thumb|400px|Evolución del producto interior bruto (PIB) de la humanidad en los últimos 2000 años. El sistema financiero global es el marco mundial de acuerdos legales, instituciones y agentes económicos tanto formales como informales que en conjunto facilitan flujos internacionales de capital financiero para propósitos de inversión y financiamiento comercial. Desde que emergió a finales del durante la primera ola moderna de globalización económica, su evolución es definida por el establecimiento de bancos centrales, tratados multilaterales, y organizaciones internacionales dirigidas a mejorar la transparencia, regulación y eficiencia de los mercados internacionales. A finales del la migración mundial y las tecnologías para la comunicación facilitaron un crecimiento sin precedentes en el comercio internacional y la inversión. En el inicio de la Primera Guerra Mundial, el comercio se contrajo como resultado de que los mercados de divisas se paralizaron a causa de la liquidez del mercado monetario. Los países intentaban defenderse de las crisis externas con políticas proteccionistas y el comercio se detuvo virtualmente en 1933., empeorando los efectos de la Gran Depresión hasta que una serie de acuerdos comerciales recíprocos lentamente redujo los aranceles a nivel mundial. Los esfuerzos para renovar el sistema monetario internacional después de la Segunda Guerra Mundial mejoraron la estabilidad del tipo de cambio, promoviendo un crecimiento récord en las finanzas globales.
Una serie de devaluación de divisas y crisis petroleras en los 70's provocó que las monedas de la mayoría de los países fluctuaran. La economía mundial incremento su integración financiera en los 80's y 90's debido a la liberación de la cuenta de capital y la desregulación financiera. Una serie de crisis financieras en Europa, Asia, y América Latina seguidas por efectos contagiosos debido a una mayor exposición a flujos de capital volátiles. La crisis financiera global, que se originó en los Estados Unidos en el 2007, rápidamente se propagó entre las demás naciones y es conocida como el catalizador para la Gran Recesión a nivel mundial. Un ajuste de mercado al incumplimiento de Grecia con su unión monetaria en el 2009 originó una crisis de deuda soberana entre las naciones europeas conocida como la Crisis de la zona euro.
La decisión de un país de operar una economía abierta y globalizar su capital financiero lleva consigo implicaciones monetarias reflejadas en la balanza de pagos. También implica exposición a los riesgos de las finanzas internacionales, como deterioro político, cambios regulatorios, control de divisas, e incertidumbres legales de derechos de propiedad e inversiones. Tanto individuos como grupos participan en el sistema financiero global. Los consumidores y los negocios internacionales se encargan del consumo, producción e inversión. Los cuerpos gubernamentales e intergubernamentales actúan como promotores del comercio internacional, el desarrollo económico y la gestión de crisis. Los cuerpos reguladores establecen regulaciones financieras y procedimientos legales, mientras que los cuerpos independientes facilitan la supervisión de la industria. Los institutos de investigación y otras asociaciones analizan información, publican reportes e informes normativos, y hacen discursos públicos sobre asuntos financieros globales.
Mientras que el sistema financiero global esta en el borde hacia una mayor estabilidad, los gobiernos deben lidiar con diversas necesidades regionales y nacionales. Algunas naciones están tratando de discontinuar ordenadamente las políticas poco convencionales instaladas para lograr recuperarse, mientras que otras se encuentran expandiendo su alcance y escala. Los legisladores de los mercados emergentes enfrentan un desafío de precisión ya que deben instituir cuidadosamente políticas macroeconómicas sustentables durante una sensibilidad de mercado extraordinaria sin provocar que los inversionistas retiren su capital hacia mercados más fuertes. La inhabilidad de las naciones para alinear sus intereses y lograr un consenso internacional en temas como regulación bancaria ha perpetuado el riesgo de futuras catástrofes financieras a nivel global.
Historia de la arquitectura financiera internacional
Surgimiento de la globalización financiera: 1870–1914 thumb|400px|Un mapa mostrando la ruta del primer cable telegráfico transatlántico colocado para conectar a Norteamérica y Europa. thumb|300px|El Great Eastern, un barco de vapor que colocó el cable transatlántico bajo el océano. El mundo experimentó cambios substanciales antes de 1914, los cuales crearon un ambiente favorable para incrementar el desarrollo de centros financieros internacionales. Principalmente entre esos cambios estaba el crecimiento sin precedentes de los flujos de capital y la rápida integración de centros financieros resultante, así como una comunicación más rápida. Antes de 1870, Londres y París existían como los únicos centros financieros prominentes en el mundo. Berlín y Nueva York pronto alcanzaron una distinción a la par de Londres y París. Una gama de centros financieros más pequeños se hizo importante a medida que encontraron nichos de mercado como Ámsterdam, Bruselas, Zúrich y Ginebra. Londres permaneció como el centro financiero internacional líder en las cuatro décadas anteriores a la Primera Guerra Mundial.
