Eduardo Magallanes Calva (Ciudad de México, 12 de agosto de 1941) es un músico, arreglista, compositor, director de orquesta, productor musical y director artístico mexicano.
Es uno de los arreglistas de mayor prestigio y categoría en la industria musical en México. Desde la década de los 60 hasta el presente su estilo musical ha marcado tendencia e influencia sobre otros arreglistas posteriores. Ha sido el realizador de grandes éxitos musicales. Su versatilidad y talento ha explorado el mundo de la música popular, la balada, el pop, la música ranchera, el jazz, la ópera, y la música sinfónica y de cámara.
Sus primeros pasos en la música se dieron en la adolescencia como pianista en los teatros de revista y variedades en la Ciudad de México, posteriormente en bares de hoteles. Ha sido director artístico, productor, A&R, y ejecutivo en Discos Peerless, RCA Victor y Polygram, aportando un importante legado histórico en el acervo cultural de la música popular en México.
Fue el ejecutivo que le otorgó el primer contrato discográfico a Juan Gabriel, con quien colaboró, por más de cuarenta años, en los arreglos musicales de la mayor parte de su discografía.
Como compositor ha realizado colaboraciones con los poetas y letristas Ricardo López Méndez y Mario Molina Montes, con quien compusiera el éxito de Angélica María, A Dónde Va Nuestro Amor.
Durante los años del Festival OTI, su nombre y arreglos musicales se convirtieron como parte del sonido emblemático del certamen, año tras año.
Los primeros años
Hijo del músico trombonista Adolfo Magallanes Fox y de la bailarina, coreógrafa y segunda tiple de los teatros de revista Oswelia Calva Contreras. Nació en la calle de Camelia, Col. Guerrero, Ciudad de México, literalmente con los acordes de la canción Amor Perdido del compositor Pedro Flores, en la voz de María Luisa Landín; ya que su padre, un hombre de espíritu bohemio, al sentirse nervioso con el parto, repetía insistentemente la canción, durante el alumbramiento, en una sinfonola que operaba con monedas de 20 centavos.
Los primeros años de Eduardo Magallanes toman lugar en la calle de Montero n.º 7, ubicada en la tradicional Plaza Garibaldi, sitio dónde se daban cita los grupos de mariachi. Aledaño a esas calles también se encontraba el teatro Follies Bergère donde solían presentarse, noche a noche, las más diversas expresiones populares del teatro de variedades que vivían su efervescencia en aquella época.
Con un precoz oído musical, un día, cuando apenas contaba con cinco años de edad, escuchaba en la radio, como cada noche, el programa de Francisco Gabilondo Soler, Crí-Crí: El Grillito Cantor, transmitido por la XEW. Su padre le preguntó qué escuchaba y le respondió: “al señor que canta y a la flautita que le contesta”. Entonces, su padre le dijo “vas a ser arreglista”.
Estudios musicales
Con doce años de edad y una vez concluida su educación primaria, en 1954 su padre lo inscribió en la Escuela Libre de Música, Canto y Declamación José F. Vázquez, plantel privado que se ubicaba en la calle 5 de Mayo, en el Centro de la Ciudad de México y que era considerado en esa época como una institución de prestigio académico. “Lo que la Escuela Libre de Derecho es para los abogados, la Libre de Música es para los músicos”, se decía. De aquella escuela, habían salido grandes músicos de la época, entre ellos, Cecilio “Chilo” Morán, trompetista y arreglista; y Mario Patrón, pianista y leyenda del jazz en México como arreglista musical, entre otros.
Estudió piano con Josefina Gonzáles en esa misma escuela, así como Solfeo y Teoría de la Música con la maestra Adela González. Posteriormente, presentó a título de suficiencia los cinco años de carrera de Solfeo y Teoría en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes.
En 1957, inició sus primeros estudios de composición, armonía y contrapunto con Salvador Contreras y piano con el Profesor Xavier Meza Nieto.
