Musa al-Kázim (o al-Kádhim, ‘el que se retrae’ o ‘el que guarda silencio’) fue el séptimo imam de los chiíes duodecimanos después de su padre al-Sádiq y antes de su hijo Ali bin Musa al-Rida. Era el hijo de Yá‘far al-Sádiq y Humaydah, y descendiente de Mahoma, el Profeta del Islam. Sus epítetos eran al-Kázim, Bab al-Hawaiy (la puerta de necesidades) y al-Abd al-Sálih y sus kunyas era Abu ul-Hassan, Abu Ibrahim y Abu Ali. Nació en al-Abwa, entre La Meca y Medina, en una fecha incierta (8 de noviembre de 745, septiembre de 745, o año 746/747). Su madre, Humaydah bint Sa'id al-Andalusiyya, era una umm Walad (esclava) comprada a un mercader de esclavos andalusíes, conocida a menudo como al-Musaffat (la purificada).

Pasaba los primeros veinte años de su vida bajo la protección del padre. Este período coincidió con el conflicto entre los abasíes y los omeyas. Diez años antes del fin del gobierno de al-Mansur Abbasi, su padre fue envenenado y murió. Después de la muerte de su padre, algunos creyeron en el Imamato de su hijo mayor Isma‘il y formaron la secta Ismailita. No obstante, el imamato de Musa al-Kázim tenía más seguidores y continuó con el califato de al-Mansur, al-Mahdi, al-Hadi y Harún al-Rashid.

Durante este período, al-Kázim, al igual que los imames anteriores, intentó evitar el conflicto directo con los califas, luchando negativamente y respetando la taqiyyah. Sin embargo, el movimiento científico que alcanzó su apogeo con las actividades de Muhámmad al-Báqir y Yá‘far al-Sádiq les dio a los imames chiitas una posición especial en la sociedad islámica y esto había causado la preocupación de los califas abasíes. Por otro lado los levantamientos dispersos de los alauitas en distintas partes de las tierras islámicas levantaron sospechas de los califas hasta que al-Kázim fue enviado a prisión varias veces por al-Mahdi Abbasi y Harún al-Rashid. El primer período de la prisión de al-Kázim era coincido con el gobierno de al-Mahdi Abbasi. El gobierno de un año de al-Hadi Abbasi también estaba acompañado de tensión, porque Al-Hadi consideraba el levantamiento de los alauitas por instigación de Musa al-Kázim, entonces juró que no lo dejaría vivir, pero él mismo murió pronto.

Musa al-Kázim fue encarcelado dos veces durante el tiempo de Harún. Según Fajri, algunos de familiares celosos de Musa le trajeron noticias falsas a Harún de que la gente considera a Musa al-Kázim como el imam y le paga Jums y que Musa pretende sublevar. Estos informes se repitieron tanto que el califa se preocupó. Según fuentes chiitas, incluidos Sheij al-Mufid, Sheij al-Saduq y Abu al-Faray Esfahani, lo consideran el resultado de una conspiración de los barmáquidas, que temían la influencia de al-Kázim entre las familiares de Harún. Después de la muerte de al-Kázim, algunos no aceptaban en su muerte y creían que al-Kázim estaba en el ocultismo y se levantaría nuevamente como el último imam (al-Mahdi). Este grupo se llamaba Waqifíyyah.

Musa ha sido llamado al-Kázim debido a su gran paciencia y represión de la ira, y su bondad y generosidad hacia los malhechores. Según Ibn Khallikan, el historiador sunnita, cuando alguien lo calumniaba, Musa le enviaba un regalo. El debate de Musa con Abu Hanífah sobre temas teológicos, cuando aún era un niño, se considera uno de los eventos raros en su vida.

Musa tenía numerosos hijos e hijas. Los más famosos son Ali bin Musa al-Rida, el octavo imam de los imamies, Fátimah al-Masumah y Ahmad bin Musa (Shahcherag), enterrado en Shiraz. La mayoría de los sayyids (descendientes del profeta del Islam) en Irán son hijos de Musa, conocidos como "Sayyids Musawis".

Los nombres y títulos Su nombre era Musa (Moisés). Sus títulos famosos son: Kázim, Sabir, Salih, Abd al-Salih, Qaím, Nafs al-Zakiyya, Wafí (leal), Amín y Bab al-Hawaíy.

Según Yahya ibn Hassan ibn Ya'far, un famoso genealogista, fue llamado "Abd al-Salih" (buen sirviente) debido a su adoración.

