Rafael Masó Valentí (Gerona, 16 de agosto de 1880 – Gerona, 13 de julio de 1935) fue un arquitecto español, precursor del movimiento del Novecentismo.
Sus trabajos se ubican principalmente en la ciudad de Gerona y su área de influencia, donde contaba con una sólida clientela entre la nueva burguesía y los propietarios rurales. Además de su profesión de arquitecto y su faceta de escritor, desarrolló un compromiso muy marcado con el catalanismo y fue regidor en el Ayuntamiento de Gerona por el partido de la Liga Regionalista entre el 1920 y 1923. Junto con el industrial emprendedor Josep Ensesa i Pujades, diseñó y construyó, en los años veinte, la urbanización de S’Agaró, definiendo una imagen de la Costa Brava basada en la tradición mediterránea y las influencias de la arquitectura europea.
Complementó su profesión de arquitecto con la de escritor de artículos y poemas. En su ciudad natal, estaba vinculado con el grupo de intelectuales formado por Xavier Montsalvatge, Prudenci Bertrana, Carles Rahola o Miquel de Palol. Durante sus estudios en Barcelona, trabó amistad con Josep Carner, Guerau de Liost o Emili Vallès, en el ambiente de profesionales y artistas implicados en el cambio de estilo del Modernismo al Novecentismo. Cabe destacar la reforma de la planta noble del Castillo de Raymat en 1932, encargado por Jesús Raventós Fatjó.
Biografía
thumb|right| Fachada de la Casa Masó desde el río Oñar de Gerona, destaca la combinación del blanco, el azul y el ocre en su fachada.
Nació en la Casa Masó de Gerona, la casa solariega de la familia materna, donde se instalaron sus padres Rafael Masó i Pagès y Paula Valentí i Fuster, después de contraer matrimonio en 1877. La finca era propiedad de la familia Valentí.
Rafael Masó era el segundo de once hermanos –Santiago, Rafael, Artur, Joan, Francesc de Paula, Àngela, Josep, Alfons, Narcís, Maria y Paula-. Los hermanos Masó Valentí crecieron en una familia conservadora, católica, catalanista e ilustrada, en un ambiente culto propiciado por el interés literario y artístico de su padre, fundador del Diario de Gerona. La familia Masó participaba en la mayoría de las iniciativas culturales de la ciudad. Estas influencias marcaron la personalidad y la trayectoria del arquitecto. Además, la ocupación de su padre como procurador de los tribunales, influyó en sus valores, sobre todo en la voluntad de intervenir en la vida pública, junto con una profunda religiosidad.
Rafael Masó murió en Gerona el 13 de julio de 1935. El estudio e investigación de su obra iniciados en los años setenta marcó un hito decisivo en la recuperación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Formación
Primeros estudios y juventud Masó cursó los estudios de bachillerato en el colegio de los Hermanos Maristas de Gerona, donde recibió una educación religiosa rigurosa en el contexto de una Gerona popular y tradicional, que aún sufría las consecuencias económicas de las guerras napoleónicas, Este ambiente se reflejó en sus poemas de juventud El meu carrer, Cançons d'infant, El pessebre dels infants o De la llar.
Cuando acabó bachillerato en 1895, Masó empezó la carrera de arquitectura en la Universidad de Barcelona. En primer lugar, cursó las asignaturas para el curso preparatorio: Ampliación de física y química general (1895 - 96), Análisis matemático I y zoología (1896 - 97), Análisis matemático II, geometría general, mineralogía y botánica (1897 - 98), Geometría analítica y geometría descriptiva (1898 - 99), Cálculo diferencial y integral y mecánica racional (1899 - 1900). También estudió la asignatura de Dibujo lineal y de figura, donde se ejercitó en copias de flora y de detalles arquitectónicos
Mientras estudiaba arquitectura en Barcelona, entró en contacto con el grupo Joventut Catalanista y con la Congregación Mariana de los Jesuitas. Estas dos instituciones marcarían su talante y compromiso catalanista. Desde las secciones especializadas de estas organizaciones, como la Agrupació d’Arts i Lletres, Rafael Masó participó en la lectura de poemas y otras actividades y publicaciones, Destaca la creación de la revista Gerunda (1901), una revista quincenal de ciencias, arte y literatura, junto a las colaboraciones en La Renaixensa y La Veu de Catalunya, otras publicaciones destacadas de la época. También colaboró con artículos en el Diario de Gerona, el cual se editaba en la imprenta familiar, dirigido por su padre, y en las revistas l'Enderroch (1902) y Vida (1902 - 1903, 34 números publicados).
En los años de juventud previos a su participación política, se vio implicado en un incidente que condujo a su detención junto a su hermano Santiago Masó y el músico y escritor Xavier Montsalvatge, por defender los resultados electorales de 1901, obtenidos por el Centre Catalanista de Gerona, un partido creado a partir de ideales catalanistas.
Estudios de arquitectura en Barcelona Rafael Masó inició los estudios de arquitectura en Barcelona en el año 1900, fecha en la que matriculó en la Escuela de Arquitectura. El método de enseñanza vigente estaba muy influenciado por el racionalismo francés, y se basaba en un academicismo historicista y una elevada exigencia en la técnica del dibujo. Fuera de la Escuela, Rafael Masó frecuentaba otros cenáculos académicos como el Cercle Artístic de Sant Lluc, donde coincidía con intelectuales, artistas y arquitectos y se introducía en formas alternativas de concebir la disciplina arquitectónica, mientras se divulgaban los referentes importados de Europa. En estos ambientes coincidió con Antoni Gaudi por el cual cultivó una admiración que marcó sus primeros proyectos. En los proyectos en la Escuela y ya como titulado, se puede apreciar su personalidad y su admiración por el modernismo de Antoni Gaudí, un aspecto que provocó una ruptura con las enseñanzas de la Escuela.
