La Fuente Crown es una obra interactiva de arte público y vídeoescultura radicada en el parque del Milenio de Chicago, localizado en el área comunitaria conocida como The Loop.El Chicago Loop es uno de los barrios de la ciudad, centro comercial y financiero, en él «se concentran las principales atracciones para los turistas». Véase este sitio web para mayor información. Diseñada por el artista español Jaume Plensa y creada por Krueck and Sexton Architects, la obra fue mostrada en público por primera vez en julio de 2004. Está formada por una piscina de escasa profundidad de granito negro, con una lámina de agua reflectante entre dos torres de ladrillo de vidrio. Las torres tienen una altura de , y disponen de diodos luminosos (ledes) para mostrar vídeos digitales en las caras que dan a la piscina de granito. El diseño y la construcción tuvieron un coste de 17 millones de USD. De mayo a octubre funciona generalmente con agua, que cae en cascada de forma intermitente por las dos torres y chorrea a través de una boquilla abierta en la parte frontal de cada torre.
Vecinos y críticos la ha elogiado por motivos artísticos y de entretenimiento. Incorpora alguno de los temas y motivos constantes en la obra de Plensa, como es el dualismo que se manifiesta en la luz y el agua, y se extiende a la tecnología del vídeo. La forma como se sirve del agua es única si se compara con cualquier otra fuente de Chicago, por el modo en que promueve la interacción física entre el público y el agua. La fuente tanto como el propio parque permite un alto grado de accesibilidad, gracias a su diseño universal.
La fuente también ha sido motivo de controversia en mayor medida que cualquier otra de las obras realizadas en el parque. Antes incluso de que se iniciara su construcción hubo dudas sobre su altura, que podría violar la tradición estética del parque. Una vez concluida surgió una polémica por la instalación de cámaras de vigilancia en lo alto de la fuente, inmediatamente retiradas por las protestas públicas.
Pero tras estos polémicos comienzos la fuente se ha abierto camino en la cultura popular de Chicago, al convertirse en un lugar de encuentro y de mucho atractivo para los fotógrafos. Además, aunque algunos de los vídeos muestran paisajes, son más notables los que presentan rostros de los propios ciudadanos, de modo que son muchos los que visitan la fuente con la esperanza de ver sus caras proyectadas en alguna de las dos pantallas de la fuente. Asimismo, funciona como área pública de juegos y ofrece a los visitantes la posibilidad de escapar de las altas temperaturas del verano, además de permitir que los niños jueguen con el agua de la fuente.
Concepto y diseño 250px|thumb|right|Mapa del parque del Milenio, donde se aprecia en la parte inferior derecha la fuente Crown.
La fuente Crown está ubicada al este de la avenida Míchigan y su Historic Michigan Boulevard District; al norte de la calle Monroe y el Instituto de Arte de Chicago; y al sur de la calle Madison, en el área comunitaria Chicago Loop, entre el lago Míchigan y el distrito financiero de la ciudad. Forma parte del Parque del Milenio que a su vez integra al Grant Park, comúnmente referido como el «patio delantero de Chicago». Hasta 1997 la zona ocupada por el Parque del Milenio era usada por la Illinois Central Railroad y contenía playas de maniobras y estacionamientos. Desde entonces ha pasado a ser una de las atracciones turísticas más visitadas de Chicago junto con el muelle Navy Pier. Cabe agregar que hacia el norte de la fuente pueden observarse el Aon Center, la Two Prudential Plaza y la One Prudential Plaza, tres de los edificios más elevados de Estados Unidos.
Elección del diseño En diciembre de 1999, tras acordar la inversión en una fuente en el Parque del Milenio, el empresario Lester Crown y su familia coordinaron el desarrollo de estudios de tecnologías del agua, además de organizar un concurso informal para elegir un diseño e implicarse en la toma de decisiones relacionadas con la ingeniería, sin tomar en consideración a las autoridades del parque.
Aunque los Crown no tenían predilección por algún artista o arquitecto en específico, desde un inicio se mostraron interesados en un diseño contemporáneo y solicitaron recomendaciones a partir de una lista de prospectos. Los finalistas fueron Maya Lin, con un diseño de fuente horizontal; Robert Venturi, cuya obra vertical se extendía hasta ; y Jaume Plensa, con una escultura de vídeo. La propuesta de este último quedó seleccionada en enero del año 2000. Cabe mencionar que entre sus ideas descartadas para el proyecto se incluían algunos diseños inspirados en la fuente de Buckingham. Plensa complementó la presentación de su iniciativa con fotografías históricas de fuentes desde la Edad Media hasta el , y expresiones faciales animadas por computadora, mientras exponía el uso histórico, artístico y filosófico de estas obras arquitectónicas.
Diseño artístico thumb|Las torres opuestas de de altura representan el concepto de dualismo de Plensa. Las obras predecesoras de Plensa ejemplifican su interés en el dualismo artístico, al incorporar los elementos visibles del conjunto dentro de contenedores y espacios vacíos, a manera de que los espectadores puedan observarlos desde el exterior.
