Siempre! es una revista mexicana fundada en 1953 por José Pagés Llergo que se publicaba de forma semanal. En la actualidad, la publicación continúa en circulación, y pertenece a Editorial Cruzada. Durante la segunda mitad del fue considerada la revista más importante de América Latina, y llegó a alcanzar tirajes semanales de 25 000 ejemplares. En Estados Unidos, tuvo distribución en California por medio de The Field Comapy y en Nueva York por Bonifacio Fernández Aldana. A partir de 1961, también publicó mensualmente un suplemento titulado La Cultura en México. Su directora es la periodista Beatriz Pagés Rebollar, hija del fundador, quien ha ocupado el cargo desde 1989 hasta la actualidad.
Hasta el día de hoy, la revista se ha caracterizado por dar espacio en sus editoriales a los debates sobre las cuestiones políticas del momento –nacionales e internacionales–, y durante todo el destacó por el tono crítico de sus artículos, un hecho que explica la popularidad de Siempre! en el medio periodístico mexicano.
Antecedente Siempre! estuvo directamente vinculada a dos publicaciones semanales: las revistas Hoy y Mañana. La primera fue fundada por José Pagés Llergo y Regino Hernández Llergo en 1937. Hacia 1943 José Pagés se convirtió en el director de la revista Hoy, luego de ser corresponsal, y en ese mismo año, tanto Pagés como Hernández, vendieron su parte accionaria de la publicación a Manuel Suárez. Dos meses más tarde, Pagés y Hernández fundaron la revista Mañana. Uno de los rasgos distintivos del estilo impuesto por Pagés en sus trabajos editoriales fue el énfasis de la ilustración y la fotografía en sus reportajes.Rebeca Monroy, 2006, p. 15. De hecho, en esos años fue común que las notas de la revista fueran denominadas fotoensayos o fotorreportajes.Rojas, 2019, p. 42.
Fueron muy variados los contenidos de ambas revistas: eventos, banquetes, actividades de políticos mexicanos y recepciones de funcionarios o diplomáticos extranjeros. No era raro que miembros del gobierno pagaran por aparecer en sus notas. De hecho, parte de la relevancia que Hoy y Mañana otorgaron a las imágenes se debió a su intención de alabar al régimen, una estrategia empleada por ambas revistas para demostrar su lealtad hacia el sistema político y contribuir a la política estatal de generar una percepción positiva del país para atraer inversiones.Rojas, 2019, p. 41.
Muchas de las características de estas revisas tienen su origen en las formas noticiosas y de reportaje estadunidenses. De hecho, Pagés aprovechó su experiencia laboral en el diario La Opinión con sede en Los Ángeles (California) durante la década de 1930, donde fue corrector de pruebas, redactor, jefe de información y jefe de redacción de dicha publicación. Fue ahí donde concluyó su aprendizaje periodístico y asimiló métodos y recursos de la prensa estadounidense, en especial “los muckrackers” (una expresión que se refiere a los reveladores de escándalos y corrupciones del gobierno y la sociedad).Monsiváis, 1989.
En marzo de 1953, aun siendo Pagés Llergo el director de Hoy, en el número 844 se publicó una fotografía donde se mostraba a Beatriz Alemán, hija del expresidente Miguel Alemán Valdés, y a su esposo Carlos Girón Peltier en el cabaret de París Carroll’s, observando a la bailarina Simone Clairs. La imagen mostraba a un sonriente Girón y a su esposa enfadada. Debido a las restricciones y al control mediático que el partido gobernante ejercía sobre la prensa, las autoridades mexicanas reprendieron a Pagés y le solicitaron que a partir de ese momento consultase con la Secretaría de Gobernación sus contenidos. La misma familia Alemán habló con los dueños de la revista para mostrar su disgusto por la publicación de la fotografía. Por su parte, Alfonso Arrache y Rafael Lebrija –el dueño de Hoy, así como su director general y presidente–, declararon a Pagés su intención de supervisar su trabajo.Enrique Montes, “Los inicios de una aventura”, en el sitio oficial de Siempre!. Dos semanas después de dar a conocer dicha fotografía, y al no llegar a ningún acuerdo con los propietarios del semanario, Pagés Llergo presentó su renuncia a la cual siguió la fundación de Siempre! poco después. En su lugar, Rafael Lebrija se hizo cargo de la dirección de la revista.
