280px|miniaturadeimagen|Patricio Mekis, presidente del club entre 1958 y 1965 y actualmente presidente honorario. La historia del Club Deportivo O'Higgins comienza el día 22 de enero de 1954, en donde la ciudad de Rancagua tenía 2 equipos en la región el O'Higgins Braden (campeón del ascenso año 1954) y el América de Rancagua ambos clubes logran el ascenso a la Primera División de Chile pero la Asociación Central de Fútbol decide que solo debe haber un club de la región en la Primera División de Chile tras largas reuniones entre entes de ambas instituciones se logra que el 7 de abril de 1955 se funde lo que es hoy el Club Deportivo O'Higgins. Actualmente posee 1 título de la Primera División de Chile, 1 Supercopa de Chile, 2 títulos de Segunda División de Chile, un Campeonato de Apertura de Segunda División y tiene 6 participaciones internacionales, 4 Copa Libertadores los años 1979, 1980, 1984, 2014, 3 participaciones en Copa Sudamericana en 2012 2016 y 2017 y 1 en la Copa Conmebol de 1992, siendo el sexto club chileno con más participaciones continentales.
En el aniversario Número 50' de la institución, medios de comunicación locales efectuaron una encuesta, que invitaba a las personas a votar por los jugadores, técnico y Dirigente más valiosos, durante la vida de la institución en su rama de fútbol, el nombre del concurso fue «El equipo del siglo». La votación de los participantes, dio como resultado a las siguientes personas; Carlos Bustos, Gabriel Mendoza, Federico Vairo, René Valenzuela, René Serrano, Francisco Cuevas, Joel Retamal, Miguel Ángel Neira, Mario Desiderio, Mario Núñez, Aníbal González y como director técnico Luis Santibáñez. Considerándose esté concurso, el medio en el cual la hinchada expresó su opinión sobre los jugadores de fútbol más valiosos en la historia de la institución.
Antecedentes
Se han entregado antecedentes contradictorios sobre la fundación de O’Higgins, sin embargo, y de acuerdo a nuestras referencias, presentaremos algunos datos que nos permiten afirmar con certeza los primeros años del club. Lo concreto, es que en la temporada 1953 se desarrolla el torneo de Segunda División de Chile 1953 con la participación de dos clubes representativos de la ciudad de Rancagua: Club América y el Club de Deportes Instituto O'Higgins. Ambos clubes terminan igualados en el segundo lugar de la tabla tras el campeón de la categoría, Club Deportivo Thomas Bata de Peñaflor, equipo que curiosamente no es promovido a la división mayor. A comienzos de la temporada 54’, el propio Instituto O’Higgins se une al club Braden para formar el O'Higgins Braden, equipo que cumpliría una presentación brillante en ese torneo. El naciente club había conseguido unir a los trabajadores de la Braden Copper Company con la comunidad ligada al instituto marista y participaría en el certamen con su camiseta de líneas verdes y blancas. Pero también, los amarillos del Club América, tenían algo que decir en la competencia. Enclavados en la desaparecida cancha Alameda, representaban al comercio de Rancagua y tenían un importante arraigo social.
En ese año, O'Higgins Braden logró el campeonato de la serie de forma invicta con 30 puntos (18 partidos jugados, 12 triunfos y 6 empates). Pero el destino tendría una sorpresa para los campeones, ya que en el segundo lugar resultó el propio América con 25 puntos, en un torneo en donde competían además San Luis de Quillota, Trasandino de Los Ándes, Unión La Calera, Thomas Bata, Alianza de Curicó, La Cruz Football Club, Santiago National y la Universidad Técnica. La Revista Estadio el 22 de enero de 1955 publicó lo siguiente:
left|25pxSegunda División 1954
Intervención de la Central y Fundación
Pese a que debían subir ambos equipos rancagüinos a Primera División, la Asociación Central de Fútbol citó a los presidentes de las instituciones para indicarles que solo podría ascender un club y que su misión sería fusionarse. Las vueltas de la historia plantean que ese requerimiento fue hecho de forma expresa por el presidente de la Asociación, Carlos Dittborn y el dirigente Nicolás Abumohor, padre de los actuales accionistas, Ricardo y Roberto.
