La historia del deporte en Argentina se remonta a los diferentes pueblos originarios que habitaban el territorio de lo que a partir del sería la República Argentina. El pueblo mapuche, entre otros deportes, practicaba el palín, que alcanzó gran difusión entre las tribus que vivían en la región sur del actual territorio argentino, considerado el juego indígena más importante de Sudamérica. Un deporte muy similar era practicado también por las culturas pilagá, toba y mocoví. Por su lado, el pueblo guaraní practicaba un deporte de pelota de goma (producto de origen americano) jugada exclusivamente con el pie, que ha sido considerado uno de los antecedentes del fútbol.
Durante la colonización española (-), el palín y los otros deportes indígenas de palo, se mestizaron con la chueca castellana y se difundió ampliamente en las poblaciones mestizas, masculinas y femeninas en la región del Río de la Plata y Chile. Aparecieron también deportes a caballo creados por los gauchos, entre los que sobresalió el pato, las carreras cuadreras y la jineteada gaucha. Luego de la independencia (1810-1816), los deportes gauchescos alcanzaron difusión nacional. Los conquistadores españoles también introdujeron las corridas de toros y el juego de bochas y los vascos en particular, la pelota vasca. Mientras que las corridas de toros decayó luego de la independencia hasta ser prohibida en 1899, las bochas y la pelota vasca, serán muy populares hasta los tiempos presentes.
En el , comenzó a practicarse el deporte en su modalidad moderna, reglado y organizado a partir de asociaciones deportivas locales y nacionales, insertas federaciones mundiales. En 1831 ya existía el Buenos Aires Cricket Club y en 1833 se instaló una escuela de esgrima en Buenos Aires. En 1856 el turf se convirtió en el primer deporte en ser formalmente reglado, al elaborarse el reglamento de carreras de Corrientes. Una década después, la esgrima comenzó en ser practicada en el ámbito militar y se realizó el primer torneo de atletismo. En las últimas dos décadas del se crearon decenas de clubes deportivos y las primeras federaciones. La influyente comunidad británica en la Argentina, difundió la práctica de deportes como el polo, el fútbol, el rugby y el hockey sobre césped. Simultáneamente se empezaron a practicar otras disciplinas deportivas como el boxeo, el ciclismo, la gimnasia artística, el automovilismo y la aviación.
Con el multideportista Jorge Newbery, primer ídolo popular del deporte argentino, se inició abiertamente el deporte-espectáculo moderno. En la década de 1920 el deporte argentino se establece sobre la base de la gran popularidad de tres deportes: el fútbol, el boxeo y el automovilismo. A partir de los Juegos Olímpicos de París 1924, el país comienza a obtener sus primeros grandes logros en el deporte mundial, mediante sus equipos olímpicos, que obtendrán en todos los juegos hasta 1956, medallas de oro en boxeo, polo, atletismo, natación y remo.
thumb|left|Equipo argentino de polo formado por Luis Lacey, David S. Miles, Juan B. Miles y Jack D. Nelson en 1922.
En 1948, se crearon los Juegos Nacionales Evita, competencia deportiva infantil para promover la práctica masiva del deporte. La década de 1950 registró los primeros triunfos mundiales argentinos, fuera de los Juegos Olímpicos. El piloto Juan Manuel Fangio ganó cinco campeonatos mundiales en Fórmula 1. La Selección argentina de básquetbol masculino se adjudicó el primer Campeonato Mundial y el boxeador Pascual Pérez, se convirtió en el primer campeón mundial argentino, iniciando una larga saga de campeones, que harían de Argentina una potencia en el boxeo profesional. En la misma época, la pelota paleta argentina, ganó las dos medallas de oro en juego de esa especialidad en el primer Campeonato del Mundo de Pelota Vasca, dominando la disciplina desde entonces hasta la actualidad. Los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 marcaron la mayor época de esplendor de los Juegos Olímpicos para la Argentina, luego de estos juegos Argentina no volvería a ganar tantas medallas de oro hasta los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, para 1956 la delegación presentó sólo 28 deportistas, la cantidad más reducida de la historia del país y fueron los primeros juegos que Argentina no ganó ninguna medalla de oro. "La Fantástica Historia de los Juegos Olímpicos", tomado de Argentina Olímpica: Historia de la participación de Argentina en los Juegos Olímpicos, de Sergio Hernández y Luis Storni, publicado por la Secretaría de Deportes de la Nación Argentina.
