Historia Las telecomunicaciones en Ecuador datan desde hace mucho tiempo. El Chasqui en el (3.000 años a.c.) fue una figura central en el transporte de información en el Reino de Quito, y luego, en el inmenso Imperio Inca. Un mensaje entre Quito y Cuzco (aproximadamente 2000 km), por el correo de los chasquis, tardaba solo 5 días. Esto da un promedio de velocidad de 400 km diarios.

La información viajaba codificada en la complejidad de los nudos del quipu. Los quipucamayos eran los encargados de codificar y decodificar la información en el quipu. Para información urgente, los incas (1400 a 1500) utilizan hogueras generadoras de humo blanco para informar buenas noticias y de humo negro para las malas. Por ejemplo, a la llegada de los españoles a nuestras costas, Atahualpa supo, por el humo negro, del peligro de su reino. Eran así las comunicaciones en aquel entonces.

Telegrafía Siendo la comunicación algo fundamental y necesario para el progreso, en 1871, el Gobierno de Gabriel García Moreno dio cavida a una concesión a All América Cable and Radio para brindarle al País el servicio internacional de telegrafía usando cable submarino. El cable corría a lo largo de la costa del oeste de Sudamérica conectando Baltos (Panamá) con Valparaíso (Chile) a través de diferentes estaciones en Buena Ventura (Colombia), Salinas (Ecuador) y Callao (Perú). Luego de 3 años, en 1874 García Moreno dispone que se tienda la primera red telegráfica en el Ecuador.

Esta red se instaló en varias etapas, primeramente con una extensión de 78 kilómetros como prueba, para el servicio exclusivo de los ferrocarriles, desde Guayaquil a Yaguachi y Barraganetal. Esta línea fue poco a poco prolongada.

Durante la presidencia de Veintimilla, en 1882, fue extendida la red telegráfica hasta el puente de Chimbo. Un año más tarde funcionó en Guayaquil una Oficina de Telégrafos dependiente del Puerto, la que se encargaba de recibir y transmitir los partes telegráficos, para lo cual se aprovechó del contrato con la empresa Central and South American Telegraph.

El presidente José María Plácido Caamaño, en 1884, encargó la Dirección General de Telégrafos al señor Benjamín Piedra, lojano, quien se afanó por terminar la línea telegráfica desde el puente de Chimbo hasta la ciudad de Quito, aprovechando todo el material que fuera contratado por García Moreno en 1874. El señor Piedra, luego de un estudio técnico, inició el primer trabajo tendiendo un cable subfluvial entre Guayaquil y Durán, luego empalmó Durán con Yaguachi. Por primera vez se recibían y transmitían mensajes entre Guayaquil y el puente de Chimbo en condiciones óptimas.

Gracias al esfuerzo de un sinnúmero de personeros de varias provincias y de sus Municipios, el primer mensaje telegráfico interno en Ecuador fue transmitido el 9 de julio de 1884; sobre la flamante línea entre Quito y Guayaquil, logrando unir la sierra con la costa. Ecuador, por esta razón, ha declarado al 9 de julio como el Día Nacional de las Telecomunicaciones en Ecuador. Este servicio telegráfico fue posible gracias a la colaboración de ciudadanos de muchas poblaciones que ayudaron con mano de obra, postería, transporte, etc. Se destaca en especial la colaboración del Señor José María Lasso.

Establecido el servicio telegráfico en la ciudad de Quito, y luego de valiosas intervenciones con los personeros de All America Cable, se consiguió su fusión con los telégrafos internacionales; y, ese mismo año, el presidente Caamaño saludaba desde Quito a los presidentes de Estados Unidos, Perú, Chile y México, mientras los gobernadores de Tungurahua y Guayas se felicitaban por la primera comunicación eléctrica entre esas provincias.

El director de Correos asumía las funciones de director general de Telégrafos encargado, mientras Benjamín Piedra se trasladaba al Perú para contratar "elemento humano suficiente y preparado" para que atendiera las oficinas telegráficas del país.