En los años 1990, completó varias esculturas a la intemperie en donde exploraba el uso de la luz (como ejemplos figuran The Star of David (1998) en la Raoul Wallenberg Square, en Estocolmo, y Bridge of Light (1998) en Jerusalén), y la tecnología con diodos ledes, vídeos y gráficos por computadora (Gläserne Seele & Mr. Net en Brandenburgo (1999–2000)). En sus obras de arte público, Plensa procuraba desafiarse a sí mismo con tal de involucrar al espectador en su creación, lo cual le dio al final la idea de la fuente Crown. Su objetivo era crear una fuente interactiva y relevante a nivel social para el . Ya que el agua es el elemento principal de una fuente, y dado que Chicago, en especial el parque del Milenio, es afectado de una forma notable por la línea de costa cercana, Plensa buscó crear una obra perpetua de agua para complementar las inspiraciones naturales de la zona. Además, sabía que los inviernos fríos son comunes en la ciudad, por lo que instituyó una fuente que permanecería vibrante cuando el agua estuviese inactiva en la época invernal, y así también constituiría una experiencia de luces y tecnología con vídeos. El autor explora el dualismo al situar dos rostros elegidos aleatoriamente y que «dialogan» entre sí. Plensa sintió que al incorporar rostros humanos, podía representar la diversidad de la ciudad, tanto el origen étnico como la edad de sus habitantes. Por medio de la actualización de las imágenes exhibidas, que duran apenas algunos segundos, su creador intenta describir la evolución sociocultural de Chicago. La fuente Crown ha pasado a convertirse en parte de la cultura popular de la ciudad; como ejemplo, los primeros episodios de la serie televisiva Prison Break contienen tomas de la fuente.
Plensa concibe que el desafío inherente para que una obra de arte público se vuelva exitosa consiste en integrar al espectador en una relación interactiva con el elemento artístico. La fuente es conocida por permitir que los visitantes se deslicen y chapoteen en la piscina reflectante, o que se coloquen debajo de los chorros de agua que caen en forma de cascada. De alguna manera, esta interactividad surgió de manera accidental. Si bien la ciudad planeaba algún tipo de interacción entre la gente y la fuente, el hecho de que se convirtiera en un parque acuático para niños sorprendió al propio Plensa. Desde entonces, cada vez que el Servicio Meteorológico de Estados Unidos decreta recomendaciones para mitigar las altas temperaturas, y que el gobernador de Illinois declara los edificios de oficinas estatales como «centros refrigerados» oficiales en el día, la prensa nacional enlista a la fuente Crown como un «respiro» para los habitantes del área metropolitana de Chicago.
Producción del vídeo Se le pidió a un aproximado de 75 organizaciones étnicas, sociales y religiosas de Chicago que propusieran candidatos, cuyos rostros serían fotografiados para integrarse en la interactividad de la fuente. Se los eligió de escuelas, iglesias y grupos comunitarios municipales. Las primeras tomas fotográficas comenzaron en 2001, en el centro del campus de la escuela del Instituto de Arte de Chicago (SAIC). Los estudiantes de ahí grabaron a los sujetos elegidos de ahí con una videocámara de alta definición HDW-F900, con un valor ascendente a 100 000 USD; este mismo tipo de cámara se usó para la producción de las tres precuelas de Star Wars. Se eligió esta cámara debido a la magnitud del proyecto. Debido a que las proporciones de las imágenes conseguidas eran equiparables a las de una pantalla de cine, con una anchura mayor a su altura, se optó por posicionar el equipo sobre uno de sus costados durante la filmación. Unos 20 alumnos de SAIC tomaron un curso informal sobre arte público para el proyecto. También participaron en la producción del video la comunidad estudiantil y el profesorado del Columbia College Chicago.
Cada rostro que aparece en la escultura es exhibido por cinco minutos, para lo cual se usan segmentos de vídeos diferentes de 80 segundos cada uno. Se reproduce una sección de 40 segundos a un tercio de la velocidad hacia atrás y hacia adelante, con lo que ese segmento llega a un total de 4 minutos. Luego un segmento adicional, donde se frunce la boca, es reducido a 15 segundos, seguido por otra sección donde el agua aparece de en medio de la boca abierta, la cual dura 30 segundos. Finalmente, el agua deja de chorrear cuando aparece una sonrisa en el rostro por alrededor de 15 segundos. De los 1051 individuos grabados, se utilizaron 960 filmaciones para el proyecto. Al principio, se dijo que el conjunto de imágenes capturadas era el comienzo de un nuevo vídeo, pero no se supo más al respecto.
Para lograr el efecto de que el agua pareciera salir realmente de la boca de las personas grabadas, cada vídeo tiene un segmento donde aparecen los labios fruncidos de cada sujeto. Esta sección es cronometrada para que coincida con el chorreo de agua, parecido a las fuentes tipo gárgola. Un aspecto importante es que en ningún momento aparecen el cabello o las orejas de ninguno de los fotografiados. Ya que no existen trípodes diseñados para fijar las cámaras en uno de sus costados, se utilizó una silla ajustable de peluquero/dentista para reducir el movimiento de la cámara, en pleno estado del arte durante la grabación. No obstante, en algunos casos se requirió edición digital para simular el fruncimiento de los labios en la ubicación exacta. Los responsables de edición tuvieron que hacer más estrechos varios rostros, con tal de que las bocas estuvieran situadas apropiadamente. Igualmente se corrigió el color para añadir más brillo, contraste y saturación a las tomas. Los segmentos finales tuvieron que ajustarse para que la luz del sol no afectara la visibilidad de las imágenes.
Construcción e ingeniería La familia Crown, que le da nombre a la fuente, donó 10 de los 17 millones USD usados para la construcción y diseño de la escultura. La familia Goodman, conocida por fundar el Teatro Goodman, también contribuyó de forma importante a la causa; el costo total se reunió enteramente por medio de donaciones privadas. Al comienzo, se estipulaba que el costo total sería de 15 millones USD.