miniaturadeimagen|Miembro de la iniciativa global para acabar con el terrorismo nuclear Terrorismo nuclear denota el uso o amenaza de usar armas nucleares o armas radiológicas en actos de terrorismo, incluyendo ataques contra instalaciones donde esté presente material radiactivo. En términos legales, el terrorismo nuclear es un delito cometido donde una persona en forma intencional y contra la ley usa en cualquier forma material radiactivo... con la intención de causar muerte o serio daño corporal; o con la intención de causar substancial daño a la propiedad o al ambiente; o con la intención de obligar a una persona natural o jurídica, una organización internacional o a un Estado a realizar o abstenerse de realizar un acto, de acuerdo a la Convención Internacional para la Supresión de Actos de Terrorismo Nuclear de las Naciones Unidas del año 2005.
La noción de que organizaciones terroristas usen armas nucleares (especialmente las armas muy pequeñas, tales como bombas atómicas de maletín) ha sido una amenaza en la retórica y la cultura de Estados Unidos, ya que es considerado plausible que los terroristas pudieran conseguir una arma nuclear. En el año 2011, la agencia de noticias británica, el Telegraph, recibió documentos filtrados respecto al interrogatorio de Khalid Sheikh Mohammed en la Bahía de Guantánamo. Los documentos citan a Khalid diciendo que, si Osama Bin Laden es capturado o asesinado por la Coalición de la voluntad, una célula durmiente de Al-Qaeda detonará un "arma de destrucción masiva" en un "lugar secreto" en Europa, y prometió que habría una "tormenta nuclear infernal".
Resumen El terrorismo nuclear podría incluir: Adquirir o fabricar un arma nuclear Fabricar una bomba sucia Ataque sobre un reactor nuclear, por ejemplo, destruyendo un abastecimiento crítico (por ejemplo: el abastecimiento de agua). Atacar o apoderarse de un submarino, avión o base donde se encuentren armas nucleares.
El presidente de Estados Unidos Barack Obama califica al terrorismo nuclear como "la amenaza a la seguridad nacional más importante que encaramos". En su primer discurso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el presidente Obama dijo que "Sólo un arma nuclear explotando en una ciudad -- ya sea en Nueva York, Moscú, Tokio, Beijing, Londres o París -- mataría a centenares de miles de personas". También podría "desestabilizar nuestra seguridad, nuestras economías, y nuestra forma de vida".
Historia Ya a principios de diciembre de 1945, los políticos estaban preocupados con la posibilidad de contrabandear armas nucleares en los Estados Unidos, aunque esto era aún en el contexto del antagonismo entre las superpotencias de la Guerra Fría. Un congresista le consultó al "padre de la bomba atómica", J. Robert Oppenheimer, acerca de la posibilidad de detectar el contrabando de una bomba atómica:
Esto impulsó trabajo adicional sobre la duda del contrabandeo de dispositivos atómicos durante la década de los años 1950.
Las discusiones acerca del terrorismo nuclear no originado en Estados entre los expertos se remontan al menos a la década de 1970. En 1975 el The Economist alertó de que "Uno puede fabricar una bomba con unos pocos kilos de plutonio. Hacia mediados de la década de 1980 las plantas de energía pueden fácilmente estar generando 90 toneladas de ese material cada año. Y cada año, a menos que los actuales métodos cambien drásticamente, muchos miles de kilos de este material serán transferidos de una planta a otra a medida que se mueve a través del ciclo de combustible. Los peligros de que fuera robado en tránsito son evidentes.... Vigorosa cooperación entre los gobiernos y la Agencia Internacional de Energía Atómica podría, incluso en esta etapa final, harían que los peligros que amenazan sean bastante más pequeños.""Nuclear Terrorism," The Economist (January 25, 1975) p. 38. Y el New York Times comentó en 1981 que los orígenes del Equipo de Apoyo de Emergencia Nuclear "se remontan a los resultados de la masacre de las Olimpiadas de Múnich a mediados de 1972. Hasta ese entonces, nadie en el gobierno de Estados Unidos había pensado seriamente acerca de la amenaza generada por el terrorismo internacional organizado, y mucho menos acerca del terrorismo nuclear. Había la percepción en Washington que el valor del así llamado 'material nuclear especial' - plutonio o uranio altamente enriquecido - era tan grande que la estricta contabilidad financiera de los contratistas privados que lo manejaban sería suficiente para protegerlos de caer en manos equivocadas. Pero desde ese entonces se ha revelado que las seguridades físicas contra el robo de material de grado de armas fueron casi escandalosamente obviadas."Larry Collins, "Combating Nuclear Terrorism," New York Times (December 14, 1980) Sec. 6 pg. 37.
