thumb|250px|Zona del conflicto dentro de Sabah. El conflicto de Lahad Datu (llamado también incursión de Lahad Datu) es un enfrentamiento militar que ocurrió en Lahad Datu, distrito malayo, entre las Fuerzas Armadas de Malasia y un grupo paramilitar de inmigrantes ilegales filipinos que se hacían llamar «Fuerzas Reales de Seguridad del Sultanato de Sulu y Borneo del Norte». El enfrentamiento comenzó el 11 de febrero de 2013, cuando 235 filipinos armados llegaron al distrito de Lahad Datu (Estado de Sabah).
Los autodenominados soldados del Sultanato de Joló y Borneo Septentrional fueron enviados por el sultán Jamalul Kiram III, quien se encuentra en propiedad del título de Sultán de Joló y, a su vez, reclama la reinstauración del Sultanato de Joló. El Rajá Mudah Agbimuddin Kiram, príncipe heredero del Sultanato de Joló de Jamalul III, dirigió al grupo de 235 filipinos alegando que buscaba devolver la titularidad de las tierras de Borneo del Norte al Sultanato.
El conflicto acabó el 24 de marzo de 2013.
Trasfondo político
La República de Filipinas conserva un derecho territorial inactivo en la zona este del estado malayo de Sabah, antes conocido como Borneo del Norte, gracias al patrimonio territorial del Sultanato de Joló y de los acuerdos en beneficio de la Capitanía General de Filipinas durante el protocolo de Madrid (1885). Según este acuerdo, el dominio del sultanato se extendía desde el archipiélago de Joló hasta ciertas zonas del norte de Borneo. Según la decisión del tribunal de la Corte Internacional de Justicia en el caso relativo a la soberanía de las islas Ligitan y Sipadan en 2002, Malasia considera que el Sultán de Joló renunció de manera indiscutible a sus derechos soberanos sobre todas sus posesiones en favor de España el 22 de julio de 1878, por lo que también había perdido cualquier derecho a reclamo en Sabah.
En 1963, el gobierno filipino volvió a enviar una solicitud de pago del extinto Sultanato de Joló durante una reunión llevada a cabo en Maphilindo. El gobierno filipino de la época respondió que no tenía problema con la formación de Malasia, pero expresó que el Sultán de Joló quería el pago de 5000 ringgits abonados por el gobierno de Malasia. El primer ministro de Malasia entonces, Tunku Abdul Rahman, comentó que volvería a Kuala Lumpur y que recibiría la solicitud formalmente.
Desde entonces, la embajada de Malasia en Filipinas emite cada año un cheque por 5,300 ringgits (1280 USD) a nombre del asesor legal de los herederos del Sultán de Sulu, de acuerdo con los términos filipinos. Malasia considera el monto como un pago de cesión anual para el estado en disputa, mientras que los descendientes del sultán lo consideran como un pago en calidad de "renta".
Comienzo del conflicto
Los herederos al Sultanato de Joló sintieron que su facción fue excluida del Acuerdo marco sobre la Nación Mora firmado como acuerdo de paz entre el gobierno filipino y el Frente Moro de Liberación Islámica, tal como lo anunció el presidente filipino, Benigno Aquino III. Como respuesta, Jamalul Kiram III, hizo un reclamo de su persona como legítimo heredero al trono del Sultanato (pues actualmente el título de Sultán de Joló es un título titular, sin territorios controlados de facto), mediante decreto del 11 de noviembre de 2012, instó a que un contingente civil y militar debiera hacer valer sus derechos territoriales en el norte de Borneo. Él nombró a su hermano y Rajá Muda ("Príncipe heredero"), Agbimuddin Kiram, para dirigir el citado grupo.
Meses más tarde, el 11 de febrero de 2013, Agbimuddin Kiram y al menos 101 seguidores llegaron a la localidad de Tanduo, que se encuentra cerca de Tungku en el distrito de Lahad Datu (Sabah) desde la vecina isla de Simunul (Tawi-Tawi), del sudoeste filipino. Alrededor de unas 80 personas huyeron de unos 15 hogares en Tanduo.