Nacimiento de Siempre! A nivel internacional, la revista nació en el contexto de confrontación bipolar de la Guerra Fría y, en el caso concreto de América Latina, en medio del fortalecimiento de las posturas anticomunistas y la censura de la disidencia de izquierda en el continente.Vanni Pettinà, 2018, pp. 41 y 48. Esto tuvo un correlato local, pues en México se vivió la consolidación de un presidencialismo fuerte y autoritario que buscó controlar la disidencia y darle un giro conservador a la política económica.Roger Hansen, 1979, p. 142. En el plano cultural, la revista apareció en un momento en el cual se dio un incremento en el número de publicaciones y un aumento en el número de lectores debido a la política de alfabetización estatal promovida entre 1930 y 1950.Debora Cohn, 2006, p. 149.
Siguiendo la línea conceptual del cabezal de Hoy y Mañana, Pagés creó la revista Siempre! el jueves 25 de junio de 1953. En el primer número, Pagés decidió publicar de nuevo la fotografía que le costó su salida de Hoy, pero con una disculpa a pie de la foto que decía:
A este nuevo proyecto periodístico se integraron algunos de sus viejos colaboradores de Hoy: Rosa Castro, Francisco Martínez de la Vega, Luis Gutiérrez y González, Rafael Solana, Antonio Rodríguez, el caricaturista Antonio Arias Bernal, entre otros intelectuales mexicanos y latinoamericanos que se fueron integrando en etapas sucesivas. Aunque Siempre! no tenía una tendencia ideológica marcada, en la práctica nunca expresó una crítica radical e inquisitiva al sistema político mexicano. No obstante, a diferencia de cualquier otra revista del periodo –salvo Política de los hermanos Manuel y Enrique Marcué Pardiñas, la cual tuvo una vida muy corta–, Siempre! llegó a integrar una pluralidad de posturas políticas y puntos de vista disidentes que no tenían cabida en otros espacios debido a la censura estatal. En cambio, la revista mostró mucha más apertura a los cuestionamientos hechos por exiliados políticos sobre la situación política en América Latina y otras partes del mundo.
A diferencia de sus antecesoras Hoy y Mañana, Siempre! prescindió del reportaje y la monotonía noticiosa, y buscó establecer un periodismo de opinión independiente que difundiera los temas más relevantes del momento, tanto de la política y la sociedad mexicana, como los acontecimientos internacionales contemporáneos.Monsiváis, 1989; Rojas, 2019, p. 49. En ese sentido, sus notas casi siempre eran editoriales para auspiciar la polémica.Eric Zolov, 2007, p. 1.
Entre 1960 y 1990, los contenidos que ofrecía la Revista Siempre! tuvieron un tono más crítico respecto a Hoy y Mañana y sus notas representaron una alternativa diferente en comparación con la información periodística que provenía de la mayoría de medios impresos del momento cuya postura estaba alineada al gobierno. Si bien el límite de esta crítica fue la figura presidencial, el semanario sí contribuyó a legitimar el impulso izquierdista de la década de 1960.Eric Zolov, 2007, p. 17. Durante su primera época (1953-1970), la publicación se enfocó en los pobres y retratar a los grupos marginales. Sin embargo, los temas de la revista se ampliaron con el paso de los años, y abordó cuestiones de la vida política nacional como la sucesión presidencial, el futuro de la Revolución, el nacionalismo mexicano, la política económica del régimen y el liderazgo de México en el mundo. Por su parte, en el plano internacional, incluyó entrevistas a presidentes o líderes políticos –en especial, los latinoamericanos, aunque no de manera exclusiva–, visitas diplomáticas, críticas a las dictaduras del Cono Sur, opiniones sobre los conflictos de la Guerra Fría en el mundo Occidental, entre otros.“Homenaje a Siempre! al cumplir 20 años”, Siempre!, 04 de julio de 1973.
