upright|thumb|Kamó (Simón Ter-Petrosián), fotografía anterior a 1922.

El atraco al banco de Tiflis de 1907, también conocido como la expropiación de la plaza de Ereván, fue un atraco a mano armada llevado a cabo el 26 de junio de 1907 en la capital de Georgia, Tiflis. Los bolcheviques robaron un cargamento de dinero para financiar sus actividades revolucionarias. Los atracadores atacaron una diligencia del banco y a los policías y militares que la escoltaban utilizando bombas y pistolas, mientras el vehículo cruzaba la Plaza de Ereván transportando dinero desde la estafeta postal hacia la sucursal del Banco del Estado del Imperio ruso de la ciudad. En el asalto murieron cuarenta personas y resultaron heridas otras cincuenta, según los documentos oficiales de archivo. Los atracadores escaparon con 341 000 rublos (equivalentes a unos 2,5 millones de euros en 2008).

El robo fue organizado por varios dirigentes bolcheviques, incluyendo a Vladímir Lenin, Iósif Stalin, Maksim Litvínov, Leonid Krasin y Aleksandr Bogdánov, y fue ejecutado por una banda de revolucionarios georgianos comandados por Kamó, un socio de Stalin. Ya que tales actividades estaban expresamente prohibidas por el Quinto Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), el robo y los asesinatos provocaron un escándalo dentro del partido contra los bolcheviques (por entonces una fracción del POSDR). Como resultado de ello, Lenin y Stalin intentaron distanciarse del atraco. Los sucesos relacionados con este incidente y otros similares dividieron el liderazgo bolchevique, enfrentando a Lenin con Bogdánov y Krasin. A pesar del éxito del atraco y de la enorme suma de dinero obtenida, los bolcheviques no pudieron usar la mayor parte de los billetes bancarios robados de mayor valor, ya que la policía conocía sus números de serie. Lenin ideó un plan para que varios individuos cambiaran los billetes grandes al mismo tiempo en varios lugares de Europa en enero de 1908, pero esta estrategia fracasó, produciendo un gran número de detenciones, publicidad mundial y una reacción negativa por parte de los socialdemócratas europeos.

Aunque Kamó fue detenido en Alemania poco después del atraco, eludió, sin embargo, el juicio criminal fingiendo locura durante más de tres años. Consiguió escapar de su centro psiquiátrico, pero fue capturado dos años después mientras planeaba otro atraco. Se lo condenó a muerte por sus crímenes, incluyendo el atraco de 1907, aunque su sentencia fue conmutada por cadena perpetua; fue liberado tras la Revolución rusa. Ninguno de los otros participantes u organizadores principales fue llevado a juicio. Tras la muerte de Kamó, se erigió una tumba y un monumento en su honor en los jardines de Pushkin, cerca de la plaza de Ereván. Más tarde, ese monumento fue retirado y los restos de Kamó se trasladaron a otro lugar.

Antecedentes

upright|thumb|Fotografía policial de V. I. Lenin de diciembre de 1895

El POSDR, predecesor del Partido Comunista de la Unión Soviética, fue fundado en 1898. Su objetivo era cambiar el sistema económico y político del Imperio Ruso mediante una revolución proletaria, de acuerdo con la doctrina marxista. Además de sus actividades políticas, el POSDR y otros grupos revolucionarios (como los anarquistas y los socialistas revolucionarios) practicaban una serie de operaciones militantes, incluyendo «expropiaciones», un eufemismo para los atracos a mano armada de fondos estatales o privados para financiar sus actividades revolucionarias.

Desde 1903 en adelante, el POSDR se dividió en dos grupos principales: los bolcheviques y los mencheviques. Después de que el Gobierno ruso reprimiera la revolución de 1905, el POSDR celebró su Quinto Congreso entre mayo y junio de 1907 en Londres, con la esperanza de resolver las diferencias entre bolcheviques y mencheviques. Un asunto que seguía dividiendo a los dos grupos era su divergencia de opiniones sobre las actividades militantes, en particular las «expropiaciones». Los bolcheviques más militantes, que durante el Quinto Congreso estaban liderados por Vladímir Lenin, defendían la continuación de los atracos, mientras que los mencheviques propugnaban un enfoque revolucionario más pacífico y gradual y se oponían a las operaciones militantes. Durante el congreso se aprobó una resolución que condenaba la participación en toda actividad militante, tildando las «expropiaciones» de «desorganizadoras y desmoralizadoras» y exigía la disolución de todas las milicias del partido. Esta resolución se aprobó con un 65 % de apoyo y un 6 % de oposición (el resto se abstuvo o no votó); todos los mencheviques y varios bolcheviques la apoyaron.

A pesar de la prohibición del partido unificado de la formación de comités separados, durante el Quinto Congreso, los bolcheviques eligieron a su propio organismo de gobierno, llamado Centro Bolchevique, y lo mantuvieron en secreto ante al resto del POSDR. El Centro Bolchevique estaba encabezado por un «Grupo Financiero», que consistía en Lenin, Leonid Krasin y Aleksandr Bogdánov. Entre otras actividades del partido, la dirección bolchevique ya había planeado una serie de «expropiaciones» en distintos puntos de Rusia antes del Quinto Congreso, y esperaba cometer un gran atraco en Tiflis, que se realizó pocas semanas después de que terminara el congreso.

Preparativos

Antes del Quinto Congreso, ciertos bolcheviques de alto rango se reunieron en Berlín en abril de 1907 para organizar un atraco para obtener fondos para la compra de armas. Entre ellos se encontraban Lenin, Krasin, Bogdánov, Iósif Stalin y Maksim Litvínov. El grupo decidió que Stalin, que por aquel entonces tenía el sobrenombre de Koba, y el armenio Simón Ter-Petrosián, conocido como Kamó, organizarían un atraco a un banco de la ciudad de Tiflis.

