Alfa S.A.B. de C.V., también conocida como Alfa, que fue la sexta compañía más grande de México por sus ventas de acuerdo la revista Expansión 2013 y que anteriormente fue un conglomerado multinacional mexicano con sede en Monterrey, México, llevó a cabo un proceso de simplificación corporativa para transformarse de un conglomerado en una empresa enfocada en bienes de consumo empacados.

Actualmente, Alfa opera a través de Sigma, una empresa multinacional líder en alimentos que tiene presencia en 17 países agrupados en 4 regiones: México, Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Con 64 plantas y 189 centros de distribución, la compañía produce, comercializa y distribuye alimentos de marcas reconocidas, incluyendo carnes frías, quesos, yogures y otros alimentos refrigerados y congelados. El portafolio diversificado de Sigma incluye más de 100 marcas en distintas categorías y segmentos de mercado, tales como: FUD, Campofrío, Bar-S, San Rafael, Aoste, La Villita, Fiorucci, Chimex, Navidul, Justin Bridou y Sosua, entre otras.

Alfa cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores y en el Latibex de la Bolsa de Madrid. Sus acciones son parte del IPC, el principal índice accionario de la Bolsa Mexicana de Valores, y del S&P Latin America 40, el cual incluye las acciones de las compañías Blue Chip latinoamericanas más líquidas.

Historia ALFA se constituyó el 13 de marzo de 1967 bajo el nombre de Corporación Siderúrgica, S.A. Su denominación ha cambiado varias veces, siendo la actual la de ALFA, S.A.B. de C.V., misma que entró en vigor el 28 de junio de 2006. Los estatutos sociales establecen que la duración de la sociedad es de 99 años, contados a partir del 7 de abril de 1967.

Orígenes (1974-1980) ALFA se organizó como sociedad controladora en 1974, cuando un grupo de empresarios de Monterrey, encabezados por don Roberto Garza Sada, integró una compañía para administrar sus intereses en diversos negocios. No obstante, algunas de las empresas que le dieron origen se remontan a finales del , cuando se establecieron las primeras industrias en el noreste de México.

En su inicio, ALFA estaba formada por tres empresas: Hojalata y Lámina (acero), Empaques de Cartón Titán (empaque) y Draco (minería). Contaba además con una participación de 25% en el capital de Televisa.

Debido a que en aquel tiempo aproximadamente el 80% de sus ingresos provenían del negocio de acero, la estrategia inicial de ALFA fue crecer a través de la diversificación. Se inició entonces un programa de desarrollo, fundando y adquiriendo empresas en industrias como petroquímica, fibras sintéticas, electrónica y turismo.

En 1975 se adquirieron las empresas Polioles (poliestireno, uretanos y glicoles) y Nylon de México (nylon textil). En 1977 se adquirió Fibras Químicas (fibras poliéster), hoy Akra Polyester, y se integraron Casolar (turismo) y Megatek (bienes de capital). El año 1978 fue el primero de un período de recuperación económica en el país, lo que ayudó al desarrollo de ALFA. Se redujo la tasa de inflación y aumentó la producción industrial. ALFA continuó su diversificación adquiriendo Petrocel (DMT) y La Florida (galvanizadora), posteriormente Galvak, las empresas Philco, Admiral y Magnavox (aparatos electrónicos), además de Celulósicos Centauro (papel). Otro evento importante en ese año fue el inicio de la cotización de las acciones de ALFA en la BMV.

ALFA incursionó en la industria automotriz en 1979. En asociación con Ford Motor Company fundó Nemak, para producir cabezas de aluminio para motor. De igual forma, las operaciones de ALFA se extendieron a la fabricación de maquinaria agrícola, motocicletas, forja y fundición, alfombras, aparatos domésticos y aceros especiales. El primer período de crecimiento de ALFA concluyó en 1980, cuando se adquirieron las empresas de procesamiento de carnes frías que dieron origen a lo que hoy es Sigma.

Los años difíciles (1981-1986) La economía mexicana empezó a sufrir algunos problemas, que se agudizaron en 1982. Lo anterior afectó los resultados de ALFA debido a la disminución de la demanda por sus productos y al incremento en el servicio de la deuda. La empresa emprendió diversas medidas, como cancelación de proyectos de inversión y reducciones de gastos de administración. Además, inició un proceso de consolidación de operaciones, que incluyó la venta de empresas y activos, así como la reestructuración de pasivos.

Las medidas adoptadas por ALFA en 1981 tuvieron el efecto esperado y para 1984 los resultados financieros de la empresa habían mejorado. No obstante, la situación distaba de solucionarse. La baja en los precios del petróleo, las altas tasas de interés y una nueva devaluación del peso, agravaron nuevamente en 1985 y 1986 a la economía mexicana.

El resurgimiento (1987-1993) La empresa concluyó el proceso de reestructuración de pasivos en 1987. Mientras tanto, los esfuerzos emprendidos años atrás en cuanto a reducción de gastos y aumentos de productividad continuaban rindiendo frutos. ALFA retomó su crecimiento en 1988. Se adquirió del gobierno de México la mayoría del capital de Tereftalatos Mexicanos, productora de PTA ubicada en el estado de Veracruz, mientras que Galvak instaló su primera línea de pintado de lámina de acero.

Con La apertura de fronteras en México en los noventa contribuyó a la revaluación del peso y la economía creció. ALFA expandió sus operaciones de acero, fibras sintéticas y petroquímicas, incluyendo la construcción de la planta de Indelpro, en el negocio de polipropileno, en Tamaulipas.

En 1991, a pesar de la caída de precios reales de sus productos, los ingresos de ALFA mejoraron. Ese año se invirtieron US $415 millones para elevar la capacidad de producción y satisfacer la demanda de aceros no planos, lámina galvanizada, nylon y Lycra®.

