El delfín rosado (Inia geoffrensis), también conocido como boto, bufeo, delfín del Amazonas o tonina, es una especie de mamífero cetáceo odontoceto de la familia Iniidae en peligro de extinción. Se conocen dos subespecies: Inia geoffrensis geoffrensis e Inia geoffrensis humboldtiana, las cuales se distribuyen por la cuenca del Amazonas, la cuenca alta del río Madeira y la cuenca del Orinoco, respectivamente.

Es el delfín de río más grande; el peso de los machos adultos llega a los 185 kg y pueden medir hasta 2,5 m. Como carácter distintivo, los adultos adquieren un color rosado, más acentuado en los machos. Es uno de los cetáceos con dimorfismo sexual más evidente, ya que los machos miden y pesan entre 16% y 55% más que las hembras. Como los otros odontocetos posee un órgano llamado melón que utiliza para la ecolocalización. La aleta dorsal tiene poca altura pero es muy larga y sus aletas pectorales son grandes. Esta característica, junto a su mediano tamaño y la falta de fusión de la vértebras cervicales, le confieren una gran capacidad de maniobra para desplazarse por el bosque inundado y para capturar sus presas.

Posee la dieta más amplia entre los odontocetos; se alimenta principalmente de peces, de los cuales se han identificado 53 especies diferentes, entre los que se encuentran las corvinas, tetras y pirañas. Complementa su dieta con tortugas de río y cangrejos.

Habitan en el curso de los principales afluentes del río Amazonas y el Orinoco por debajo de los 400 . En temporada de lluvias se desplaza a las áreas inundadas de la selva, donde existe una oferta mayor de alimento.

En 2008, se le clasificó en la Lista Roja de la UICN como especie con datos insuficientes, debido a la incertidumbre con respecto a la cifra total de la población, su tendencia y el impacto de las amenazas. No ha sido objeto de caza significativa, pero en las últimas décadas, se han convertido en amenazas principales la pérdida del hábitat y las capturas accidentales con elementos de pesca. Por su llamativo tinte rosado, es una de las especies de odontoceto mantenida en cautiverio en varios acuarios del mundo, principalmente en Estados Unidos, Venezuela y Europa; sin embargo, es una especie difícil de entrenar y con una mortalidad alta en cautividad.

Taxonomía thumb|left|Ilustración de delfín rosado en el texto Brehms Tierleben publicado en la década de 1860. La especie Inia geoffrensis fue descrita por Henri Marie Ducrotay de Blainville en 1817. Dentro de los odontocetos, el delfín rosado pertenece a la superfamilia Platanistoidea (delfines de río), que está constituida por dos familias: Platanistidae e Iniidae, a la que pertenece el género Inia, del cual es el único integrante. No existe consenso de cuando y cómo penetraron a la cuenca amazónica; es posible que lo hayan hecho hace más de 15 millones de años desde el océano Pacífico, antes de la formación de los Andes o más recientemente desde el océano Atlántico.

Se reconocen tres subespecies: I. g. geoffrensis, I. g. boliviensis e I. g. humboldtiana. Sin embargo, basado en la morfología del cráneo, en 1994 se propuso que I. g. boliviensis se trataba de una especie diferente. En 2002, a raíz del análisis del ADN mitocondrial de especímenes procedentes de la cuenca del Orinoco, el río Putumayo (tributario del Amazonas) y de los ríos Tijamuchy e Ipurupuru, en la Amazonia boliviana, se llegó a la conclusión que el género Inia estaba dividido en por lo menos dos unidades evolutivas: una de ellas restringida a las cuencas fluviales de Bolivia y la otra distribuida ampliamente en las cuencas del Orinoco y Amazonas; sin embargo, hasta 2009 el asunto permanecía sin resolverse.

Dentro de su amplia zona de distribución recibe diferentes nombres comunes: delfín rosado, boto (Amazonia), delfín del Amazonas, bufeo (Colombia y Perú) y tonina (Orinoco).