Esta discusión se convirtió en una preocupación pública mayor en la década de 1980 cuando la NBC transmitió un Boletín Especial, una dramatización televisiva acerca de una ataque terrorista nuclear a Estados Unidos.<ref>Sally Bedell, "A Realistic Film Stirs NBC Debate," New York Times (March 17, 1983) B13; Sally Bedell, "NBC Nuclear Terror Show Criticized," New York Times (March 22, 1983) C15; Aljean Harmetz, "NBC Film on Terror Wins Prize," New York Times (July 8, 1983) C19.</ref> En 1986 un panel privado de expertos conocido como la Fuerza de Tarea Internacional para la Prevención del Terrorismo publicó un informe urgiendo a todos los estados con armas nucleares a estar conscientes de los peligros del terrorismo y a trabajar en equipar a sus arsenales nucleares con enlaces de acción permisiva. "La probabilidad de terrorismo nuclear", alertaron lo expertos, "está aumentando y las consecuencias para las sociedades urbanas e industriales podrían ser catastróficas."D. Costello, "Experts Warn on Nuclear Terror," Courier-Mail (June 26, 1986).
Adquisición En 2018, José Furtado realizó una evaluación de riesgos sobre la intención y la capacidad de un grupo terrorista para adquirir un arma nuclear y usarla contra una ciudad estadounidense o europea, y más específicamente, contra Lisboa. Concluyó que el uso de armas nucleares es una consecuencia natural de la escalada ilimitada que se produce cuando se libra una lucha existencial entre el bien absoluto (nosotros) y el mal absoluto (ellos), una mentalidad típica de los grupos terroristas religiosos/apocalípticos. Esta escalada ilimitada ya ha sido predicha y planificada por tres grupos terroristas religiosos/apocalípticos en los últimos años: Aum Shinrikyo, Al-Qaeda y el Estado Islámico. Respecto a la capacidad de un grupo terrorista para construir un arma nuclear, concluyó que el escenario de suministro de combustible nuclear (235U o 239Pu) por parte de una nación nuclear es posible bajo ciertas condiciones estratégicas y de seguridad, mientras que el robo de un arma nuclear completa también es posible en países como Pakistán, con un alto grado de extremismo fundamentalista arraigado en toda la sociedad y, por lo tanto, capaz de infiltrarse y subvertir cualquier sistema de seguridad, en todos los niveles.
