas, que se incluyen en 47 familias.

En la RNFFT se han registrado 43 especies de herpetozoos, correspondientes a 24 especies de anfibios y 19 de reptiles. Se han identificado especies representativas de distintos ambientes, incluyendo bosques montanos semihúmedos y pastizales de altura, donde se reportan anfibios y reptiles adaptados a condiciones altitudinales diversas. Aunque no existen registros de especies de anfibios amenazadas en la RNFFT según criterios de la UICN, algunas especies asociadas a los Yungas son consideradas vulnerables en países vecinos.

La RNFFT se inscribe en el dominio ictiogeográfico del Paraná, correspondiente a la cuenca del Plata, el cual presenta menor diversidad de especies en comparación con el dominio Guyano-Amazónico. La ictiofauna de la RNFFT combina especies de la cuenca Paraguay-Paraná con géneros característicos de ambientes andinos y de Yungas de cabeceras altas, adaptados a ríos torrentícolas y de aguas claras. Se han registrado 64 especies de peces, dominadas por los órdenes Characiformes y Siluriformes, con presencia marginal de Cyprinodontiformes. Varias de estas especies son endémicas de la cuenca Paraguay-Paraná y algunas se consideran amenazadas debido a la sobreexplotación pesquera, la regulación hídrica y los efectos de la contaminación minera y petrolera. miniaturadeimagen|Arácnidos La reserva alberga una entomofauna diversa, aunque aún poco estudiada, en la que se han identificado 12 órdenes de insectos y 2 de arácnidos. Entre los insectos terrestres destaca el orden Coleoptera, con 26 familias registradas, siendo la subfamilia Scarabaeinae un importante indicador de biodiversidad por su rol en el reciclaje de materia orgánica en los bosques. La reserva presenta además una elevada diversidad de lepidópteros, tanto nocturnos como diurnos, los cuales constituyen indicadores importantes del estado de conservación de los ecosistemas. La entomofauna voladora incluye diversos dípteros e himenópteros, mientras que la fauna edáfica está dominada por diplópodos, arácnidos e himenópteros.

Valores y estado de conservación Dada su categoría, la reserva presenta una interesante potencialidad para desarrollar programas de manejo de vida silvestre con repercusión y aplicabilidad regional. En la reserva hay una notable diversidad de recursos genéticos.

thumbnail|220x220px|Caballos en la reserva nacional de Tariquía.

Las principales amenazas que enfrenta, provienen del avance de la frontera agropecuaria y el desbosque en terrenos de pronunciada pendiente, de la explotación maderera y del impacto del ganado (vacunos, ovinos y caprinos) en zonas de bosque. La implantación de programas de operación turística no regulados, representaría un riesgo para la estabilidad de los ecosistemas y la calidad ambiental que ofrece la reserva.

Hidrocarburíferos En 2018, durante el gobierno de Evo Morales, la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la brasileña Petrobras firmaron dos contratos para la explotación hidrocarburífera en las áreas de San Telmo y Astillero.Ambas zonas se encuentran dentro del área protegida de Tariquía y esto ha desatado protestas de parte de los pobladores de la reserva natural y del Comité Cívico de Tarija con el fin de protegerla.Comunarios de la reserva natural exigieron al gobierno de Jeanine Áñez anular los contratos para la exploración de hidrocaburos.

A principios de 2020, el ministro de hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, aseguró que en Tariquía no se iban a realizar las exploraciones y explotaciones de gas natural.Sin embargo, en mayo de 2022, durante el gobierno de Luis Arce, el representante del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) en Tarija denunció que se reportó el ingreso de maquinaria para comenzar la actividad de explotación hidrocarburífera en la Reserva de Tariquía. Esto fue confirmado por un diputado del partido oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), Delfor Burgos, que aseguró que la explotación de hidrocarburos en Tariquía comenzaría el siguiente mes de junio.

Conflicto por la exploración de hidrocarburos