La muerte mística o muerte del ego es un término que ha sido empleado por múltiples tradiciones místicas y psiconautas para hacer referencia a un estado trascendental de la conciencia. Algunos estudios del campo de la religión comparada coinciden ampliamente con la equiparación de la muerte mística y el estado de iluminación perseguido por distintas religiones. En la psicología jungiana se ha abordado este estado como «una transformación fundamental de la psique».Ventegodt, Soren; Merrick, Joav (2003), "Measurement of Quality of Life VII. Statistical Covariation and Global Quality of Life Data: The Method of Weight-Modified Linear Regression", The Scientific World Journal, 3: 1020–1029 En la cultura psicodélica será definida por Timothy Leary como una experiencia de muerte simbólica en la que el viejo ego debe morir antes que pueda renacer espiritualmente.

Descrita también como un «morir antes de morir» es un morir voluntario, antes de la muerte corporal, a la propia más falsa y errónea identidad personal del ego, en sus múltiples facetas (miedos, ira, codicia, ambiciones, orgullo, apetitos deshonestos, desidias, indolencia, complejos, etc.), origen de nuestro sufrimiento e infelicidad y causa de dolor y sufrimiento en nuestros semejantes.Michael Winkelman, y Etzel Cardeña: Altering consciousness: multidisciplinary perspectives (pág. 263). Madrid: ABC-CLÍO, 2011. ISBN 9780313383090Thomas J. McFarlane: «Genuine mysticism, the mystical death», artículo en el sitio web Integral Science, 2004.Willigis Jäger: En busca del sentido de la vida: el camino hacia la profundidad de nuestro ser (pág. 24). Madrid: Narcea, 1995. ISBN 9788427711006Jesús Almón Iglesias: El vuelco del espíritu (pág. 143). Madrid: Sal Terrae, 1992. ISBN 9788429310528.

Expresada en forma alegórica o explícita en la ascesis de las principales tradiciones religiosas del mundo, la muerte mística permitiría, al ser extinguido en forma gradual el propio yo, la plena manifestación de la verdadera y original naturaleza del ser, su intimidad infinita.Adolphe Tanquerey: Compendio de teología ascética y mística (págs. 7, 8 y 9). España: Palabra, 1990. ISBN 9788482394954«Ascesis», artículo en el Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española. René Guénon, Henry D. Fohr, Samuel D. Fohr, Initiation And Spiritual Realization, Ascesis and Asceticism, pag. 99, Sophia Perennis, 2004, ISBN 9780900588426

La muerte mística en diversas tradiciones religiosas

Hinduismo

thumb|Arjuna y Kkrishna en la batalla de Kuruksetra del Bhagavad-guita: simbólica alegoría del combate interior en el asceta místico.

En las Upanisad, en el marco del brahmanismo ―religión de la antigua India considerada el nexo entre el periodo védico (del 1500 al 600 a. C.) y el hinduismo posterior—, ya se señalaba la necesidad de la aniquilación del yo (Anātman) para reintegrarse en el Todo.Arturo Aldunate Philips: Luz, sombra de Dios: por la ciencia hacia el creador del universo (pág. 157). Madrid: Editorial Universitaria, 1999. ISBN 9789561114777 En estos textos la trascendencia del ego se identifica con alcanzar la Conciencia Pura o Turiya, en la cual el verdadero Yo o Atman se descubre idéntico a Brahmán, el principio permanente o trascendental.

En el Bhagavad-guita ―una sección didáctica del Majábharata (texto épico-religioso del )― se describe el diálogo entre Krisná (octava encarnación del dios Visnú) con su amigo el príncipe pándava Áryuna y revelándole sobre el escenario de una gran batalla, el camino de la salvación. Esta gran batalla entre los Kauravas y los Pándavas, es alegórica del combate interior entre las fuerzas del mal ―representadas por los Kauravas― y las fuerzas del bien ―los Pandavas―.Majatma Gandhi: El «Bhagavad guita» de acuerdo a Gandhi (capítulo I, pág. 31). Buenos Aires, Editorial Kier, 1989. ISBN 950-17-0050-X En sus explicaciones a Arjuna, uno de los jefes contendientes, Krishna le anima a la lucha por la extinción del yo:

Como resaltaba en esas mismas épocas el budismo, en el Bhagavad-guita el deseo, la ira y la codicia son mencionados como puertas hacia la oscuridad que deben ser «evitadas».

thumb|La muerte mística, puente espiritual común en las diversas tradiciones religiosas que conduce a la vivencial experiencia de la unidad trascendente.

