El chavismo es una ideología y movimiento político surgido en Venezuela, estructurado originariamente en torno a la figura, políticas y pensamiento de su fundador, Hugo Chávez. El movimiento se autodefine formalmente como una alianza «cívico-militar» de orientación socialista y bolivariana.
Con el paso del tiempo, el chavismo ha evolucionado hasta consolidarse como una doctrina hegemónica de Estado. Diversos académicos y politólogos caracterizan al sistema actual como una autocracia que ha logrado la cooptación total de los poderes públicos, materializando una fusión orgánica indisoluble entre el partido oficialista, las Fuerzas Armadas y la estructura del Estado. Para sostener este entramado, la literatura especializada señala la instauración de un profundo culto a la personalidad alrededor de la figura de Chávez —a menudo descrito en términos cuasi-religiosos— operando como el dogma oficial del sistema.
A nivel internacional, el proyecto impulsó la «Revolución bolivariana» y expandió su influencia durante la «marea rosa» mediante la petrodiplomacia y el financiamiento estatal a movimientos afines. Sin embargo, a nivel interno, juristas y organismos internacionales concuerdan en que el movimiento ha provocado un quiebre del orden constitucional, operando en la actualidad bajo una severa crisis de legitimidad democrática.
Organizaciones de derechos humanos han documentado que la permanencia del chavismo en el poder —de forma ininterrumpida desde 1999— se sostiene en la actualidad mediante un aparato de represión sistemática y control social. Este sistema exige adhesión ideológica coercitiva a través de la militarización ciudadana y el monopolio estatal de los recursos básicos. Esto contrasta con los estudios de opinión nacional de la década de 2020, los cuales evidencian el colapso del respaldo ciudadano al movimiento, enfrentando un rechazo popular que oscila entre el 86 % y el 90 %.
Etimología De acuerdo con Elías Jaua, en un principio los seguidores de Hugo Chávez se denominaban a sí mismos como «bolivarianos» hasta el año 2001. El término «chavista» surgió originalmente como una palabra peyorativa que luego fue reivindicada por los sectores que apoyan a la figura de Hugo Chávez.
Doctrina e ideología central El Árbol de las Tres Raíces
Esta síntesis doctrinal estructura el modelo conceptual del movimiento a través de tres componentes filosóficos, fundamentados originalmente en el manifiesto político conocido como El Libro Azul: La raíz zamorana (Ezequiel Zamora): Aporta el carácter de lucha social e igualitarismo de base popular, sustentado en las consignas históricas de la Guerra Federal («Tierras y hombres libres» y «Horror a la oligarquía»), lo que se traduce doctrinalmente en la propiedad social de los medios de producción y la democracia de base. La raíz robinsoniana (Simón Rodríguez): Enfocada en el plano epistemológico y pedagógico, plantea la necesidad de crear un sistema de pensamiento originario para América bajo la premisa de «o inventamos o erramos», promoviendo la educación popular y la refundación institucional. La raíz bolivariana (Simón Bolívar): Define la línea geopolítica y soberana, inspirada en los principios de independencia nacional, antiimperialismo, la integración de América Latina y el concepto de un Estado fuerte orientado a proveer la «mayor suma de felicidad posible».
Hugo Chávez gobernó la República Bolivariana de Venezuela entre 1999 hasta su muerte en 2013. Su pensamiento base está dentro del concepto denominado el «Árbol de las Tres Raíces» que toma de inspiración de tres «raíces»: la raíz bolivariana (por Simón Bolívar), la raíz zamorana (por Ezequiel Zamora) y la raíz robinsoniana (por Samuel Robinson, pseudónimo de Simón Rodríguez).Cabieses, Manuel (5 de agosto de 2005). «¿Dónde va Chávez? Una entrevista al presidente venezolano » alterinfos.org. Consultado el 20 de julio de 2017. A su vez, el chavismo incorpora ideas de otros líderes de la izquierda como Karl Marx, Vladímir Lenin, Che Guevara, Antonio Gramsci, Gamal Abdel Nasser, Fidel Castro y León Trotski. Igualmente Chávez manifestaba que se inspiraba en el cristianismo,Chávez instó a funcionarios de la Iglesia Católica venezolana a ocupar su lugar incluso llamó «socialista» a Jesús de Nazaret. miniaturadeimagen|Las posiciones de Hugo Chávez con respecto al pensamiento de Karl Marx cambiaron a lo largo de su vida. De igual manera rechazó ciertas nociones del marxismo al formular su idea de socialismo. A lo largo de su vida, Hugo Chávez tuvo algunos contactos con el pensamiento marxista. De esta manera, sus primeros contactos fueron de la mano del historiador, antropólogo y arqueólogo José Esteban Ruiz Guevara en su natal Barinas. Por otra parte, Chávez aseguró que leía obras como el Libro rojo de Mao Zedong y ¿Qué hacer? y El Estado y la revolución de Lenin cuando era cadete en la Academia Militar de Venezuela.
Por otro lado, Hugo Chávez militó en el nunca legalizado Partido de la Revolución Venezolana (PRV), fundado, entre otros, por los exguerrilleros Douglas Bravo y Fabricio Ojeda. Según Adán Chávez, el PRV tenía como tesis fundamental la «insurrección cívico-militar-religioso», la cual coincidía en cierta forma con la concepción de Hugo Chávez de lo que más adelante llamaría «unión cívico-militar».