La primera ola moderna de globalización económica durante el periodo de 1870-1914, marcado por la expansión del transporte, niveles récord de migración, medios de comunicación mejorados, expansión comercial, y crecimiento en la transferencia de capital. A mediados del , el sistema de pasaporte en Europa se disolvió a medida que el transporte ferroviario se expandió rápidamente. La mayoría de los países expidiendo pasaportes no requerían que los portaran, por lo tanto las personas podían viajar libremente sin ellos. La estandarización de los pasaportes internacionales no se presentaría hasta 1980 bajo la orientación de la Organización de Aviación Civil Internacional de las Naciones Unidas. De 1870 a 1915, 36 millones de Europeos emigraron de Europa. Aproximadamente 25 millones (o 70%) de estos viajeros migró a los Estados Unidos, mientras que el resto fueron a Canadá, Australia, Argentina, y Brasil. Europa en sí misma experimento una entrada de extranjeros de 1860 a 1910, creciendo de 0.7% de la población a 1.8%. Mientras que la ausencia de requerimientos significativos de pasaporte permitían el tránsito libre, la migración en una escala tan grande habría sido exhoribitantemente difícil de no ser por los avances tecnológicos en los medios de transporte, particularmente la expansión de los viajes ferroviarios y el dominio de los barcos de vapor sobre las tradicionales embarcaciones de vela. El kilometraje ferroviario mundial creció de 205,000 kilómetros en 1870 a 925,000 kilómetros en 1906, mientras que el tonelaje de carga de los barcos de vapor sobrepasó aquel de los barcos de vela en la última década del . Los avances como el teléfono el telégrafo inalámbrico (el precursor de la radio) revolucionaron la telecomunicación proveyendo comunicación instantánea. En 1866, el primer cable transatlántico fue colocado debajo del océano para conectar Londres y Nueva York, mientras que Europa y Asia se conectaron a través de nuevas líneas fijas.
La globalización económica creció bajo el libre comercio, comenzando en 1860 cuando el Reino Unido entró al acuerdo de libre comercio comercio con Francia conocido como el Tratado Cobden Chevalier. Sin embargo, la era dorada de esta ola de globalización soportó un regreso al proteccionismo entre 1880 y 1914. En 1879 el canciller alemán Otto von Bismarck introdujo aranceles proteccionistas en bienes agrarios y manufactureros, convirtiendo a Alemania en la primera nación en instituir nuevas políticas comerciales. En 1982, Francia introdujo el Arancel Mèline, elevando de manera importante los derechos de aduana en ambos, bienes agrarios y manufactureros. Estados Unidos mantuvo un fuerte proteccionismo durante la mayor parte del ., imponiendo obligaciones aduaneras de entrada de 40 y 50% en bienes importados. A pesar de estas medidas, el comercio internacional continuó creciendo sin desacelerarse. Paradójicamente, el comercio internacional creció a una tasa mucho mayor durante la fase proteccionista de la primera ola de globalización que durante la pase de libre comercio provocada por el Reino Unido.
El crecimiento sin precedentes en la inversión extranjera a finales del y en el sirvió como el principal impulsor de la globalización financiera. El total global de capital invertido en el extranjero era de $44 billones de dólares en 1913 ($1.02 trillones en dólares del 2012), con el capital más grande de activos extranjeros poseído por Reino Unido (42%), Francia (20%), Alemania (13%) y Estados Unidos (8%). Los Países Bajos, Bélgica y Suiza justos mantenían inversiones extranjeras a la par de Alemania de alrededor de 12%.
Pánico financiero de 1907 thumb|upright|Una multitud formada en Wall Street durante el Pánico Financiero de 1907. En octubre de 1907, Estados Unidos experimentó una corrida bancaria en la compañía Knickerbocker Trust, forzando al fideicomiso a cerrar el 23 de octubre de 1907, provocando diversas reacciones. El pánico se mitigó cuando el secretario del tesoro de los Estados Unidos George B. Cortelyou y John Pierpont "J.P." Morgan depositaron $25 y $35 millones, respectivamente, en los bancos de la reserva de la ciudad de Nueva York, permitiendo que los retiros se cubrieran completamente. La corrida bancaria en Nueva York condujo a una crisis del mercado monetario la cual ocurrió al mismo tiempo que creció la demanda de crédito solicitado por exportadores de cereal y granos. Debido a que estas demandas podían ser atendidas únicamente a través de la adquisición de cantidades substanciales de oro en Londres, los mercados internacionales estuvieron expuestos a la crisis. El Banco de Inglaterra había mantenido una tasa de préstamo artificialmente alta hasta 1908. Para atender el flujo de oro a los Estados Unidos, el Banco de Inglaterra organiza una reserva entre 24 diferentes naciones, de las cuales el Banco de Francia temporalmente prestó 3 millones de euros (GBP, 305.6 millones en 2012 GBP) en oro.
Nacimiento del Sistema de Reserva Federal de EUA: 1913
El Congreso de los Estados Unidos aprobó el Acta de la Reserva Federal en 1913, dando origen al Sistema de Reserva Federal. Su comienzo atrajo influencia del Pánico de 1907, respaldando la oposición de los legisladores a confiar en inversionistas individuales como John Pierpont Morgan, para servir de nuevo como un prestamista de última instancia. El diseño del sistema también consideraba los hallazgos de la investigación del Comité Pujo de la posibilidad de una confianza de moneda en la cual la concentración de Wall Street de la influencia sobre asuntos financieros nacionales era cuestionada y en la cual los banqueros de inversión eran sospechosos de un inusual profundo involucramiento en las directivas de corporaciones manufactureras. A pesar de que los hallazgos del comité fueron inconclusos, la posibilidad era suficiente para motivar el apoyo a la noción resistida por largo tiempo de establecer un banco central. El objetivo principal de la Reserva Federal era convertirse en el único prestamista de última instancia y resolver la falta de elasticidad de la oferta de dinero de Estados Unidos durante significativos desplazamientos de la demanda de dinero. Adicionalmente a los asuntos subyacentes que precipitaron las ramificaciones internacionales de la crisis del mercado monetario en 1907, los bancos de Nueva York fueron liberados de la necesidad de mantener sus reservas y comenzaron a tomar mayores riesgos. El nuevo acceso a las instalaciones de redescuento les permitió lanzar ramas internacionales, fortaleciendo la rivalidad de Nueva York con el competitivo mercado monetario de Londres.