La batalla de Alepo (en árabe: معركة حلب) fue una confrontación militar en Alepo, la ciudad más grande de Siria, donde se enfrentaron las Fuerzas Armadas de Siria, apoyadas por Hezbolá, militantes chiíes y Rusia, contra distintos grupos rebeldes e islamistas (Ejército Libre de Siria, al Frente Islámico, al Ejército de la Conquista o al antiguo Frente Al Nusra). Como tercera fuerza se encontraba la facción kurda que, aunque no era aliada del gobierno, colaboraba contra los rebeldes, las SDF abandonaron Alepo en marzo de 2018, para ayudar en la defensa de Afrín. La batalla finalizó con la victoria del gobierno sirio y sus aliados sobre los grupos rebeldes y sus aliados.
La escala, posición estratégica de la ciudad e importancia de la batalla en el conflicto sirio llevaron a los combatientes y medios de comunicación a denominarla en ocasiones como «madre de todas las batallas» o el «Stalingrado sirio». La ofensiva contra la ciudad se inició el 19 de julio de 2012, día que también se inició la batalla, en paralelo con otras ofensivas rebeldes contra Damasco y las fronteras sirias. Los distintos grupos rebeldes tomaron el control de la ciudad, a lo que el gobierno respondió con distintas ofensivas que se materializaron en avances y contra avances del frente, hasta que en 2014 el gobierno inició el cerco de la ciudad y una guerra de desgaste que logró en 2016 cortar las rutas de suministro y sitiar la ciudad. De esta forma, en julio de 2016 el gobierno había recuperado gran parte de la ciudad y se estimaba que en la zona gubernamental habitaban 1,5 millones de personas contra las personas residentes en Alepo oriental, la zona controlada por los yihadistas, a la larga siendo un valor menor al diez por ciento de esa cifra. El 6 de octubre de 2016, el presidente sirio Bashar al-Ásad ofreció una amnistía a los combatientes de la ciudad y evacuarlos a ellos y a sus familias a zonas seguras, sin embargo, una mayoría de rebeldes rechazaron la propuesta. El enviado de la ONU en Siria, Staffam de Mistura, se ofreció personalmente para acompañar a los rebeldes en su retirada, al tiempo que los acusó de tener como rehén a la población civil. La batalla terminó a finales de diciembre de 2016, tras la rendición de la guarnición rebelde en la zona sur de la ciudad y su posterior traslado a Idlib, la cual se dio con numerosos inconvenientes y altercados.
Tanto el bando rebelde como el gubernamental fueron acusados de ataques mortales contra civiles, infraestructura civil, hospitales, escuelas o equipos de rescate. A finales de septiembre de 2016, Rusia y Siria lanzaron un gran bombardeo sobre la ciudad «que no tenía precedentes en los cinco años anteriores de guerra». Además, las fuerzas rusas y sirias fueron acusadas, por los medios de comunicación de los países occidentales que apoyaban al bando rebelde, de que sus ataques aéreos están dirigidos contra equipos de rescate y personal de emergencias de los hospitales y otras estructuras civiles. A finales de octubre del mismo año, Rusia y Siria abrieron corredores para permitir escapar a la población civil residente en los barrios en conflicto y como respuesta las fuerzas rebeldes comenzaron el bombardeo de estas áreas, impidiendo la huida de los civiles. La batalla también ha causado una catástrofe cultural, ya que una parte importante de la ciudad vieja de Alepo, patrimonio de la humanidad de la UNESCO, ha sido destruida.
El 27 de noviembre de 2024 hubo una nueva ofensiva rebelde contra el régimen de Al-Asad, que provocó una batalla en Alepo.
Antecedentes
Alepo era la ciudad más poblada de Siria y considerada la capital económica del país y conocida por su tradición artesanal y comercial. La población estaba dividida entre árabes suníes (65 %), kurdos (20 %), cristianos (10 %) y alauíes (5 %).