En una ocasión, Salvador Contreras lo recomienda ampliamente con el Maestro Carlos Chávez para ingresar a la Escuela Nacional de Música, pues su talento “venía muy fuerte”; Chávez accede a tomarlo bajo su tutela, pero Magallanes finalmente declina la oportunidad. Prefería trabajar para ahorrar dinero y casarse con María Esther, una pianista, quien hasta el presente ha sido su única compañera de vida y musa musical, a quien conociera a través de sus estudios de piano y con quien procreó tres hijos: María Esther, Eduardo y Tatiana.
Inicios profesionales
Adolfo Magallanes Fox, padre de Eduardo Magallanes, era un trombonista sonorense de las orquestas que tocaban en teatros de revista y variedades. En los años 50, le daba la oportunidad a su hijo de ser pianista suplente en teatros de burlesque y de revista como el Tívoli, el Follies Bergère, el Teatro Lírico, y el Teatro Iris (hoy Teatro de la Ciudad Esperanza Iris), escenarios en los que los grandes cómicos y vedettes de la escena mexicana forjaban la cúspide de sus carreras, tal como fue el caso de Mario Moreno “Cantinflas”, entre muchos más.
Asimismo, Eduardo Magallanes también participó, desde los 17 años, como músico de figuración en cintas del Cine Mexicano, tales como La sombra del caudillo (1960) de Julio Bracho, polémico filme revolucionario que fuera víctima de la censura por contener “cuestiones históricas comprometedoras”.
Es a finales de los años 50 que Eduardo Magallanes comienza a trabajar en grupos musicales que amenizaban fiestas y como pianista en bares de hoteles en la Ciudad de México.
En aquellos años, Antonio Díaz Conde, compositor de bandas sonoras del Cine Mexicano, lo presenta con el violinista Salvador “El Güero” Galindo, con quien forma un grupo músico vocal para ambientar musicalmente eventos en bares y en el que Magallanes se hace cargo de los arreglos musicales. De aquel grupo se grabó un disco de acetato de 78 RPM, para tocar las puertas de las oportunidades, mismas que no llegaron y que llevaron al grupo a su desintegración.
Industria discográfica
Con aquel disco de acetato, Eduardo Magallanes se presentó un día en Discos Peerless, el disco contenía Toreador de la ópera Carmen de Georges Bizet y Claro de Luna de Claude Debussy en versiones especiales que hoy podrían considerarse como world music. Francisco “Panchito” Méndez, ejecutivo de la compañía, al escuchar el trabajo, dijo, “si usted hizo esto, usted es un músico y me gustaría tenerlo como mi brazo derecho en esta empresa”.
A partir de entonces, el 3 de abril de 1963, inicia una vida profesional en dos universos: el de la Música como compositor, arreglista y director de orquesta, y el universo de la Industria Musical como director artístico, cuyo cargo era la de proveer a la compañía de talentos de todos los géneros musicales que aportaran ganancias monetarias, interactuando así con músicos, cantantes, arreglistas, letristas, grupos musicales, departamentos de ventas, administración y maquila.
Durante su estancia en Discos Peerless, impulsó con fuerza la corriente de la “nueva ola” de los años 60.
El 2 de diciembre de 1965, es contratado por Rubén Fuentes como director artístico de RCA Victor (hoy Sony Music), una de las empresas discográficas de mayor prestigio en México y a nivel internacional, donde tuvo como colegas a grandes músicos y productores como Mario Ruiz Armengol, Chucho Ferrer, Chucho Zarzoza, Luis Gonzáles, Mario Patrón, Enrique Nery, Rodolfo “Popo” Sánchez, y Arturo Castro.
En 1967 obtiene su primer gran crédito como arreglista con el álbum A Mi Amor... Con Mi Amor, el disco más emblemático de Armando Manzanero, del cual se desprendieron 9 legendarios éxitos que se convirtieron instantáneamente en referentes obligados del acervo cultural de la música popular mexicana y universal: Adoro, Esta Tarde Vi Llover (posteriormente grabada en otros idiomas por artistas de clase mundial), No, Voy A Apagar La Luz, Cuando Estoy Contigo, Mía, Aquel Señor, Contigo Aprendí, y El Ciego. A partir de ese trabajo, Eduardo Magallanes aportó un sello distintivo en la manera de usar las secciones de cuerda en las orquestaciones de la balada y la música popular en América Latina.