Desarrollo del conflicto
Primeros compases: 11-28 de febrero
El personal de la policía malaya rodeo el pueblo en Lahad Datu, donde el grupo se quedó. A su vez, también bloqueó todas las carreteras que conducían a la remota localidad desde Tunkdu y levantó un bloqueo de víveres hacia la localidad para conseguir la privación de pertrechos a los seguidores del sultán de Joló. Por su parte, Filipinas desplegó 6 buques clase Patrol Craft Fast (PCF) en los mares de Tawi-Tawi y Joló para ayudar a estabilizar la situación, lo que en la práctica supuso agudizar el bloqueo a los militantes en Lahad Dutu que se vieron totalmente sitiados sin posibilidad de recibir ni refuerzos ni pertrechos. Más tarde, Filipinas enviaría un séptimo barco, el BRP Tagbanua (un buque tipo Landing Craft Utility [LCU]) como canal humanitario, para facilitar la rendición y vuelta a Filipinas de los militantes de Joló.
El gobierno filipino comenzó una actividad frenética para solicitar tanto a los militantes que se encontraban en tierra como al propio Jamalul Karim III de que se retirasen, encadenando discursos de representantes del Congreso filipino, ministros del gobierno como (ministra de Justicia) o Manuel Roxas II (Ministro del Interior y Gobierno Local) e incluso el propio presidente, Benigno Aquino III.
El Sultán de Joló fue interpelado duramente por parte de la política filipina. El propio presidente le recordó constantemente su juramento a la Constitución, recordándole que la renuncia a la guerra era parte de la política nacional. Incluso se le recordó el Artículo 118 del Código Penal revisado, que castiga a quienes «provocan o dan ocasión a una guerra... o exponen a los ciudadanos filipinos a represalias contra sus personas o propiedades». Esta línea dura fue acogida por el senador Francis Pangilinan quien intervino en el Senado con dureza alertando de la posibilidad de que esta crisis acabase por materializarse en una guerra entre Filipinas y Malasia.
El Sultán Kiram III mantuvo su desafío e indicó que sus seguidores, tal como le había comunicado su hermano Agbimuddin, se quedarían en Lahad Dutu hasta que su reclamación fuese escuchada y que estaban igualmente dispuestos a aguantar incluso con las privaciones de comida que estaban sufriendo debido al bloqueo de la policía malaya. Pidió al ejecutivo malayo y a representantes filipinos que se realzase una mesa cuadrada para zanjar definitivamente la disputa en Borneo del Norte referente a las reclamaciones del extinto Sultanato de Joló. Esta mesa no se llegó a producir.
Por su parte, el subinspector general de la policía de Malasia, Khalid Abu Bakar, transmitió calma a la población civil y a los políticos filipinos indicando que, tanto desde su institución como por parte del gobierno malayo, el incidente se estaba tratando como un problema de seguridad nacional y no como una agresión externa. Esto no varió hasta el 7 de marzo, cuando se indicó que a partir de ese momento y como consecuencia de los enfrentamientos armados, ahora se consideraba a la facción de Kiram III como un grupo terrorista. También se dijo que esta calificación tuvo el visto bueno de Albert Del Rosario (ministro de Asuntos Exteriores), aunque esto fue más tarde desmentido por el embajador filipino en Malasia, José Eduardo Malaya, quien indicó que se había sacado de contexto las palabras del ministro, las cuales decían que los asesinatos de policías malayos por parte de algunos miembros de la facción podían considerarse actos terroristas.
Operaciones militares: 1-24 de marzo
Primeras escaramuzas: 1-4 de marzo
1 de marzo - 1.ª escaramuza
Tras haberse cumplido el 26 de febrero el plazo máximo para que las facción de Joló se retirase de territorio malayo, se produjo un primer enfrentamiento entre las fuerzas de Joló y la policía malaya hacia las 10:15 de la mañana del 1 de marzo. Abraham Idjirani, portavoz de Kiram III, indicó que las fuerzas de Joló habían sufrido 14 bajas: 10 muertos y 4 heridos. Más tarde, la policía malaya indicó que 2 agentes habían fallecido como consecuencia del enfrentamiento, no trascendió si había habido heridos. También se supo que el dueño de la casa donde se hospedaba el grueso de las fuerzas de Joló fue muerto en el tiroteo.
