miniaturadeimagen|300px|Zapatos chinos para pies vendados. Vendado de pies ( o , ‘pies de loto’) era la costumbre de aplicar una venda ajustada a los pies de las niñas para prevenir su crecimiento. La práctica posiblemente se originó en el imperio chino, entre las bailarinas de clase alta de la corte en la temprana Dinastía Song en el sigloX, pero se propagó convirtiéndose en una práctica común en la clase alta y la burguesía. Algunos autores también ligan esta práctica a las ideas filosóficas y religiosas de la antigua China. Las clases más bajas no lo practicaban puesto que impedía a las mujeres trabajar.

El vendado de pies se volvió muy popular al considerarlo, los hombres, muy atractivo. Aún hoy en la ciudad china de Cantón, hay familias que se enorgullecen de tener ancestros con «pies de loto». En la misma Cantón, a finales del sigloXIX, se volvió una práctica común vendar los pies de la mayor de las hijas de una familia de clase baja con el propósito de convertirla en una dama. La intención era que la hija lograra un matrimonio ventajoso económicamente y así hacer prosperar a la familia. A las hijas menores no se les vendaban los pies pues éstas al crecer eran destinadas a ser sirvientas domésticas. Cuando les llegaba la edad de casarse podían convertirse en concubinas de hombres ricos o esposas de obreros, campesinos o artesanos. Al no tener los pies vendados, estas mujeres podían realizar trabajos pesados en el campo, ayudar a sus maridos en sus negocios o afrontar las tareas de ama de casa y crianza de los hijos. Se asumía que las hermanas mayores, convertidas en damas gracias al «pie de loto», nunca necesitarían trabajar.

Aunque algunos reformadores cuestionaron la práctica, no fue hasta principios del cuando comenzó su declive, en parte por el cambio de las condiciones sociales y en parte como resultado de campañas contra el vendado de pies, considerándolo una práctica bárbara y arcaica, pues el vendado de pies provocaba discapacidades motoras de por vida en la gran mayoría de mujeres a quienes les había sido practicado. Aun así la costumbre persistió en las zonas rurales hasta que en 1949 fue definitivamente prohibida por el nuevo gobierno comunista de Mao. Al iniciarse el sigloXXI, las pocas mujeres con «pie de loto» que quedan en China, son ancianas con importantes problemas de movilidad y necesitan cuidados y asistencia continua.

Historia

Orígenes Múltiples teorías intentaron explicar el origen del vendado de pies, desde el deseo de emular los naturalmente pequeños pies de la concubina preferida de un príncipe, a la historia de una emperatriz que tenía pies en forma de palo.

miniaturadeimagen|izquierda|Un zapato para pies vendados. El largo ideal de un pie vendado era de siete centímetros. En realidad, esta práctica surgió en Nankín, al inicio de la dinastía Song (937-975), donde se celebraba la fama de sus bailarinas, admiradas por sus pequeños pies y hermosos zapatos arqueados. Todavía durante la anterior dinastía Tang entre las estatuillas policromadas que se incluían en los ajuares funerarios dejados en las tumbas acomodadas, se hallaron algunas de mujeres a caballo, pues las damas chinas de las épocas más antiguas practicaban la equitación y el polo al igual que sus familiares masculinos, ejercicios que luego abandonarían, imposibilitadas por los pies mutilados. El vendado de pies fue primeramente practicado entre la élite y solamente en las regiones más ricas y prósperas de China. Esto revela que vendar los pies de las niñas de alta cuna, representaba su exención de realizar tareas pesadas, destinadas a mujeres de clase social baja. También indica que sus futuros maridos eran lo suficientemente adinerados como para permitirse el matrimonio con una dama a la que mantener y que esta esposa viviera solamente para complacer al marido y gobernar a los sirvientes de la casa. Por lo tanto, estar casado con una mujer con «pies de loto» era también signo de prestigio para un hombre.