Tras un largo proceso de negociación entre ambos presidentes, Manuel Riquelme por el América de Rancagua y Francisco Rajcevich de O'Higgins Braden, que incluyeron la mediación de Baltazar Castro, se fundó el Club Deportivo O'Higgins el día jueves 7 de abril de 1955, superando la enorme rivalidad entre ambas instituciones. En ese aspecto se indica que la cuprífera habría ofrecido su nombre para bautizar al nuevo club, incluso con el compromiso de invertir fuerte en la conformación del plantel, situación rechazada por los directivos. Pero la discusión se mantuvo cuando debía determinarse al primer presidente, votaciones que terminaban empatadas por la paridad de los votantes, es así que Carlos Dittborn decide que el timonel se nombre, nada más ni nada menos, con una moneda al aire. El ganador, Francisco Rajcevich de O'Higgins Braden, primer presidente del club O'Higgins de Rancagua. El directorio quedó compuesto por Manuel Riquelme, Octavio Cisternas y Alberto Musse del América, Nicanor Lobos, Patricio Mekis, Luis Urzúa y Dionisio Valenzuela del O'Higgins Braden., además de Arturo Miranda, Néstor Barba, Luis Valenzuela, Alfredo Iribarren, José Hormazábal, Eduardo Melero y Orlando Lasagna, Arturo Miranda y Hernán Navarro, entre otros. Respecto del color del uniforme, se han planteado algunas tesis, la primera planteaba que las intenciones del directorio eran vestir con camiseta roja, no obstante esta moción habría sido rechazada por la Asociación por su semejanza con la divisa nacional. Entonces, se habría decidido por el color celeste producto de la combinación de los tres colores fundacionales (amarillo, verde y blanco), aunque algunos sostienen que se intentó emular a la camiseta de la selección uruguaya, que había protagonizado el llamado ‘Maracanazo’ del Mundial de 1950. Los pantalones serían negros y medias celestes. El primer directorio solicitó la confección de dos juegos de uniformes a la Casa Alonso Hermanos de Santiago, las cuales debían entregarse el día 16 de abril, previo al primer encuentro amistoso ante Green Cross en Santiago.
Primeros años En su actuación en el torneo, los celestes debutaron en Santa Laura el día 8 de mayo ante Unión Española, cayendo por la cuenta de dos goles a cero. En este partido, alinearon a Bustos, Quintana, Salazar, Rostión, González, Puga, De Luca, Juvenal Soto, Fuenzalida, Villarroel y Bedoya. Pese a este amargo comienzo, el equipo pudo rehabilitarse inmediatamente en la fecha siguiente en el Estadio Williams Braden doblegando a Ferrobadminton por tres goles a dos, gracias a las anotaciones de Wilson, Fuenzalida y Soto. Al final de a primera fase, quedan eliminados de la pelea por el campeonato por su noveno lugar (solo clasifican ocho). En la ubicación final de la temporada cierran en el noveno puesto con 33 unidades. El propio Mario Fernández se alza como el primer goleador del cuadro celeste gracias a sus 14 conquistas. La campaña de 1956 sorprende por el notorio mejoramiento en la tabla de posiciones, ya que el equipo remata en el séptimo lugar junto a Audax Italiano con 26 puntos. Además, los celestes inscriben a su primer goleador en campeonatos nacionales, Guillermo Villarroel, quien consigue convertir 19 goles. Villarroel, hermano de otro jugador nacional (Charles), llega a préstamo desde Colo Colo y su campaña en el equipo es francamente notable. Junto al goleador, destacan figuras como Juvenal Soto, Rafael Zamorano, Luis Marambio, Naim Rostión, Sergio Fuenzalida y los argentinos Fernández y Gagliardo.