Musa ha sido llamado al-Kázim debido a su gran paciencia y represión de la ira, y su bondad y generosidad hacia los malhechores. Según Ibn Khallikan, el historiador sunnita, cuando alguien lo calumniaba, Musa le enviaba un regalo.

Sus kunyas son: Abu Ali, Abu Ibrahim, Abu Ismaíl y Abu al-Hassan. Y para no confundirse con sus hijos Ali ibn Musa al-Rida y Ali al-Naqi, quienes también se llamaban "Abu al-Hasan", le llamaban a Musa "Abu al-Hasan al-awwal" (el primer Abu al-Hasan).

Progenitores Su padre, Abu Abdullah Ya'far ibn Muhammad al-Sádiq, era el sexto Imam de los duodecimanos y el fundador de la religión Ya'fari y descendiente de Ali ibn Abi Tálib y Muhámmad, de la tribu Banu Háshim. Ya'far tuvo la vida más larga entre los imanes chiitas.

Su madre era una Umm Walad (esclava) llamada Humaydah, quien era conocida como "Humaydah al-Musaffat" (purificada) y "Humaydah Barbariyyah".

En Medina, entró a la casa de Muhámmad al-Báqir como esclava y luego se casó con su hijo, Yá‘far al-Sádiq. Ya'far la liberó y la la crió y educó y luego se casó con ella. Humáydah dio a luz a dos hijos llamados Musa al-Kázim y Muhámmad Dibay. Yá‘far al-Sádiq enviaba a mujeres musulmanas a Humaydah para aprender las creencias islámicas y decía sobre ella que Humaydah era tan pura como el oro puro de cualquier impureza.

Las esposas y los hijos Entre las esposas de Musa al-Kázim, se han mencionado a "Naymah" y "Umm Ahmad". Naymah Jatún era la madre de Ali ibn Musa al-Rida y Fátimah al-Masúmah.

Según Qarashi, muchos historiadores la llaman "Tuctam", pero también se denomina "Jayzoran", "Arwa" y "Umm al-Banin".

Según la Enciclopedia del Mundo Islámico, después del nacimiento de al-Rida se denominaba "Tahirah" y "Umm al-Banin".

Umm Áhmad era la madre de Áhmad (conocido como Shahcherag) y Muhámmad.

Según Donaldson Musa tenía dieciocho hijos y veintitrés hijas. Según Etan Kohlberg, el número de sus hijos en las fuentes es entre 33 y 60.

Entre otros hijos de Musa al-Kázim era Ibrahim Asgar, cuya madre era una mujer abisinia llamada Nayiyyah; Y Hamzah, que su madre se llamaba Umm Áhmad. Abbás, Qásim, Ismaíl, Yáfar, Harún, Hasan, Abdulah Awakalani, Ishaq, Obaidullah, Zaid, Fadl, Hasan, Husáin, Sulaimán y Bibi Hakimah estaban entre los otros hijos de Musa, quienes la mayoría de sus madres eran esclavas.

Se adivina que el 70 % de los sayyids (descendientes del profeta del Islam) en Irán son descendientes de Musa al-Kázim (conocidos como "Sayyids Musawis").

Nacimiento e infancia Después de realizar los rituales del Hach al regresar de La Meca a Medina, la caravana de Yá‘far al-Sádiq se detuvo en la zona de Abwa, donde Humaydah dio a luz y nació Musa al-Kázim.

Según la mayoría de las fuentes, Musa nació en el año 128 AH. Si bien Rasul Ya'farian opina que el mes de su nacimiento no se ha registrado en ninguna fuente. Según Etan Kohlberg hay dos fechas para su nacimiento: Dhu ul-Híyyah del año 127 AH y el 7 de Safar del año 128 AH.

Musa nació durante el conflicto entre los abasíes y los omeyas. Era a la edad de cuatro años que al-Saffah, llegó al poder como el primer califa abasí.

Al-Kázim vivía en una familia numerosa con nueve hermanas y seis hermanos. Pasó los primeros veinte años de su vida bajo el apoyo de su padre. Diez años antes del fin del gobierno de al-Mansur Abbasi, su padre fue envenenado y murió.

Según Hasan al-Utrush, el erudito zaidí, el joven al-Kázim fue uno de los participantes en el levantamiento de Muhámmad ibn Abdulah contra los abasíes.

Este informe no concuerda con el informe de Rasul Ya'farian, el historiador chiita, quien cree que el padre de Musa al-Kázim se opuso al levantamiento de Muhámmad ibn Abdulah, conocido como al-Nafs al-Zakiyyah, e incluso abandonó la Medina en el momento del levantamiento en el 145 AH y regresó allí tras el fin del conflicto.

