Pedro Manrique de Lara (fallecido en enero de 1202), comúnmente llamado Pedro de Molina y por lo general conocido en las fuentes francesas como Pedro de Lara, era un noble castellano y jefe militar de la Casa de Lara. A pesar de que pasó la mayor parte de su carrera al servicio de Alfonso VIII de Castilla, también sirvió brevemente a Fernando II de León (1185-1186) y fue el vizconde de Narbona por derecho hereditario después de 1192. Fue uno de los magnates castellanos más poderosos de su tiempo y defendió el reino de Toledo y la Extremadura contra los almohades. También luchó en la Reconquista en Cuenca, y fue «un segundo fundador» del Monasterio de Santa María de Huerta.

Pedro se casó tres veces. En su primer matrimonio, con una infanta pamplonesa, forjó una relación con el linaje del héroe popular Rodrigo Díaz, y algunos eruditos han sugerido que el patrocinio de Lara se encuentra detrás del poema épico Cantar de Mio Cid. La segunda esposa de Pedro era una pariente de Enrique II de Inglaterra. Las conexiones ultrapirenaicas de Pedro explican su adopción de los sellos de autenticación de los documentos y fue el primer noble español del cual sobreviven algunos ejemplos. También adoptó la frase «por la gracia de Dios» para indicar su independencia en el gobierno del señorío de Molina que había heredado de su padre.

Herencia Pedro era el hijo mayor y heredero de Manrique Pérez de Lara y Ermesenda, hija de Aimery II de Narbona. Se le llamó frecuentemente «de Lara», un apellido toponímico utilizado por su abuelo homónimo Pedro González. Sus descendientes adoptaron su propio patronímico, Manrique, como parte de su apellido. El patrimonio de Pedro fue extenso, pero es bien conocido por lo mucho que hipotecó o vendió con escaso beneficio lo cual dio lugar a la acusación de que era un mal administrador. Fue dueño de tierras en Cogolludo.Para un mapa del patrimonio de Pedro, véase Doubleday (2004), p. 50.

Pedro aparece por primera vez en un documento público el 18 de diciembre de 1157. Su padre murió en la batalla de Huete en el verano de 1164 y su semiindependiente señorío de Molina fue heredado por su viuda, quien de inmediato donó la mitad a su hijo primogénito. En noviembre de 1164 Pedro gobernaba el feudo del este de Atienza que su padre había tenido antes de su muerte. Un documento datado el 1 de marzo de 1165 es el único que cita a Pedro como tenente de Lara, de la que su linaje tomó su nombre. Después de la muerte de su padre, Pedro compartió la tutela de Alfonso VIII con su tío paterno Nuño Pérez de Lara hasta que el joven rey alcanzó la mayoría de edad en 1169.

Primer matrimonio thumb|350px|right|Vista del castillo de Molina de Aragón, cabeza del señorío de Molina. La primera esposa de Pedro fue la infanta Sancha Garcés, hija del rey García Ramírez de Pamplona y de su segunda esposa, Urraca, hija ilegítima de Alfonso VII de León y su amante Gontrodo Pérez, por tanto, descendiente de la realeza por ambos lados. Por el lado paterno, Sancha también era bisnieta de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, padre de su abuela Cristina Rodríguez.

Sancha aparece por primera vez en 1165 como su mujer en una donación para la fundación premonstratense del Monasterio de Santa María de La Vid. Esto presentó problemas, sin embargo, ya que su primer marido, Gastón V de Bearne, no murió hasta 1170. En mayo de 1172, Pedro y su hermano Manrique donaron la mitad de las salinas de Tercegüela a la abadía de Santa María de Huerta y al abad Martín de Hinojosa. En febrero de 1173 Manrique y Sancha donaron la mitad restante a cambio de un caballo. En la carta se lee «hecho en el mes de febrero en la era de 1211 en el año en que el rey Sancho VI de Navarra dio a su hermana al conde Pedro hijo de Manrique» (facta ... mense febrero in era M.CC.XI in anno quando rex Sancius Navarre dedit sororem suam comiti Petro filio comitis Almarica). Esto indica que los esponsales debieron celebrarse en algún momento después de febrero de 1172, y como Sancha no aparece con su marido en la donación de mayo de 1172, probablemente después de esa fecha también.

