El río Grande de Santiago (también, Santiago Ixcuintla o simplemente Santiago), es un río que está localizado en el Occidente de México. Nace en Ocotlán, en la ribera oriental del lago de Chapala, a una altitud de 1524 , y discurre por los estados de Jalisco y Nayarit, delimitando su frontera a lo largo de unos 30km. Su caudal fluye a un costado del Área metropolitana de Guadalajara y desemboca en el océano Pacífico (cerca de San Blas, Nayarit). Su trayecto es de 562 km y drena una cuenca de 76 400 km².Sistema nacional de Información Estadística y Geográfica. «Vertiente y principales ríos - longitud - periodo de observación - 2004 - nacional». Disponible en: . En él se encuentran las presas: El Cajón (2007), Aguamilpa (1994) y Santa Rosa (1964), la presa reguladora San Rafael, la presa derivadora El Gileño y La Yesca.

Por su escurrimiento anual promedio, es considerado el segundo río en importancia del Pacífico mexicano; su cuenca cubre un área de 72.427km² y abarca parte de seis estados: Aguascalientes, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit y Zacatecas.

Más de 7.5 millones de personas viven en esta cuenca, la mayoría concentrada en el Área metropolitana de Guadalajara. El desarrollo industrial también se concentra en esta misma zona, extendiéndose por el río Santiago hacia Ocotlán. De acuerdo a la CONAGUA, las regiones del Valle de México, Balsas, Lerma-Santiago y algunos sitios de Golfo centro representan las regiones más contaminadas del país.Comisión Nacional del Agua. «El agua en México. Cauces y encauces.».

Sistema Lerma-Santiago

El origen de este río se encuentra en el río Lerma que tiene su origen en el Estado de México, pasando por los estados de Guanajuato, Michoacán, se une en el lago de Chapala en Jalisco al río Santiago. Es considerado un mismo río, aunque ha sido represada y separado por el Estado mexicano.

Geografía Curso en Jalisco

Poco después de salir del lago de Chapala pasa por Ocotlán, y poco antes de pasar cerca de Guadalajara forma la cascada o salto de Juanacatlán, entre la población de este nombre y la de El Salto, con 15 m de alto y 130 m de ancho. Es aquí donde comienza a formar una serie de barrancos, que se extiende hasta casi salir de la sierra Madre Occidental. Luego pasa por la presa Santa Rosa, poco después pasa a 6 km de Tequila, donde se le conoce como Lerma-Santiago.

Curso en Nayarit

thumb|250px|Fotografía de la presa de El Cajón, tomada desde el margen derecho, río arriba.

En Nayarit, antes de pasar cerca de Tepic (a 47 km en línea recta), está la cortina de la presa El Cajón. Río abajo, a unos 60 km, se llega a la presa de Aguamilpa (inaugurada en 1997), y luego a la localidad de Yago, y más tarde por Santiago Ixcuintla. Desemboca en el océano Pacífico, en Nayarit, a 21 km al noroeste de San Blas (en el mismo estado), creando zonas extremadamente fértiles y aptas para la agricultura.

Afluentes

Tiene numerosos afluentes, entre los que destacan: el Río Verde (Jalisco), el río Juchipila (Zacatecas), el río Huaynamota (280 km, en Nayarit), y el río Bolaños (360 km, en el límite estatal) entre otros (los cuatro afluentes por la margen derecha).

Desde la Presa Santa Rosa hasta el comienzo del vaso de la Presa de Aguamilpa corre en dirección predominante al noroeste, para luego virar al suroeste.

Contaminación El río Santiago es uno de los ríos más contaminados de México. Recibe desechos tóxicos de un denso corredor de desarrollo industrial en el estado de Jalisco, así como aguas negras del Área metropolitana de Guadalajara y centros urbanos más pequeños como Ocotlán, El Salto y Juanacatlán. En lugares como El Salto y Juanacatlán, el aire huele a ácido sulfhídrico, y las aguas grises y espumosas se han convertido en fuente de problemas de salud pública, provocando desde ronchas y problemas respiratorios hasta insuficiencia renal y cáncer. Desde 2002, y especialmente a partir de 2006, un movimiento socioambiental ha surgido en torno a estos temas.