Al llegar la noticia del la muerte de Yá'far al-Sádiq, Al-Mansur escribió una carta al gobernante de la Medina pidiéndole ir a la casa de Yá'far al-Sádiq con el pretexto de decir sus condolencias. Al-Mansur le mandó al gobernante revisar el testamento de al-Sádiq y matar a lo que se presenta como su sucesor. El propósito de al-Mansur al ordenar esto era acabar con el Imamato y eliminar el chiismo por completo.

El gobernante de Medina vio en el testamento de Yá'far que en lugar de una persona, había designado a cinco personas para sucederlo: el califa, el gobernador de Medina, Abdullah Aftah, el hijo mayor de Yá'far, Musa al-Kázim y Humaydah, la esposa de Ya'far. Por lo tanto, la conspiración de Al-Mansur para acabar con el Imamato no tuvo éxito. Según algunas narraciones en el testamento se han determinado tres sucesores: al-Kázim y Abdullah Aftah y al-Mansur Abbasi.

Desacuerdo entre los chiitas después de al-Sádiq Según Ya'farian, la presión política intensiva sobre al-Sádiq en los últimos años de su Imamato y el peligro que representaba el gobierno para el próximo Imam, causó que no nombrara explícitamente al próximo imam, lo que confundió a muchos chiitas y proporcionó las condiciones para que los otros hijos de Al-Sádiq se presentaran a sí mismos como el próximo Imam.

El desacuerdo entre los chiitas en determinación del próximo imám después de Yá'far al-Sádiq preparó las condiciones para surgir varias sectas. Algunos creían que Ismaíl había sido elegido como imam por su padre al-Sádiq, pero dado que había muerto antes de su padre, la sucesión pasaría a su hijo Muhámmad ibn Ismaíl y sus sucesores siguientes. Este grupo se llama los ismaelitas.

Algunos creían que Yá'far al-Sádiq era el último imam y el imamato se terminó después de su muerte.

El tercer grupo, que consideraban al tercer hijo de al-Sádiq, Musa al-Kázim, como sucesor de su padre, era conocido como chisimo Ya'farí o chisimo duodecimano. Este grupo constituye la mayoría de los chiitas.

El cuarto grupo eligió al otro hijo de Yá'far al-Sádiq, Abdullah al-Aftah, el hijo mayor después de la muerte de Ismaíl, como imám, pero Abdullah también murió sin hijos setenta días después de su padre. La diferencia entre ellos y los duodecimanos era que incluían a Abdullah al-Aftah como un imám entre Yá'far al-Sádiq y Musa al-Kázim.

Según Ya'farian, a pesar del surgimiento de estas sectas entre los chiitas, la mayoría de sus eruditos y ancianos aceptaron a Musa al-Kázim como imam.

Enfrentamiento con los califas abasíes Según Rasul Ya'farian, al principio califas abasíes se llevaban bien con los alauitas durante un tiempo. Pero tras fortalecerse el gobierno y ampliar los levantamientos de alauitas en las distintas tierras, aumentaron medidas de austeridad y represión, hasta que no pudieron tolerar incluso sus soldados más cercanos, como Abdullah ibn Ali, Abu Muslim Jorasani y Abu Salamah.

Según Ya'farian, la presión de los abasíes aumentó debido a que el movimiento científico de los pasados imames había preparado una situación especial para Musa y le dio la posibilidad del liderazgo de la comunidad islámica.

Los primeros diez años del Imamato de al-Kázim, del 148 al 158 AH, coincidieron con el gobierno de al-Mansur. Después de eso, hasta el 169 AH, al-Mahdi Abbasi llegó al poder. Luego al-Hadi Abbasi gobernó durante un año. Al final Harún se puso el califa. Al-Kázim murió en el año 183 AH, durante el califato de Harún.

Entre los levantamientos de la época de Musa al-Kázim, era el de Hussáin bin Ali, conocido como "el mártir de Fajj", durante el gobierno de al-Hadi Abbasi. Luego Yahya e Idrís, los hijos de Abdullah, se rebelaron, durante la dominación de Harún. Por esta razón, era natural que los califas abasíes consideraran a los chiitas como sus rivales políticos y fueran sus enemigos.

Mientras tanto, el método de lucha de Musa era un tipo de lucha negativa (taqíyyah) que no era reconocible fácilmente.

Aunque su método contra el gobierno abasí no incluía la acción militar, aprovechó todas las oportunidades para desafiar su legitimidad. Entre sus luchas contra el gobierno era debate con los eruditos del califato.