Los pelagornítidos (Pelagornithidae), también conocidos como pseudodontornes, aves de dientes óseos, aves de dientes falsos o aves pseudodentadas, son una familia extinta de grandes aves marinas. Sus restos fósiles se han hallado en muchas partes del mundo en rocas que datan de finales del Paleoceno hasta el límite entre el Plioceno y el Pleistoceno.Bourdon (2005), Mayr (2008), Boessenecker and Smith (2011)

Muchos de sus nombres comunes se refieren a la característica más notable de estas aves: puntas en forma de dientes en los bordes del pico, que a diferencia de los verdaderos dientes contenían conductos de Volkmann y crecían desde los huesos premaxilares y mandibulares. Incluso las especies más pequeñas de aves pseudodentadas eran del tamaño de albatros; las mayores eran verdaderamente gigantescas, y con envergaduras estimadas entre 5–6 metros estuvieron entre las mayores aves voladoras que hayan vivido. Estas aves marinas fueron dominantes en muchos océanos a través de la mayor parte del Cenozoico, y los humanos modernos aparentemente no llegaron a encontrase con estas solo por un breve espacio de tiempo evolutivo: los últimos pelagornítidos conocidos fueron contemporáneos de Homo habilis y el comienzo de la historia de la tecnología.Hopson (1964), Olson (1985: pp.199-201), Bourdon (2005), Geraads (2006), Mayr (2009: pp.55,59), Mlíkovský (2009)

Descripción y ecología izquierda|miniaturadeimagen|Cráneo de Pelagornis mauretanicus Aparte del gigantesco teratornítido Argentavis magnificens, las mayores aves pseudodentadas fueron las más grandes aves voladoras conocidas. Casi todas"Pseudodontornis" stirtoni es la única notable excepción: Scarlett (1972) contra Mayr (2009: p.59) las especies conocidas del Neógeno son inmensas, pero en el Paleógeno hubo algunos pelagornítidos que tenían un tamaño similar al del albatros errante (género Diomedea) o incluso algo más pequeñas. Una especie sin describir, provisionalmente llamada "Odontoptila inexpectata"Publicada en una tesis y por lo tanto un nomen nudum. Asimismo, Odontoptila ya ha sido usado para un género de polilla: ICZN (1999), uBio (2005) – del límite Paleoceno-Eoceno de Marruecos – es la menor ave pseudodentada descubierta a la fecha y era solo un poco mayor que un petrel de barba blanca (Procellaria aequinoctialis).Scarlett (1972), Olson (1985: pp.199-200), Bourdon (2005, 2006), Mayr (2008, 2009: pp.57,59), Mayr et al. (2008)

Los Pelagornithidae tenían huesos con paredes extremadamente delgadas ampliamente pneumatizadas con extensiones de los sacos aéreos de los pulmones. Muchos huesos fósiles de los miembros están aplastados por esta razón. En vida, los delgados huesos y la extensa neumatización les permitía a estas aves alcanzar un gran tamaño mientras retenían una carga alar crítica. Aunque se considera que 25 kg/m² (5 lb/ft2) es la máxima carga alar que puede haber para un ave que haga vuelo propulsado, hay evidencia de estas aves usaban el planeo dinámico de forma casi exclusiva: el extremo proximal del húmero tenía una forma de diagonal alargada que difícilmente pudo haber permitido el movimiento necesario para el típico vuelo con aleteo de las aves; su peso por tanto no es fácil de estimar. Las posiciones de sujeción de los músculos responsables de sostener el brazo extendido de forma recta estaban particularmente bien desarrollados, y en conjunto toda la anatomía parece permitir la habilidad de sostener las alas de manera rígida en la articulación glenoide de una manera sin paralelo en ninguna otra ave conocida. Esto es especialmente prominente en los pelargornítidos del Neógeno, y menos desarrollado en las formas más antiguas del Paleógeno. El esternón tenía una forma alta y corta típica de los planeadores dinámicos, y extensiones óseas en el margen anterior de la quilla del esternón seguramente anclaban la fúrcula.Meunier (1951), Hopson (1964), Olson (1985: p.200) Mayr (2008, 2009: p.58) miniaturadeimagen|izquierda|Cráneo de Odontopteryx toliapica (las áreas en blanco están restauradas). A diferencia de otras aves pseudodentadas, los "dientes" en este género estaban inclinados hacia adelante.

Las patas eran proporcionalmente cortas, los pies probablemente tenían una membrana y el hallux era vestigial o enteramente ausente; los tarsometatarsos (huesos del tobillo) se parecían a los de los albatros aunque la disposición de los pies era similar a la de los fulmares. Típico de las aves pseudodentadas era un segundo dedo que se sujetaba hacia la rodilla y estaba extendido hacia afuera con respecto a los demás. Los "dientes" estaban probablemente cubiertos por la ranfoteca en vida, y había dos surcos corriendo a lo largo del envés del pico superior justo dentro de los bordes en los que estaban los "dientes". Por tanto, cuando el pico se cerraba solo los "dientes" superiores eran visibles, mientras que los inferiores se ocultaban detrás de estos. Dentro de las cuencas oculares de al menos algunas aves pseudodentadas – quizás solo en las especies más recientes – había glándulas salinas bien desarrolladas.Woodward (1909): pp.86-87, Hopson (1964), Olson (1985: p.142), Bourdon (2005), Mayr (2009: p.58), Mayr et al. (2008)

