Spirou es un personaje de ficción creado por Robert Velter (seudónimo Rob-Vel) para la revista de historietas Journal de Spirou, editada por Jean Dupuis a partir de 1938. Es el personaje principal de la serie Spirou y Fantasio, aunque con anterioridad su imagen ya había sido utilizada en algunos afiches creados por el citado dibujante.[Goupil-1982], pág. 7.

Creación y antecedentes generales del personaje Origen del nombre Etimológicamente, un spirou en idioma valón equivale al concepto de ardilla (y por eso el personaje tiene una ardilla como animal de compañía).[Goupil-1982], pág. 18. Naturalmente, Spirou es el personaje principal de la serie Spirou et Fantasio, sin que por ello deba restarse importancia a varios de sus otros personajes.

Los comienzos : Rob-Vel y Jijé Spirou comenzó su carrera como botones en el Moustic Hotel, ocupación de la que conservará la vestimenta durante muchos años. Rob-Vel se inspiró en la función y el color del traje de sus años de juventud pasados en los transatlánticos (especialmente en el navío Île de France), donde el color rojo era lo usual.

Con su esposa Davine, Robert Velter primeramente realizó historias gráficas humorísticas (chistes), que poco a poco fue refinando y transformando progresivamente en aventuras de su personaje, incluso al punto de realizar una aventura espacial. Y a partir de 1939, el autor adjuntó una pequeña ardilla a su personaje central, a la que llamó Spip.[Goupil-1982], pág. 8. Spirou conoció a Spip porque oportunamente la salvó de un sabio loco.

Respecto de su creación, Rob-Vel reconoció tener una orientación vacilante. Las intrigas se inscribían tanto en la línea de los clichés de la novela popular (el pícaro espabilado frente a la adversidad, los herederos que se enfrentan mutuamente, un hijo de multimillonario raptado), como en la línea de la ciencia ficción (el viaje interplanetario, el hombre invisible). Spirou es un pilluelo listo y creativo, representativo de la imagen que entonces quería dar ediciones Dupuis.

El personaje pronto se encuentra en el corazón de una mezcolanza de autores y de intrigas, fundamentalmente consecuencia de las problemáticas de la Segunda Guerra Mundial. El propio Robert Velter fue movilizado y luego hecho prisionero de los nazis, por lo que se cortaron sus comunicaciones con la editorial Dupuis, y entonces el personaje pasó por varias manos (Davine, Luc Lafnet, y Jijé), con la consecuencia de sufrir impactantes cambios en su fisonomía y en su modo de actuación.

Según su nieta Lucienne Defawes, Luc Lafnet en cierto momento pretendió ser el autor original de Spirou, señalando malévolamente que había dejado firmar las primeras planchas a su amigo y colega Rob-Vel, ya que, según él, su reputación de pintor serio se habría visto perjudicada si se hacía público que también se dedicaba a la historieta. Ninguna otra prueba, aparte de esa declaración verbal, pudo ser aportada, por lo que la paternidad del personaje fue definitivamente asignada a Rob-Vel.

Recordemos que Joseph Gillain, también conocido como Jijé, retomó brevemente los diseños de este personaje en 1940, mientras que el creador Rob-Vel se recuperaba de una herida de guerra, aunque a partir de 1943 este relevo se hizo permanente.Pepo Pérez, "Sin el color no pasa nada, es lo mismo", Es muy de cómic (viñetas, dibujos y alrededores), 22 de octubre de 2010. Por su parte Gillain se orientó sobre todo a hacer vivir cortas aventuras al héroe Spirou, y también añadió otro miembro al equipo, Fantasio. Así fue como surgió la serie Spirou et Fantasio

La lógica de las intrigas con frecuencia fue sometida a pruebas de fuego, dado los diversos relevos de autores con sus consecuentes cambios de enfoque: Así por ejemplo, cuando Jijé tomó al personaje en plena peripecia como hijo de un multimillonario, y visiblemente poco inspirado con esta línea de desarrollo, arrancó el nuevo episodio haciendo a Spirou una estrella del cine americano, antes de enviarlo al polo Norte.

