Ismael Moreno Pino (Mérida, Yucatán, 15 de febrero de 1927- Ciudad de México, 15 de agosto de 2013) fue un jurista, diplomático y escritor mexicano reconocido por su papel en las negociaciones del Tratado de Tlatelolco que estableció a América Latina como la primera región habitada del planeta libre de armas nucleares. Colaboró estrechamente con Alfonso García Robles, quien recibió el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos y su labor fue elogiada por U Thant, entonces secretario general de la ONU. Embajador de México entre 1964 y 1992, representó a su país en Alemania, el Reino de los Países Bajos, varios países latinoamericanos y ante organizaciones internacionales, incluyendo la OEA en Washington D. C. y la ONU en Nueva York y Ginebra, Suiza. Además, formó parte del consejo administrativo de la Corte Permanente de Arbitraje en La Haya. Fue nieto de José María Pino Suárez, vicepresidente de México y figura destacada de la Revolución mexicana.
Se educó en el American School Foundation y se graduó en Derecho por la UNAM y en Relaciones Internacionales por Georgetown. Ingresó a la Cancillería en 1952, colaborando con intelectuales como Octavio Paz y Jorge Castañeda. Lideró la dirección general de Organismos Internacionales y la subsecretaría de Asuntos Multilaterales, ayudando a definir la postura de México en eventos cruciales de la Guerra Fría, como la Revolución cubana (1959), la Crisis de los Misiles (1962), y la decisión de no expulsar a Cuba de la OEA durante la Conferencia de Punta del Este (1962). Durante su periodo como embajador de México en Chile, presenció la histórica elección presidencial de 1970 y los desafíos del gobierno de Salvador Allende. En 1982, el presidente López Portillo le otorgó el título de embajador eminente, distinción reservada por ley a solo diez embajadores por su destacado servicio a la República.Su obra también le valió numerosas distinciones de gobiernos extranjeros, entre ellos Alemania, Brasil, Chile, Japón, los Países Bajos, Perú, la República de China, Venezuela y Yugoslavia. Al retirarse en 1992, ejercía el decanato del Servicio Exterior Mexicano. Entre sus diversas publicaciones, destaca La Diplomacia: Aspectos Teóricos y Prácticos de su Ejercicio, que ha servido como referencia para generaciones de diplomáticos en Iberoamérica.
Orígenes Familiares izquierda|miniaturadeimagen|294x294px|Sus abuelos, el vicepresidente José María Pino Suárez y María Cámara Vales, retratados en el Castillo de Chapultepec con el presidente Francisco I. Madero y la primera dama Sara Pérez de Madero. Nació en Mérida, Yucatán, el 15 de febrero de 1927, como único hijo de Aída Pino Cámara y Ramón Moreno. Sus abuelos maternos fueron José María Pino Suárez,vicepresidente de México entre 1911 y su asesinato en 1913, y María Cámara Vales, galardonada con la medalla Belisario Domínguez, uno de los mayores honores civiles que puede recibir un ciudadano mexicano.
Desciende de la familia de la Cámara, conocidos propietarios de haciendas en la península de Yucatán desde el . Su bisabuelo fue Raymundo Cámara Luján, un destacado empresario, mientras que su tío bisabuelo fue Agustín Vales Castillo, empresario y jefe político de Mérida entre 1902 y 1908. Entre sus tíos abuelos se encuentran Alfredo y Nicolás Cámara Vales, que fueron gobernadores de Quintana Roo y Yucatán, respectivamente. Moreno Pino también fue pariente de los empresarios Eusebio Escalante,pionero en la industria henequenera, y José María Ponce, fundador de la Cervecería Yucateca, así como de Carlos Peón, gobernador de Yucatán, y del destacado jurista Alfredo Pino Cámara, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En el ámbito cultural, Hortensia Cámara Vales y Pablo Castellanos León, sus tíos abuelos, fueron una pareja de pianistas concertistas. Este último, formado en el conservatorio de París bajo la supervisión de Antoine François Marmontel (cuyos alumnos incluían a Georges Bizet y Claude Debussy), es recordado por haber introducido la tradición francesa y alemana de música clásica al Conservatorio de México. Su único hijo, Pablo Castellanos Cámara, también fue un reconocido pianista concertista quien, siguiendo los pasos de su padre, se formó en los Conservatorios de París y Berlín bajo la supervisión de los suizos Alfred Cortot y Edwin Fischer. Otro primo, Fernando Cámara Barbachano, fue un distinguido antropólogo social y museólogo vinculado con el INAH y el ENAH.
Moreno Pino es descendiente directo de Pedro Sáinz de Baranda y Borreiro, un político, industrial y marino novohispano. Durante la guerra de independencia, Sáinz de Baranda fundó la Armada de México y lideró el bloqueo naval de Veracruz, evento que culminó con la rendición española del fuerte de San Juan de Ulúa en 1825, marcando la última porción del territorio mexicano bajo dominio español.
Otros destacados miembros de la familia Sáinz de Baranda incluyen a Pedro Baranda, gobernador de Tabasco y de Morelos, y Joaquín Baranda, secretario de Justicia entre 1882 y 1901 durante el Porfiriato, así como a Francisco Cantón, gobernador de Yucatán,y a Pedro Sáinz de Baranda y Gorriti, quien fue el primer alcalde de Madrid y defendió la ciudad durante la invasión napoleónica.
Educación izquierda|miniaturadeimagen|Exalumno de la Universidad de Georgetown en Washington D. C., más tarde, fue profesor de derecho internacional.