Stalin contaba con veintinueve años y vivía en esta ciudad con su mujer Ekaterina y su hijo recién nacido Yákov. Tenía experiencia organizando atracos y ello le había ayudado a granjearse la reputación de principal contribuyente financiero del Centro. Kamó, cuatro años más joven que Stalin, tenía fama de despiadado; en otro momento de su vida, le arrancó el corazón a un hombre. En esa época, Kamó dirigía una organización criminal llamada «la Banda». Stalin decía que Kamó era un «maestro del disfraz» y Lenin lo llamaba su «bandido caucásico». Stalin y Kamó habían crecido juntos y el primero había convertido al segundo al marxismo.

Tras la reunión de abril, Stalin y Litvínov viajaron a Tiflis para informar a Kamó de los planes de organizar el asalto. Según The Secret File of Joseph Stalin: A Hidden Life, de Roman Brackman, mientras Stalin trabajaba con los bolcheviques para organizar actividades criminales, también actuaba como informante de la Ojrana, la policía secreta rusa. Brackman afirma que cuando el grupo regresó a Tiflis, Stalin informó a su contacto en la Ojrana, el agente Mujtárov, sobre los planes para robar el banco y prometió proporcionarle más información.

En Tiflis, Stalin empezó a planear el atraco. Estableció contacto con dos individuos que tenían información privilegiada sobre las operaciones del Banco del Estado del Imperio ruso: un empleado bancario llamado Gigo Kasradze y un viejo amigo de la escuela llamado Voznesensky que trabajaba en la oficina postal bancaria de Tiflis. Voznesensky afirmó más tarde que había ayudado a organizar el robo por su admiración por la poesía romántica de Stalin. Gracias a trabajar en la oficina postal bancaria, tenía acceso al programa secreto que contenía los horarios en los que se transportaría dinero en diligencia hasta la sucursal del Banco del Estado de la ciudad. Voznesensky notificó a Stalin que el banco recibiría un gran cargamento de dinero en un carruaje de caballos el 26 de junio de 1907.

Krasin ayudó a fabricar las bombas que se usaron en el ataque a la diligencia. La banda de Kamó introdujo subrepticiamente las bombas en Tiflis escondiéndolas dentro de un sofá. Pocas semanas antes del robo, Kamó detonó accidentalmente una de las bombas de Krasin cuando intentaba colocarle la mecha. La explosión le hirió gravemente en un ojo, dejándole una cicatriz permanente. Quedó postrado en la cama durante un mes sufriendo grandes dolores y no consiguió recuperarse completamente para el momento del atraco.

Día del asalto El día del atraco, 26 de junio de 1907, los veinte asaltantes, incluido Stalin, se reunieron cerca de la plaza de Ereván —apenas dos minutos del seminario, el banco y el palacio del virrey— para ultimar sus planes; tras la reunión, marcharon a sus puestos para realizar el ataque. Las autoridades rusas estaban al tanto de que los revolucionarios preparaban una acción importante y habían reforzado la seguridad en la plaza; justo antes del robo, habían recibido un soplo y la policía vigilaba todos los accesos al lugar. Para contrarrestar estas medidas, los miembros de la banda vigilaban a los gendarmes y a los policías apostados en la plaza y enviaron a algunos a observarla desde los edificios circundantes.

La mayoría se vistió de campesino esperando en las esquinas armados con pistolas y granadas. A diferencia de estos, Kamó se disfrazó de capitán de caballería y acudió al lugar en un faetón.

Entre los preparativos que llevaron a cabo, los confabulados ocuparon la taberna Tilipuchuri frente a la plaza. Un testigo, David Sagirashvili, declaró más tarde que un amigo de nombre Bachua Kupriashvili —que resultó pertenecer a la banda de ladrones— lo había parado en la plaza e invitado a entrar en la taberna. Una vez dentro, Sagirashvili observó la presencia de hombres armados que impedían a la clientela abandonar el local. Cuando recibieron la señal que indicaba la inminente llegada de la diligencia del banco a la plaza, estos hombres abandonaron precipitadamente la taberna pistola en mano.

La sucursal en Tiflis del Banco del Estado del Imperio ruso había previsto el traslado del dinero desde la oficina de correos al banco en una diligencia. En ésta viajaba el dinero, dos guardas armados con rifles, un cajero y un contable. Un faetón con soldados armados seguía a la diligencia y una escolta de cosacos a caballo rodeaba los dos carruajes.

Asalto thumb|275px|Imagen de un faetón, como el utilizado en el robo.

La diligencia atravesó la abarrotada plaza hacia las 10:30 a. m. Kupriashvili dio la señal convenida y los ladrones atacaron el carruaje con granadas —que mataron a parte de los caballos y de los guardas— y comenzaron a disparar contra la escolta del convoy y los policías desplegados en la plaza. De todas partes surgían bombas. El periódico georgiano Isari indicó: «Nadie podía decir si el terrible tiroteo provenía del disparo de cañones o de la explosión de bombas... El ruido causaba el pánico por todas partes... casi en toda la ciudad, la gente se echó a correr. Los carruajes y los carros salieron disparados para alejarse». Las explosiones tenían tal potencia que derribaron algunas chimeneas cercanas y quebraron las ventanas en más de un kilómetro a la redonda. Ekaterina Svanidze, la esposa de Stalin, se encontraba en el balcón de su casa —cercana a la plaza— con su familia y su joven hijo y corrió aterrorizada a refugiarse en el interior cuando oyó las explosiones.