Nubeluz fue un programa infantil peruano de la década de 1990, transmitido por Panamericana Televisión. Contó con la conducción inicial de las modelos Almendra Gomelsky y Mónica Santa María, transmitiéndose en más de veinticuatro países alrededor del mundo hasta su cancelación definitiva en 1997.
Historia Inicios (1990)
A comienzos de 1990, en días de la crisis económica, de apagones y época del terrorismo, Panamericana Televisión inició la producción de un programa infantil, luego de la cancelación de El show de July, que se transmitió en cadena nacional y con varias emisoras del interior en 1989. En esa búsqueda, la televisora contactó al dramaturgo peruano Alonso Alegría quien contaba con experiencia en la proyección de un programa como el que se buscaba. Alegría formó un equipo creativo que contó con la participación de una lingüista (Clara Cavagnaro), un diseñador gráfico (Fernando Gagliuffi) y dos escritoras (Catalina Lohmann y Maritza Kirchhausen).
El grupo de creativos presenta cinco proyectos de programas, que tendrían lugar en una juguetería, el interior de una nave espacial (que era similar al de El show de July, una adaptación local del Xou da Xuxa), una nube, una casa mágica y un parque de atracciones. Panamericana escogió la nube.
Una vez aprobado el proyecto del grupo de Alegría, la producción se lanzó a organizar este programa, que era distinto a los que hasta ese momento se habían visto en la televisión peruana. Se había pensado en un set de grabaciones de gran tamaño, un programa en vivo de cuatro horas de duración que incluyera juegos, bailes, canciones, y una nueva colección de dibujos animados.
El concepto fundamental que planteó el libro matriz del grupo de Alegría se puede resumir en tres características esenciales: que no se trata de un programa de televisión, sino de una fiesta infantil, quedando desterrada totalmente la palabra programa de este programa; que esta fiesta se realiza en una mágica nube que se traslada de un lugar a otro comandada por Glufo, amigo de dos chicas a quienes él (en idioma glúfico) llama dalinas, y que todos los juegos inventados o por inventarse para diversión de los invitados a la fiesta involucren los elementos constitutivos de una nube bajo la luz del sol, vale decir, agua, aire y luz.
Una vez aprobado el proyecto, se lo entrega a la productora Rochi Hernández, exproductora de El show de July, al que llamaban La biblia Nubeluz, y contenía el concepto del programa, para que comenzase con su realización. Así es como se inician las audiciones y la preproducción. Jóvenes de diversas edades acuden al llamado buscando a las animadoras (las condiciones originales exigían que fuesen dos animadoras, para evitar el protagonismo dominante absoluto de una sola). Entre las candidatas destacó una muchacha peruana de solo diecisiete años, de extrovertida personalidad, modelo de comerciales de TV o catálogos de belleza. Mónica Santa María fue la primera elegida. La segunda animadora, que fue escogida casi al final de los plazos, fue la modelo argentina residente en Perú, Almendra Gomelsky, de veintiún años, quien se presentó a las audiciones por insistencia de Santa María y fue apropiada para la proyección del programa.
Luego de algunas demoras en la realización de la impresionante y colorida escenografía, ubicada en el Coliseo Amauta, el recinto cerrado más grande del Perú, ubicado en el Cercado de Lima, Nubeluz salió al aire a las 8:00 a. m. del sábado 8 de septiembre de 1990, en simultáneo tanto en el Perú, bajo la señal de Panamericana, como en Estados Unidos, con la cadena Sur, con base en Miami. El director artístico del programa era Joaquín Vargas y el productor general, Luis Carrizales Stoll.
Producción
La producción de Nubeluz se iniciaba los días lunes en las oficinas de un edificio en la avenida Camino Real, en San Isidro (donde se ubicaba Producciones Nubeluz SA), con una reunión en la que estaban presentes sus productores y directores, en tal caso el productor general, la productora ejecutiva, el director artístico, el director de comercialización, la guionista Maritza Kirchausen y parte del elenco.
El set del Amauta, con la escenografía y los juegos, eran revisados durante la semana. Se reponían y daban mantenimiento, debiendo quedar todo listo para el próximo programa.
En el caso de los niños talento, la persona responsable trabajaba durante la semana buscando pequeños valores. A ellos se los convocaba, probaba y seleccionaba un día específico de la semana. Elegido el grupo se coordinaba con los guionistas para que los pequeños figurasen en la pauta.
La persona encargada del vestuario no solo debía tener lista la ropa que usaría el elenco en los dos programas del fin de semana, sino que también debía tener listos los trajes que se pondrían los nubecinos que concursaban (un promedio de ciento veinte por semana).
Cuando no estaban de gira, el elenco descansaba los días lunes. De martes a viernes, dalinas, cíndelas y gólmodis junto con el coreógrafo y una asistente, ensayaban y pulían los bien coordinados pasos de baile que se veían por televisión. La dalina Mónica tenía facilidad para aprender la rutina de baile, le encantaba bailar, en contraposición con Almendra, que prefería cantar.
Las dalinas tenían una recargada agenda de trabajo a lo largo de la semana. Supervisadas por el productor y acompañadas por el director artístico, ellas asistían a clases de impostación de voz, dicción y canto, dictadas por una mezzosoprano (que es especialista de voz) de cuatro a cinco horas por día. Acudían además a clases de actuación y animación de programas y al ensayo general que se realizaba por lo general los días jueves en el Amauta, donde, reunidas con parte del personal técnico y de producción, se corregían detalles finales, de modo que la nube llegase a los hogares de los nubetores lo mejor posible.