En 1955, tomó el poder una dictadura militar que persiguió a gran cantidad de deportistas por razones políticas -entre ellos la tenista Mary Terán de Weiss, el jugador de básquetbol Miguel Ballícora, el medallista olímpico en remo Eduardo Guerrero, Tranquilo Cappozzo, la nadadora Enriqueta Duarte, el atleta Osvaldo Suárez y el corredor Walter Lemos- y redujo sustancialmente el apoyo económico al deporte amateur, dando origen a varias décadas de fuerte retroceso deportivo, en términos generales. En Argentina entre 1955 y 1959 durante las dictaduras de Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu se prohibió la actuación de figuras deportivas por haber tenido contacto con el justicialismo, que fueron incluidos en listas negras.
El dictador Pedro Eugenio Aramburu dictó la suspensión de centenares de atletas que fueron proscritos por razones políticas, entre ellos varios medallistas olímpicos; fueron perseguidos los campeones mundiales de básquet de 1950 y el campeón sudamericano de bochas Roque Juárez, entre otros deportistas que fueron proscriptos y hostigados durante su dictadura; al boxeador José María Gatica se le retiró la licencia y se le prohibió competir; en total más de 500 atletas fueron perseguidos y prohibidos por la dictadura.https://auno.org.ar/article/aquellos-atletas-que-le-ganaron-al-olvid/
En 1960, Argentina fue el único país iberoamericano en participar en los primeros Juegos Paralímpicos realizados en Roma. En Tokio 1964 la delegación argentina obtuvo 36 medallas paralímpicas (6 de oro) y en Tel Aviv 1968 obtuvo 30 medallas paralímpicas (10 de oro), ocasión en la que el equipo paralímpico de atletismo salió segundo en el medallero de competencias femeninas y tercero en el de las masculinas. En ambos juegos se destacó la atleta Silvia Cochetti, máxima medallista de la historia argentina, con trece medallas, cinco de ellas de oro.
En 1962 Argentina obtuvo el Campeonato del Mundo de Pelota Vasca. En 1967, Racing Club obtuvo la Copa Intercontinental, primera de 9 que ganarían los clubes argentinos, sobre 44 disputadas hasta 2004.
En 1970, Argentina ganó el Campeonato mundial de hockey sobre patines masculino, convirtiéndose desde ese momento en una de las potencias mundiales. Durante el curso de la década de 1970 se produjo una gran difusión del tenis, a raíz de los triunfos internacionales de Guillermo Vilas. En 1973 y 1974 la selección argentina de baloncesto en silla de ruedas ganó el campeonato mundial en los Juegos Mundiales IWAS. En 1974 la selección nacional volvió a obtener por segunda vez el Campeonato del Mundo de Pelota Vasca. En 1978, Argentina ganó por primera vez la Copa del Mundo de Fútbol, organizada por la última dictadura militar. En 1986, ya restaurada la democracia, la selección de fútbol volvió a ganar el campeonato del mundo.
En 2002, la Selección femenina de hockey sobre césped obtuvo el Campeonato Mundial, convirtiéndose en el primer triunfo deportivo femenino de máximo nivel, sin que ello signifique desconocer los desempeños de otras atletas argentinas como la nadadora Jeanette Campbell, la atleta Noemí Simonetto, las tenistas Gabriela Sabatini y Paola Suárez con su dupla Patricia Tarabini, las regatistas Serena Amato y Cecilia Carranza Saroli, la nadadora Georgina Bardach y la judoca Paula Pareto. Ese mismo año la Selección de fútbol para ciegos Los Murciélagos obtuvo el campeonato mundial, ubicándose desde entonces como la segunda potencia mundial de ese deporte.