Inicialmente, el ministro del interior malayo, Hishammuddin Hussein, había comunicado que las fuerzas de Joló habían abierto fuego sin que las fuerzas de seguridad tomasen represalias. Después se aceptó que había tenido un tiroteo pero se siguió manteniendo que la policía no había tenido bajas. También que se había arrestado a 10 miembros del "ejército del sultán" y que el resto había huido hacia el mar. Todo ello fue negado por Idjirani, que sostuvo que ningún miembro de la facción estaba bajo custodia policial y que el enfrentamiento no había terminado, como después se descubrió.
2 de marzo
El 2 de marzo se avistó a un grupo de 10 personas armadas, 3 de ellos uniformados de la misma forma que las autodenominadas «Fuerzas Reales de Seguridad del Sultanato de Sulu y Borneo del Norte» en los alrededores de Kunak, un distrito entre Lahad Datu y Semporna.
El gobierno malayo duplicó el número de efectivos policiales en las zonas circundantes a Lahad Datu y desplegó fuerzas del Regimiento Real Malayo en la zona.
3 de marzo - Ataque a Semporna
En la madrugada del 3 de marzo, un pequeño grupo de 10 personas armadas emboscó a una patrulla policial en la costa de Semporna, acabando con los cinco policías. Un grupo de 36 policías bajo el mando del superintendente de Bukit Aman desplegaron un operativo hacia las 16:00 hora local en búsqueda del grupo armado. A última hora de la tarde, los policías recibieron disparos, siendo el superintendente el primero en ser alcanzado por las balas y muriendo en el acto. Los representantes de Joló indicaron que el enfrentamiento con la policía en Semporna comenzó cuando efectivos policiales malayos dispararon contra algunos filipinos indocumentados que habían reunido en la localidad. LAs cifras del enfrentamiento fueron un total de 7 policías fallecidos (incluyendo al superintendente), 23 policías desaparecidos y 2 miembros de la facción de Joló muertos, que más tarde, cuando se retomó Semporna se amplió a 7.
Operación Daulat: 5-24 de marzo
5 de marzo - Comienza la operación 300px|thumb|left|Dos URO VAMTACs en Cendera-Waish, un pueblo cerca de Tungku, desde el que las FFAA malayas mandaban efectivos a Lahad Dutu en marzo de 2013. La Real Fuerza Aérea de Malasia comenzó un bombardeo contra las posiciones de la facción de Joló con tres cazas F/A-18 Hornets flanqueados por cinco Hawks. Tras el bombardeo aéreo, le siguió un bombardeo de las posiciones sobre el terreno mediante el uso de morteros. Finalmente, fuerzas conjuntas de la policía y las fuerzas armadas (incluyendo fuerzas de comando) avanzaron a tomar posiciones de combate.
La operación inicialmente se planeó bajo el nombre de Operación Joló (Ops Sulu), pero finalmente se le cambió el nombre al operativo por Operación Daulat (Ops Daulat, en malayo: Soberanía).
Durante estos días se recuperaron 13 cadáveres presuntamente pertenecientes a facción Joló. Aunque se desconoce si murieron en los bombardeos o en el ataque de Semporna.
9 de marzo
Ante las preguntas sobre la evolución del conflicto, el primer ministro malayo, Hishammuddin Hussein, respondió que la Operación Daulat seguiría activa hasta que no quedasen intrusos en Sabah, y dado que aún quedaban hombres armados de la facción Joló que se negaban a rendirse incondicionalmente, el operativo seguía activo.
Desde el 11 de marzo
El 11 de marzo se declaró oficialmente asegurada la localidad de Tanduo. Después de una semana de bombardeos y tiroteos, 22 miembros de la facción Joló habían muerto. Por la parte Malasia, 2 soldados del ejército habían muerto: 1 en los combates de un pueblo cerca de Tanduo, el otro murió en un accidente de carretera cerca de Bandar Cendera-Wasih, mientras se encontraba en un convoy logístico rumbo a Lahad Datu.
24 de marzo