El Polski Fiat 125p/FSO 125p/FSO 1300/1500 es una berlina media fabricada bajo licencia Fiat, basada en el Fiat 125 en Polonia por la Fábrica de Automóviles de Pasajeros (o FSO, por sus siglas en polaco), en el periodo de 1967 a 1991, inicialmente bajo la marca "Polski Fiat", y comercializado como Polski Fiat 125p, y una vez finalizada la licencia inicial, como FSO 1500, FSO 1300 o FSO 125p.
Historia Inicios izquierda|200px|miniatura|Un Polski Fiat 125p, modelo 1975. izquierda|200px|miniatura|Polski Fiat 125p, modelo 1980.
Después de un periodo de cese en la producción de coches bajo licencia Fiat en la planta de Zerán, la FSO decide hacerse con la licencia de otro coche a mediados de 1965; se decide junto con el jefe de la Unión de la Industria Automovilística de Polonia, Tadeusz Wrzaszczyk, quien junto a sus colaboradores más cercanos -El asistente para asuntos técnicos y su hijo, Andrew, un diputado del ramo de la exportación Andrew Gorecki y el entonces exdirector de la Organización de la Industria Autmotríz de Polonia, Drylem Witoldem- se comienza a adoptar medidas concretas para ampliar la capacidad fabril de la planta de Coches de Turismo en Zerán y para iniciar la puesta en producción de un coche moderno, acorde a los mercados internacionales. La planta ya fabricaba coches desde 1951, y con el modelo Warszawa se llevó a cabo y de manera repetitiva una infructuosa actualización del mismo modelo; que ya entonces era anticuado. Ante la imposibilidad de diseñar un coche de manera autóctona, se tienen en consideración dos opciones; el aventurarse al desarrollo de nuevos productos por parte de la FSO, o comprar la licencia de construcción de un coche en el extranjero de nuevo. A pesar de la creación de prototipos realmente novedosos como el Warszawa 210 y el Syrena 110, se eligió la segunda alternativa, ya que no se quería incurrir en gastos adicionales de adecuación y de reimplementación de maquinarias. Las negociaciones se llevaron a cabo con la inclusión del fabricante francés Renault, y el retorno al mercado local del italiano Fiat. La oferta inicialmente hecha por la marca francesa fue rechazada debido a las condiciones que en principio se hallaron como adversas, por lo que fue seleccionada definitivamente la marca italiana.
El 22 de diciembre de 1965 fue firmado entre Fiat y Motoimportem -el grupo empresarial que representaba a la industria del automóvil polaca de entonces (la que luego sería asumida por la empresa fundada en 1968 POL-MOT)- un contrato de licenciamiento para la FSO y así proceder a la construcción del Fiat 125 en las líneas de producción en Zeran y su modernización. La elección recayó en este modelo, pues aun siendo moderno permitía la adaptación de la mecánica producida para el antiguo Fiat 1300/1500, de modo que el nuevo modelo difiere del Fiat 125 original en la utilización de la mecánica, transmisión y suspensiones del primitivo Fiat 1300/1500, que se mantendrán durante toda la vida comercial del 125p y su sucesor el FSO Polonez- y con el rediseño de las estructuras de la carrocería y los frenos tomados del modelo original del 125, cuyo debut en el mercado se produjo en 1967. El acuerdo firmado con Fiat entró en vigor en febrero de 1966, y su aprobación por el Consejo de Ministros de Polonia tuvo lugar dos meses más tarde. Originalmente estaba planeada su entrada en producción como un conjunto basado en la mecánica del Fiat 1300, sin embargo; el 21 de mayo de 1966, un anexo al acuerdo inicial, según el cual, el equipo italiano daría la licencia libre para la fabricación del vehículo con carrocería y los frenos tomando todos los elementos clave del nuevo Fiat 125. Así el coche polaco no tendrá el mismo nivel o ninguna equivalencia con el de producción en Turín, lo cual le hizo perder valioso apoyo técnico para las exportaciones de este modelo polaco a los mercados occidentales, lo que aparte le sirvió de momento para usar luego la marca Fiat en el nombre del modelo con la designación Polski Fiat.
El nuevo coche construido en la planta de Zerán fue puesto en el mercado pocos meses después que el modelo italiano 125. Esta llegada sirvió para el reimpulso y la modernización estructural de la industria automovilística y auxiliar en Polonia, importante en la época; que dio con la reorganización total de la industria polaca del automóvil, que se componía principalmente sobre la base de la especialización de diferentes empresas individuales que cooperaban con la OIA. Para los fabricantes europeos occidentales sería el fin de la producción de un modelo de una producción unificada del coche (en donde el total del coche era manufacturado en una sola localización), siendo cedidas las licencias de producción de diversos componentes individuales a contratistas independientes. En abril de 1966 se empieza a trabajar con la oficina Motoimportu en Turín, la que se encargaría de coordinar la cooperación técnica y comercial entre las empresas afectadas y las oficinas de la Fiat y los distribuidores de la Polski Fiat a nivel mundial. En la segunda mitad del año 1966, empieza la capacitación a gran escala de la plantilla técnica de los obreros en su formación, para iniciar la manufactura a gran escala en las fábricas polacas de Fiat, así como se inicia la formación también a sus proveedores de componentes. El costo total de la licencia y el equipo ascendió en la época a 2,764 mil millones de dólares y 32,450 millones de dólares la de la implementación y readecuación de las instalaciones fabriles.
