thumb|200px|Ilustración de La zorra y las uvas. En la fábula, al darse cuenta de que las uvas que desea son inalcanzables, la zorra se convence de que aún están verdes. Así, disminuye la tensión entre el deseo de conseguir las uvas y la imposibilidad de hacerlo al agregar una nueva cognición. Se trata de un ejemplo del mecanismo psicológico de reducción de la disonancia cognitiva.
El concepto de mecanismo social atañe a aquellos procesos sociológicos, psicológicos y económicos cuya principal característica es la producción regular de cierto comportamiento. Los mecanismos explican cómo se produce un determinado fenómeno, es decir, muestran de qué manera las condiciones finales son causadas por las condiciones iniciales y las etapas intermedias. Buscan hacer inteligibles las regularidades observadas a través de una especificación detallada de cómo se produjeron. Los mecanismos sociales han sido definidos como modelos causales hipotéticos que muestran el sentido del comportamiento individual, o bien como hipótesis verosímil que podrían ser la explicación de algunos fenómenos sociales, dándose la explicación en términos de interacciones entre individuos, o individuos y algún conjunto social.
Una conocida teoría que permite ilustrar lo dicho es la de la profecía autocumplida. Según esta teoría, una definición inicialmente falsa de una situación puede suscitar ciertas conductas que eventualmente harán que aquella falsa concepción se vuelva realidad. Por ejemplo, al difundirse un rumor vinculado a la supuesta insolvencia de un banco, probablemente algunos de sus clientes retirarán su dinero, lo que avivará la creencia de la gente en los presuntos problemas de la institución. Como consecuencia, más personas extraerán sus ahorros y esto provocará que el rumor siga diseminándose. De esta manera, el banco podría quebrar a pesar de la falsedad inicial del rumor sobre su insolvencia.
El concepto de «mecanismo» surgió en sociología como una alternativa explicativa intermedia entre la pura descripción y la construcción de historias verosímiles, por un lado, y las leyes sociales universales, por otro. Cabe destacar, sin embargo, que el concepto de mecanismo social no solo concierne a la sociología, sino también a otras ciencias como la psicología y la economía, disciplinas en las que podemos identificar mecanismos tales como la reducción de la disonancia cognitiva y los modelos de mercado neoclásicos.
Concepto de mecanismo
Los mecanismos explican cómo se produce un fenómeno o cómo funciona algún proceso significativo. Las descripciones de estos muestran de qué manera las condiciones finales son causadas por las condiciones iniciales y las etapas intermedias. Por lo tanto, describir el mecanismo que opera en la suscitación de un fenómeno equivale a explicar este fenómeno, es decir, a explicar cómo se produjo. Los mecanismos son regulares en tanto existe una manera típica en la que desarrollan su actividad desde un principio hasta un final y esta regularidad se ve reflejada en la continuidad productiva entre las etapas. Las descripciones completas de mecanismos exhiben una continuidad productiva sin huecos desde las condiciones iniciales a las finales, pues las continuidades productivas son lo que hace inteligibles las conexiones entre etapas. Si un mecanismo es representado esquemáticamente de la siguiente manera: A → B → C, la continuidad residirá en las flechas y la explicación se dará en términos de las actividades que representan esas flechas. Una flecha faltante, es decir, la incapacidad de especificar una actividad, dejaría un hueco explicativo en la continuidad productiva del mecanismo.
Además de regulares, los mecanismos deben ser generales en tanto aplicables a una serie de fenómenos que puedan ser explicados recurriendo a un mismo mecanismo. La generalidad de los mecanismos es lo que les confiere capacidad explicativa. Construir simplemente historias ad hoc que apunten a un caso específico no constituye una explicación aceptable, pues las explicaciones serias, las cuales no están sencillamente basadas en el sentido común, requieren mecanismos de cierta generalidad. En otras palabras, los mecanismos son más generales que los fenómenos empíricos a los que se aplican.
Definición, clasificación y ejemplos
El uso explícito del concepto «mecanismo» parece no haber surgido en sociología sino hasta después de la Segunda Guerra Mundial. En la opinión de los sociólogos analíticos Peter Hedström y Richard Swedberg, la discusión más sugestiva de este concepto se encuentra en los escritos de Robert K. Merton, que reunió la idea de mecanismo con la de teorización de alcance intermedio. Merton rechazaba los intentos de desarrollar sistemas generales de sociología y abogaba por una teoría sociológica que se involucrara con los mecanismos sociales. La cuestión era localizar un punto medio entre las leyes sociales y la descripción, afirmaba Merton, y los mecanismos constituían ese punto medio.
En Teoría y estructura social, Merton define los mecanismos sociales como «procesos sociales que tienen consecuencias designadas para partes designadas de la estructura social» y sostiene que la sociología debe «identificar los mecanismos sociales» y «descubrir cómo surgen estos mecanismos de manera que podamos también explicar por qué los mecanismos no operan eficazmente o no surgen en algunos sistemas sociales.» Según Hedström y Swedberg, la más importante contribución de su ensayo fue la concepción de los mecanismos como los componentes elementales de las teorías sociológicas de alcance intermedio.