A principios del , se estima que el 40-50% de las mujeres chinas tenían pies vendados. Para las mujeres de clase alta este porcentaje era casi del 100%. Se estima que más de mil millones de mujeres chinas tuvieron sus pies vendados desde finales del sigloX hasta mediados del sigloXX.

Los pies vendados eran un símbolo de belleza que se volvió un prerrequisito para encontrar esposo, como también una oportunidad para mujeres pobres de casarse por dinero, mejorando su estatus social y, por ende, el de su familia. Las mujeres, sus familias, y sus esposos tenían gran orgullo en los pies pequeños cuyo largo ideal, llamado «loto dorado», era de siete centímetros. Este orgullo se reflejaba en las elegantemente bordadas pantuflas de seda que las mujeres usaban para cubrir sus pies deformados. Caminar con los pies vendados requería doblar las rodillas levemente y balancearse para mantener el equilibrio. Esto provocaba una forma de caminar que era considerada de gran refinamiento.

Variaciones en la práctica miniaturadeimagen|Una comparación entre una mujer con pies vendados (derecha) y otra con pies normales en 1902. 200px|derecha|thumb|Pies vendados de una mujer en 1911. El vendado de pies se practicó de diferentes maneras y en algunas zonas de China no se hacía. Algunos grupos practicaban el vendaje flojo, que no rompía los huesos del arco y los dedos, sino simplemente volvía más angosto el pie. Los Hakka, por ejemplo, no practicaban el vendado de pies.Lawrence Davis, Edward (2005). Encyclopedia of Contemporary Chinese Culture, Routledge, p.333. En cambio, entre los Hui de la provincia de Gansu, era costumbre obligada. (original de la Universidad de Harvard). Tan asumido estaba el «pie de loto» entre los Hui que el pueblo Dungan, sus descendientes instalados en Asia central, también practicaban el vendado de pies y no abandonaron la costumbre hasta mediados del sigloXX. En Cantón el occidental James Legge encontró una mezquita donde se repartían folletos denunciando el vendado de pies, con el argumento de que el islam no lo permitía ya que constituía una violación a la creación de Alá. (original de la Universidad de Harvard)

Las mujeres manchúes tenían prohibido vendarse los pies por un edicto del emperador Shunzhi a partir de 1644, cuando los manchúes iniciaron su gobierno sobre toda China. Como el «pie de loto» tenía ya una prevalencia muy arraigada, los manchúes, que también consideraban atractivo el particular andar de las mujeres con pies vendados, inventaron un tipo de zapato femenino para emularlo sin pasar por la deformación del pie. Este calzado obligaba a las mujeres a oscilar en su marcha para mantener el equilibrio a semejanza de las damas con «pies de loto». Estos zapatos, llamados «cesta de flores», se apoyaban en plataformas altas generalmente hechas de madera, o tenían un pequeño pedestal central. Así, los pies vendados de verdad o no se volvieron una importante marca diferencial entre las damas manchúes y las han.

Muchas mujeres con pies vendados de clase media-baja eran, de hecho, capaces de caminar y trabajar en los campos, aunque con muchas limitaciones comparadas con las mujeres de pies normales. Tenían más movilidad porque solían ser mujeres a quienes se les había practicado la deformación en la variante del vendaje flojo, que solo estrechaba y aguzaba el pie sin llegar a partirlo y doblarlo. Durante el y comienzos del XX, las bailarinas con pies vendados eran muy populares, así como los actores de circo que cabalgaban de pie sobre caballos a la carrera. Durante los años80 del sigloXX, un grupo de ancianas con «pies de loto» de la provincia de Yunnan formaron una internacionalmente conocida tropa de baile para actuar frente a turistas extranjeros. En otras áreas rurales de China, bien entrado el se pueden encontrar ancianas de 80 o 90 años proveyendo de limitada asistencia a trabajadores en los campos de arroz.

