La expresión «justicia del vencedor» (en alemán, Siegerjustiz) se aplica a una situación en la que la parte que realiza la «justicia» aplica normas distintas para juzgar lo que es bueno o malo para sus propias fuerzas y para las del (ex) enemigo. Se defiende generalmente que la diferencia entre las reglas supone hipocresía y lleva a la injusticia. Es un término despectivo.

Está muy relacionado con el comportamiento del vae victis, en el que el vencedor cambia unilateralmente los tratados acordados o sus interpretaciones. También esta es considerada una forma de «justicia del vencedor».

Historia de las leyes de la guerra

Ya en la Antigua Roma aparecen en Cicerón restricciones legales en la conducción de la guerra:

Las infracciones de este deber por los ciudadanos romanos eran llevadas a juicio.

Pero a los enemigos de guerra, la ley romana no atribuye ningún deber ni derecho; por lo tanto el juicio (y castigo) de los enemigos derrotados era dejado a criterio romano.

Aun así, el ejercicio de ese criterio debía servir a la justicia. Cicerón argumentó:

La tradición occidental de pensar en la guerra justa continúa durante la Edad Media y posteriormente en la Edad Moderna. Desde finales del se codificaron en convenciones internacionales, destacando los de Ginebra y los de La Haya, lo que después se llamarían las leyes de la guerra.

Acusaciones de «justicia del vencedor» Un contrastado y detallado ejemplo de justicia del vencedor es presentada por James Madison Page en su libro de 1908 titulado La verdadera historia de la prisión de Andersonville, subtitulada Una defensa del mayor Henry Wirz.Page, James Madison. The True Story of Andersonville Prison. Digital Scanning, Inc., Scituate, Mass., 1999. Tras describir sus meses como prisionero de guerra de los Estados Confederados de América, el autor cuenta el encarcelamiento y juicio del mayor Henry Wirz, CSA, comandante del campo de prisioneros operativo en Andersonville durante la Guerra de Secesión.

Muchos de los fenómenos y temas más tarde observados en los juicios de criminales de guerra que siguieron a la Segunda Guerra Mundial pueden verse reflejados en esta descripción del juicio, la condena, la sentencia y la ejecución de Wirz.

El Tribunal Militar de Núremberg para crímenes de guerra (y posteriormente tribunales como el Tribunal Militar Internacional de Dachau) procesó solo a ciudadanos y colaboradores del Eje. Sin embargo, es habitual que los países civilizados«Fallo: la Ley Relacionada con los Crímenes de Guerra y los Crímenes contra la Humanidad». Contenida en el archivo del Proyecto Avalon en la Escuela Legal de Yale. «Pero en 1939 esas reglas redactadas en la Convención [de la Haya de 1907] fueron reconocidas por «todas las naciones civilizadas», y se consideró que eran declaratorias de las leyes y costumbres de la guerra…» den a sus fuerzas armadas una orientación detallada de qué está permitido y qué no bajo su código militar.

Éstos se han redactado para incluir obligaciones de algunos tratados internacionales y las leyes de guerra acostumbradas. Por ejemplo, en el juicio de Otto Skorzeny su defensa estuvo en parte basada en el Manual de Campo publicado por el Ministerio de Guerra de los Estados Unidos, el 1 de octubre de 1940, y el «Manual de los Soldados Americanos».Juicio de Otto Skorzeny y otros (en inglés), Tribunal de Gobierno Militar General de la zona estadounidense de Alemania, del 18 de agosto al 9 de septiembre de 1947

Si un miembro de las fuerzas armadas rompe su propio código militar, puede enfrentarse a un consejo de guerra. Cuando los militares de las fuerzas Aliadas infringieron sus códigos militares, podrían haber sido juzgados, como por ejemplo en los juicios de la Masacre de Dachau o la Masacre de Biscari. La rendición incondicional de las fuerzas del Eje fue inusual, y condujo directamente a la formación de tribunales internacionales.

Habitualmente, las guerras internacionales concluyen condicionalmente y el trato de los supuestos criminales de guerra se decide en el tratado de paz. En la mayoría de los casos, los que no son prisioneros de guerra son juzgados bajo su propio sistema judicial si son sospechosos de haber cometido crímenes de guerra.

Al limitarse los tribunales internacionales al juicio de los sospechosos de crimen de guerra del Eje, se cuestiona si los Aliados estaban actuando dentro de la ley internacional normal. Argumento del tu quoque En lógica, la fórmula del tu quoque es conocida por denunciar la hipocresía de quien recurre a un doble rasero. La correspondiente objeción no fue admitida durante el proceso de Núremberg. Ello suscitó críticas, ya que dicho tribunal era una emanación de las potencias vencedoras y estas, a lo largo de la guerra, no habían estado exentas de acusaciones por haber provocado episodios bélicos especialmente cruentos. Sin embargo, la misma objeción ya no pudo plantearse contra el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia,Véase ICTY Press Briefing - 7 June 2000. ni mucho menos respecto de la Corte Penal Internacional: al tratarse de tribunales internacionales, son expresión de la comunidad internacional y no de las potencias vencedoras de un conflicto, por lo que las acciones de estas no pueden oponerse a aquellos Amrita Kapur, The Rise of International Criminal Law: Intended and Unintended Consequences: A Reply to Ken Anderson, European Journal of International Law, Volume 20, Issue 4, November 2009, Pages 1031–1041, https://doi.org/10.1093/ejil/chp113..

Véase también Vae victis Juicios de Núremberg Defensa Núremberg Principios de Núremberg Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente Causa General

Referencias

Categoría:Fuentes del derecho Categoría:Derecho internacional