Subespecies thumb|right|Inia boliviensis en Rurrenabaque, departamento del Beni, Bolivia. Era anteriormente tratado como una subespecie de Inia geoffrensis. Inia geoffrensis geoffrensis: habita la mayor parte del río Amazonas, incluyendo los ríos Tocantins, Araguaia, el bajo Xingú y Tapajós, el Madeira hasta los rápidos de Porto Velho, y los ríos Purús, Yuruá, Ica, Caquetá, Branco; y el río Negro a través del canal del Casiquiare hasta San Fernando de Atabapo en aguas del Orinoco, incluyendo su afluente el Guaviare. Inia geoffrensis humboldtiana: se ubica en la cuenca del río Orinoco, incluyendo los ríos Apure y Meta. El contacto de esta subespecie con sus relacionados está restringida, al menos durante la temporada seca, por las cascadas del río Negro, los rápidos del Orinoco entre Samariapo y Puerto Ayacucho, y por el canal del Casiquiare.

La tercera subespecie: Inia geoffrensis boliviensis, designada para las poblaciones distribuidas en la cuenca alta del río Madeira, más arriba de los raudales de Teotonio, en Bolivia, se sugirió fuera elevada a especie plena: Inia boliviensis. Sin embargo, debido a la evidencia genética insuficiente y la demostración que los rápidos de Teotonio no garantizan el aislamiento genético con presencia de ejemplares de I. boliviensis en la cuenca baja del río Madeira; la Sociedad de Mastozoología Marina y la IUCN lo siguen considerando como subespecie hasta que no se aporte evidencia concluyente.

Está confinada al río Mamoré y su principal afluente el Iténez, incluyendo la zona baja de sus tributarios entre los 100 y 300 . Esta especie parece haberse aislado de las poblaciones de Inia geoffrensis a causa de los 400 km de rápidos desde Porto Velho sobre el río Madeira hasta Riberalta sobre el río Beni en Bolivia. Sin embargo, existen delfines rosados de subespecie no determinada en el río Abuná y su tributario el río Negro (Bolivia), el cual penetra en el sistema Madeira/Beni en el límite entre Brasil y Bolivia.

Descripción thumb|200x200px|Delfín rosado mostrando la dentadura. El boto es el delfín de río más grande. Los machos adultos alcanzan una longitud y peso máximos de 2,55 m (promedio 2,32 m) y 185 kg (promedio 154 kg), mientras, las hembras llegan a medir y pesar hasta 2,15 m (promedio 2,00 m) y 150 kg (promedio 100 kg). Es uno de los cetáceos con dimorfismo sexual más marcado (los machos miden y pesan entre el 16% y 55% más que las hembras), siendo en este sentido único entre los delfines de río, en los cuales los machos son por lo general más grandes.

La contextura del cuerpo es robusta y fuerte pero bastante flexible. A diferencia de los delfines oceánicos, sus vértebras cervicales no están fusionadas, permitiéndole a la cabeza una amplia gama de movimientos. La aleta caudal es ancha y triangular; la aleta dorsal, que tiene forma de quilla, tiene poca altura, pero es muy alargada y se extiende desde la mitad del cuerpo hasta la región caudal. Las aletas pectorales son grandes y tienen forma de remo. La longitud de estas aletas le permiten realizar movimiento circulares dándole una maniobrabilidad excepcional para nadar a través de la vegetación en la selva inundada; sin embargo esta característica le disminuye la velocidad de nado.

El color del cuerpo varía con la edad. Los recién nacidos y jóvenes tienen un tinte gris oscuro; en la adolescencia se trasforma en gris claro y los adultos se tornan rosados, como consecuencia de la abrasión repetida de la superficie de la piel. Los machos tienden a ser más rosados que las hembras debido al traumatismo más frecuente por la agresión intraespecífica (entre individuos de la misma especie). El color de los adultos varía entre rosado sólido y moteado. En algunos adultos la superficie dorsal es más oscura; se cree que la diferencia en el color depende de la temperatura, transparencia del agua y la ubicación geográfica. Se tiene registro de un ejemplar albino que fue mantenido en cautiverio durante un año en un acuario de Alemania.