La mayor parte del cuerpo de los pelagornítidos no es conocido de un esqueleto bien preservado asociado y mucho del mejor material preservado consiste de un único hueso; por otra parte la extensa presencia y el gran tamaño hace que haya algunos restos de aves individuales bastante completos (aunque mayormente aplastados y distorsionados) que fueron sepultados mientras estaban muertas, con algunas plumas fosilizadas. Grandes secciones de cráneo y algunas piezas del pico se hallan con cierta frecuencia. En febrero de 2009, un cráneo fosilizado casi completo de un presunto Odontopteryx del límite Chasiquense-Huayqueriense hace cerca de 9 millones de años (Ma) fue dado a conocer en Lima. Había sido hallado unos pocos meses antes en el distrito de Ocucaje de la provincia de Ica (Perú). De acuerdo al paleontólogo Mario Urbina, quien descubrió el espécimen, y sus colegas Rodolfo Salas, Ken Campbell y Daniel T. Ksepka, el cráneo de Ocucaje es uno de los cráneos de pelagornítidos mejor preservados que hayan hallado.Olson (1985: pp.194-195), Mayr (2008), GG

Ecología y extinción miniaturadeimagen|Esqueleto de Pteranodon en el Museum of Ancient Life. Este enorme (y desdentado) pterosaurio del Cretácico Superior era muy similar en tamaño y proporciones a Pelagornis y presumiblemente tenía hábitos alimenticios parecidos. A diferencia de los dientes verdaderos de aves mesozoicas como Archaeopteryx o Aberratiodontus, los pseudodientes de los Pelagornithidae no parecen haber sido aserrados o tener alguna clase de borde cortante especializado, siendo útiles para sostener presas escurridizas para tragarlas enteras más que para cortar trozos de estas. Dado que los dientes era huecos o estaban llenos de hueso esponjoso y se desgastaban o rompían con facilidad en los fósiles, se conjetura que no eran especialmente resistentes en vida. Las presas de los pelagornítidos debieron ser presas de cuerpos blandos, y habría abarcado principalmente cefalópodosLas sepias (Sepiida) y calamares (Teuthida) se diversificaron a través del Paleógeno, y los Argonautoida (los actuales pulpos pelágicos) se originaron en esta época o algo antes. Los pulpos más basales como Keuppia, Palaeoctopus y Styletoctopus del Cretácico Superior eran también al menos parcialmente pelágicos. Como los primeros pelagornítidos tal vez aparecieron a finales del Cretácico, los por entonces diversos Vampyromorphida (de los cuales solo subsiste hoy el calamar vampiro Vampyroteuthis infernalis) eran presas potenciales de las primeras aves pseudodentadas también; aunque los mayores pelagornítidos solo se hallan en el Neógeno, quizás los juveniles del calamar vampiro gigante Tusoteuthis longa fueron devorados por las primeras de estas aves: PD y peces de piel blanda.Las anguilas verdaderas (Anguillidae) y los congrios (Congridae) son conocidos desde el Eoceno y pueden haberse originado a principios del Paleógeno o un poco antes. Los peces gato (Plotosidae), Ophidiiformes (brótulas y parientes), ciertamente los Blennioidei (blénidos) y quizás los zoárcidos (Zoarcidae) se conjetura que son de edad similar dado su origen a finales del Cretácico de estos o de los linajes relacionados. Si las aves pseudodentadas tienen un origen cretácico, como es probable, sus presas iniciales pueden haber incluido Enchodontoidei los cuales se extinguieron en el Extinción masiva del Cretácico-Terciario: PD Sus presas pueden haber alcanzado un tamaño considerable. Aunque algunas reconstrucciones muestran a los pelagornítidos como aves buceadoras a la manera de los alcatraces, las delgadas paredes de los huesos altamente neumatizados se deben haber fracturado fácilmente juzgando por el estado de muchos de los fósiles, lo cual lo hace un método de alimentación improbable, si no totalmente peligroso.Ksepka (2014) En vez de ello, las presas pudieron haber sido capturadas desde arriba de la superficie del océano mientras las aves lo sobrevolaban o nadaban, y estas probablemente sumergían solo el pico en la mayoría de ocasiones. Su articulación del hueso cuadrado con la mandíbula inferior se parecía a la de los pelícanos u otras aves que pueden abrir su pico ampliamente. Las aves pseudodentadas pueden haber llenado un nicho ecológico casi idéntico al de los mayores pterosaurios piscívoros, cuya extinción al final del Cretácico puede haber despejado el camino para el exitoso dominio de 50 millones de años de los Pelagornithidae. Como los actuales albatros (pero quizás de forma diferente a los pterosaurios en los distintos climas y placas tectónicas del Mesozoico), las aves pseudodentadas pudieron haber usado el sistema de corrientes oceánicas y la circulación atmosférica para tomar varias vías planeando de ida y vuelta sobre los océanos abiertos, regresando a aparearse solo cada pocos años. A diferencia de los albatros, los cuales evitan las corrientes ecuatoriales tropicales con sus doldrums, los Pelagornithidae han sido hallados en todo tipo de climas, y los registros de hace 40 Ma se extienden desde Bélgica pasando por Togo hasta la Antártida. Es notable que los pingüinos y los plotoptéridos – ambos grupos de aves buceadoras que se alimentaban sobre la plataforma continental – son casi invariablemente halladas en compañía de las aves pseudodentadas. Por tanto, estas parecen haberse reunido en regiones con surgencias, presumiblemente para alimentarse para quizás reproducirse en las cercanías.Hopson (1964), Olson (1985: pp.200-201), Ono (1989), del Hoyo et al. (1992: pp.198,204), Warheit (1992, 2001), Rincón R. & Stucchi (2003), Sluijs et al. (2006), Chávez et al. (2007), Mayr (2008, 2009: pp.56-58,217-218)

miniaturadeimagen|izquierda|Esqueleto de Pelagornis chilensis visto desde abajo