Este personal estuvo formado por técnicos cubanos, peruanos y ecuatorianos, quienes se repartieron en las ciudades de Ambato, Latacunga, Riobamba, Guayaquil y Quito; con escala en las principales ciudades del interior de la República y sus intermedios. En este importante año de 1884 se dicta el primer Reglamento de las Comunicaciones Nacionales, que contenía 45 artículos, y así mismo se elaboraba el primer presupuesto, fijando cargos, sueldos, etc., contando solamente con 21 personas para el servicio telegráfico de la primera red, con la extensión de 460 kilómetros entre Quito y Guayaquil.

Se concesiona a All America Cable la provisión del servicio internacional de telegrafía mediante su cable submarino. Este cable había sido instalado, pocos años antes, a lo largo de la costa del Pacífico de Sudamérica interconectando Panamá (Baltros), Colombia (Buenaventura), Ecuador (Salinas), Perú (Callao) y Chile (Valparaíso) con los EE. UU.

Se suprime la Dirección General de Telégrafos en 1886, y pasa a ser la Dirección General de Correos, cuyo director, el Señor José María Arteta, entusiasta y dinámico, prosiguió la obra iniciada por Benjamín Piedra. Construyó 130 km de línea telegráfica entre Alausí y Cuenca; terminó la línea entre Guayaquil y Daule e inició la red entre Quito y Tulcán, llegando a Otavalo el primer servicio de telegrafía el 11 de abril de 1887. Al poco tiempo quedó empalmada la línea de Quito a Ibarra. El 10 de agosto de 1886 se inaugura el servicio telegráfico entre Cuenca y Loja.

Casi todo el país contaba, en 1887, con el servicio telegráfico, excepto Manabí, Esmeraldas y El Oro. El 15 de febrero de 1887 se inaugura la línea entre Tulcán e Ipiales, en una estación telegráfica en el puente de Rumichaca, estableciéndose así el servicio entre Ecuador y Colombia. Por este motivo se realizó en la frontera un acto muy significativo: se colocaron dos manos de plata, entrelazadas, como símbolo de la amistad colombo-ecuatoriana. También en ese año se comenzaron los trabajos de la línea telegráfica de El Oro y Loja.

En 1888, el Gobierno Ecuatoriano suscribió el contrato para la instalación de los servicios telegráficos en Bahía de Caráquez, Rocafuerte, Portoviejo, Santa Ana, Jipijapa y Montecristi. Se inauguró el servicio en Zaruma, Santa Rosa y Machala. En 1889 se probó el ramal de la línea telegráfica en la isla Puná.

Durante la década de 1890 a 1899, el progreso de las comunicaciones telegráficas en el país fue muy acelerado, especialmente en las peque¬ñas ciudades y zonas rurales; dando paso al nuevo servicio telefónico en las ciudades, mediante el uso de los teléfonos de magneto.

En 1900: "La primera Central Telefónica semiautomática del país fue instalada en Quito". Luego de las centrales semiautomáticas de Quito y Guayaquil.

Para 1903 el sistema telegráfico unía a todo el mundo. "Quito y Guayaquil estaban conectadas por el Telégrafo Inalámbrico en 1920". La habilidad de los operadores de telegrafía en nuestro país permitió establecer un mecanismo de comunicación e información instantánea que ayudó a unir todos los rincones de la patria. Los operadores adquirieron un gran poder dentro de la sociedad en cada localidad, junto con el párroco y las autoridades políticas y civiles, demostrando que la información es uno de los poderes y derechos de los pueblos.

En 1934 en el cincuentenario de la transmisión del primer mensaje telegráfico entre Quito y Guayaquil, existían en el país 7.000 km de líneas telegráficas y telefónicas, 167 oficinas telegráficas, 114 oficinas telefónicas y 19 estaciones radioeléctricas.

en 1922, "las primeras ciudades de provincia en poseer una pequeña Central Manual fueron Riobamba y Latacunga a base de los llamados dicordios con tableros operados por damas muy elegantes. Otras ciudades se sumaron rápidamente a este nuevo medio de comunicación pero sin interconexión entre ellas porque la voz, en los teléfonos de magneto, no avanzaba sino a gritos hasta 70 km".