Su proyecto de final de carrera, dedicado al diseño de una Lonja de Contratación, provocó una gran polémica entre el profesorado, ya que Masó presentó un proyecto con elementos en poca sintonía con la Escuela de Arquitectura, evidenciando la amalgama de influencias que recibió durante los años de aprendizaje. La formación de Rafael Masó y otros profesionales de su generación, transcurrió en escenarios diversos, a menudo al margen del marco académico normativo.
Masó pensaba que Gaudí representaba la concreción de sus ideales estéticos y espirituales, ligados en parte en la Liga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat. Este grupo, fundado por Josep Torras i Bages, apostaba por una espiritualidad estética basada en la religión y el catalanismo. Como anécdota, durante sus estudios en Barcelona, Masó fue catequista en la parroquia de la basílica de la Sagrada Familia.
Durante sus estudios de Arquitectura, forjó amistad con Josep Maria Pericas, un vínculo que perduró toda la vida; Pericas y Masó coincidían en la Liga Espiritual de Mare de Déu de Montserrat y en la Congregación Mariana.
En aquellos años también entró en contacto con la Academia de Lengua Catalana, vinculada a Torras i Bages. También se relacionaba con un grupo de jóvenes intelectuales, llamados los cal·ligeneics (hermosa generación), que fueron el núcleo fundacional del Novecentismo: Josep Carner, Guerau de Liost, Emili Vallès, Joan Alzina i Melis, Francesc Sitjà i Pineda, y Josep Maria López-Picó. Durante su etapa en Barcelona, Masó no descuidó sus actividades de promoción cultural en Gerona, sino que animaba a sus amigos y compañeros a visitar la ciudad y participar de sus certámenes y actos culturales.
En 1906, obtuvo el título de arquitecto y regresó a su ciudad. En su misma promoción se graduaron sus compañeros: Josep Maria Pericas y Josep Maria Jujol. Con ellos compartiría, además, la admiración por Antoni Gaudí. En Barcelona, junto con otros artistas, escritores e intelectuales barceloneses, protagonizó el proceso de la revisión que condujo a la maduración del Novecentismo.La actitud cívica, el catalanismo y el carácter modernizador y europeísta que el Novecentismo defendía, hicieron que Rafael Masó también se distinguiera como poeta, urbanista, político y promotor del arte y la arquitectura.
Actividad profesional Recién titulado, Masó volvió a Gerona con la voluntad de intervenir en la arquitectura de la ciudad, consciente de las limitaciones del urbanismo ya existente, especialmente condicionado por la existencia de las estructuras obsoletas de las antiguas murallas de la ciudad. En este proyecto de transformación, aunó su vida personal, sentimental y profesional, en un conjunto que en Rafael Masó era indisociable.
El arquitecto se enfrentó a numerosas dificultades derivadas del carácter provinciano de la ciudad y de la propia sociología de sus habitantes. Dichas dificultades provocaron más de un disgusto al arquitecto, especialmente cuando no pudo culminar algunos de los proyectos previstos y redactados. Con el paso de los años sus impulsos se temperaron en una fecunda relación con Gerona que dio sus frutos en el ámbito de la arquitectura, las artes y la cultura.
Su actividad como arquitecto vivió la crisis del Modernismo, y protagonizó el cambio estilístico hacia el Novecentismo, a partir de la arquitectura tradicional, el mediterráneo y las experiencias más novedosas, desarrolladas en la Europa del primer tercio del , Entre su influencias europeas, Masó se interesa especialmente por la doméstica inglesa de Charles Voysey y la Secesión vienesa representada por Josef Hoffmann y Joseph Maria Olbrich. Estos intereses y relaciones los cultivó a través de contactos y lecturas de revistas europeas. Con este conocimiento y experiencia, Rafael Masó se convirtió en artífice del cambio estético modernizador que se vivió en Gerona y que en parte perdura.
Los referentes a nivel catalán de su arquitectura conectan com los trabajos de los arquitectos coetáneos como Domènech i Montaner, Gaudí, Puig i Cadafalch.
Períodos en su obra El estudio de su arquitectura se puede dividir en tres periodos:
1906 – 1911. Las obras de estos primeros años son de una gran diversidad. Algunas obras no son de arquitectura, sino relacionadas con las artes aplicadas, por ejemplo muebles, diseños de banderas, objetos y trabajos de arte gráfico. En estos proyectos podemos ver algunas influencias de arquitectos modernos de la época. Para Masó, estas obras marginales tenían la misma importancia que las obras de más prestigio. El arquitecto manifestaba un gran interés por las artes aplicadas. También realizó encargos importantes, como la reforma del comedor de la Masía El Soler (1906 - 1907) en Sant Hilari, la Farmacia Masó (1908, actual Farmacia Saguer) una de las primeras obras arquitectónicas que el arquitecto realiza en Gerona, la Casa Batlle (1909), la Farinera Teixidor (1910), el almacén Ensesa (1911), la Casa Salieti (1910 - 1911) y la primera reforma de la Casa Masó (1910 - 1912). Rafael Masó siempre se preocupó por la proyección de su obra. En 1908 organizó junto con J. B. Coromina i Ricard Guino, la Exposición de Artistas Gerundenses, donde se muestran trabajos de arquitectura de Masó, de pintura de Coromina y de escultura de Guinó. Con esta exposición, Masó presentaba sus trabajos en plena sintonía con las artes figurativas y aplicadas que se estaban produciendo en aquellos años.