Carlos Fernández Casado (Logroño, -Madrid, ) fue un ingeniero de caminos, canales y puertos, catedrático, miembro electo de la Academia de Bellas Artes de San Fernando e intelectual español.

Es una de las referencias imprescindibles de la ingeniería civil española de las décadas centrales del . Proyectista y constructor de un gran número de estructuras, en su mayoría de hormigón y realizadas con la empresa Huarte y Cía., es reconocido por sus estudios y realizaciones de puentes y por ser uno de los principales introductores y desarrolladores de la técnica del hormigón pretensado en España.

Su labor académica con sus diversos libros sobre cálculo de estructuras y desde la cátedra de Puentes de Fábrica de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, contribuyeron decisivamente en elevar el nivel de la ingeniería de estructuras española a niveles comparables al de sus vecinos europeos así como a la formación de varias generaciones de ingenieros y arquitectos de España y de los países latinoamericanos.

Además de su prolífica faceta como proyectista y constructor, fue una persona de una gran inquietud intelectual, con gran interés en muy diversas facetas del saber. Su ambición por poseer un conocimiento universal, muy a la manera humanista del Renacimiento, fue una característica en su planteamiento vital. Sus inquietudes intelectuales fueron por tanto muy diversas (filosofía, estética, historia del arte, psicología, derecho, música…etc), desarrollando una especial e intensa actividad de estudio de la estética y de la historia de las obras públicas, en particular de la ingeniería romana, sobre la cual publicó diversas obras que siguen siendo referencias básicas de la materia.

En fundó con dos jóvenes colaboradores, Javier Manterola Armisén y su hijo Leonardo Fernández Troyano la empresa Carlos Fernández Casado S.L. Oficina de Proyectos, siendo su presidente hasta su fallecimiento. Desde su fundación la empresa ha tenido un destacado papel en el mundo de la Ingeniería Civil,  y ganando desde entonces una gran reputación a nivel nacional e internacional por su contribución al desarrollo de la ingeniería estructural y por sus cuidadas e innovadoras realizaciones.

En reconocimiento a su trayectoria y labor en el mundo de los puentes el Ministerio de Obras Públicas otorgó en el nombre de “Puente Ingeniero Carlos Fernández Casado” al puente atirantado sobre el embalse de Barrios de Luna,  proyecto de Javier Manterola Armisén y récord mundial de luz en puentes atirantados en su momento con m de vano central.

En su ciudad natal Logroño le rindió homenaje colocando una placa conmemorativa en la calle Muro de Cervantes n.º 10, en la casa donde había nacido. Igualmente el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa conmemorativa en su domicilio de la calle Pedro de Valdivia n.º 8 y el Ayuntamiento de Coslada puso su nombre a una calle de la localidad.

El 4 de marzo de 2025, con motivo de la efeméride de su 120 cumpleaños, el Ayuntamiento de Logroño le rinde homenaje poniéndole su nombre a un paseo de la ciudad, con la presencia de su hijo Leonardo Fernández Troyano y otros familiares. Biografía Biografía personal Cuarto de los siete hijos del matrimonio del General de Artillería Tomas Fernández Jiménez y de Presentación Casado, residió en Logroño hasta que su padre fue destinado a Madrid en . Desde entonces su vida transcurrió principalmente en dicha ciudad. Cursó los estudios en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, acabando los estudios en con solamente 19 años. Después de una estancia en París para realizar estudios sobre Radiofaros y obtener el título de Ingeniero de Telecomunicaciones, volvió a España, siendo su primer destino profesional como ingeniero libre la provincia de Granada, donde residió 4 años y donde realizó diversos proyectos.

Contrajo matrimonio en con Rita María Troyano de los Ríos, con la que tuvo 4 hijos, Carlos, Leonardo, Ritama y Juan Pablo.

Después de esta primera actividad en Granada empezó a colaborar con la empresa Huarte y Cía., (hoy integrada en el grupo multinacional de la construcción español OHL (Obrascon Huarte Lain S.A.) fundada en por el empresario navarro Félix Huarte Goñi, en las obras de la Ciudad Universitaria de Madrid en , cuyo proyectista principal era otro eminente ingeniero de Caminos, Eduardo Torroja Miret. La relación con él durante estas obras fue bastante tensa y desde entonces nunca fue sencilla ni fluida.

Con Huarte y Cía. igualmente realizó en los años previos a la Guerra Civil algunos de sus primeros puentes realizados por el Gabinete Técnico de Accesos y Extrarradio de Madrid

Pasó la Guerra Civil en Madrid donde estuvo destinado en la División de Defensa Antiaérea, donde proyectó algunos refugios antiaéreos de hormigón. Los primeros años de la posguerra no le fueron fáciles por sus antecedentes republicanos. En esta fase cobró especial importancia su relación con Félix Huarte que le brindó un apoyo constante y fiel para poder seguir realizando su actividad profesional evitando tener que seguir el camino del exilio o el ostracismo que tuvieron que sufrir tantos brillantes intelectuales y profesionales de su generación.

Esta colaboración se mantuvo desde entonces toda la vida de Fernández Casado, primero a título personal y luego con su oficina de proyectos. De ella han surgido algunas de las realizaciones más notables del país desde la posguerra y una tecnología genuina y muy avanzada para su tiempo de prefabricación de naves industriales y puentes (Naves de Ensidesa  y del INTA, estadio de Chamartín, estación de trolebuses de Madrid, etc.), contribuyendo a que Huarte y Cía. se convirtiera en una de las empresas constructoras más importantes y con mayor capacidad tecnológica de la posguerra.