En 2003, Marcela Acuña se convirtió en la primera boxeadora argentina en obtener un título mundial (supergallo WIBA), popularizando el boxeo femenino y abriendo el camino a nuevas campeonas que hicieron de Argentina una potencia en este deporte femenino.
En 2004, la Selección masculina de básquetbol, liderada por Emanuel Ginóbili, ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas, uno de los máximos logros obtenidos por la selección.
En los últimos años, entre los triunfos de máximo nivel mundial para el deporte argentino, se destacan varios logros olímpicos como las medallas de oro obtenidas en 2008 por la dupla Juan Curuchet-Walter Pérez en ciclismo, en 2012 por Sebastián Crismanich en taekwondo y las tres medallas en judo, vela y hockey sobre césped en 2016. En los Juegos Paralímpicos, se destaca la medalla de oro ganada por Yanina Martínez en 100 metros llanos en Río de Janeiro 2016.
Otros éxitos deportivos destacados de los últimos años son la Copa Davis 2016 obtenida en tenis, los campeonatos mundiales en hockey sobre patines obtenidos en la modalidad femenina en 2010 y 2014 y masculina en 2015, el Campeonato Mundial de Hockey femenino 2010, los siete campeonatos mundiales obtenidos en pelota paleta entre 2002 y 2014, el Campeonato Mundial de Fútbol Sala 2016 y el Campeonato Mundial de Sóftbol 2019.
En 2024, se anunció la creación de los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento.
El deporte durante la colonización española
thumb|250px|El pato, deporte nacional de Argentina, nació como un popular deporte gauchesco, ya establecido desde principios del . Durante la colonización española (-), el palín y los otros deportes indígenas de palo, se mestizaron con la chueca castellana y se difundió ampliamente en las poblaciones mestizas, masculinas y femeninas en la región del Río de la Plata y Chile. En 1602 Hernandarias, el gobernador del Río de la Plata y Paraguay, prohibió la chueca con el argumento de que parecía "inventado más por parte del demonio que por parte de los hombres".
Aparecieron deportes campestres, en especial competencias a caballo creados por los gauchos pampeanos. Entre aquellos juegos coloniales sobresalió el pato, creado en 1610, que se hizo muy popular, en juegos de dos equipos en los que participaban hasta 200 competidores. El 20 de agosto de 1790 fue prohibido por el virrey Arredondo y en 1796 la Iglesia católica dispuso que no se debía dar sepultura cristiana a quien moría jugando al pato. En 1953 sería elegido como el deporte nacional.
Los españoles introdujeron también algunas actividades deportivas aptas para el mundo rural, como diversas modalidades de toreo (corrida de toros y toreo de la vincha, esta última aún subsistente en Jujuy) y el juego de cañas, un arte marcial hípico de origen español, reformado por los gauchos para utilizar boleadoras construidas con materiales inofensivos, en lugar de las cañas del juego original. Introdujeron también durante la colonia el antiquísimo juego de bochas, practicado al menos desde el , y que fuera prohibido por las autoridades coloniales en 1783, manteniéndose muy popular hasta los días presentes.
Los vascos en particular introdujeron la pelota vasca que será muy popular en Argentina, al punto de inventar a comienzos del , una variedad propia del juego llamado pelota paleta o pelota argentina. Hay registros de que ya en 1779 había una cancha de pelota en la esquina noroeste de las actuales calles Tacuarí y México.
El
Con la legitimación de la cultura gauchesca luego de independencia (1810-1816), los deportes gauchescos alcanzaron amplia difusión en todo el territorio, aunque el pato fue prohibido en 1822 y era prácticamente inexistente a mediados del . Muchas actividades características del campo argentino, generalmente hípicas, dieron origen a competencias regladas, como la jineteada gaucha, las carreras cuadreras, la corrida de sortija, la doma, la captura mediante boleadoras y lazo desde el caballo y el salto de la maroma.