La Torre Vila-seca es un monumento protegido como bien cultural de interés nacional del municipio gerúndense de Palafrugell (Bajo Ampurdán).
Descripción Torre cilíndrica con matacán y almenas, ligeramente ataludada, de una masía desaparecida. Hoy está aislada en un terreno, convertido en espacio público. Se conservan unos 8 metros de altura. El antiguo coronamiento resultó dañado y fue sustituido por un tejado de dos pendientes, ahora ruinoso. Se divide en dos plantas. Se ha conservado la bóveda semiesférica inferior; en la parte alta sólo quedan restos. A poniente hay una puerta elevada, a mediodía dos ventanas pequeñas y, en todo el perímetro, aspilleras cuadradas y rectangulares, a dos niveles. El muro es de muy grueso; construido con piedras sin trabajar y argamasa; las aberturas están enmarcadas con piedras bien escuadradas. Al SE es visible la huella de una cubierta de doble vertiente de una edificación desaparecida, que se adosaba a la torre.
Historia La Torre de Vila-Seca es una de las muchas torres de defensa para prevenir los ataques de los piratas y corsarios, esparcidas a lo largo de las tierras próximas al litoral. El poblamiento del vecindario de Vila-Seca (hoy prácticamente unido al núcleo urbano de Palafrugell) tiene origen romano.
Véase también Bienes de interés cultural de la comarca del Bajo Ampurdán Bienes de interés cultural de la provincia de Gerona
Referencias
Categoría:Bienes culturales de interés nacional de la provincia de Gerona Categoría:Fortificaciones de la provincia de Gerona