En los humanos, el ano (del latín anus, «ano» o «anillo»)twitter.com ANUS en latín -con una sola n-significa y da en español "ano", consultado el 29 de diciembre de 2019 es un orificio corporal que se halla en el extremo terminal (inferior) del tubo digestivo, de la misma manera en que la cavidad oral (boca) es el orificio del extremo inicial (superior). Constituye la apertura externa del recto y está localizado en la hendidura entre los glúteos. Está recubierto de mucosa, y se trata de una abertura a través de la cual los materiales de desecho de la digestión (heces) salen del cuerpo. Dos esfínteres controlan la salida de heces del cuerpo durante el acto de la defecación, que es la función principal del ano: el esfínter interno del ano y el esfínter externo del ano. Estos esfínteres son músculos circulares que normalmente mantienen la constricción del orificio y que se relajan cuando es necesario para el funcionamiento fisiológico normal. El esfínter interno es involuntario, mientras que el externo es voluntario. Entre los genitales y el anos se encuentra el perineo.
Al orificio anal se le añade por arriba la parte más inferior del recto que precede, y por abajo, la zona cutánea que lo continúa y que lo rodea. Así, en los seres humanos, el ano se convierte en un conducto de unos 15 a 20 milímetros de longitud (canal anal) a través de cual discurren las heces durante la defecación.
En parte debido a su exposición a las heces, varias condiciones médicas pueden aftectar el ano, como las hemorroides. El ano es sitio de potenciales infecciones y otras condiciones, entre ellas el cáncer (véase cáncer de ano).
Con el sexo anal, el ano puede jugar un papel en la sexualidad. Las actitudes hacia el sexo anal varían, y es ilegal en algunos países. El ano es a menudo considerado una parte tabú del cuerpo, y se le conoce por mucho términos de jerga, por lo general vulgares. Algunas infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH/sida y las verrugas anales, pueden transmitirse con el sexo anal.
Localización y relaciones anatómicas del ano en los humanos miniatura|Localización del ano humano en el tracto gastrointestinal.
El ano en los humanos está situado en la línea media del cuerpo, un poco por detrás de la línea biisquiática. Se abre en el vértice posterior del periné (o perineo), un poco por delante del coxis y en el fondo del surco longitudinal que separa las dos nalgas. El ano se encuentra relacionado, por los lados, con el músculo esfínter externo, con las fosas isquiorrectales y con los elevadores del ano, por detrás con el rafe anococcígeo y con los fascículos musculares que en él se insertan y por delante con la uretra (en el hombre) o con la vagina (en la mujer).
Límites miniatura|230px|right|Región del ano de un varón.
Hay divergencia de opiniones entre los anatomistas respecto a cuáles son los límites anatómicos del ano, pero en general se consideran los siguientes:
Por arriba el límite es una línea circular, la línea anorrectal, línea dentada o línea pectínea, irregularmente sinuosa, que pasa por el borde de las válvulas semilunares del recto. En esta línea se separa el recto de la piel, el endodermo del ectodermo. Por debajo en el periné, el ano está limitado por la línea anoperineal, difícil de delimitar, a partir de la cual surge el vello del periné. La zona de periné que rodea a la línea anoperineal se llama margen anal.
El «canal anal» es el conducto que se extiende desde la línea dentada hasta la línea anoperineal.
Conformación
El ano por fuera tiene forma circular cuando está dilatado, cuando pasan las heces o se introduce un objeto. En reposo tiene forma de hendidura anteroposterior de la que parten de forma radiada cierto número de pliegues, los pliegues radiados del ano, que son pronunciados con la contracción del ano y que se borran completamente cuando se dilata el orificio. La piel que rodea al orificio anal se llama margen del ano, y es un tipo de piel más delgada, más colorada, constantemente húmeda y sin vello. Los vellos aparecen a partir de la línea anoperineal.
Constitución anatómica miniatura|La cara posterior del recto y el ano queda expuesta al retirar la parte inferior del sacro y el cóccix.
El conducto anal está formado por un aparato muscular y por piel modificada.
Aparato muscular formado por fibras lisas circulares dispuestas por fuera de la mucosa y que forman el esfínter interno del ano, por fibras musculares estriadas circulares que forman el esfínter externo del ano. Otros músculos relacionados con el ano son: el músculo retractor del ano, el músculo rectouretral y el músculo elevador del ano. Revestimiento cutáneo cubierto por piel modificada, más delgada, menos rica en papilas y que carece por completo de pelos y de glándulas. El canal anal está recubierto por un epitelio escamoso no queratinizado. Por encima del límite superior del canal anal (línea pectínea) existe una zona de transición en el recto de unos 6 a 12 mm, en la que el epitelio escamoso pasa a ser epitelio cilíndrico columnar de una forma progresiva.
Vasos y nervios
La circulación y la inervación del ano se confunden con la del recto y con las del periné, proporcionadas principalmente por los nervios anales inferiores y por otras ramas del nervio pudendo, como ciertas fibras del nervio perineal. Las arterias del ano proceden en su mayoría de la arteria hemorroidal inferior, rama de la arteria pudenda interna. Los vasos linfáticos desembocan tanto en los ganglios hipogástricos como en los ilíacos externos y en los ganglios linfáticos inguinales.
Vello perianal miniatura|Ano masculino con vello perianal.