Gobernador militar de la frontera sur El 1 de septiembre de 1166 Pedro fue nombrado conde (comes en latín), la más alta dignidad a la que un noble castellano de su tiempo podía llegar a ser nombrado por el rey. Se tituló a sí mismo con frecuencia Dei gratia, «por la gracia de Dios», un uso poco frecuente de un noble en la España del , tal vez prestado de sus primos occitanos o catalanes.

También hay un ejemplo del uso de la frase munere divino («por la misericordia divina»). En 1168 fue enviado a gobernar las tenencias de Osma y San Esteban de Gormaz en el este de Castilla. El 4 de octubre de ese año hizo una donación a la iglesia parroquial de Molina.

Pedro fue un benefactor habitual de la orden militar de los caballeros de Calatrava. Hizo su primera donación el 8 de mayo de 1169. En 1169 intervino para arbitrar en una disputa entre los pobladores de Molina y de la Abadía de Huerta sobre los límites de la localidad de Arandilla.

En junio de 1170 Pedro era tenente de la importante zona fronteriza militar de Extremadura. El 5 de noviembre de 1172 aparece gobernando Cabezón. El 3 de abril de 1173 gobernaba el reino de Toledo, la región centrada en la populosa ciudad de Toledo y frontera con al-Ándalus en el sur. Ese mismo año, cuando Alfonso VIII invadió Navarra llegando hasta Pamplona, actuó como mediador entre el soberano castellano y su cuñado el rey Sancho VI de Navarra. La guerra terminó en un tratado en octubre.

En 1177, tomó parte en el asedio de Cuenca donde murió su tío el conde Nuño Pérez de Lara. El 19 de agosto, durante el asedio, Cerebruno, arzobispo de Toledo, compró las tierras de Pedro en Añover y Barcilés por 100 maravedíes. El tamaño y la sofisticación de la propia corte de Pedro Manrique y su mesnada es indicado por su empleo de un mayordomo (maiordomus) a su cargo, Pedro Vidas, en 1177.

Segundo matrimonio Pedro tomó como segunda esposa a Margaret (Margarita, Margerina), posiblemente Margarita de Huntingdon, un miembro de la casa real de Escocia,Barton (1997), 282 n4, citando a Evans, 187–91, como originador de la hipótesis del antepasado real escocés. probablemente en 1182/83,y aún aparecen casados el 17 de noviembre de 1189. No se conocen hijos de este matrimonio.

La pareja aparece por primera vez ya casados en una carta redactada en Angers el 23 de enero de 1183 y conservada en el cartulario de Llanthony Secunda. La carta registra los bienes de la dote de una cierta Margarita, pariente de Enrique II de Inglaterra, entregados por su marido, Petrus Dei gratia comes de Lara. Las propiedades concedidas eran Molmera (quizás Molina), Andaluz, Agusino, Eles, y Polvoranca. Esta carta es la única evidencia que sugiere que la esposa de Pedro era una princesa escocesa. Margarita de Huntingdon, la hija de Enrique, conde de Northumbria, sin embargo, estuvo casada con Humphrey III de Bohun desde alrededor de 1174 hasta su muerte en 1181, y se registró como una viuda en la Rotuli dominabus (1185/6). El argumento principal para la identificación de la esposa de Pedro y Margarita de Huntingdon es que Llanthony Secunda fue fundada en 1136 por Miles de Gloucester, abuelo de Humphrey III de Bohun, proporcionando así un vínculo entre la esposa de Pedro y el monasterio. Enrique de Northumbria, el padre de Margaret, era un pariente del rey de Inglaterra. Godofredo II, duque de Bretaña, quien confirmó la carta, era un yerno de Margarita por su primer marido (Humphrey era su segundo), Conan IV de Bretaña.