Judaísmo

Como acontece en otras tradiciones religiosas, en los textos del Tanaj, el combate interior o muerte mística a los enemigos interiores del alma, es mostrado frecuentemente en forma alegórica. Así en los Salmos del rey David:

En los textos del Sefer haZohar (libro del esplendor), de Shimon bar Yojai (siglo ) y en las enseñanzas de Isaac Luria (1534-1572), que contienen los fundamentos de la Kábala hebraica,Marcos Ricardo Barnatán: Antología del Zohar (pág. 17), Madrid, Edaf, 1996. ISBN 9788441400269 se reseña cómo el principio anímico del ser humano puede alcanzar diversos grados de desarrollo o esplendor (Néfesh, Ruaj, Neshamá, Jayá y Yehidá).

Estos niveles del alma están estrechamente relacionados con la santidad del que la alberga, es decir del grado de purificación interior o muerte mística. De hecho esta purificación, rectificación o restauración (tikkún) del alma a todo su esplendor se lleva a cabo trabajando y luchando contra las fuerzas impuras dentro de sí mismos ―deseos y pulsiones egoístas―, que impiden el acercamiento y la unión con Dios, pues aquellas fuerzas impuras engulleron chispas de luz que integraban la realidad espiritual primigenia, alejando al ser humano de la luz de Dios (Ain Sof).Michael Laitman: El Zohar (pág. 440). Canadá, Laitman Kabbalah Publishers. ISBN 9781897448601

De acuerdo a la perspectiva cabalística expresada en el Zohar, todas las almas están interconectadas, y por ello no es posible la rectificación plena o total en modo individual, hasta tanto todas las almas queden así mismo rectificadas o purificadas y así poder brillar con toda su luz.

Budismo

thumb|165px|El budismo considera el deseo y apego pasional como la causa del sufrimiento en el ser humano.

El budismo, en su exposición de las cuatro nobles verdades, considera al apego o anhelo (Trisna) como causa de la insatisfacción o sufrimiento humano (duhkha).Sidharta Gautama: Sermón de Benarés. Allan Watts: Budismo: la religión de la no religión (págs. 26 y 35). Buenos Aires: Kairós, 1999. ISBN 9788472454521 Este sufrimiento puede cesar al extinguirse su causa, el apego, en sus variadas expresiones y cuya raíz es el propio, impermanente e “ilusorio yo o ego”, alegorizado, en la doctrina budista, por la figura del maligno Mara, el «demonio tentador» interior de múltiples caras.Juan Luis de León: La muerte y su imaginario en la historia de las religiones (pág. 285). Deusto: Universidad de Deusto, 2008. ISBN 9788498306927 P. D. Mehta: Early indian religious thought: an introduction and essay, 1956.Philippe Cornu: Diccionario Akal del budismo (pág. 312). Buenos Aires, Akal, 2004, ISBN 9788446017714 De ahí que la suprema paz, la dicha del nirvana, advenga con la disolución del yo ilusorio.Isabel Cabrera: Umbrales de la mística (pág. 10). México: UNAM, 2006. ISBN 9789703234325

El sendero que conduce a la extinción del sufrimiento en sí mismos, conlleva por tanto un adentrarse en sí mismo para reconocer, comprender y desechar, desde la pura atención, los velos mentales y emocionales que condicionan nuestra luminosa naturaleza original: La plenitud espiritual en el budismo adviene por quedar vacío del propio yo.Oscar Quezada: Del mito como forma simbólica: ensayo de hermenéutica semiótica (pág. 504). Lima (Perú), Fondo Editorial de la Universidad de Lima, 2007.