El levantamiento contra el gobierno de Bashar al-Asad comenzó el 15 de marzo de 2011, con manifestaciones por todo el país. Las dos ciudades más grandes del país, Damasco y Alepo, se mantuvieron al margen de la revuelta popular. En contraste, en ambas ciudades se celebraron manifestaciones con decenas de miles de personas a favor del gobierno de Asad. A medida que el ejército asediaba pueblos y ciudades insurgentes, la protesta evolucionó en una rebelión armada. Las fuerzas de la oposición, compuestas en un principio por militares desertores y voluntarios civiles, se enfrentaron con las fuerzas de seguridad a lo largo del país.
Los enfrentamientos en la gobernación de Alepo empezaron el 10 de febrero de 2012. Durante los siguientes cinco meses, tras varias batallas, los rebeldes se apoderaron de grandes zonas rurales de la gobernación, mientras que la capital provincial, la ciudad de Alepo, permanecía firmemente bajo control gubernamental. Fue entonces cuando la ciudad empezó a movilizarse, sobre todo su Universidad. Tras el atentado suicida que mató a varias personas cercanas a Asad, las fuerzas gubernamentales y de oposición aumentaron sus operaciones por el control de ambas ciudades. Finalmente, el 19 de julio, las fuerzas rebeldes atacaron la ciudad y la batalla empezó.
Desarrollo La «ofensiva de liberación» contra Alepo, proclamada en un vídeo de Youtube por Abdel Jabar al Okaidi, comandante del consejo militar del ELS, se inició el viernes y los combates continuaron por todo el fin de semana. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos "Los enfrentamientos siguen desde el viernes en la mañana entre las fuerzas regulares y unidades rebeldes en el barrio de Salahedin". Por su parte, los Comités Locales de Coordinación (LCC, oposición) señalaron "un éxodo de los habitantes del barrio por temor a los bombardeos del régimen y a una ofensiva" Este barrio fue tomado el mismo viernes mientras que el lunes seguían los combates en los barrios de Sahur y Hanano.
2012: Ataque rebelde y captura de Alepo oriental Represión y bombardeos El 24 de julio, el Consejo Nacional Sirio denunció la muerte de 8 reclusos tras un motín en la cárcel, esta habría sido incendiada y atacada con gases lacrimógenos.
Grupos opositores denunciaron la ciudad estaba siendo bombardeada por helicópteros, sobre todo los barrios de Sheif al Daula, Al Kalasa y Bab Road. También proseguían los combates con especial intensidad en las zonas de Soukkari y Salahedin. Además, según militantes opositores, la ofensiva de la rebelión por tomar el centro había llegado a las puertas de la ciudad vieja.
Varios expertos especularon que los rebeldes querrían recrear en Alepo un "nuevo Bengasi", una ciudad desde donde coordinar los ataques y la resistencia contra el gobierno.
Hegemonía rebelde El 25 de julio, el comandante en jefe del ELS en Alepo, coronel Abdulyabar Akidi, aseguró que, aproximadamente, la mitad de la ciudad estaba bajo su control. Esto incluía los barrios como Al Sukari, Al Sajur, Salahedin y Tariq al Bab, que fueron intensamente bombardeados durante el 26 de julio.
Además, informó de que los rebeldes controlaban a todas las comisarías de la policía ubicadas en los barrios bajo su mando y que habían tomado un centro logístico utilizado por el Ejército gubernamental para almacenar alimentos. Respecto a los combates, el coronel especificó que el gobierno había empleado artillería, helicópteros de combate y cazas MiG-21 para intentar, sin éxito, recuperar los barrios bajo control rebelde.Los rebeldes sirios dicen que controlan «casi la mitad» de la ciudad de Alepo
En vísperas de la batalla decisiva
El portavoz del ELS aseguró a la AFP que: "[Un] Gran número de fuerzas están siendo enviadas de Jabal Al Zawiya (provincia de Idlib, noroeste) a Alepo, más estratégicamente importante" añadiendo que los combates proseguían y la moral de las fuerzas gubernamentales estaba "por los suelos".