Variantes Primera serie (1965-1973) A pesar de la aparición de prototipos exitosos (derivados del Syrena (110) y del Warszawa (London 210)), en 1965 las autoridades polacas decidieron que los modelos de los vehículos anteriores, tecnológicamente obsoletos; deberían ser reemplazados por un modelo fácil de obtener en Occidente. Esto implicó, entre otras cosas, contar con las asignaciones presupuestales suficientes para dotar a la planta de la FSO con la capacidad de adoptar nuevas tecnologías para su producción. El acuerdo de licenciamiento de la producción fue firmado el 22 de diciembre de 1965. Al poco tiempo, el proceso de modernización de la fábrica de Varsovia sería llevado a cabo con la colaboración de los técnicos e ingenieros italianos.
Para la producción del nuevo coche eran necesarias más maquinarias, aparte de que éstas fueran modernas y la consecución de equipos de precisión se hizo también indispensable. Estos fueron obtenidos de las plantas de fabricantes de renombre de Europa y América. En la implementación del proceso de manufactura, se decide que todo el material necesario fuera producido bajo licencia localmente, con lo cual se involucra a los anteriores fabricantes de autopartes del Warsawa, quienes participaron junto a más de 150 empresas en variados campos, como la electrónica, la siderurgia, las plantas de materiales para la automoción e incluso la industria de los químicos.
Sobre la base de este acuerdo, Fiat preparó una variante altamente modificada del Fiat 125 para la producción en las instalaciones polacas, así como capacitó a los obreros y técnicos para los posibles inconvenientes que surgieran tras el proceso. El coche resultó ser igual exteriormente al italiano, al ser una berlina de gama media con un propulsor convencional -un motor delantero montado longitudinalmente y tracción en las ruedas traseras-. El Polski Fiat 125p tomó la carrocería del Fiat 125 -con algunos cambios menores en los acanalados- y retomó del Fiat 1300/1500, y luego del Fiat 124, otros elementos mecánicos y estéticos, así como el interior (incluyendo el tablero de instrumentos, que se deriva del usado en el modelo Fiat 1300, luego siendo tomados los del 124).
El Polski Fiat 125p difería del auto italiano en ciertos aspectos, ya que en vez de tener las distintivas luces cuadradas y su tradicional parrilla montada en el radiador se toma un diseño propio, que montaba unas luces redondas y una parrilla de plástico negro con el logo de la Polski Fiat, aparte en el coche polaco se aprecian cambios como la ausencia de los acabados cromados y de los pliegues en los lados, en el capó y en la tapa del maletero.
Los motores, y las cajas de marchas eran adaptados de los predecesores del Fiat 125, que son el Fiat 1300/1500 y el Fiat 124. Los coches producidos se caracterizan por un diseño moderno, en comparación con los Warszawa y Syrena que se montaban anteriormente. Las instalaciones comenzaron a operar el 28 de noviembre de 1967. La producción en serie del auto se llevó a cabo el año siguiente.
Su motor era muy conservador, un bloque propulsor de cuatro cilindros en línea, refrigerado por agua. Dicho motor contaba con una cilindrada de 1,3 litros, similar al modelo original italiano de desarrollo del reputado ingeniero Aurelio Lampredi. Estaba equipado con un sistema de válvulas OHV, cuyos tiempos eran accionados por cadena. El bloque del motor fue de acero fundido, cuyos cilindros y cigüeñal eran de aleaciones especiales, a diferencia del bloque italiano, que era de acero forjado. El cigüeñal estaba apoyado sobre tres rodamientos. Este automóvil estaba equipado con un sistema eléctrico de 12 voltios de tensión, muy tradicional y a la sazón de sus contrapartes occidentales, cuya carga es provista por un alternador de 580 vatios de potencia.
El motor era de tipo OHV sincronizado, con una caja de cambios de cuatro velocidades y una transmisión trasera. El embrague era monodisco de tipo seco, y el control hidráulico del mismo era conocido en occidente (accionado por una prensa), pero en Polonia era algo muy moderno. La selección de las velocidades se hacía desde una palanca de cambios situada en la columna de la dirección. La transmisión era trasera, siendo las ruedas traseras las encargadas de transmitir la tracción al suelo. El modelo utilizó por primera vez un sistema de frenos de disco en ambos ejes, y el circuito único era controlado hidráulicamente, y además ofrece respaldo para el mecanismo de apoyo. La suspensión era del tipo mixto. En el eje delantero se utilizaban brazos transversales dobles independientes, basados en un estabilizador de torsión transversal, conocidas coloquialmente con el apodo de tijeras. La suspensión trasera es independiente del sistema delantero, pero muy conocida, y tal vez hasta copia del sistema usado en el Syrena, que utiliza ballestas y amortiguadores telescópicos.
En el interior de la cabina se utilizan unos asientos tapizados, usándose para ello por primera vez en Polonia cuerina, un tipo de cuero sintético que antes de esto no era conocido, hasta esta ocasión en que el tropedo y sus acabados lo exhibieran. En el tablero un total de ocho luces rectangulares, y un indicador de velocidad horizontal le daban un aire de coche europeo, contándose con una característica poco conocida hasta su aparición. Tras su segundo año de su debut en la producción, la gama de motores incluyó un novedoso motor de origen local (clonado del originalmente montado en el Fiat 125) con un bloque de 1,5 litros de cubicaje. De hecho, el diámetro y la carrera de los cilindros se aumentó, en el bloque de 1,3 litros era de 72 milímetros, y en el motor 1,5 los cilindros ya tenían un diámetro de 77 milímetros. Así mismo, se modificó el diseño del carburador y el ventilador de refrigeración del motor, para soportar la mayor carga térmica del sistema. Dichos cambios dieron lugar a un aumento en el número de caballos: de los 59 del primer modelo se aumentaron unos 10 caballos de fuerza máximo, ya con ellos este coche podía lograr aceleraciones más consistentes, llegando a velocidades de más de 150 km/h.