En el área anal, los vellos aparecen a partir de la línea anoperineal; generalmente están más desarrollados en el hombre que en la mujer. En los humanos, durante la pubertad y la adolescencia aumentan los niveles de andrógenos (hormonas sexuales masculinas). Los folículos de vello responden a dicho aumento, principalmente al de la testosterona y sus derivados, lo que provoca el crecimiento del vello androgénico en el cuerpo, siendo alrededor del ano donde comienza a aparecer un tipo de este vello denominado vello púbico, el cual irá cubriendo el área genital y púbica. En algunos grupos étnicos, el vello perianal es menos común.
Aroma perianal
La piel contiene dos tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas y apócrinas. Sus secreciones pueden causar olor corporal. Las glándulas ecrinas, que se encuentran en grandes cantidades por todo el cuerpo, segregan un líquido acuoso, la conocida transpiración. Las apócrinas, en cambio, están distribuidas selectivamente en axilas, pezones, ingle y región perianal; estas glándulas generan el olor humano. Dado que alrededor del ano tenemos gran cantidad de ellas, siempre emanan sus olores característicos.
Defecación
miniatura|150px|left|El bidé es un recipiente empleado para realizar la limpieza con agua corriente del ano, luego del proceso de la defecación; así como también los órganos genitales externos. miniatura|150px|right|El papel higiénico es empleado específicamente para realizar la limpieza del ano luego del proceso de la defecación.
Proceso
La función del ano es ser el orificio de expulsión de las heces del organismo mediante la defecación. El músculo elevador del ano produce un ángulo de 90° entre el recto y el ano lo cual produce el cierre al paso de las heces, de un modo similar al doblado de una manguera. En el proceso de la defecación se incrementa la presión intra-rectal, que llena de heces el recto, aumentado por las contracciones de los músculos del piso pélvico y abdominal. Un músculo involuntario, el esfínter anal interno, junto con el externo, responden a la presión mediante la relajación, permitiendo así que las heces puedan entrar en el canal anal. Antes de defecar, el relajamiento de ambos esfínteres anales junto con el músculo elevador del ano produce que el ángulo entre el recto y ano pase a 15°, lo que permite la evacuación de las heces. Olas peristálticas empujan las heces hacia el ano. Finalmente, el músculo elevador del ano tira del ano mientras las heces continúan saliendo.
Higiene posterior Para promover la higiene en general, los seres humanos suelen limpiar el exterior del ano después de vaciar los intestinos. Se suele emplear papel higiénico —el cual es fabricado con este específico propósito— o un enjuague con agua de un bidé. Las prácticas de limpieza anal suelen variar entre las distintas culturas humanas.
Cosmética relacionada con el área anal miniatura|180px|right|Un piercing anal.
Por varias razones es habitual la eliminación del vello perianal mediante afeitado, recorte, y distintas técnicas depilatorias (por ejemplo, depilación brasileña). Después de la pubertad, el área anal puede oscurecerse respondiendo a la genética individual. El blanqueo anal es un proceso en el cual se aclara dicha área buscando obtener una apariencia «más juvenil».
Los pírsines en la zona anal no son comunes comparados con otros tipos de piercings, ya que pueden interferir con la función del ano; además se pueden presentar dificultades en la limpieza del área luego de defecar. Un problema extra es que esa área se mantiene húmeda mientras el piercing sana, lo que complica ese proceso. Los situados en la piel que se encuentra a pocos centímetros del ano son más fáciles de cuidar y mucho más comunes. Aun así, los pírsines en esta zona corren un importante riesgo de infectarse y crear abscesos anales o perianales dada la proliferación de microorganismos y parásitos presentes en las heces aun teniendo una escrupulosa higiene.
El ano en relación con la psicología La fase anal o fase anal-sádica designa un concepto de psicología elaborado por Sigmund Freud (psicoanálisis). Define el desarrollo infantil a la edad aproximada de entre 2 y 4 años, especialmente en el segundo año de vida. En esta segunda fase o pulsión de la evolución libidinal, el niño consigue dominar la habilidad de controlar el esfínter anal, lo cual le genera placer, por lo que su atención pasa de la zona oral a la anal. De esta manera, organiza su libido bajo la primacía de la zona erógena anal, imbuída de la relevancia que adquieren los procesos relacionados con la defecación (retención-expulsión) y a la estimación alegórica que adquieren sus heces. En esta etapa se consolida el sadomasoquismo relacionado con el progreso del control muscular.
En este período, tanto el placer como el conflicto se centra en el área anal. Si el niño no es capaz de resolver los conflictos que se presentan durante esta fase puede producirse en él una fijación retentivo anal o expulsivo anal. Esta fijación ocurre cuando hay extremos en la gratificación: si hay un exceso, se desarrollará una personalidad en extremo desorganizada; si hay una carencia, se generará un individuo sumamente organizado.
Uso sexual
Es considerado también como órgano sexual, pues es una zona erógena y por lo tanto excitable, ya que contiene muchas terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas, produciendo sensaciones placenteras tanto en varones como en mujeres. En el varón, la penetración anal produce una sensación de placer por estimulación directa de la próstata (órgano genitourinario masculino) y en las mujeres con la estimulación desde el recto de su útero, su crus clitoral y la pared inferior de su vagina.
Sin embargo, también puede ser doloroso, en ocasiones de forma extrema, y su origen puede ser psicosomático o debido a falta de dilatación y preparación previa, u alguna fisura o herida que provoque dolor.
Es imprescindible, sin embargo, usar lubricantes, ya que la zona no posee lubricación propiamente. Para introducir un pene humano o un consolador de proporciones similares, es necesario usar una técnica de dilatación progresiva para ir logrando una dilatación cómoda del esfínter antes de penetrarlo.