En el budismo mahayana se destaca la figura del Bodhisattva, aquel que disolviendo su propio “yo ilusorio” y encontrándose a las puertas de la dicha del nirvana, renuncia a estos por compasión, para seguir ayudando espiritualmente a todos los seres humanos sufrientes a su propio despertar y liberación.Norman Anderson: Las religiones del mundo (pág. 205). Sin lugar: Mundo Hispano, 2000. ISBN 9780311057672.Samuel Wolpin: Textos esotéricos del budismo (pág. 184). Kier,1993. ISBN 9789501710274.Ana María Schlüter-Rodés y Jose Ignacio González-Faus: Mística oriental y mística cristiana (pág. 19). Sal Térrae, 1998. ISBN 9788429312812

En el budismo tibetano se explora la trascendencia del ego en su popular texto Bardo Todol o conocido en occidente como el Libro Tibetano de los Muertos. El objetivo del libro es ser leído por un maestro o hermano espiritual de la persona que está muriendo para guiar su alma hacia el reconocimiento y unión con la Clara Luz. Este libro posteriormente será tomado por el doctor Timothy Leary para guiar la conciencia hacia la muerte mística durante la experiencia psicodélica en The Psychedelic Experience.

En el budismo zen se hace referencia a la mente espontánea para describir la trascendencia de la mente que, debido a los condicionamientos sociales, se identifica con una idea fija de sí misma como medio de autocontrol, de donde resulta la identificación con el “ego”.

Cristianismo

thumb|175px |La enseñanza de Jesucristo de «negarse a sí mismo» es la base de la muerte mística, en la ascesis del cristianismo.

En el cristianismo el fundamento de la muerte mística, mors mystica en latín, queda expresado en diversos pasajes de los Evangelios y muy especialmente en las palabras de Jesucristo, reseñadas en el Evangelio de San Mateo y corroboradas por los textos del Evangelio de San Marcos (8:34) y el Evangelio de Lucas (9:23):

Así mismo, en el Evangelio de San Marcos, se dice:

Este negarse a sí mismo o limpieza del corazón de los hombres, es la muerte mística en sí mismo al pecado,Hans Urs von Balthasar: Teodramática/ 5: El último acto (pág. 326). Encuentro, 1997. al "yo pecador" y que, si no acontece antes de la muerte primera o muerte corporal, conduce a la muerte segunda (Ap. 2:11), la muerte del alma que no ha sido purificada en vida.Emilio Mitre: La muerte vencida: imágenes e historia en el Occidente medieval (1200-1348). Buenos Aires: Encuentro, 1992 (pág. 52). ISBN 9788474901993 En la incipiente comunidad cristiana los escritos de Pablo de Tarso, dejarían una profunda huella que configuraría la ascética mística cristiana posterior. Así en su Primera epístola a los corintios les dice:

Esta muerte mística es una muerte al pecado ―según Pablo de Tarso en la Epístola a los romanos 7:20―, al hombre viejo ―según San Pablo en la Epístola a los romanos 6:6, Epístola a los efesios 4:22; y Epístola a los colosenses 3:9―, también significada como un «crucificar la carne con sus afectos y conscupiscencias» que, previamente, se han conocido dentro de sí mismo:

Según San Pablo de Tarso, es la gracia divina que adviene en la oración ―Primera carta a los tesalonicenses 5:17, y Epístola a los efesios 6:10-18― y desde la vigilia ―«Velad y orad» (Evangelio de Marcos 14:38)―, la que permite "no caer en tentación", es decir, no alimentar al hombre animal a que hace referencia Pablo de Tarso (en la Primera epístola a los corintios 2:14).

Por ello, la muerte mística es un proceso arduo y gradual, Javier Melloni Ribas: Los caminos del corazón: el conocimiento espiritual en la "Filocalia". Sal Térrae, 1995. ISBN 9788429311488 en vida, conducente en primera instancia a hacerse con la propia alma –«con vuestra paciencia poseeréis vuestras almas» (Evangelio de Lucas 21:19)―, por medio de la continua muerte o purificación interior a la propia naturaleza errónea, al hombre viejo y que, más allá aún, posibilita acoger a Cristo dentro de sí:

Pues solo por medio del Hijo se llega al Padre (Evangelio de Juan 14:6).Evangelio de Juan 14:6. Son abundantes los textos que dentro de la espiritualidad cristiana, inciden en la muerte mística.