Derrida es una docupelícula que hace un seguimiento intensivo del filósofo argelino Jacques Derrida en su vida diaria, desde la vida en su casa (Derrida comiendo tostadas y prendiendo la radio, buscando las llaves de su auto), dando conferencias y charlas o concediendo entrevistas a terceros en programas de televisión, haciendo visitas dirigidas a la prisión de Robben Island, donde estuvo preso Nelson Mandela.

Fue estrenada en el Festival de Cine de Sundance de 2002 antes de ser estrenada en cines el 23 de octubre de 2002 y recibió el Premio Golden Gate en 2002 en el San Francisco Film Festival.

En varios puntos, la película mostraría la aplicación de la deconstrucción a la película misma.Jeffries Stuart "Lights! Camera! Think!", The Guardian, 2003. vía Art. de Wikipedia en inglés

Nicholas Royle sostiene que la estructura refuerza varios principios clave del pensamiento del filósofo: si Ziering Kofman sigue a Derrida, el pensador hace lo propio. Derrida sería, según Royle, una película acerca de seguir, seguir la cámara, la historia, una película; asimismo sería una película sobre la imposibilidad de seguir, y que trata sobre las consecuencias de la idea de que, como le sucede al mismo Derrida, la película no puede contar una historia.Royle Nicholas (2005). "Blind Cinema". In Dick, Kirby; Ziering Kofman, Amy. Derrida. Routledge. p. 16. ISBN 0-415-97407-0

En determinado momento, casi por accidente, Derrida hace atribución explícita del documental a la directora, Ziering Kofmann, y en otro, se refiere a ella como "Amy" por lo que la producción misma se hace, visiblemente, parte de la producción. Por estos datos, por el hecho mismo de que la obra más citada del filósofo y escogida por la dirección del film sea Mal de Archivo, por el hecho mismo de que Derrida haga, finalmente, muestra de la incomodidad misma de ser grabado, la noción de ser observado es un tópico muy tratado.

El documental está dedicado a Sigi Ziering, pariente de la directora. Las entrevistas al filósofo las realizan los mismos directores, según consignan los títulos. La voz en off es realizada por la directora, productora y libretista principal, Amy Ziering Kofmann.

Los diálogos del documental se dan tanto en inglés como en francés, alternándose, por lo que la misma Ziering Kofmann ha debido verter los subtítulos al inglés y por lo cual el documento presenta una subtitulación original al inglés (que forma parte de él). Entre otros datos relevantes a mencionar, una media docena de consultores de traducción figuran en los títulos. Y, asimismo, una irreproducible lista de agradecimientos y (o) menciones.

El documental está salpicado de pequeñas entrevistas y de citas a un variado conjunto de las obras del pensador.

En 2005, un año después de la muerte del filósofo, Routledge publicó un libro que acompaña el film, que incluye el guion de la película, varios ensayos sobre la película y entrevistas con Derrida, Dick y Ziering Kofman. El libro describe muchos de los acontecimientos que siguieron a la liberación de la película.Dick, Kirby (2005). "Resting on the Edge of An Impossible Confidence". In Dick, Kirby; Ziering Kofman, Amy. Derrida. Routledge. pp. 47–9. ISBN 0-415-97407-0.

Desarrollo

Primera sección Comienza una voz en off, de Derrida. El tema tratado allí es la distinción entre futuro (lo previsible) y porvenir (lo imprevisible) que, sin embargo, llegará. Dos tipos de futuro, del cual el único real es el segundo, para Derrida. Es un futuro que tiene origen en lo Otro (término muy usado por el filósofo). Esta voz en off se enmarca en una toma que muestra el paralaje de un tren en movimiento.

Segunda sección Derrida en su casa por partir a la peluquería en compañía del personal de la producción del documental. Luego de esto se hacen pequeñas inserciones: una filmación de una filmación donde una mujer francesa habla de los filósofos señeros del , entre ellos, Derrida. Asimismo, una grabación de otro programa de la BBC y fragmentos de una entrevista en francés en blanco y negro: allí se compara el método deconstructivo al trabajo riesgoso del minero, que se abre camino haciendo volar el lugar donde está para encontrar en él lo valioso, los metales. Corren los títulos del documental y el videograph del nombre mismo intenta denotar esta misma función ligada a la minería y la deconstrucción: aparece primero la sección "de" y luego "rrida" del nombre propio del filósofo, haciendo un juego de palabras con "rid", en inglés "eliminar", con usos extendidos tales como "liberar", "disipar", "limpiar".Gran Diccionario Oxford, Oxford University Press, terc. edición, 2003.

Tercera sección Derrida seguido por admiradores, en Nueva York, Estados Unidos. Un admirador refiere una idea de la que dice que es su teoría sobre los norteamericanos: el famoso "ser es ser percibido" de Berkeley o "el medio es el mensaje" de McLuhan. Derrida acota allí que la cámara es ciega a pesar de ser capaz de ver más de lo que uno (él) ve y la relaciona (a la cámara) a la imagen estereotipada del filósofo abstraído en sus pensamientos (cuyo gran ejemplo ha sido Tales de Mileto). Es además de una contestación o ilación con lo que le dice el admirador, y con el mito de Narciso, al que se referirá después, una ironía hacia el mismo admirador y al estereotipo del norteamericano referido, al sugerir que él es una estrella (sobre todo allí, en Estados Unidos). Tanto el célebre aforismo de Berkeley, como el de McLuhan se refieren a la naturalidad creada, un mundo del espectáculo, ajeno a las vindicaciones de la deconstrucción.