Consecuentemente y al retomar Rob-Vel el desarrollo creativo a partir de 1941, orientó al personaje Spirou a continuar viajando, para así encontrar a su primer gran compañero, un africano llamado Pulga. Este enfoque concuerda con la situación que se vivía en ese momento, ya que en las horas sombrías de la ocupación nazi, era de buen tono el recurso a las aventuras exóticas. Véase que Hergé envía a su Tintin bajo el agua a la búsqueda del Licorne, y por su parte Rob-Vel envía su Spirou al planeta… Zigomus.

Del Spirou de Rob-Vel, se destacan tanto la ardilla Spip, como la fastidiosa tendencia del personaje a vagabundear por buena parte de la superficie del globo, aunque siempre vestido con su traje de botones, lo que sin duda complicará un poco la vida a los siguientes diseñadores. .

El período Franquin En 1947, Spirou comenzó a ser dibujado por André Franquin, autor hoy célebre por haber revolucionado el grafismo, así como el universo de la citada serie. Las aventuras de Spirou entonces pasaron a ser bastante más largas, y los tres clásicos héroes fueron acompañados por una galería de nuevos personajes, entre los que evidentemente debería citarse especialmente al Marsupilami (Marsupilamus Fantasii), quien será una compañía frecuente durante todo este período.Rafael Amat, Nuestra página soñada: Spirou de Franquin, 28 de mayo de 2009.

Pero la citada galería contaba también con otros destacados personajes, como por ejemplo la joven periodista Seccotine así como el conde de Champignac (quien en cierto sentido se convertirá en el abuelo de corazón de los dos héroes Spirou y Fantasio). También hay que referirse a la llegada de enemigos recurrentes, como sin duda lo fueron el maléfico primo de Fantasio llamado Zantafio, y el sabio irresponsable y megalomaníaco Zorglub. Además, procede mencionar a nuevos e interesantes entornos geográficos donde se desarrollaban las acciones: el pueblo o villa de Champignac y su castillo, y Palombia.

Otro hecho destacado fue que en un inicio Spirou y Fantasio vivían en hogares separados, aunque en este período pasaron a instalarse ambos en una misma casa.

También hubo cambios desde el punto de vista psicológico: el personaje Spirou perdió su proverbial buen humor, y sus aventuras se volvieron más serias y más realistas. Además, Spirou se destacaba por no ser ni bebedor de bebidas espirituosas ni fumador, dando así prueba de un altruismo y de una corrección aún más estrictos que los demostrados por su competidor Tintin. Por encima de todo, Spirou estimaba que era su deber así como el de sus compañeros, combatir a los bandidos y malhechores, y mantener a raya a los malos.

Fournier

Bajo la dirección de Fournier, y a partir del episodio Panade à Champignac, Spirou comenzó a dejar su habitual traje de botones, sustituyéndolo por vestimenta más corriente, aunque aún conservando su anterior pantalón y su sombrero, y aún reteniendo al rojo como su color favorito. En los años 1970, obviamente Spirou se dejó crecer los cabellos durante los cuatro álbumes de este período; además, en ese tiempo viajó a Japón y a Bretaña, encontrándose con Ankou.Bretaña en el cómic, 23 de octubre de 2012.

En este período, Spirou y sus compañeros, junto a la bella polinesia Ororéa y al ilusionista japonés Itoh Kata, claramente expresaron e incidieron en sus preocupaciones ecológistas, y en particular señalaron su rechazo a la proliferación de centrales nucleares.

La transición Al inicio de los años 1980, tres grupos de autores marcaron el destino de la serie. Por entonces, Charles Dupuis planeaba aumentar la presencia de Spirou en sus publicaciones, y crear incluso un estudio que continuamente produjera aventuras del personaje central. Y Dupuis encargó esta tarea a José Dutillieu, antiguo director de Belvision, quien a su vez confió Spirou a Nicolas Broca (Nic) y a Raoul Cauvin (Cauvin). Paralelamente, el redactor en jefe de Spirou, Alain De Kuyssche, encargó a los debutantes Philippe Tome (Tome) y Janry, hacer algunos breves ensayos, mientras que Yves Chaland intentaba imprimir a la serie un espíritu más próximo al de los años 1950, aunque conservando las largas aventuras introducidas oportunamente por Franquin.