En consiguió que se le retirara la sanción a la que estaba sometido desde el final de la Guerra Civil y pudo ingresar en la Jefatura de Puentes y Estructuras del Ministerio de Obras Públicas, permaneciendo en ella hasta , y después como asesor hasta su disolución en donde proyectó más de treinta puentes como el puente arco de Mérida sobre el río Guadiana () y el del río Palmones en Algeciras ().

Al abandonar la Jefatura fundó con su hijo Leonardo Fernández Troyano y con Javier Manterola Armisén y la empresa Carlos Fernández Casado S.L. Oficina de Proyectos, siendo su presidente hasta su fallecimiento. Inicialmente la empresa estuvo participada por Huarte y Cía., desarrollando para ella la gran mayoría de sus proyectos. A partir de funcionó como empresa independiente. Desde su fundación ha tenido una actividad ininterrumpida, y un papel destacado a nivel nacional e internacional en el mundo de las estructuras por sus innovadoras y singulares obras, constituyendo actualmente una referencia imprescindible en la ingeniería de estructuras y puentes a nivel mundial.

De entre el gran número de obras notables proyectadas en dicha oficina por D. Carlos Fernández Casado con sus colaboradores y después de su retirada por estos cabe destacar el edificio de Torres Blancas () y la torre del Banco de Bilbao ambos en Madrid (), la colección de pasos superiores de la Autopista A-6 en Madrid (), pasarela de las Glorias de Barcelona (), puente atirantado Sancho el Mayor en Castejón (Navarra) (), puente Ingeniero Carlos Fernández Casado sobre el embalse de Barrios de Luna (), puente Euskalduna en Bilbao (), nuevo puente sobre la bahía de Cádiz ().

Por motivos de salud tuvo que retirarse de toda actividad en el año . Falleció en Madrid el y está enterrado en el pueblo de Cercedilla en la Sierra del Guadarrama, entorno que especialmente apreciaba que visitaba frecuentemente y donde discurrío parte de su vida en compañía de su familia. Formación técnica e intelectual Al igual que dos de sus hermanos, Tomás y José Luis, Carlos Fernández Casado cursó los estudios en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid. Ingresó en el año con solamente catorce años, acabando los estudios en . En toda la historia de esta Institución solamente hay un caso de mayor precocidad.

Debido a las malas perspectivas laborales al acabar estos estudios continuó entonces con la carrera de Ingeniero de Telecomunicaciones, cuyo título obtuvo en . Como parte de esta formación, y por medio de una beca, residió en en París obteniendo igualmente el título de Ingeniero de Radiotelegrafía en la Ecole Supérieure d'Electricité. Esta estancia le permitió profundizar su conocimiento y contacto con las vanguardias europeas, gobernadas entonces en la arquitectura por el racionalismo, así como para estudiar el extraordinario patrimonio artístico francés, desde los puentes del Sena a las catedrales góticas de l´Ile de France. Ambos hechos son sin duda clave en su formación intelectual y artística y también en la afirmación de sus vocaciones: la Construcción, especialmente de puentes, y el estudio de la Estética y de la Historia del Arte.

Su gran inquietud intelectual y su afán por un conocimiento universal le llevaron a su vuelta a España a completar su formación con la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid. Inició también los estudios de Derecho, licenciándose con casi 70 años e incluso posteriormente incluso inició los estudios universitarios de Psicología.

Este interés por ampliar sus conocimientos en ramas tan diversas es una característica de su planteamiento vital. Especialmente importante fue su relación con los estudios de Filosofía, particularmente lo relacionado con la filosofía griega clásica y con las teorías sobre Estética. Por ello después de cursar su paso por la Facultad siguió vinculado durante el resto de su vida a los cursos impartidos por José Ortega y Gasset  y Xavier Zubiri. Con este último mantuvo una relación de estrecha amistad, y colaboró con él en la elaboración de su teoría sobre Estética.

Su primer destino profesional como Ingeniero de Caminos en Granada (-) le permitió entrar en contacto con el grupo de intelectuales de la ciudad que se aglutinaba alrededor de la figura del intelectual y político socialista Fernando de los Ríos Urruti en el Ateneo de la ciudad, y cuya figura más visible era el poeta Federico García Lorca. Esta experiencia unida al contacto con la naturaleza de sus primeros trabajos en esta provincia, contribuyó decisivamente a conformar su planteamiento intelectual y vital. La Estética adquirida de esa simbiosis Ingeniero-Naturaleza pasó a ser uno de sus principales objetivos, expresándolo así en varios de sus escritos, en algunos casos de forma muy poética.

Las líneas principales de éste pensamiento así como su visión sobre la función y la misión del ingeniero, que son reconocibles en todas sus escritos y realizaciones desde entonces, se plasmas desde esta temprana edad profesional en su intervención titulada Ingeniería, Maquinismo y Arquitectura, en la Noche del Gallo, una de las manifestaciones más conocidas del referido grupo de intelectuales granadinos que García Lorca organizó el .

Aunque no fue formado en su entorno, su vida tuvo una estrecha relación familiar e intelectual con el espíritu reformador y republicano del Instituto Escuela y la Institución Libre de Enseñanza, del que formaba parte la familia de su mujer, Ritama Troyano de los Ríos, sobrina de Fernando de los Ríos. Actividad académica e investigadora Su primer contacto con la docencia fueron unos cursos de Radiofaros en la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación de Madrid en . Antes de la Guerra Civil colaboró con la Escuela de Ingenieros de Caminos encargándose de la instalación de un laboratorio de fotoelasticimetría para el estudio de estructuras.