Transición al Socialismo del Siglo XXI En 1998, Chávez negó ser socialista y aseguró defender un proyecto más allá del socialismo y el capitalismo. En el principio de su Gobierno manifestaba defender la tercera vía e incluso declaró admirar al político británico Tony Blair. Más tarde, en 2004, afirmó tener «aproximaciones al pensamiento socialista y progresista». Ese mismo año 2004 Chávez manifestó que no era comunista, sino que era «nacionalista, revolucionario, bolivariano». No obstante, a partir del año 2005 defendió la idea del socialismo del siglo XXI, conceptualizada inicialmente por el sociólogo alemán Heinz Dieterich Steffan. Sin embargo, el mismo Dieterich rompió con Chávez. En 2007, Chávez rechazó que el Partido Socialista Unido de Venezuela tomara las banderas del marxismo-leninismo, al cual calificó como un «dogma que ya pasó». Luego, se declaró marxista en 2010.
Por otro lado, Chávez decía que su idea de socialismo aceptaba la propiedad privada, mientras esta no «degenera en la acumulación egoísta»; aunque llamaba a concretar la hegemonía de la propiedad social. Igualmente rechazaba el concepto marxista de la dictadura del proletariado. Asimismo, Chávez se declaró partidario del socialismo democrático y sostuvo que su proyecto «es un socialismo nuevo, no es para nada un comunismo clásico». De igual manera, negó querer copiar el modelo soviético o el cubano y afirmaba que cada país podía construir el socialismo a su manera.
Se señala al nacionalista argentino Norberto Ceresole, negacionista del Holocausto y asesor del dictador peruano Juan Velasco Alvarado, como asesor de Hugo Chávez durante la campaña presidencial de 1998; sin embargo, aunque Chávez lo reconoció como su amigo negó que fuese su asesor. El politólogo Jorge Verstrynge fue invitado al Foro Militar sobre Guerra de Cuarta Generación y Conflicto Asimétrico, realizado en la Academia Militar de Venezuela Más tarde, en mayo de 2005, 30.000https://www.periodistadigital.com/politica/partidos-politicos/20160405/hugo-chavez-pago-embrion-7-millones-euros-llevar-revolucion-bolivariana-espana-noticia-689401769803/ ejemplares de su libro La guerra periférica y el islam revolucionario, y los distribuyó entre generales, jefes y oficiales de la Fuerza Armada Nacional (FAN) de Venezuela, ha sido publicado por el ejército para su uso en el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional. Sistema político y praxis La praxis política del chavismo se fundamenta en la transición de la democracia representativa tradicional hacia un modelo que la doctrina oficial denomina «democracia participativa y protagónica». En la práctica, este sistema promueve la transferencia de competencias del Estado hacia el llamado poder popular, estructurado a través de consejos comunales y comunas, con el objetivo teórico de conformar un Estado comunal. Asimismo, la administración pública y la defensa de este sistema se apoyan en la doctrina de la «unión cívico-militar», la cual integra a la Fuerza Armada Nacional en labores de gestión estatal, planes sociales y desarrollo socioeconómico.
Política exterior miniaturadeimagen|Chávez promovió alianzas con países latinoamericanos, sobre todo con los Gobiernos más afines a su línea ideológica. El chavismo se ha caracterizado por una oposición a la política exterior estadounidense y a gobiernos de derecha, declarando a la Revolución bolivariana como «antiimperialista». El chavismo busca construir acuerdos políticos, militares y comerciales con países opuestos a los intereses estadounidenses (República Popular China, Corea del Norte, Irán, Rusia y los BRICS,etc.)
El Senado de Estados Unidos sostuvo que Jorge Verstrynge influyó en la alianza de Venezuela con Irán y Hezbolá. Por otra parte Hugo Chávez condenó a Israel, apoyando la causa palestina.
Política económica 238x238px|thumb|right|Hugo Chávez y Cristina Fernández de KirchnerChávez fue crítico del dinero fiduciario y en su lugar defensor de dinero respaldado como el patrón oro o como en su propuesta el petro respaldado en petróleo.
Socialismo chavista miniaturadeimagen|El chavismo defiende la construcción de un modelo propio socialista en Venezuela. Como parte de la construcción del socialismo, Chávez buscaba fortalecer la planificación centralizada. A su vez, el socialismo chavista ha apoyado la formación de mecanismos propios de planificación económica.
Igualmente Chávez defendió la intervención del Estado en la economía con políticas como el control de precios, pero advertía que la construcción del socialismo debía ser del Estado junto al pueblo: «Nosotros no vamos rumbo al estatismo, vamos rumbo al socialismo». Por otra parte, aseguró que el estatismo lleva al fracaso. Por su defensa a la intervención estatal económica, Chávez rechazó el libre mercado por considerarlo como la ley de la selva. Sin embargo, reconoció que el mercado no se puede negar, y planteó, siguiendo a István Mészáros, un «mercado socialista» regulado por un Estado revolucionario y socialista.
En otro orden de ideas, Nicolás Maduro en 2019 respaldó la instalación de facto del régimen multimonetario donde coexisten distintas monedas como el bolívar, el petro, el dólar, entre otras divisas extranjeras y monedas digitales, a la vez que aprecia que se está consolidando —producto de la crisis económica— un proceso al cual califica de «autorregulación» de la economía, donde la población ha optado por el uso de facto del dólar y otras divisas. Asimismo, ha recomendado leer a Deng Xiaoping, líder de la transformación de China hacia la llamada economía de mercado socialista. Por otra parte, sobre todo desde 2018, en el ámbito económico, el Gobierno de Nicolás Maduro se ha caracterizado por flexibilizar controles estatales sobre la economía, liberar la carga impositiva a empresas privadas, privatizar empresas estatales y profundizar la inversión extranjera.
Historia
Orígenes miniaturadeimagen|El Samán de Güere, árbol histórico bajo el cual se realizaba el juramento del Samán de Güere.|alt=