Cuarta sección Aquí se muestra un fragmento de un seminario o charla en la Universidad de Nueva York. Derrida deja deslizar una crítica de la autoridad de la Academias con sus representantes y sus filiaciones e intereses con una prensa que la sustenta, e incluso, más ampliamente, critica el fenómeno de archivo y la constante ficcionalidad de la imagen de lo que se escribe. Se refiere a la biografía como algo externo a la filosofía. Como la cita en off del principio, Derrida adhiere más a la importancia de una lectura marginal del filósofo que no espera descifrar nada de los datos de su vida. Una lectura meramente creativa.

Quinta sección Aquí el documento hace una maratónica enumeración de datos biográficos del mismo Derrida en la voz en off. Datos que pueden recortarse: una infancia frágil (parálisis periódica de la mitad de su cara). La expulsión de la escuela por ser judío. El nombre falso que le dan luego de esta segregación: "Elías". El fracaso en el examen de ingreso a la Universidad y otros fracasos intelectuales más. Su sueño de ser jugador profesional de fútbol. El judaísmo aguerrido de sus padres que restalla cuando el filósofo no circuncida a sus hijos. Su insomnio y sus problemas nerviosos por ingesta de anfetaminas y otros depresores del sistema nervioso. Luego se retoma la charla en la Universidad de Nueva York sobre la autobiografía considerada como indecente para los filósofos clásicos. Derrida subraya que la filosofía sería eso mismo, esa descortesía: la de no contar la propia vida.

Quinta sección Voz en off de El oído del Otro. Mientras Derrida se corta el cabello, la lectura del fragmento se hila con lo que se decía antes: en él reafirma su predilección por el modo clásico de hacer filosofía donde el nombre del filósofo es irrelevante. Visión que se acerca mucho a la ideología o estética formalista rusa. Derrida deja en claro allí que si los datos empíricos o externos a la filosofía de un filósofo son de interés solo lo son cuando se usan para una lectura filosófica, al fin y al cabo, deconstructiva. Como siempre hace, mediante su método, Derrida desmonta la binaridad entre trabajo y vida del autor. Como Nietzsche, sugiere una indisolubilidad entre el sistema filosófico que construye un autor y la necesidad de aquello que quería decir: el sistema solo se justificaría así en razón de lo que quiso decir, y viceversa. Y por tanto la importancia del sistema, el género discursivo escogido, el modo de expresarse, etc., es de segundo orden. En definitiva, lo que puede decir un autor nunca es cuestión de cantidad o de medición. Aun cuando se creyera que hay un significado más allá de lo que expresó en sus obras, en sus obras está todo lo que expresó, aun cuando no se pudiera advertir desde el principio.

Sexta sección Momento posterior a la charla en la Universidad de Nueva York. Se muestra el acercamiento de los admiradores. Continúa el tópico del biografismo relacionado con el de frikismo. Aun cuando Derrida se prestara a esas cosas (la calidez de admiradores) sus textos no hablan a favor de ello, como resume el ejemplo antes referido. Este sentido se refuerza en el documental porque los admiradores que se acercan al filósofo suelen sugerir que necesitaban ir a su charla para comprender mejor sus textos o porque tenían deseo de conocerlo personalmente.

Séptima sección Entrevista de los propios documentalistas a Derrida. Allí Derrida define la deconstrucción en relación con el artificio de ser filmado (en definitiva reflejado) y a la identificación de aquello que ha sido elevado a estatus natural con lo que no lo es. Todo lo que está condicionado por la historia, instituciones y la sociedad no es natural. Pero el sueño de la naturaleza ya ha muerto hace mucho. Esta sección del documento se hila a un fragmento en off que habla específicamente de la deconstrucción (Memorias para Paul de Mann, 1986): allí se reafirma la cita anterior en off, o es una mera variación: la deconstrucción es aquello que se está operando mientras se está trabajando, aquello que por hacerse, por desarrollarse, se está deshaciendo. Asimismo, este fragmento refiere el problema al que está sujeto la deconstrucción y que Derrida solo es capaz de expresar mediante figuras oximorónicas que re-representan esa ilusión de naturaleza presente en todas las cosas y por el fenómeno mismo del snobismo, frikismo, entre otros: la idea de la deconstrucción puede hacerse gráfica con la figura de muchas cosas, como ser la de un remolino que se forma y que se disuelve por su propio gasto de formación, y sus mejores o más asequibles expresiones graficadoras se hallan en la astronomía y la geometría no euclidiana. Comprende así, la deconstrucción, un "centro excéntrico",Derrida Jacques, Memoires for Paul de Mann, Columbia University Press, 1992. una ilusión de una espacialidad que es inexistente puesto que todo espacio se forma siempre en relación con un dualismo: algo es en relación con un punto de referencia. Así la deconstrucción, como Derrida quiere definirla, no sucede, o es un no tiempo, una ucronía: "La deconstrucción no es una operación que sobreviene después, desde el exterior, un buen día. Siempre es 'ya' en el trabajo."

Octava sección Una clase. Aquí hay otra de las alusiones autorreferentes al dispositivo de grabación, la cámara, del documental mismo. Derrida explica a su clase que están haciendo una película sobre él. Compara ese fenómeno al caso judicial del taxista estadounidense Rodney King y en relación con el concepto clásico de testimonio excluyendo las modernas formas de grabación o archivación. Los dispositivos de grabación estarán, más adelante, estrechamente ligados al tratamiento que hará del concepto de perdón puro. Puesto que la creación y refinación de ellos crearán nuevas formas de asimilar la noción de culpabilidad.

Novena sección Derrida en la cotidianeidad de su casa empleando, justamente, dispositivos de archivación: teléfono y fax.