Para la temporada de 1958, la directiva decide la contratación del entrenador argentino José Salerno, quien tenía en su palmarés haber conducido al seleccionado nacional por dos temporadas, incluido el Sudamericano de Lima de 1957. Al final de este torneo, el cuadro celeste finaliza en el noveno lugar con 23 puntos y Juvenal Soto se alza como goleador con 14 conquistas. En el plantel se encuentra el arquero Ricardo Storch, Juan Bautista Soto, Jorge Romero, Omar Pozo, Luis Morales, Jaime Salamanca, Raúl Martínez, Daniel Tabilo y Augusto Arenas, entre otros.
En la temporada 1959, el conjunto rancagüino cumplió la mejor actuación de su corta trayectoria al finalizar en el cuarto puesto de la mano de José Salerno. Además logra a su segundo goleador en el profesionalismo: José Benito Ríos. Quien marca 22 conquistas a lo largo de la temporada. Jaime Salamanca, Juvenal Soto, René Meléndez, José Benito Ríos y Luis Morales (1959). La campaña se justifica por la presencia de jugadores como René Meléndez, proveniente de Universidad de Chile, Salamanca, Juvenal Soto y Luis Morales. El equipo marcó 51 goles en el torneo y logró un 65% de rendimiento. Durante este año, la institución se convertiría en el club vedette del fútbol chileno, más aún considerando la importante inversión que realizaría el presidente Patricio Mekis para armar el millonario equipo de 1960.
Años 60' y principios de los 70'
220px|thumb|left| Federico Vairo uno de los jugadores más importantes que ha pasado en la historia del club.
La temporada 1961, iniciada con Carlos Orlandelli en la banca, sufre la partida de los valores que lo transformaron en ese atractivo equipo de fines de los cincuenta, puesto que abandonan Storch, Meléndez, Ramírez, Robledo y el goleador José Benito Ríos. No obstante brillan futbolistas como el delantero Ricardo Cabrera (goleador con 10 tantos), el propio Juvenal Soto y Luis Morales. No obstante mantiene en el bloque defensivo a Federico Vairo, Aldo Droguett, Omar Pozo y Roberto Rodríguez. La campaña del 61’ no es tan positiva como la del año anterior, incluso, Jorge Robledo asume en reemplazo de Orlandelli, y el equipo cierra el torneo ubicado en el séptimo lugar. En el año del Mundial, el cuadro es dirigido por el técnico y profesor de educación física, Hernán Carrasco, quien posteriormente desarrollaría grandes campañas en el fútbol salvadoreño. Precisamente, Carrasco es el ayudante de Fernando Riera en la selección que disputó la Copa del Mundo.
left|25pxSegunda División 1964
En el plantel de 1962 destacan los nombres propios de Droguett, Vairo, Pozo, Rodríguez, Héctor Torres, José Sulantay, Luis Morales. Omar Pozo y el arquero Sergio Fuentealba. Pese a ello, los celestes finalizan en el undécimo lugar de la tabla de posiciones con 30 unidades. Nuevamente, Ricardo Cabrera se alzaba como goleador del conjunto con 17 conquistas. Para la temporada siguiente, asume el equipo uno de los entrenadores más recordados de la historia del club, se trata del argentino José Pérez, quien había consagrado a Santiago Wanderers como campeón en el año 1958 (también lo haría el 68’). El ‘Gallego’ era un técnico capaz, con olfato y que irradiaba respeto, características que llevaron a los directivos celestes a tratar de imitar el logro obtenido por el DT en Valparaíso. No obstante, el destino le tendría preparado al club su primer fracaso en el profesionalismo, el descenso a segunda división en 1963. Pese a que el equipo mantuvo a jugadores que habían llevado el peso de las campañas anteriores (Droguett, Vairo, Fuentealba y Morales), el rendimiento arrojó el decimoctavo lugar con solo 24 puntos (20 derrotas en 34 partidos). Otra vez, y por tercer año consecutivo, Ricardo Cabrera se convertía en el máximo anotador de los celestes con 17 goles. Por primera vez en la historia, el cuadro celeste milita en segunda división en la temporada 1964, recordando que el debut profesional se dio en primera en el año 55’ tras la fusión de América de Rancagua y O'Higgins Braden.