Orden militar de los caballeros de la Estrella
Introducción
Entre los siglos XV y XVI el imperio otomano tuvo una época de esplendor, potenciado por las constantes adhesiones de los pueblos árabes de la costa sur del Mediterráneo, unidos bajo la causa común del Islam.
De esta supremacía no se libró el Mediterráneo, y especialmente el estrecho de Mesina, vía natural de tránsito entre oriente y occidente. Piratas y corsarios turcos sembraron la inseguridad en todas las rutas marítimas de la época, particularmente las comerciales, generando graves perjuicios de toda índole a los pueblos afectados.
Con el avance de la situación las mismas ciudades costeras también pasaron a ser objetivo, periódicamente expoliadas por razias, propagando con cada nueva acción el pánico por todo el litoral cristiano del Mediterráneo.
Mesina, como tantas otras ciudades portuarias, no quedó indemne: pagó su pesado tributo a la causa en forma de cruentas incursiones, con saqueos, destrucciones e incluso secuestros, bien para rescate o trata de esclavos. Pero en alguna ocasión los mesineses, más por su tenacidad y arrojo que por la eficiencia de su infraestructura defensiva, lograron repeler los ataques turcos, como en el caso de la incursión de Sinan BassáSinan Bassa, Capitán General del Ejército de Maumet, Emperador de Turquía. de septiembre de 1595.El 12 de septiembre de 1595, corrió como la pólvora por Mesina la noticia de que una gran armada turca se aprestaba para atravesar el estrecho. Los mesineses se apresuraron a tomar las armas para defender la ciudad, fácil objetivo del turco por estar en su ruta, reuniendo para ello unos 12.000 hombres, a los que se añadieron otros 550 más de las villas vecinas, marchando hacia puntos estratégicos de la costa, a la espera del temido ataque. Los turcos, informados de estos preparativos, prefirieron seguir su rumbo sin detenerse en la ciudad, en busca de presas más desprevenidas en su camino a casa.
Constitución de la Orden
Fue en tal ocasiónEsto, al menos, es la versión establecida de la historia. El professore Carlo Fisber Polizzi apunta que unos 130 años antes, en la década de 1420 a 1430, Giovanni I de Ventimiglia, I marqués de Irache y XV conde de Geraci, creó la Orden de la Stella, en la misma ciudad de Mesina, con la aprobación de Alfonso V el magnánimo, y a raíz de una reciente incursión turca que había devastado Siracusa, además de múltiples villas de Puglia y Sicilia. Igualmente, relata que se sirvió como ejemplo de la antigua orden que ya constituyera Renato de Anjou con el mismo nombre. Se basa en el texto del Dizionario di erudizione storico-ecclesiastica da S. Pietro sino ai nostri giorni, compilazione del Cavaliere Gaetano Moroni Romano, secondo aiutante di camera di sua santità Pio IX, Vol LXX, Tipografía Emiliana, Venezia 1804, Pag 18 y 19 cuando Giovanni III de Ventimiglia, VIII marqués de Irache, desarrolló la idea de constituir un cuerpo permanente de guerreros, excepcionalmente adiestrados y armados, que tal y como escribe Giacomo Crescenti,Fatti memorabili delle istorie messinesi Narrati Ai Fanciulli, Giacomo Crescenti, ISBN 1167820827 y 9781167820823, Kessinger Publishing, 2010. estuviesen siempre vigilantes para ser los primeros en llegar a la defensa de la patria en toda ocasión que fuese necesaria. Dado el especial carácter del cuerpo estaría voluntariamente limitado a 70 efectivos, cifra que más tarde se aumentó hasta un total de 100.
Felipe II, siempre abierto a nuevas técnicas defensivas, no solo dio su beneplácito a la creación a este cuerpo de élite, sino que le concedió el privilegio de Orden Militar,Considerazioni sulla storia di Sicilia dal 1532 al 1789, da servir d’aggiunte e di chiose al Botta, di Pietro Lanza, príncipe de Scordia, Stamperia di Antonio Muratori, Palermo 1836, Libro I, Pag 59. a la usanza de las maestranzas de caballería ya existentes en algunas ciudades de España.Las maestranzas de caballería tenían como objeto primordial la permanente disposición, en tiempos ociosos y de paz, de un cuerpo de la nobleza preparado y ejercitado en las armas, con caballos de guerra bien dispuestos y entrenados y con conocimiento y práctica de las últimas técnicas de guerra, siempre listos para acudir a la llamada de su rey. Actualmente siguen existiendo estas reales maestranzas, transformadas en sociedades de carácter honorífico, aunque conservan casi todos sus requisitos originales para su ingreso.
Así, en la ciudad de Mesina y con fecha 7 de diciembre de 1595, aunando sobre su persona las responsabilidades de stratigotoEl término stratigoto procede de la época bizantina y equivale aproximadamente a Gobernador Militar. Desde las leyes normandas, el cargo se derivó más bien a una especie de Gobernador Civil, ya que únicamente conservó las tareas de hacer cumplir las leyes, así como administrar la justicia. de la ciudad, presidente del reino de Sicilia y lugarteniente y capitán general del reino, el marqués de Irache constituyó la Orden de los caballeros de la estrella.
