La Convención de Pekín fue un tratado diplomático entre el Imperio Japonés y el Imperio Chino firmado el 8 de noviembre de 1895. El tratado suponía la rectificación del Tratado de Shimonoseki acordado el 17 de abril de 1895, y que había puesto fin a la Primera Guerra Sino-japonesa iniciada en 1894.
Antecedentes
En los últimos años del y principios del , varios países occidentales compitieron por influencia, comercio y territorio en Asia Oriental. Mientras, Japón se esforzaba por convertirse en una gran potencia moderna a partir de la Revolución Meiji. El poderío japonés se tradujo en una línea militarista y expansionista, su situación geográfica lo alentó a enfocarse en Corea y el norte de China, lo que chocaba con los intereses expansionistas rusos. El esfuerzo japonés por ocupar Corea condujo a la primera guerra sino-japonesa. La derrota china por parte del Japón condujo al Tratado de Shimonoseki (17 de abril de 1895), por el cual China renunciaba a sus reclamaciones sobre Corea, cediendo además Formosa, la península de Liaodong (provincia de Fêngtien)y su base de Port Arthur y el archipiélago de las Islas Pescadores. Sin embargo, la presión occidental (por parte del Imperio ruso, Imperio alemán y Francia) obligó al Japón a devolver Fêngtien a China (Triple Intervención diplomática del 23 de abril de 1895).
Presión diplomática
Las potencias de la Triple Intervención obligaron a Japón a devolver la provincia de Fêngtien a cambio de una compensación económica. La presión diplomática liderada por el Imperio ruso está orientada a favorecer los intereses rusos en esa zona de China para garantizar un puerto en aguas cálidas para la flota rusa. El Imperio ruso arrastró a Francia gracias a su alianza de 1892 y al Imperio alemán que buscaba, por un lado, neutralizar cualquier alianza de Francia y por otro lado, hacerse con el control de alguna concesión portuaria en China.
La falta de apoyo a las demandas japonesas por parte británica, cuya política se orientaba hacia el mantenimiento del statu quo en la zona, así como la oposición de tres grandes potencias obligaron al gobierno imperial a aceptar una revisión del tratado de Shimonoseki.
Convención de Pekín
El 8 de noviembre de 1895 los estados de China y Japón llegaba a un acuerdo para la revisión de las cláusulas del tratado de Shimonoseki que había puesto fin a la guerra entre ambas naciones.
Firmantes: 25px Imperio Chino, representado por el ministro plenipotenciario Li Hongzhang. 25px Imperio Japonés, representado por el ministro plenipotenciario el barón Hayashi Tadasu.
El tratado establecía los siguientes artículos:http://www.taiwandocuments.org/liaotung.htm
Consecuencias
En 1896, y para indignación del gobierno japonés, Rusia firmaba con el Imperio chino un tratado de arrendamiento de Port Arthur, que fue convertida en base naval, pasando casi de inmediato a ocupar toda Manchuria. Las potencias europeas se aprovecharon de la debilidad de China para apoderarse de sus ciudades portuarias y ampliar sus esferas de influencia, proceso que fue iniciado por el Imperio alemán arrebatando por la fuerza Tsingtao en 1897.
Esta humillación a manos de las potencias europeas contribuyó a un sentimiento de agravio en Japón que se tradujo en un aumento de la industria pesada y de las fuerzas armadas, en especial la marina. Las consecuencias de esta convención y la posterior actitud rusa determinaron el acercamiento del Japón al Reino Unido y la causa directa de la Guerra Ruso-Japonesa (1904-05).
Notas
Referencias Mommsen, W.J. La época del Imperialismo: Europa 1885-1918, Buenos Aires, 2002.
Categoría:Tratados de China del siglo XIX Categoría:Tratados de Japón del siglo XIX