Egresado del American School Foundation, obtuvo la licenciatura en derecho por la Escuela Nacional de Jurisprudencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, graduándose con la tesis "El cuerpo consular mexicano al servicio del plan nacional de recuperación económica", copia que aún puede obtenerse en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Asimismo, obtuvo la licenciatura y la maestría en relaciones internacionales por la Edmund A. Walsh School of Foreign Service de la Universidad de Georgetown en Washington D. C.
Carrera diplomática
Primeros años en la Cancillera y la respuesta de México a la Guerra Fría 358x358px|thumb|Ismael Moreno Pino con S.S. Juan Pablo II. thumb|358x358px|Ismael Moreno Pino en la presentación de cartas credenciales ante el Dr. Gustav Heinemann, Presidente de Alemania entre 1969 y 1974.
Protegido de Manuel Tello, entonces secretario de Relaciones Exteriores, Moreno Pino ingresó a la Cancillería en 1952 y al Servicio Exterior Mexicano en 1955, luego de aprobar las oposiciones necesarias. Mientras aun realizaba estudios de posgrado en Georgetown, fue contratado como asesor legal de la delegación mexicana ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington D. C., trabajando con el embajador Luis Quintanilla.
Regresando a México, trabajó en la dirección general de organismos internacionales, colaborando cercanamente con Octavio Paz, quien sería galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1990, y con Jorge Castañeda y Álvarez de la Rosa, quien sería canciller de México. A principios de la década de los sesenta, sucediendo a este último, encabezó la dirección general de organismos internacionales y, posteriormente, la subsecretaría de asuntos multilaterales. En 1964, el presidente Adolfo López Mateos lo nombró al rango vitalicio de embajador de México, siendo el más joven al tiempo de su nombramiento.
Como país no alineado en contexto de la Guerra Fría, México transitaba una línea muy delgada entre el bloque occidental, liderado por Estados Unidos, y los países del pacto de Varsovia, liderados por la URSS. Esto se agravó después de la llegada al poder de Fidel Castro en Cuba en 1959, que no proporcionó soluciones fáciles para la política exterior mexicana. Como bien señaló Enrique Krauze, “secundar sin ambages a la Revolución cubana resultaría en una tensión insostenible con los Estados Unidos, los empresarios y la Iglesia católica mexicana; secundar sin reservas a los Estados Unidos provocaría una tensión insostenible con el gobierno revolucionario de Cuba, los intelectuales y otros sectores de izquierda que podían radicalizarse. El sistema político mexicano confió la delicada misión a la Secretaría de Relaciones Exteriores manejada en aquel momento por el secretario Manuel Tello, el subsecretario [del ramo] José Gorostiza y, junto a ellos, un grupo notable de diplomáticos de carrera formados en una tradición que se remontaba […] a los años en que se acuñó el proverbio: ‘Un texano puede vencer cuando pelea con un mexicano, pero está perdido si parlamenta con él.”
Durante estos años, Moreno Pino participó en dar forma a la respuesta de México a la Revolución cubana y sus secuelas, incluyendo la invasión de bahía de Cochinos (1961) y la crisis de los misiles en Cuba (1962). En efecto, Moreno Pino fue uno de los principales delegados mexicanos en la Reunión Ministerial de la OEA, celebrada en Punta del Este, Uruguay en 1962, en la cual se decidió, contrariando los deseos de los EE. UU., no expulsar a Cuba de la OEA. Durante la reunión, el canciller Tello declaró que la ideología comunista de Cuba era incompatible con su membresía en la OEA (lo cual, naturalmente, agradó al gobierno norteamericano). Sin embargo, también argumentó que la Carta de la OEA no contemplaba la expulsión de un Estado miembro (lo cual, a su vez, agradó al gobierno de Cuba). Finalmente, abogó por el no intervencionismo, tal como lo establece la doctrina Estrada.
Durante estas crisis, México mantuvo con éxito estrechas relaciones tanto con Estados Unidos como con Cuba. En junio de 1962, el presidente John F. Kennedy realizó una visita de Estado a México y Moreno Pino fue invitado a actuar como intérprete. Durante la visita, Kennedy "reconoció que los fines fundamentales de la Revolución mexicana eran los mismos de la Alianza para el Progreso: justicia social y progreso económico en un marco de libertad tanto individual como política". Por otro lado, Fidel Castro extendió su reconocimiento “a México, al gobierno de México que ha mantenido la posición más firme, nosotros podemos decirle que nos inspira respeto, que con el gobierno de México estamos dispuestos a conversar y discutir, y…estamos dispuestos a comprometernos a mantener una política sometida a normas, normas inviolables de respeto a la soberanía de cada país y de no inmiscuirnos en los asuntos políticos de ningún país.”
Otro tema sensible en ese momento fue la representación de China en las Naciones Unidas; este tema era particularmente delicado por la membresía de China en el Consejo de Seguridad de la ONU. Después de la Revolución china de 1949, los comunistas dirigidos por Mao Zedong establecieron la República Popular China (RPC) mientras que Chiang Kai-Shek y sus seguidores se refugiaron en Taiwán, continuando el régimen de la República de China. Durante las dos primeras décadas de la Guerra Fría, esta última era conocida como "China nacionalista", mientras que la primera era conocida como "China comunista" (véase: Dos Chinas). A pesar del triunfo de Mao, la mayoría de los países occidentales, incluyendo México, continuaron reconociendo a la China nacionalista. Durante estos años, la cuestión de cuál de los dos tenía derecho a ser el representante legítimo de China ante la ONU fue uno de los mayores quebraderos de cabeza para la diplomacia multilateral. Entre 1949 y 1971, Taiwán siguió representando a China en las Naciones Unidas para el disgusto del bloque soviético.