En la década de 1970, Siempre! desempeñó un papel clave en la lucha por la libertad de prensa en México y en el continente. Por ejemplo, esto puede percibirse cuando Julio Scherer y sus colaboradores fueron expulsados del periódico Excelsior debido al conflicto entre el periódico y el presidente Luis Echeverría. Frente a la censura ejercida por la administración de Echeverría, José Pagés Llergo ofreció su ayuda al prestar de forma gratuita las instalaciones de un edificio de su propiedad para que comenzaran, en un principio, una agencia de noticias y el semanario Proceso.Enrique Montes, “Los inicios de una aventura”, en Siempre!.
En 1986 José Pagés Llergo salió de la dirección de la revista y fue reemplazado por su hijo José Alfonso Pagés Rebollar. En esta etapa Siempre! empezó a perder relevancia y sufrió cambios importantes respecto a las colaboraciones. A partir de 1989, Beatriz Pagés Llergo asumió la dirección de la revista y optó por un periodismo militante cuando se afilió al Partido Revolucionario Institucional y se convirtió en diputada federal.Torres, 2018, p. 31.
Las portadas de Carreño Las portadas de Siempre! fueron uno de los principales sellos de la revista. En sus inicios, las ilustraciones estuvieron a cargo de Antonio Arias Bernal, quien falleció de forma prematura a los 47 años, en 1960. A partir de ese momento, el poblano Jorge Carreño –en ese entonces un joven de 23 años– tomó la responsabilidad de diseñar las portadas, las cuales fueron publicadas ininterrumpidamente entre 1960 y 1974. El estilo de Carreño se fue fraguando durante su estancia en Novedades y fue influenciado por Arias Bernal.Rodríguez, 2006, p. 17. Puede decirse que Carreño revivió el género satírico, pues desde el Porfiriato la sátira gráfica había perdido relevancia como medio de expresión de crítica o descontento de la clase media.Eric Zolov, 2007, p. 19.
Fueron precisamente su crítica satírica y la mordacidad que integraba a sus dibujos los rasgos personales que popularizaron de forma amplia su trabajo. De hecho, fue la ambigüedad deliberada de sus ilustraciones la que le permitió a Carreño transitar del respeto al régimen y el liderazgo presidencial a la crítica del sistema político y la falta de cumplimiento de las metas revolucionarias. Es decir, tenía la habilidad de legitimar al orden imperante como la de publicar mensajes subversivos e irreverentes en sus portadas, referenciando temas como el cine, la música y otras formas de cultura popular, así como la violencia política, la corrupción y el militarismo.Eric Zolov, 2007, p. 23.
La mayoría de las veces el contenido de las portadas de Carreño no tenía relación con el contenido de la revista, lo que contribuyó a disociar la publicación de sus imágenes de la postura general de Siempre! El caso más famoso y representativo de esta situación fue la publicación de cartón en octubre de 1968 donde se observa a un Neanderthal saliendo de la Plaza de las Tres Culturas caminando con su garrote, es decir, como un símbolo del militarismo en América Latina y en otras partes del mundo.
Las caricaturas de Carreño no solían incluir diálogos ni palabras, y usualmente éstos eran sustituidos por símbolos. Esto ocurrió de esta forma porque Carreño concebía que sus dibujos cumplían el mismo objetivo que los murales, es decir, llegar a una población amplia, a menudo iletrada e incluso analfabeta. Por otro lado, aunque pocas veces criticaba al gobierno, sus imágenes relacionadas con Estados Unidos, el militarismo en América Latina y temas internacionales se trataban sin ambigüedad. De hecho, estos últimos problemas ocuparon dos tercios del total de las portadas de Siempre! entre 1960 y 1975, siendo Cuba la cuestión más recurrente.Rodríguez, 2006, pp. 42 y 54.