Mientras, parte del equipo de producción, instalado en una de las oficinas del edificio de Panamericana Televisión, se ocupaba de seleccionar el material de video que se utilizaría en el programa y con el cual editaban promociones, adelantos de juegos, cronograma de dibujos animados, reels de promoción para el extranjero, etc.
Cada juego de Nubeluz tenía su propia producción. Por ejemplo, la realización del divertido «Tobogán glúfico» requería de azafates y vasos que los niños empleaban al momento de concursar.
La piscina que servía de base a juegos como «El tesoro submarino», «La marimba acuática», «El hongo», «Las truquicuerdas», etc., debía tener la temperatura adecuada para comodidad de los nubecinos. No era raro que algún nubecino se arrepintiese de participar de algunos juegos.
Cuando el programa iba en vivo, a las 6:30 a. m., se recogía en una combi a todos los integrantes de la nube. Las dalinas llegaban en sus vehículos propios, mientras que la gente que presenciaba el programa hacía cola desde las 5:00 a. m.
Entre las 6:00 y las 7:30, se escogían los niños que participarían de los juegos, se los cambiaba y se les ponían los buzos amarillos y rojos, simultáneamente se los entrenaba para los juegos, no había un solo juego que un niño no hubiese probado antes del programa en vivo.
A las 7:30, se prendían todas las luces del Amauta, se chequeaba la señal que llegaba del Amauta vía microondas al control maestro de ProdPan, donde era procesada y de allí enviada al control maestro de Panamericana Televisión, donde se ajustaban los niveles de video. Una vez coordinada la señal, quedaba lista para salir al aire.
En cada programa de Nubeluz, había la necesidad de transmitir un mensaje positivo para los niños. El actor Víctor Prada realizaba, junto con las animadoras, un sketch dentro del programa, y siempre aparecía caracterizando objetos con grandes disfraces.
Un emblema del espectáculo fueron los muñecotes gigantes que aparecían al finalizar la fiesta, conocidos como La Gran Marcha, esta idea luego fue tomada por otras producciones.
Uno de los símbolos del programa fue el cono de Nubeluz, un cono gigante cubierto de nubes y repleto de sorpresas, y que era entregado como premio a los ganadores de cada juego.
Internacionalización (1993)
Las modelos y animadoras rompieron con todo esquema antes visto y tuvieron una gran popularidad. El índice de audiencia llegó a límites nuevos para su horario (sábados y domingos, de 8:00 a 12:00, hora local) y no tardaron en darse las presentaciones en vivo en diversas ciudades del interior del país.
Este rápido éxito dio lugar a la idea de internacionalizar el programa. Para lograr este objetivo, en 1991, Nubeluz comenzó con pequeñas modificaciones a su estructura: En octubre de 1991, se agregó una intro al programa (que se usó hasta 1993), y también se fueron creando muchos videos musicales (en 1991 se grabaron alrededor de 6). Desde noviembre de 1990, Nubeluz ya era emitido en Ecuador, lo emitía Telesistema, Bolivia lo transmitía por el canal ATB, luego en Guatemala y Uruguay, y posteriormente en toda Hispanoamérica, en República Dominicana se transmitió por Rahintel y en Estados Unidos fue emitido desde sus comienzos por la señal satelital Sur. Solo en 1992 comenzó a emitirse de manera local en Estados Unidos por la cadena Telemundo.
Cuando en 1993, hizo el arribo a la nube la nueva nubelina, que posteriormente fue dalina, se iniciaron las transmisiones a Colombia, ya que fue uno de los últimos países latinos en adquirir los derechos del programa.
En agosto de 1993, se grabó la versión Nubeluz USA para el público netamente estadounidense. Las dalinas eran muchachas del país anglosajón, Amy, Sophia y la futura actriz Monica Potter. Sin embargo, este programa fue un piloto que nunca salió al aire (fue enviado sin éxito a las cadenas ABC y NBC).
Cambios en la animación
A finales de 1992, Mónica Santa María anuncia que se retiraría del programa. La producción contacta a la animadora argentina Flavia Palmiero para reemplazarla, pero el canal donde trabajaba no le permitió ir ya que se encontraba filmando una telenovela. Luego de un casting donde también participaría la luego también dalina Karina Calmet, el 26 de diciembre de 1992, ingresó al programa, la peruana residente en Miami Lilianne Braun, la cual no gozó de la aceptación del público, hecho que fue confirmado por la prensa y la significativa disminución del índice de audiencia. Es por ello que el 28 de febrero de 1993 apareció por primera vez la animadora colombiana Xiomara Xibillé, quien en un inicio fue nubelina, quien gozó del cariño de la prensa y televidentes. Su incorporación logró el aumento del índice de audiencia. El 5 de junio, regresó Mónica y se decidió dejar definitivamente a Xiomy en el programa, por lo cual fue ascendida a dalina, formando entonces el cuarteto de conductoras.
Ya en septiembre volvieron las emisiones en vivo con la presentación alternada de las cuatro dalinas, de modo que dos animasen mientras las otras dos estaban de gira o en días de descanso. Las duplas más vistas durante esta etapa fueron Mónica-Xiomy y Almendra-Lily (era poco frecuente ver a Almendra con Xiomy o a Mónica con Lily). Se rumoreó que durante ese período Almendra y Mónica tuvieron un distanciamiento, por lo que no llegaban a hacer programas ellas dos juntas sino hasta enero de 1994. Para los especiales del tercer aniversario, estuvieron en escena las cuatro dalinas juntas.
Muerte de Mónica Santa María, el ocaso y la finalización (1994-1995)