El uso de sellos Los primeros sellos de cera aristocráticos de España que han sobrevivido se encuentran colgando de un documento de Pedro datado el 22 de enero de 1179. Dado que esta práctica ya era corriente en Francia, es probable que entrara en España a través de las conexiones de los Lara con Narbona y estuvo sin duda inspirada en los diseños ocitanos y catalanes. Es posible que se haya hecho de un molde matriz tan temprano como en 1164 cuando Pedro sucedió a su padre en el señorío de Molina. Este es el único ejemplo del sello de Pedro que ha sobrevivido y, aunque muy desgastado, su imagen se puede describir:

El sello es de doble cara, ambas partes con representaciones ecuestres de Pedro. En el anverso lleva la leyenda apenas perceptible «sello del conde Pedro», y la leyenda del reverso indiscernible, que parece ser una frase o lema. Este sería el primero de solo tres ejemplos de sellos personales de la España medieval portando lemas. La carta a la que se adjunta pone el pueblo de Torralba de Ribota, que pertenecía a la iglesia madre en Calatayud de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén en España, bajo la protección de Pedro Dei gratia comes, «conde por la gracia de Dios». Se confirmó en la ciudad de Calatayud, el día de San Vicente en el año 1217 de la era española. La identificación con Pedro Manrique es segura, ya que no había ningún otro conde llamado Pedro de Castilla en el momento, ni ningún otro conde con el estilo Dei gratia. Pedro estaba en Torralba en marzo de 1179 y el 20 de marzo acompañó al rey Alfonso VIII en la colocación de la primera piedra de la abadía de Huerta.

Relaciones con las casas religiosas El 11 de febrero de 1172 Pedro recibió la mitad de la villa de Beteta de la Catedral de Santa María de Sigüenza, a cambio de la mitad de la villa de Beteta y su castillo. El 2 de mayo hizo una donación al monasterio cisterciense de Sacramenia. El 17 de mayo, hizo otra donación a una casa cisterciense, esta vez la Abadía de Huerta. A pesar de que hizo donaciones a los premonstratenses y los benedictinos (el monasterio de Arlanza en una fecha desconocida, los cistercienses eran su orden monástica preferida. El historiador cisterciense Ángel Manrique en sus Annales Cistercienses (II, 429) considera que Pedro y sus descendientes, los Manrique de Lara, como los "segundos fundadores" de Huerta, debido a sus numerosas obras de beneficencia.

El 26 de junio de 1176 Pedro hizo una donación a los clérigos regulares de Alcalech. En octubre de 1176 realizó una donación aparentemente piadosa a la catedral de Sigüenza, en este momento sin recibir nada a cambio. El 16 de enero de 1178 hizo su segunda donación a la parroquia de Molina. El 1 de enero de 1181 Pedro y su hermana María concedieron a la villa de Carabanchel, en las afueras de Madrid, a cierto Gonzalo Díaz y su esposa Melisenda. La villa había sido hipotecada por 100 maravedíes por Ermessinde de Narbona.Barton (1997), p. 282, citando a F. Fita, «Madrid en el siglo XII,» Boletín de la Real Academia de la Historia, 8 (1886), 68–69. Más tarde en ese año (28 de junio) Pedro se comprometió en 2000 maravedíes para la construcción de un monasterio en Arandilla, que había permanecido en su jurisdicción por lo menos desde 1169. Además del dinero, no solo Pedro ofreció terrenos para la construcción de una abadía, sino que también concedió a los monjes de Huerta (que eran quienes lo construirían), cuatrocientas ovejas, cuarenta vacas y diez yeguas. Pedro también dio instrucciones de que fuera a ser enterrado en el de Arandilla si el trabajo en el monasterio no estuviera terminado en el momento de su muerte, y que su sucesor iba a donar otros 3000 maravedíes. Ya en el 14 de marzo de 1167, Ermesenda, la madre de Pedro había tratado de establecer un monasterio y había dado en usufructo sus posesiones en Arandilla a los monjes de Huerta de dos años en esa fecha, y también les prometió algunas propiedades de Molina. Asimismo se comprometió a entregar 200 piezas de oro cada año para la erección de un monasterio en Arandilla, ofreciéndose incluso a pagar el sueldo del maestro de obras que supervisaría la construcción. Ningún monasterio fue construido en Arandilla, ni fue Pedro enterrado allí. No está claro por qué el proyecto fracasó.