Impacto físico y humano El impacto de la detonación de un arma nuclear en una ciudad sería catastrófico, causando la muerte y lesiones de miles de personas y la destrucción de la infraestructura urbana. En un artículo publicado en 2021, José Furtado examinó con mayor detalle cuál sería el impacto físico y humano de un ataque terrorista nuclear en la ciudad de Lisboa. El enfoque consistió en analizar los resultados cuantitativos obtenidos con el programa NUKEMAP, que simula la realidad física de una detonación nuclear, aplicada al área de Lisboa. Al asociar estos resultados cuantitativos con el análisis de otra información relacionada con el bombardeo estratégico de ciudades alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, los ataques nucleares a Hiroshima y Nagasaki, las pruebas nucleares realizadas durante la Guerra Fría y otras investigaciones relacionadas, fue posible concluir que este impacto implicaría la destrucción total del núcleo humano y económico de la ciudad. La infraestructura de la ciudad quedaría completamente destruida: suministro de agua, alcantarillado, red eléctrica, suministro de gas, telecomunicaciones, transporte público, hospitales y centros de salud pública, cadena de suministro de alimentos e instalaciones comerciales e industriales, entre otros, además de miles de edificios en un área de 50 km², causando la muerte de más de 96 000 personas y dejando más de 168 000 heridos. De los 168 000 heridos, la mayoría presentaría múltiples lesiones graves, como quemaduras, fracturas y exposición aguda a la radiación, lo que reduciría las posibilidades de supervivencia, incluso con atención médica de alto nivel. Sin embargo, la gran cantidad de heridos simultáneos impediría brindar una atención médica adecuada, ya que la capacidad médica del país se vería superada. En el escenario presentado para este estudio, la contaminación por lluvia radiactiva se extendería más allá de los límites de la ciudad, contaminando una vasta área de la península de Setúbal. Armas radiológicas Se teme que un grupo terrorista podría detonar una bomba radiológica o 'bomba sucia'. Una 'bomba sucia' está compuesta de cualquier fuente radiactiva y un explosivo convencional. El material radiactivo es dispersado por la detonación del explosivo. La detonación de un arma semejante no es tan poderosa como una explosión nuclear, pero puede producir considerable lluvia radiactiva. Existen otras armas radiológicas llamados 'dispositivos de exposición radiológicos' donde un explosivo no es necesario. Un arma radiológica puede ser muy atractiva para los grupos terroristas ya que son muy exitosas en provocar temor y pánico entre una población (particularmente debido a la amenaza de envenenamiento por radiación), y contaminaría el área inmediata por algún período de tiempo, estorbando los intentos de reparación del daño. Las pérdidas económicas podrían ser enormes - fácilmente alcanzando las decenas de miles de millones de dólares.
Los materiales para construir armas nucleares que se puedan encontrar en el mercado negro son una preocupación global, y existe preocupación acerca de la posible detonación de una pequeña y cruda arma nuclear por un grupo terrorista en una gran ciudad, con significativa pérdida de vidas y de propiedad.
De acuerdo a documentos diplomáticos filtrados, Al-Qaeda está próximo a producir armas radiológicas, después de obtener material nuclear y reclutar científicos criminales para construir "bombas sucias".
Presuntos planes e intentos de terrorismo nuclear En junio de 2002, el ciudadano estadounidense José Padilla fue arrestado por una presunta planificación de un ataque radiológico contra la ciudad de Chicago; sin embargo, nunca se le levantaron cargos por esta acusación. En cambio él fue declarado culpable de cargos de conspirar para "asesinar, raptar y mutilar" personas en el extranjero.
En noviembre de 2006, el MI5 alertó de que al-Qaeda estaba planeando usar armas nucleares contra ciudades en el Reino Unido obteniendo las bombas vía medios clandestinos.
En junio de 2007, el FBI publicó en la prensa el nombre de Adnan Gulshair el Shukrijumah, el presunto líder de operaciones para el desarrollo de planes tácticos para la detonación de bombas nucleares en varias ciudades estadounidenses en forma simultánea.
El envenenamiento de Aleksandr Litvinenko con polonio radiactivo "representa un omnimonoso precedente: el comienzo de una nueva era de terrorismo nuclear", de acuerdo a Andrew J. Patterson."Ushering in the era of nuclear terrorism," by Patterson, Andrew J. MD, PhD, Critical Care Medicine, v. 35, p.953-954, 2007.
El especialista en seguridad Shaun Gregory argumentaba en un artículo que los terroristas han atacado las instalaciones nucleares pakistaníes tres veces en el pasado reciente; dos veces en el año 2007 y una vez en el 2008.
Pakistán