El cráneo de la especie es poco asimétrico comparado con los otros odontocetos. Tiene un hocico prominente, con 25 a 28 pares de dientes largos y delgados a cada lado de ambos maxilares. La dentición es heterodonta, es decir que las piezas dentales difieren en forma y longitud; los dientes anteriores son cónicos y los posteriores tienen rebordes en la parte interna de la corona. Sus ojos son pequeños, pero parecen tener buena visión dentro y fuera del agua. En la frente tiene un melón de tamaño pequeño, cuya forma puede modificar mediante control muscular cuando lo usa para ecolocalización.

Tiene un hocico prominente, largo y fino con 25 a 28 pares de dientes en las hemimaxilias. Los dientes delanteros son puntiagudos, mientras que los dientes posteriores son más planos y acopados. Los dos tipos del diente sirven diversas funciones: agarrar la presa y machacarla. Respiran cada 30 a 110 segundos. Lanzan un chorro de agua de hasta 2 metros de altura, por el orificio dorsal. La gestación dura 315 días, tras los cuales nace una cría que permanece dos años al lado de la madre.

Biología y ecología Longevidad left|thumb|Delfín rosado llamado Apure, que logró sobrevivir más de cuarenta años y murió en cautiverio en el zoológico de Duisburgo, Alemania. La esperanza de vida del delfín rosado en la naturaleza se desconoce, pero en cautiverio se ha registrado la sobrevida de individuos saludables por espacio de 10 a 31 años. Sin embargo, la longevidad promedio en animales cautivos es de solo 33 meses. Se calcula que un individuo llamado Apure en el zoológico de Duisburgo, Alemania, consiguió vivir más de cuarenta años, treinta y uno de los cuales permaneció en cautiverio. Otro individuo, al cual se le calculó aproximadamente 48 al momento de su muerte en el 2016, fue Dalia, la tonina del acuario de Valencia, en Venezuela.

Comportamiento

El boto tiende a ser solitario y no es frecuente verlo en grupos. Cuando lo hacen se congregan en asociaciones de hasta cuatro individuos. Lo más frecuente es observar parejas madre-hijo, pero pueden estar formados por grupos heterogéneos o por machos exclusivamente. Ocasionalmente se observan congregaciones más grandes en zonas con alimento abundante, como en la desembocadura de los ríos, o también pueden hacerlo para descansar y socializar. Existe una segregación importante durante la temporada de lluvias, en la cual los machos se ubican en los cauces de los ríos, mientras las hembras y sus crías se localizan en las zonas inundadas; en la temporada seca no existe tal separación.

Los estudios en cautiverio han mostrado que el delfín rosado es menos tímido que el delfín mular, pero también menos sociable, muestra menor agresividad, es menos juguetón y demuestra menor comportamiento aéreo que este. Es muy curioso y es notable la falta de temor hacia objetos extraños. Sin embargo, es posible que en cautiverio no demuestre el mismo comportamiento que en su medio natural. En libertad exhiben variedad de comportamientos: sujetan los remos de los pescadores, se frotan contra los botes, arrancan plantas bajo el agua, arrojan palos y juegan con troncos, arcilla, tortugas, serpientes y peces.

Es un nadador lento; la velocidad más frecuente de desplazamiento varía entre 1,5 y 3,2 km/h, pero se han registrado velocidades máximas de entre 14 y 22 km/h y es capaz de nadar velozmente por largos periodos. Cuando emerge, la punta del hocico, el melón y la aleta dorsal aparecen simultáneamente sobre la superficie. Raramente sacan la cola del agua antes de realizar inmersiones. También pueden agitar las aletas, sacar la aleta caudal y la cabeza sobre el agua, esto último lo hacen para observar el entorno; raramente ejecuta saltos sobre la superficie, pero los jóvenes pueden hacerlo separándose del agua hasta un metro. Son más difíciles de entrenar que la mayoría de los otros delfines.

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