El grave deterioro ambiental de la cuenca del río Santiago –que para algunos se inicia en los años setenta – sufre el consecuente pasmo de las autoridades públicas estatales, la indiferencia de las federales electas en el año 2006 y la impotencia de las autoridades municipales. El panorama resulta no sólo desolador en cuanto al cuidado y preservación de la riqueza natural y de la vida vegetal y animal que anima este ecosistema, sino ominoso en cuanto se le relaciona con la población que habita en sus márgenes o inmediaciones.Camps, S. P., & Guzmán Arroyo, M. (2009). Estudios de la cuenca del río Santiago: un enfoque multidisciplinario. Mexico: Editorial Paramo.

El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), en el análisis Actualización del estudio de calidad del agua del río Santiago, que realizó entre 2009 y 2011, reveló la presencia de mil 90 sustancias químicas en el cauce y sus afluentes (entre ellos el canal El ahogado). Entre esas sustancias se encuentran compuestos orgánicos semivolátiles y volátiles, tales como ftalatos (disruptores hormonales), fenoles (compuestos que afectan el desarrollo neuronal), el tolueno (neurotóxico) y retardantes de flama (cancerígenos). Además observó que entre 87 y 94 por ciento de la industria incumple en al menos un aspecto la NOM 001 sobre límites máximos permisibles de contaminantes en aguas residuales.

Algunas agencias gubernamentales han realizado estudios para identificar las fuentes de contaminación del río Santiago, pero la información sigue siendo incompleta. En un estudio de 2006, elaborado para la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento de Jalisco (CEAS), se detectaron 305 fuentes de contaminación en los municipios de El Salto, Juanacatlán, Tototlán y Poncitlán; 14 de ellas venían de instalaciones pecuarias, 20 de descargas municipales y 271 de actividades industriales.

Con base en el diagnóstico elaborado por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) se comprobó que el grado de perturbación que presenta el cauce del Río Santiago es crítico.

Algunos estudios han documentado que el río recibe descargas de 280 industrias, desechos de granjas porcícolas, desechos municipales de Ocotlán, Poncitlán, Atequiza y Atotonilquillo, y desechos crudos de la ZCG –en donde existen al menos diez parques y zonas industriales- a través de los canales de El Ahogado y Arroyo Seco. Asimismo, se ha constatado que los efluentes no reciben el tratamiento óptimo, por lo cual es uno de los más contaminados en México. Se ha señalado también que el agua extraída para usos domésticos e industriales no es reutilizada, sino que se vierte nuevamente al Santiago altamente contaminada.

De hecho hay investigaciones que advierten que sus aguas no son aptas para el consumo humano, ni para usos agrícolas. Un estudio realizado por académicos de la Universidad de Guadalajara detectó niveles de coliformes fecales 110 veces por encima del límite recomendable, así como concentraciones de plomo, zinc, amoniaco y fosfato que ponen en riesgo la vida animal y vegetal que soporta el río. En otro estudio generado por científicos de la UDG (Universidad de Guadalajara) en colaboración con CEAS, se encontró benceno, una sustancia cancerígena.

La cantidad de materia orgánica que es depositada en el cauce, rebasa su capacidad de depuración ya que propicia la desaparición de oxígeno disuelto, junto con la flora y fauna, indicadores de un cuerpo de agua sano. Así mismo, los residuos industriales generan la salinización de los suelos y degradación de nutrientes esenciales para uso agrícola.