Medios locales informaron que "cientos de rebeldes procedentes de todo el norte de Siria estaban llegando a Alepo " reportando también que varios barrios periféricos seguían en manos rebeldes y en la ciudad se escuchaban bombardeos y tiros de armas automáticas.
El presidente del OSDH aseguró que “en las últimas 48 horas han estado llegando refuerzos del ejército sirio por la ruta internacional Damasco-Alepo. El martes los rebeldes atacaron un convoy militar en esta ruta entre Maaret el Nooman y Jan Cheijun (al sur de Alepo) para retrasar la llegada de estos refuerzos”. Agregó que “los rebeldes están enviando numerosos combatientes a Alepo, ya que para ellos, Alepo es igual de importante que lo era Bengasi para los opositores libios de Muamar Gadafi. Alepo es la capital del norte y las regiones septentrionales están bajo el control de los insurgentes, así que si esta ciudad cae es el fin del régimen, los dos adversarios lo saben”, añadió Abdel Rahman.
No fueron pocos los medios de comunicación que catalogaron la batalla como la más decisiva del conflicto.
El Ejército sirio anunció gran ofensiva para retomar la ciudad que se lanzaría el 27 o 28 de julio.Syria army readies assault on Aleppo Las fuerzas oficiales ya habían estado previamente movilizando tropas y tanques provenientes de las provincias de Hama e Idlib y de los enclaves fronterizos entre Siria y Turquía.
Mientras, los rebeldes se centraron en abastecerse de medicamentos, reforzar sus reservas de munición y armamento y aumentar la cantidad de combatientes para resistir a la ofensiva.Los rebeldes se preparan para una ofensiva del Ejército sirio en Alepo
El viernes 27 de julio varios barrios opositores fueron ametrallados por helicópteros leales al régimen, según el OSDH los ataques se concentraron en los barrios de Salahedin, Azamiye, Bustan el Kasr, Mashad y Sukari. En Jamiliyé, Mahatat Bagdad y alrededor de la plaza Saadala al Jabiri se registraban combates entre las fuerzas del ELS y las tropas regulares. Ante el ataque de helicópteros numerosos habitantes de la ciudad se dispusieron a huir. Una fuente de seguridad aseguró a la Agence France Presse que «las fuerzas especiales se desplegaron por el flanco oriental de la ciudad y otras tropas llegaron para una ofensiva generalizada, el viernes o el sábado». También declaró que entre 1500 y 2000 rebeldes llegaron a la ciudad para apoyar la resistencia detallando que los insurgentes tenían en su poder los barrios periféricos del sur y del este y las rutas que llevan al aeropuerto. Del mismo modo el ELS informó de la llegada a la ciudad de cerca de 100 tanques y numerosos vehículos militares del ejército leal.
Mientras, los civiles opositores se reunieron bajo el lema la "Sublevación de las dos capitales (Damasco y Alepo), la guerra de liberación continúa".http://es-us.noticias.yahoo.com/helic%C3%B3pteros-r%C3%A9gimen-sirio-atacan-alepo-preludio-batalla-crucial-084456901.html
Las familias de las áreas rebeldes se desplazaron a las escuelas y la Universidad de la ciudad para refugiarse de la inminente ofensiva del Ejército sirio.
Primera ofensiva del Ejército Sirio
Finalmente, a las 04:00 del día 28 fue lanzada ofensiva del ejército regular apoyados por aviones y helicópteros, encontrando gran resistencia rebelde. Militantes opositores explicaron que desde primera hora el gobierno movilizó sus tropas y más de 30 tanques centrando sus ataques en Salahedin, y que pese a los bombardeos el ELS resistió la ofensiva, llegando a destruir seis tanques. Además, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de «violentos enfrentamientos en la entrada del distrito de Sakhour». Los rebeldes aseguraron que habían detenido la ofensiva contra Salahadine y que hicieron retroceder al ejército hasta Hamadaniye (hacia el oeste), sin embargo, al caer la noche aún proseguían los bombardeos y los disparos de la artillería.