Existen distintas versiones respecto a la procedencia del nombre:
Caio Domenico Gallo,Apparato agli Annali Della Citta Di Mesina, Capitale del Regno di Sicilia, dal giorno di sua fondazione fino a tempi presenti, Caio Domenico Gallo, Tomo I, Francesco Gaipa Regio Impressore, Mesina 1756. indica que tal denominación fue tomada en homenaje al respeto y devoción a la Virgen Santísima de la Epifanía, a la que acudieron en peregrinación los magos de oriente guiados por una estrella, así como hacia la virgen Stella Maris. Giuseppe Bonfiglio e Costanzo,Mesina città nobilissima, Giuseppe Buonfiglio e Costanzo, cavalliero messinese, edita Antonio&Giacomo de Franceschi, Venetia 1606. cifra el origen en la estrella de Orión, progenitor de Mesina. Giuseppe La Farina,Mesina nell’800, Giuseppe La Farina, Gruppo Editoriale Brancatto 1996, ISBN 88-803 1 -485-8. precisa que la denominación fue tomada a imitación de la orden militar homónima instituida en 1352 por Juan II,Orden militar de los caballeros de la Estrella, creada en 1352 por Juan el Bueno, hijo de Felipe el Afortunado, tras la guerra de Pavía, llegando a ser célebre en su tiempo. Su mala gestión la hizo ser absorbida por la posterior Orden de San Miguel. La insignia era una estrella dorada que llevaban los caballeros en la capa, con el lema: Mostrant Regibus astra viam, representado por sus iniciales M.R.A.V., y fue dedicada a los tres reyes magos. Guardaban castidad, obediencia a su gran maestre, defender la fe católica, amparar viudas, socorrer pobres, visitar encarcelados y enterrar difuntos. Diccionario histórico-portátil de las órdenes religiosas y militares, y de las congregaciones regulares y seculares, que han existido en varias partes del mundo, hasta el día de hoy, que contiene su origen, progresos, elevación y abatimiento, la extinción de algunas, y la reforma de otras, con los hábitos, e insignias, que las distinguen. Por el Dr. Benito Francisco de Castro (Tomo II), Imprenta de Blas Román, Madrid 1743, Pag 60-61. rey de Francia.Catalogo degli Ordini Equestri e Militari. Esposto in imagini e con breve racconto, Filippo Bonnani, Stamperia di Giorgio Placco Intagliatore, Roma 1711, Ficha 110.
La Orden poseía sus propios estatutos,Existe en la biblioteca nacional de Madrid un manuscrito titulado Copia delli capitoli dell’illustrissimo Ordine della Stella, de 199 páginas, fechado en 1659 y escrito en italiano, que contiene unas 42 ordenanzas y capítulos acerca de la orden. Este documento probablemente procede de la biblioteca particular del duque de Osuna. Por otra parte, existen múltiples referencias a un documento titulado Copia degli capitoli dell’illustrissimo Ordine della Stella fatta in tempo dell’Ill.mo principe don Giuseppe Alifia Baglio e Maestri di Cavalieri don Giuseppe Marullo e don Lorenzo Gregori nell’anno 1659 que debería estar en la biblioteca pública de Mesina, pero no encontrado hasta el momento. Se baraja la hipótesis de su posible destrucción, junto con los demás archivos, tras la supresión de la Orden. que regulaban la vida del caballero, tanto en sus tareas de adiestramientoSi eserciteranno i nostri cavalieri sul cavalcare, giostrare, torneare così a piè come a cavallo, e in giocare bene d’ogni sorta d’armi. Annali Universali di statistica, economia pubblica, storia, viaggi e commercio, Volume Sessantesimonono, Luglio, Agosto e Settembre 1841, Presso nella galleria Decristoforis, Milano 1841, Pag 185. como en su vida privada, especialmente en los momentos decisivos de la vida, tales como el matrimonio.Quando alcun cavaliero de’ nostri prendesse moglie e volesse celebrare nozze pubbliche, essendo richiesto il principe de intervenire e vi andrà in forma di congregazione, con quel numero di cavalieri, che a lui parerà per favorire lo cavaliere sposo. Così anco nella infermità o carcere de’ cavalieri sia pensiero suo di mandarlo a visitare
Para ingresar en la Orden, los caballeros tenían que demostrar nobleza de sangre por los cuatro primeros apellidos por más de 200 años.Condiciones muy parecidas a las hasta hace unos años mantenía vigente otra real orden de caballería: la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, en la que hay que demostrar nobleza de sangre aportando los correspondientes certificados de las últimas 5 generaciones de los primeros cuatro apellidos, de forma independiente en cada uno de ellos.Furono ammessi in questa congregazione quei soli, le di cui famiglie provarono con autentiche scritture lunga serie di nobiltà, come appunto si costuma nei Cavalieri gerosolimitani. Storia di Mesina. Vol. III., Mesina medievale e moderna. Dai normanni ai Borboni, Salvino Greco, ISBN 887442258X y 9788874422586, Edita Siciliano 1998 Cuando alguno de estos caballeros dejaba su puesto vacante, fuese la causa que fuese, su plaza quedaba disponible para algún familiar consanguíneo sin más requisito que haber cumplido 20 años y pagar la cuota de admisión, fijada en la nada despreciable cifra para la época de 30 onzas.Quando alcuno de’ cavalieri o per morte o per cancellazione venia a mancare, chi appartenea a nobile parentado, ed, avendo venti anni, tenea cavalli ed armi, ed atto si trovava agli esercizi di buona cavalleria, potea a voti essere ammesso a far parte della congrega, pagando in pria la somma di onze trenta, con le quali si acquistava una rendita in nome della corporazione. Mesina nell’800, Giuseppe La Farina, Gruppo Editoriale Brancatto 1996, ISBN 88-803 1 -485-8
Eran faltas graves, motivo de expulsión, asuntos como no presentarse inmediatamente bajo el estandarte de la orden cuando la campana o la tromba sonaban a rebato, más aún sin un motivo que pudiese justificar tal acción. Igualmente cuando en tiempos de guerra un caballero abandonaba dicho estandarte o combatía bajo otra bandera.