Durante sus años en RCA Victor, continuó la obra de Rubén Fuentes, a quien considera su mentor en la industria de las trayectorias y grandes producciones de un numeroso grupo de cantantes y grupos que marcaron época en los años 70 y que en un gran número de casos siguen conservando vigencia hasta nuestros días. Posteriormente migra a Polygram (hoy Universal Music) en donde continúa nutriendo el talento de muchas figuras que surgían con fuerza en los años 80.
En este periodo, Eduardo Magallanes ha sido impulsor y partícipe de grandes artistas mexicanos, desde grupos populares de ventas millonarias como Acapulco Tropical, hasta nuevos valores de la época como Sola, además de grandes cantantes de la escena latinoamericana como José José, Emmanuel, Sonia “La Única”, Fernando de la Mora, Angélica María, Guadalupe Trigo, y Lucha Villa, entre muchos más de los más diversos géneros musicales.
Una trayectoria con Juan Gabriel
La carrera artística de Alberto Aguilera Valadez —Juan Gabriel— no se puede explicar sin el nombre de Eduardo Magallanes.
En 1968, Enrique Okamura, director artístico de RCA Victor, pide a Magallanes acompañar al piano a un joven cantautor para hacerle una audición. Es en 1971 cuando Eduardo Magallanes asume las riendas del departamento de Contrataciones Artísticas de la compañía y firma a Juan Gabriel como artista exclusivo de la discográfica.
Desde ese entonces, nació una amistad profesional que trascendió por más de cuatro décadas, un sinfín de éxitos musicales aplaudidos por multitudes y una trayectoria que posicionó a Juan Gabriel como el más importante compositor de los últimos tiempos en México.
Eduardo Magallanes fue el realizador de los arreglos musicales de la mayor parte de los cuarenta años de discografía del también llamado “Divo de Juárez”, incluyendo las orquestaciones sinfónicas en las tres ocasiones en las cuales se presentó en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México.
El Festival OTI
En 1970, trabajando para RCA Victor, Eduardo Magallanes es comisionado para que José José participara en el II Festival de la Canción Latina (certamen predecesor del Festival OTI), a partir de entonces inicia una serie de participaciones como arreglista y como compositor en diversas ediciones del festival, logrando en numerosos casos la preseas como Mejor Arreglista e incluso innovando al fusionar el mexicano sonido del mariachi con la gran orquesta del Festival.
Entre los intérpretes que participaron en el Festival OTI con sus arreglos, destacan: Natalia Baeza, Estela Núñez, Michelle Guiú (posteriormente conocida como Paulyna Carraz), Eugenia León, Francisco Xavier, y Magdalena Zárate, entre otros.
Entre las medallas obtenidas por Eduardo Magallanes en el Festival OTI México, se encuentran:
1975 Medalla de Plata (Segundo lugar) (Canción) Medalla de Oro (Mejor Arreglo) Canción: De mí para ti Compositores: Eduardo Magallanes / Mario Molina Montes Intérprete: María Medina
1976 Medalla de Oro (Primer lugar) (Canción) Canción: De que te quiero, te quiero Compositores: Rubén Fuentes / Mario Molina Montes / Eduardo Magallanes Intérprete: Gilberto Valenzuela
1977 Medalla de Bronce (Tercer lugar) (Canción) Canción: Así te amo Compositores: Eduardo Magallanes / Mario Arturo Ramos Intérprete: Michelle Guiú (actualmente Paulyna Carraz)
1979 Medalla de Oro (Primer lugar) (Canción) Medalla de Oro (Mejor Arreglo) Medalla de Oro (Mejor Intérprete) Canción: Vivir sin ti Compositores: Roberto Robles / Eduardo Magallanes Intérprete: Estela Núñez
1980 Medalla de Oro (Mejor Arreglo) Canción: Compositor: Natalia Baeza Intérprete: Natalia Baeza
1985 Medalla de Oro (Mejor Arreglo) Canción: El fandango aquí Compositor: Marcial Alejandro Intérprete: Eugenia León Dirección: Chucho Ferrer
1989 Medalla de Oro (Mejor Arreglo) Canción: Carta