Por su parte, la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCAAN) en su apartado de acciones emprendidas por México refiere que en las descargas de agua residual en 15 estaciones de monitoreo del río y sus corrientes tributarias, como el río Zula y los arroyos El Ahogado y Chico, se detectaron incrementos de concentración de arsénico en dos subtramos del río Santiago, en aguas abajo de Poncitlán y aguas arriba de El Ahogado, hasta el puente de Matatlán. Refiere que hay dos tramos de deterioro de agua en el río; uno de ellos está entre Cuitzeo y Poncitlán, donde se da la degradación más significativa, y el otro entre la presa La Corona y la confluencia con el arroyo El Ahogado.

El estado de Jalisco trata el 83% de las aguas que llegan desde el río Lerma al lago de Chapala. Por otro lado, sólo trata un 3% de las aguas que salen por el río Santiago.

Comunidades ícticas y desarrollo hidráulico El desarrollo hidráulico de la cuenca del río Santiago ha sido muy intenso y prolongado, ya que se inició a mediados del y aún continúa. Entre las diversas presas instaladas, sobresalen las construidas en los últimos 50 años por la altura de su cortina y su tamaño, así como por los efectos de la generación hidroeléctrica y su ubicación en cascada. Actualmente se ha incrementado la presión por el agua y la construcción de presas para abastecimiento público, principalmente en el río Verde.

Los efectos de la fragmentación, pérdida del hábitat e introducción de especies exóticas, han sido poco estudiados en esta cuenca, aunque en sistemas similares se ha reconocido que los efectos acumulativos modifican las redes tróficas, incrementando el riesgo de pérdida o extinción de especies de peces.

La evaluación de los cambios regionales en la comunidad íctica, asociados al desarrollo de grandes obras de infraestructura hidráulica, no está realizándose actualmente por ninguna institución, ya que los únicos estudios requeridos para autorizar este tipo de obras, se solicitan a través de las manifestaciones de impacto ambiental, que en general incluyen el inventario de especies y el señalamiento de las especies incluidas en la NOM–059–SEMARNAT–2010. El seguimiento de los cambios esperados en la estructura y función de la comunidad por la infraestructura o usos del agua es además insuficiente, porque no se aplica un programa de monitoreo, ni en la construcción, ni en la operación de las obras. Estudios han señalado efectos de los embalses y de las especies introducidas sobre la estructura de la red trófica, siendo uno de estos el traslape trófico aguas arriba y abajo de las presas. Los efectos conjuntos de estas acciones han llevado a la extinción de especies en tramos del río Lerma y así como a extinciones locales.

Estudios recientes en la región central de México están explorando la manera en que las especies nativas han sido impactadas por las actividades humanas, para determinar los puntos rojos o focales de diversidad remanente y así guiar las prioridades de conservación, por lo que resulta imperativo revisar las variaciones impuestas por los embalses, antes de avanzar, con escasos estudios, en la determinación y autorización del futuro potencial para abastecimiento o generación de energía de las subcuencas menos explotadas.

Industrialización

En Ocotlán, donde el río Santiago nace del lago de Chapala, se inició el desarrollo industrial en 1935, cuando Nestlé construyó una planta para producir leche condensada. Doce años después, una empresa estadounidense, llamada Celanese Mexicana, instaló una fábrica para producir fibras sintéticas en las afueras de Ocotlán, en el municipio Poncitlán. Estos fueron los antecedentes del boom industrial que pronto surgiría.

Los contaminadores industriales provienen de diversos sectores. Al analizar los establecimientos en El Salto (Jalisco), destacan los siguientes: metalúrgico (15), químico y farmacéutico (14), metalmecánico (10), electrónico (9), automotriz (9) y alimentos y bebidas (8).

De acuerdo con el Registro Estatal de Transferencia de Contaminantes, las 10 industrias con reportes más elevados de descarga de metales pesados y cianuro, son las siguientes: Huntsman Internacional de México, Grupo Celanese, Cervecería Modelo Guadalajara, Nestlé México, Hilasal Mexicana, Cervecería Cuauthemoc Moctezuma, Casa Cuervo, IBM y servicios estrella azul de Occidente.