Declive En 1874, sesenta mujeres cristianas en Xiamen organizaron un movimiento para poner fin a la práctica del vendado de pies. Tras unos años, esta reivindicación fue dirigida por el Movimiento Femenino de la Templanza Cristiana en 1883 e impulsada por el misionero cristiano Timothy Richard, quien sostenía que el cristianismo podía promover la equidad entre los dos sexos.

Una nueva generación de chinos con acceso a educación universitaria y que habían viajado por Europa, comenzaron a darse cuenta de que este aspecto de su cultura significaba un atraso respecto a la modernización de China; los darwinistas sociales afirmaban que debilitaba a la nación ya que las mujeres impedidas por el «pie de loto», supuestamente engendrarían hijos débiles. Las feministas atacaron la práctica porque causaba sufrimiento a las mujeres y les impedía trabajar para lograr su emancipación. En el cambio al sigloXX, mujeres como Kwan Siew-Wah (conocida en Occidente como Brigitte Kwan), feminista pionera, se entregaron a luchar para acabar con el vendado de pies.

También hubo edictos que intentaron terminar con el vendado de pies. La emperatriz Cixí, que era manchú, emitió uno de esos edictos tras la rebelión Bóxer pero fue abolido poco tiempo después. El vendado de pies fue también prohibido en 1902 por nuevos edictos imperiales de la dinastía Qing.https://web.archive.org/web/20121117100134/http://www.bridgew.edu/soas/jiws/vol1/li.htm

En 1912, después de la caída de la dinastía Qing, el nuevo gobierno nacionalista de la República de China prohibió de nuevo el vendado de pies, aunque, al igual que sus predecesores, no siempre con éxito. En Taiwán, el vendado fue prohibido por la administración japonesa en 1915. Algunas familias que se oponían a la práctica hacían acuerdos contractuales unos con otros prometiendo en matrimonio mutuo un hijo con una hija sin los pies vendados. Cuando los comunistas tomaron el poder en 1949 establecieron la estricta y definitiva prohibición del vendado de pies, incluyendo las áreas rurales aisladas donde las distintas prohibiciones anteriores habían sido ignoradas.

Proceso miniaturadeimagen|100px|derecha|Un pie vendado desnudo. miniaturadeimagen|100px|derecha|Un pie vendado con las vendas puestas. El proceso empezaba antes de que el arco del pie de las niñas tuviese la oportunidad de desarrollarse plenamente. El vendado comenzaba a edad temprana, entre los 2 y los 5años de edad, y el doloroso proceso se prolongaba durante varios años. Solía iniciarse por lo general en los meses de invierno ya que los pies estarían entumecidos por el frío y el dolor no sería tan extremo.

Primero cada pie se bañaba y sumergía en una mezcla caliente de hierbas y sangre animal: esto se hacía con la intención de ablandar el pie para ayudar al vendado. Luego las uñas se cortaban al ras para prevenir que al crecer perforasen la planta del pie (ya que después del vendado la punta de los dedos quedaba apuntando a la planta) y provocaran infecciones. Las vendas de algodón de 3metros de largo y 5centímetros de ancho eran preparadas hundiéndolas en la misma mezcla de hierbas y sangre animal. Para permitir que el tamaño del pie se redujese, los dedos de cada pie eran doblados y presionados con fuerza contra la planta del pie hasta lograr romperlos.

Los dedos rotos eran mantenidos apretados contra la planta del pie mientras este era estirado hacia abajo, formando línea recta con el resto de la pierna. El arco se rompía a la fuerza. Las vendas eran atadas repetidamente en forma de ocho, empezando en el interior del pie en la zona del empeine, pasando sobre los dedos, luego bajo el pie y alrededor del talón. Los dedos recién fracturados eran apretados firmemente contra la planta. Con cada vuelta de la venda, el vendaje se apretaba cada vez más estrechando el empeine y el talón entre sí. Esto provocaba que el pie roto se doblase en el arco y los dedos quedasen bajo esa doblez.