En las palabras de Filippo Barbera: «Muy básicamente, un mecanismo es […] un proceso causal a través del cual un fenómeno particular es generado», o, más precisamente, «un microproceso que explica cómo, en ciertos contextos, el macrofenómeno observado se genera.» Existe una gran abundancia de definiciones respecto de lo que se entiende por mecanismo, pero a todas subyace un énfasis en hacer inteligibles las regularidades observadas a través de una especificación detallada de cómo se produjeron. William Bechtel y Robert C. Richardson explicaron esta idea central de la siguiente manera:
La idea de que las explicaciones mecanicistas identifican partes constitutivas que en conjunto producen los resultados colectivos a ser explicados se encuentra íntimamente vinculada a la sociología analítica. Según Peter Hedström y Peter Bearman, la discusión más satisfactoria sobre el concepto de mecanismo fue realizada por Peter Machamer, Lindley Darden y Carl F. Craver. Siguiendo su definición, los mecanismos pueden ser entendidos como entidades (con sus propiedades) y las actividades en las que estas entidades se involucran. Estas actividades provocan un cambio y el tipo de cambio producido depende de las propiedades y las actividades de las entidades y las relaciones entre ellas. Así definido, un mecanismo refiere a una constelación de entidades y actividades que están organizadas de tal manera que regularmente causan un tipo particular de resultado, y explicamos el resultado observado haciendo referencia al mecanismo que regularmente lo induce.
Mecanismos macro-micro, micro-micro y micro-macro
thumb|left|200px|Thomas Schelling. Definió el concepto de mecanismo como «una hipótesis verosímil, o un grupo de hipótesis verosímiles, que podría ser la explicación de algunos fenómenos sociales, dándose la explicación en términos de interacciones entre individuos, o individuos y algún conjunto social.»
Explicar los eventos y estados sociales más concretos requiere que se recurra a varios mecanismos elementales. Algunas veces, estos mecanismos se contrarrestan; otras, funcionan en conjunto. La multiplicidad de mecanismos hace necesario introducir una especie de tipología que los organice de un modo significativo. La tipología presentada por Hedström y Swedberg se basa en el modelo de James Samuel Coleman sobre cómo conceptualizar la acción social colectiva, el así llamado modelo macro-micro-macro.
La idea básica detrás de este modelo es que las explicaciones adecuadas sobre cambios a nivel macro implican mostrar cómo los estados macro influyen en determinado momento sobre el comportamiento de los actores individuales y cómo estas acciones generan nuevos estados macro más tarde. Es decir, en vez de analizar las relaciones entre fenómenos exclusivamente en el nivel macro, se sugiere intentar establecer cómo los eventos o condiciones a nivel macro afectan al individuo (paso 1), cómo el individuo asimila el impacto de estos eventos a nivel macro (paso 2) y cómo cierta cantidad de individuos, a través de sus acciones e interacciones, generan repercusiones a nivel macro (paso 3). Este modo de conceptualizar la acción social se presta de una manera muy natural a una tipología de los mecanismos: mecanismos macro-micro, mecanismos micro-micro y mecanismos micro-macro.
En los dos primeros tipos de situaciones, el actor debe ser considerado como un individuo y el mecanismo es interno (y en este sentido «psicológico» o «social-psicológico»); en el tercer tipo, existe una cierta cantidad de actores y el mecanismo es típicamente externo (y «social»). La siguiente descripción de lo que es un mecanismo, de Diego Gambetta, captura la esencia de los primeros dos tipos de mecanismos, que se enfocan en conductas aisladas: «[Los mecanismos son] modelos causales hipotéticos que muestran el sentido del comportamiento individual [y] presentan la forma “dadas ciertas condiciones K, un agente hará x debido a[l mecanismo] M con la probabilidad p.”» Por otro lado, la definición de Arthur L. Stinchcombe de los mecanismos como mediadores entre niveles bajos y altos se enfoca más directamente en la interacción social y en las consecuencias de la acción social: «Los mecanismos en una teoría son definidos aquí como pedazos de teoría sobre entidades a un nivel diferente (por ejemplo, individuos) del de las entidades principales sobre las que se está teorizando (por ejemplo, grupos), los cuales sirven para hacer la teoría de más alto nivel más flexible, más precisa o más general.»Los ejemplos de los que se vale Stinchcombe para ilustrar su definición incluyen individuos maximizadores (en el nivel más bajo) que crean un mercado a través de sus acciones (en el nivel más alto) y moléculas (en el nivel más bajo) que bajo ciertas condiciones se transforman en gas (en el nivel más alto) (Hedström y Swedberg 1998, p. 7). Esto también se aplica a la definición de Thomas Schelling: «Un mecanismo social es una hipótesis verosímil, o un grupo de hipótesis verosímiles, que podría ser la explicación de algunos fenómenos sociales, dándose la explicación en términos de interacciones entre individuos, o individuos y algún conjunto social.»
Mecanismo situacional (macro-micro)
El primero de los tres tipos de mecanismos cubre la transición macro-micro, usando la terminología de Coleman, y se denomina mecanismo situacional. El actor individual se encuentra expuesto a una situación social específica y esta situación lo afectará de una determinada manera. Los mecanismos de formación de creencias, generadores de oportunidades y de formación de preferencias son ejemplos prototípicos de mecanismos sociales generales que, de un modo sistemática y razonablemente preciso, vinculan una estructura social u otros eventos o estados macrosociológicos a las creencias, deseos y oportunidades de un actor individual. El mecanismo de formación de creencias ―que opera, entre otras, en la teoría de la profecía autocumplida de Merton― implica que, en situaciones de incertidumbre, la propensión de un individuo a ejecutar una acción (quitar dinero del banco, por ejemplo) dependerá de la cantidad de otros individuos que ya lo hayan hecho, debido a que el número de personas que hayan llevado a cabo el acto en cuestión es interpretado como un indicio del valor o de la necesidad de hacerlo, lo cual influye sobre la decisión del resto respecto de qué curso de acción tomar.