Los resultados favorables se extendieron hasta el tercer trimestre de 1993, cuando la economía empezó a mostrar nuevamente signos de debilidad. No obstante, las inversiones continuaron. Con el fin de agregar mayor valor a los productos de acero que producía, se inició la fabricación de paneles de acero y poliuretano. También aumentó la capacidad de producción de Indelpro y Petrocel. Por su parte, Sigma incursionó en el área de lácteos con el lanzamiento de dos marcas de quesos, Chalet® y La Villita®.

Inversión y crecimiento (1994-1998) En 1994, ALFA aprobó un programa de inversiones por US $680 millones, incluyendo la construcción de la primera línea del minimill de Hylsamex, que fue clave en el desarrollo de esta empresa, al incrementar substancialmente su capacidad de producción de lámina de acero con la mejor tecnología disponible. También se invirtió en la modernización de las operaciones de fibras sintéticas, la construcción de una planta de carnes frías en el estado de Hidalgo y otra de yogurt en Jalisco, ambas pertenecientes a Sigma. Además, las acciones de Hylsamex, así como las de Sigma, empezaron a cotizarse en la BMV.

ALFA estableció una nueva estrategia de crecimiento orientada a reforzar la posición competitiva de sus negocios, incrementar el valor agregado de sus productos y reducir su dependencia en negocios cíclicos.

Finalmente, se estableció una asociación estratégica con la empresa de EE. UU., Payless Cashways, para constituir en México la empresa Total HOME, dedicada a la distribución de materiales para la construcción y remodelación de casas. En esta empresa, ALFA poseía el 50% del capital. Posteriormente, ALFA compró la participación de su socio y se volvió única dueña de Total HOME.

El crecimiento continuó en 1995. ALFA fundó Acerex (procesamiento de aceros planos), se adquirieron Univex (caprolactama) y Luxor (alfombras), y continuó expandiendo la capacidad de DMT, PTA, poliéster y poliestireno expandible. En asociación con AT&T y luego con BBVA-Bancomer, ALFA formalizó su incursión en las telecomunicaciones al integrar la empresa Alestra.

En 1995 la planta Monterrey de Sigma fue la primera en México en recibir una certificación por parte del Departamento de Agricultura de EE. UU.

En los años 1996 y 1997, ALFA estableció cifras récord en ingresos y Flujo de Operación. ALFA siguió aumentando la capacidad de producción de todos sus productos clave y mejorando la estructura de costos. Con este propósito, emprendió un plan de inversiones de casi US $2,000 millones para el período 1996-2000. ALFA puso en operación tres nuevas instalaciones: la planta de PTA en Altamira, Tamaulipas, la de comidas preparadas de Sigma en Linares, así como la planta III de Nemak, para la fabricación de cabezas de aluminio para motor. Además, Nemak inició la producción de monoblocks.

En 1998, a través de Hylsamex, ALFA concretó su primera inversión fuera de México, al formar parte de la empresa Consorcio Siderurgia Amazonia, Ltd., que adquirió el 70% del capital de Sidor, en Venezuela. Ese mismo año, ALFA puso en operación inversiones en prácticamente todos sus negocios. Alpek arrancó la planta de poliéster texturizado en Monterrey y, en asociación con la firma estadounidense CSWI, inauguró una planta cogeneradora de electricidad y vapor en el complejo petroquímico de Altamira, Tamaulipas. Además, en conjunto con DuPont, se inició la expansión de la capacidad de nylon 6 y 6,6, en las instalaciones de Nylon de México.

Por su parte, Hylsamex puso en marcha una serie de inversiones para elevar su capacidad, agregar valor a sus productos y optimizar costos de operación, incluyendo una planta de hierro pre-reducido, la segunda línea del minimill, que duplicó la capacidad de producción de lámina a 1.5 millones de toneladas al año, una línea de decapado, un molino de rolado en frío y la tercera línea de galvanizado en Galvak. No obstante, 1998 marcó el inicio de nuevas dificultades económicas. Las crisis de Asia, Rusia y Brasil desplomaron el precio del petróleo, afectando a varios países, entre ellos México. Lo anterior impactó los resultados de ALFA, ya que sus exportaciones y los precios de sus productos disminuyeron.

Consolidación (1999-2000) En 1999 ALFA inició un período de consolidación de operaciones. Ese año puso en operación la planta IV de Nemak, para incrementar la producción de cabezas de aluminio y se avanzó en el equipamiento de la planta V, para impulsar la de monoblocks. Por otro lado, ALFA conformó una nueva asociación 50/50 con DuPont para impulsar el negocio de fibra corta poliéster, así como una sociedad con Teijin Limited, de Japón, en el negocio de filamento poliéster.

Pese al ciclo a la baja de sus productos principales, en 1999, ALFA logró aumentar su volumen de ventas y alcanzar, por primera vez en su historia, ingresos superiores a los US $4,000 millones. Además, la generación de Flujo de Operación se mantuvo por encima de los US $800 millones anuales.

Las inversiones realizadas en años anteriores permitieron a ALFA enfrentar mejor las difíciles condiciones de mercado, gracias a una mayor capacidad de producción, una mejor mezcla de productos y una mayor competitividad en costos.

Sigma continuó con su tendencia de crecimiento, alcanzando una mejor posición de mercado. Mientras tanto, Hylsamex y Alpek siguieron siendo afectados por la baja de los precios de sus productos. Hacia finales de año, ALFA llegó a un acuerdo con Ford Motor Company, que le permitió incorporar en Nemak dos plantas de autopartes ubicadas en Canadá.

Reconfiguración del portafolio (2001-2003)