El sistema de conmutación crossbar, patente de Ericsson, entra en escena en 1938. Los conmutadores con selector de pasos empiezan a ser reemplazados. Algunos sistemas de pasos por giro (AGF de Ericsson en Ecuador) funcionaron hasta finales de la década de 1980, y fueron la tecnología de mayor permanencia en el mercado de las centrales telefónicas automáticas. El sistema crossbar produjo un gran adelanto en la conmutación telefónica.

En 1943 se crea la empresa Radio Internacional del Ecuador, organismo estatal autónomo para servicios internacionales de telegrafía y telefonía. A fines de 1950 existían en el Ecuador alrededor de 10.000 kilómetros de líneas físicas para los servicios telefónicos y telegráficos dentro del país.

Telefonía fija y televisión analógica-digital

Telefonía fija La Empresa de Radio Telégrafos y Teléfonos del Ecuador fue creada en 1958 de la unión de la Dirección de Telégrafos y Radio Internacional del Ecuador, con el propósito de actualizar el sistema de comunicaciones internacionales.

En años posteriores 1972, el gobierno creó el Instituto Ecuatoriano de Telecomunicaciones (IETEL) inicio con la infraestructura para así llevar a una mejor comunicación (modelo copiado de un país amigo), cuando esta inicio no tenía el apoyo suficiente para ser una empresa líder o de tecnología de punta. El estado no le diopo el apoyo suficiente para que esta pueda seguir a la par de nuestros vecinos, pero al ver que era un negocio rentable poco a poco fue autosustentable en ciertos puntos del país y en 1992 el Congreso pasó una Ley Especial de Telecomunicaciones que reestructuraba el sector y mantenía a las telecomunicaciones como un monopolio exclusivo del Estado remplazando IETEL con la Empresa Estatal de Telecomunicaciones (EMETEL).

Años subsiguientes, en 1995, con la Ley Reformatoria a la Ley Especial de Telecomunicaciones, EMETEL se transformó en la sociedad anónima EMETEL S.A., la cual en 1997 registra por escritura de escisión a ANDINATEL S.A. que se encargaría del servicio de telefonía en la Sierra central y PACIFICTEL S.A. que cubriría el resto del país.

La Ley Reformatoria a la Ley Especial de Telecomunicaciones, en 1995 crea el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), como ente administrador y regulador de las telecomunicaciones; la Secretaría Nacional de Telecomunicaciones como el encargado de la ejecución de la política de las telecomunicaciones y la Superintendencia de Telecomunicaciones como ente de control, las cuales siguen operando. Para el 2008, el gobierno central a dispuesto la fusión de las empresas Andinatel y Pacifictel, para crear una sola empresa de telefonía que se denominará Corporación Nacional de Telecomunicaciones.

Andinatel es una empresa pública que cumple con los estándares de calidad, que cubre el territorio nacional y cuenta con servicios de Internet con ANDINANET, que utiliza el mismo servicio telefónico para una conexión.

Según el censo de Población y Vivienda de 2010, que arrojo sus datos en octubre de 2011, menciona que existe 1´270,983 hogares que tienen el servicio de telefonía convencional, de los 3, 810,548 hogares del censo, lo que representa, según la Supertel 13´925.635 de habitantes el país.

Televisión analógica y digital

Si bien las primeras ideas de los sistemas de televisión se expusieron en la década de 1870, su desarrollo duró mucho tiempo, y en Ecuador el 11 de julio de 1959 los primeros equipos llegan a Quito. El Doctor Clark, principal de HCJB, asombrado ante esta nueva tecnología, inaugura el 10 de agosto de 1959 la primera televisora en blanco y negro en Quito y el país. En una gran feria organizada en los jardines del Colegio Americano de Quito, la Unión Nacional de Periodistas UNP instala los equipos de la HCJB, para que los quiteños pudieran ver televisión en blanco y negro. En 1960, el Canal4"La Ventana de los Andes" obtuvo permiso para operar.