Fue así como los lectores de Spirou vieron superponerse tres diferentes proyectos, tres diferentes orientaciones, sin explicación alguna respecto de la lógica que los respaldaba. De todas maneras, el proyecto de Chaland pronto se interrumpió, y el trabajo de Nic y de Cauvin en realidad aportó muy poco a la serie, dada la extrema simplicidad de sus historias.

Con la mediación de Franquin, un resuelto Dupuis decide confiar el personaje a la pareja Tome y Janry, quienes consiguen que se abandone la idea del estudio, y exigen el control completo sobre el personaje.Artículo de Hugues Dayez en Spirou n° 3872, 27 de junio de 2012.

Tome y Janry Entre 1982 y 1998, Spirou fue controlado por Tome y Janry, quienes introdujeron nuevos enemigos a la serie, tales como por ejemplo Don Cortizone (alias Vito la Déveine) así como la maléfica Cyanure (quien tendrá sus horas de gloria sobre todo en la serie televisada). Además, la serie pasó a tener un grafismo más iconoclasta.

El personaje de Spirou apareció entonces de una manera cada vez más humana y realista, reflejándose ello primeramente en sus sarcasmos cada vez más feroces respecto de los otros personajes. Además, ello también incidió en sus sentimientos y actitudes amorosas con Luna, la hija de Cortizone (más conocida por los fanes con el nombre de Luna fatal, título del álbum donde apareció este episodio). También tuvo un sentido amoroso su relación con Seccotine en Machine qui rêve. Sentimientos y actitudes cada vez más humanos y realistas invaden al héroe, quien en determinadas historias también reveló una incipiente depresión, así como pánico o cólera. Tras varios números de gran éxito tanto de crítica como de público, el dúo tomó una decisión difícil, pero que se demostró correcta posteriormente. Hacía el principio de su carrera con Spirou, ambos desarrollaron una historia corta que narraba la infancia del personaje, que acabó publicada en formato álbum junto con otras historias cortas. Pronto, ambos se dieron cuenta del potencial que dicha historia tenía, y decidieron desarrollar una serie independiente centrada en los años infantiles de Spirou, cuando era aún un niño de ocho años, permitiéndose, como creadores, hacer surgir de la nada toda una pléyade de personajes, situaciones y todo un nuevo universo. Había surgido "El pequeño Spirou". Así, ambos autores trabajaron en ambas series, al mismo tiempo, hasta que, finalmente, tomaron la decisión de abandonar "Spirou y Fantasio",que a fin de cuentas, habían heredado y que les permitía pocas innovaciones, (y cuyos personajes no les pertenecían), para centrarse en la serie sobre la infancia del personaje, serie que era totalmente suya, y de la que llevan desarrolladas más de 1000 planchas autoconclusivas y varias historias de mayor extensión, y con la que aún continúan en la actualidad.

Morvan y Munuera Jean-David Morvan y José-Luis Munuera asumieron el destino de la serie entre los años 2004 y 2008. Bajo su pluma, Spirou desarrolló aún más su carácter humano: por ejemplo, Spirou se sintió profundamente afectado debido a su propia actitud en Paris-sous-Seine y consultó un psiquiatra en L'homme qui ne voulait pas mourir.

Después de cuatro exitosos álbumes, el dúo, supuestamente afectado de incompatibilidad artística, fue remplazado por un nuevo equipo.Dupuis brouillé avec Spirou, artículo de Daniel Couvreur publicado en el periódico Le Soir del 27 de enero de 2007.Cosas que me han sorprendido del Spirou de Morvan y Munuera, El blog ausente, 11 de agosto de 2008.Historieta: Spirou, 8 de marzo de 2006.Bruselas mon amour , Entrecomics, 20 de octubre de 2008.Spirou de Morvan y Munuera, 19 de mayo de 2008.

Yoann y Vehlmann